
¿POR QUÉ HUYEN LAS PERSONAS REFUGIADAS DE PALESTINA?
A pesar del alto el fuego y la aprobación de un plan de paz, la población palestina sigue sufriendo una catástrofe humanitaria tres años después del inicio de la última fase del conflicto con Israel.
SITUACIÓN ACTUAL DEL PAÍS
Durante los últimos tres años hemos asistido a la etapa más cruenta del histórico conflicto entre Israel y Palestina. Tras décadas de ocupación ilegal y represión por parte del ejército israelí, desde octubre de 2023 la población palestina ha sufrido una guerra desproporcionada que, a pesar del alto el fuego y el plan de paz anunciados en octubre de 2025, se sigue cobrando víctimas mortales y generando un inmenso sufrimiento humano, calificado como genocidio desde instancias de Naciones Unidas y organizaciones como Amnistía Internacional.
Según datos del Ministerio de Salud palestino, entre el 7 de octubre de 2023 y el 4 de octubre de 2026, se han reportado 74.228 personas asesinadas en la Franja de Gaza y 175.188 heridas. De ellas, 1.445 han muerto y más de 5.200 han resultado heridas tras el alto el fuego del año pasado. Por su parte, durante estos 3 últimos años se contabilizan 1.212 personas fallecidas y 13.367 heridas en Cisjordania.
A estas cifras, cabe añadir a dos millones de personas desplazadas internamente debido a la ofensiva israelí (Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno - IDMC, 2025). Durante la guerra, la población palestina ha sido obligada mediante continuas órdenes de evacuación a concentrarse en espacios cada vez más reducidos, con dificultad de acceso a bienes y servicios esenciales.
Entre las víctimas mortales en la Franja de Gaza, se calcula que un 30% son menores de edad, más de 21.600 niños y niñas. La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, órgano de la ONU, considera probado el ataque deliberado a la infancia durante la guerra y también durante el periodo posterior al alto el fuego. No solo recoge casos de tortura y tratos inhumanos y degradantes contra menores de edad palestinos, sino también los ataques de Israel contra infraestructuras críticas esenciales para la infancia y el impacto de la violencia reproductiva sobre recién nacidos.
Además, el informe “Tortura y genocidio” presentado por la Relatora Especial de la ONU, Francesca Albanese, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el 23 de marzo de 2026, detalla el uso sistemático de la tortura en los procesos de detención llevados a cabo desde octubre de 2023. Según este informe, más de 18.500 palestinos, incluyendo unos 1.500 menores de edad, han sido arrestados y sometidos a abusos graves, condiciones inhumanas, violencia sexual y privación extrema de alimentos o atención médica en centros de detención israelíes. Unas 4.000 personas se encontrarían en paradero desconocido tras su detención. Más allá de los centros de detención, el informe subraya que las condiciones de vida impuestas por Israel en Gaza y Cisjordania constituyen un acto de tortura colectiva y una estrategia deliberada para infligir sufrimiento físico y mental a largo plazo.
Un año después del alto el fuego y la aprobación del plan de paz para Gaza, la población palestina sigue sufriendo una catástrofe humanitaria.

EL CONTEXTO
El conflicto israelí-palestino se remonta a la creación del Estado de Israel en 1948. Previamente, la región de Palestina, tras formar parte del Imperio Otomano hasta principios de siglo, estaba habitada por población musulmana y se encontraba bajo la administración territorial provisional del Reino Unido. La creación del Estado de Israel se lleva a cabo en el contexto del final de la Segunda Guerra Mundial y el holocausto sufrido por el pueblo judío por parte del régimen nazi alemán. En 1948, la creación del Estado de Israel provoca la primera guerra árabe-israelí, que termina con el dominio de Israel sobre el 77% del territorio palestino. Más de la mitad de la población árabe palestina huyó o fue expulsada del territorio del nuevo Estado. Es la conocida como Nakba, que en árabe quiere decir 'catástrofe' o 'desastre'.
Dos décadas más tarde, tras la siguiente guerra árabe-israelí, la llamada Guerra de los Seis Días en 1967, Israel ocupa el resto de los territorios palestinos, incluida Jerusalén oriental y fuerza un nuevo éxodo de medio millón de palestinos. Desde entonces, a pesar de numerosas resoluciones de las altas instancias internacionales, como Naciones Unidas, se ha mantenido la ocupación de los territorios palestinos por parte del Estado de Israel.
El conflicto palestino-israelí se mantiene en la segunda década del siglo XXI sin que se haya alcanzado una solución real. Sigue sin ser una realidad la existencia de un Estado palestino soberano y con reconocimiento internacional. En 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció a Palestina como estado observador, pero no miembro de Naciones Unidas, comprendiendo las regiones de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y la Franja de Gaza.
La última fase del conflicto se inició en octubre de 2023 con la ofensiva militar israelí desplegada en la Franja de Gaza en respuesta al ataque terrorista de la organización palestina armada Hamas, que causó más de un millar de muertos en territorio israelí y la captura de decenas de rehenes. Las autoridades israelíes declararon la guerra, desplegada a través de ataques aéreos y una posterior ofensiva terrestre. Además, el ejército israelí impuso un asedio total sobre la Franja, con continuas restricciones a la entrada de alimentos, agua, electricidad, equipos médicos y otros suministros vitales. También desde octubre de 2023, la violencia se intensificó en Cisjordania, con un aumento de los ataques de los colonos y una campaña constante de incursiones y operaciones a gran escala por parte de las fuerzas militares israelíes.
En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió órdenes de arresto contra dos funcionarios del gobierno israelí, entre ellos el primer ministro Benjamin Netanyahu, por cargos que incluirían crímenes de guerra y contra la humanidad. También en 2024, y en respuesta a una demanda interpuesta por Sudáfrica contra Israel, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), órgano judicial de Naciones Unidas, emitió un conjunto de medidas para exigir a las autoridades israelíes que pusieran fin al genocidio, órdenes que han sido sistemáticamente ignoradas por Israel.
En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, organismo dependiente de Naciones Unidas, calificó como actos de genocidio las operaciones militares llevadas a cabo por Israel en Gaza, así como su estrategia de aniquilación del pueblo palestino. Según esta comisión especializada, Israel ha incurrido en cuatro de los cinco actos genocidas definidos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948: el asesinato de miembros del grupo, haber causado lesiones graves a su integridad física o mental, la imposición deliberada de condiciones de vida orientadas a provocar su destrucción total o parcial, y la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo.
Tras dos años de guerra desigual, en octubre de 2025 se produjo el anuncio de alto el fuego entre Hamás e Israel y la presentación de un plan de paz por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este plan, refrendado mediante una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, contemplaba entre sus principales puntos la suspensión de las operaciones militares, la liberación de rehenes y de personas detenidas, la entrada de ayuda humanitaria y un gobierno provisional de transición en Gaza supervisado por una Junta de Paz.
A pesar del plan de paz, los ataques de Israel sobre la población en Gaza y Cisjordania continúan en la actualidad, elevando la cifra de víctimas mortales y personas heridas. En el periodo de los últimos 3 años, se han producido más de 75.600 víctimas palestinas en Gaza y Cisjordania y unos dos millones de personas desplazadas. A finales de 2025, el 81% de las infraestructuras civiles estaban dañadas, así como el 92% de las escuelas y el 53% de los hospitales. Todo ello en un contexto marcado por la vulneración sistemática del derecho internacional y de los principios de la asistencia humanitaria, que se enmarca en una estrategia de aniquilación del pueblo palestino.
REFUGIADOS EN EL MUNDO
La historia de refugio del pueblo palestino se remonta a la primera guerra árabe-israelí y la creación del Estado de Israel en 1948, cuando unos 700.000 palestinos fueron expulsados de su territorio. El desplazamiento forzoso del pueblo palestino ha continuado durante décadas con un continuo proceso de expulsiones y desposesión de tierras tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania, convirtiéndose en una de las crisis de desplazamiento más prolongadas del mundo.
En la actualidad, millones de personas refugiadas de Palestina siguen viviendo el impacto del desplazamiento forzoso, viendo empeoradas sus condiciones de vida en estos últimos 3 años. A finales de 2025, la agencia de las Naciones Unidas para la población refugiada palestina en Oriente Próximo, UNRWA, tenía registradas a cerca de seis millones de personas palestinas refugiadas en Gaza, Cisjordania, Jordania, Siria y el Líbano, muchas de ellas instaladas en campamentos desde hace décadas.
Según datos de la UNRWA, se calcula que hay 1.546.500 refugiados de Palestina en Gaza y 940.512 en Cisjordania sufriendo las consecuencias más directas de la última fase del conflicto. Otros cientos de miles de personas refugiadas palestinas se encuentran en Jordania, el Líbano y Siria, también sometidas al deterioro de sus condiciones de vida y al incremento de sus vulnerabilidades.
Fuera de las áreas de operación de la UNRWA (Gaza, Cisjordania, Jordania, el Líbano y Siria), ACNUR brinda protección a personas de origen palestino en el resto del mundo. A finales de 2025, más de 48.300 personas de origen palestino se encontraban refugiadas en otros países, principalmente en Grecia, Bélgica, Irak, Chipre y, en quinta posición, España, que alberga a 2.729 refugiados y refugiadas de Palestina.

REFUGIADOS EN ESPAÑA
Palestina se encuentra entre las diez principales nacionalidades de origen de las personas que buscan protección en nuestro país, con 1.868 solicitudes presentadas en 2025 ante la Oficina de Asilo y Refugio. La causa principal de solicitud es la situación de conflicto generalizado que atraviesa el país.
Por su parte, según las resoluciones firmadas por el Ministerio del Interior, el 52% obtuvieron la figura de protección subsidiaria, mientras que un 24% vieron reconocido el estatuto de refugiado. Palestina fue en 2025 el cuarto país con el mayor número de resoluciones favorables de protección internacional en España, por detrás de Mali, Nicaragua y Colombia. Sin embargo, a finales del año pasado todavía quedaban pendientes de resolución otras 1.141 solicitudes.
Con la situación de conflicto en Gaza desde 2023, el Gobierno de España atendió el llamamiento efectuado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y desde junio de 2024 ha llevado a cabo varias operaciones de evacuación humanitaria centradas en menores enfermos y sus familiares desde la Franja de Gaza para recibir atención médica urgente en nuestro país. Tras esta atención de emergencia, muchas de estas familias han pasado a formar parte del sistema de acogida de Protección Internacional.

REFUGIADOS EN ACCEM
Ante la situación de emergencia humanitaria en Gaza, desde Accem hemos implorado por el fin del genocidio y la consecución de una paz justa y duradera para Oriente Medio, al tiempo que hemos denunciado el uso del hambre como arma de guerra, el bloqueo de ayuda humanitaria y el desplazamiento forzoso de la población palestina. Nuestro trabajo durante este tiempo se ha centrado en aliviar el sufrimiento de las personas evacuadas desde la zona de conflicto, poniendo a disposición del Gobierno de España y de los organismos internacionales nuestra experiencia acumulada en la gestión de emergencias internacionales.
Durante los últimos tres años, hemos participado en iniciativas de atención psicosocial a familias con menores que requerían asistencia sanitaria urgente, afectados por diferentes patologías oncológicas o crónicas, o traumatismos severos ocasionados por la guerra. Nuestra organización ha sido la escogida en España para ofrecer atención integral, acogida y acompañamiento a las familias evacuadas mientras sus hijos/as recibían tratamiento en diferentes centros hospitalarios del país.
En 2024, acogimos a un total de 51 personas, con 18 menores pacientes y 33 familiares o acompañantes. En 2025, dimos continuidad a esta labor mediante el proyecto Aman, atendiendo a 233 personas, de las cuales 115 eran menores de edad. El último operativo de acogida a familias gazatíes se desplegó en julio de 2026, con la llegada de 101 personas, entre las cuales había 20 menores de edad requerían atención sanitaria especializada. Además, en 2024 proporcionamos acogida a 119 personas hispano-gazatíes que retornaron a España debido a la intensificación de la violencia y la crisis humanitaria. En total, durante los tres últimos años, Accem ha prestado apoyo y acompañamiento a alrededor de 1.000 personas de origen palestino en España.
Como organización comprometida con la paz y los derechos humanos, desde Accem seguimos trabajando por aliviar el sufrimiento de la población afectada por el conflicto, reivindicando el fin del ataque genocida de Israel y exigiendo a la comunidad internacional una solución de paz y de futuro en Oriente Medio.

Conoce el testimonio de Usama, cirujano jubilado que fue evacuado a España en la fase reciente del conflicto, para reunirse con parte de su familia en Vigo.
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