
Escucharse para generar confianza: un encuentro entre personas migrantes y fuerzas y cuerpos de seguridad en Vitoria-Gasteiz
¿Qué ocurre cuando personas con experiencias, orígenes y miradas diferentes se sientan juntas para hablar y, sobre todo, para escucharse?
El pasado 26 de junio, desde Accem en Euskadi organizamos, en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz, un encuentro en el marco del Servicio de Asistencia y Orientación a Víctimas de Discriminación Racial o Étnica, financiado por el Ministerio de Igualdad, que reunió a personas atendidas por Accem en Vitoria-Gasteiz, procedentes de Cuba, Venezuela, el Sáhara, Mali y Nigeria, con representantes de la Policía Local, la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil. La jornada contó también con la participación de una profesional de la Oficina de la Síndica de Vitoria-Gasteiz, así como de compañeros y compañeras de Accem.
El encuentro dejó una idea clara: conocerse y escucharse ayuda a generar confianza.
Para algunas de las personas migrantes participantes, la relación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS en adelante) estaba marcada por experiencias vividas en sus países de origen. La imagen que tienen de la policía y la confianza hacia las instituciones no comienza necesariamente cuando llegan a España. Son experiencias que les acompañan y que pueden influir en la manera en la que viven una identificación o una intervención.
Durante el encuentro, sin embargo, predominaron las valoraciones positivas sobre la atención y la labor de las FCS en nuestro entorno. También hubo espacio para compartir experiencias negativas y hablar abiertamente sobre el impacto que puede tener una identificación por perfil racial no justificada o una intervención policial inadecuada.
Poder poner estas experiencias sobre la mesa y compartirlas directamente con profesionales de las FCS permitió escuchar otras perspectivas y comprender mejor las realidades que, en ocasiones, permanecen alejadas.
Conocerse para cambiar la mirada
El encuentro se desarrolló con todas las personas sentadas en círculo, en un espacio no abierto al público. Una metodología pensada para favorecer la confianza, la igualdad y la libertad para expresarse sin sentirse juzgadas. Y funcionó.
Ponerse cara, conocerse por el nombre y compartir experiencias permitió acercar a personas que habitualmente se relacionan desde posiciones y roles diferentes. Las personas migrantes pudieron expresar sus vivencias y ser escuchadas. Los y las profesionales de las FCS pudieron conocer directamente cómo determinadas experiencias son percibidas por las personas racializadas que las viven.
También fue una oportunidad para fortalecer las relaciones entre profesionales e instituciones. Crear redes y favorecer el conocimiento mutuo facilita la colaboración y contribuye a mejorar la convivencia.
La importancia de la escucha y la empatía
Durante la conversación apareció otro elemento fundamental: las emociones. Las intervenciones policiales se producen normalmente en situaciones de tensión, en las que es necesario tomar decisiones con rapidez. Al mismo tiempo, algunas personas migrantes pueden afrontar esas situaciones condicionadas por experiencias previas con las autoridades, tanto en sus países de origen como en su recorrido vital.
Comprender ambas realidades no significa justificar todas las actuaciones, sino reconocer el contexto y la experiencia de las personas implicadas.
La escucha activa, la empatía y la comunicación son herramientas fundamentales para acercar posiciones y evitar que los prejuicios o los estereotipos condicionen la relación entre las personas racializadas y las instituciones.
Seguir aprendiendo y mejorando
La formación continua y la sensibilización fueron otras de las ideas compartidas durante la jornada.
La formación en igualdad, diversidad, comunicación y empatía contribuye a mejorar la atención y las intervenciones. Durante el encuentro se reconoció el camino recorrido por las FCS en este ámbito y, al mismo tiempo, la necesidad de continuar avanzando.
La sensibilización también debe ser compartida y trabajada, tanto interna como externamente. Conocer las funciones de cada institución y saber a qué recursos puede acudir cada persona ayuda a generar confianza y facilita el acceso a los servicios públicos.
Las quejas como oportunidad
Hablar de confianza también implica poder hablar de aquello que no funciona. Durante el encuentro hubo consenso en considerar las quejas y las críticas como una oportunidad de mejora. Cuando se detecta una mala praxis, es necesario escuchar, intervenir y corregir. Reconocer los errores permite mejorar y evitar que determinadas situaciones se repitan.
La mala praxis perjudica a las personas que la sufren, pero también a las FCS y a la confianza que la ciudadanía deposita en ella.
Al mismo tiempo, se recordó que los agradecimientos suelen tener mucha menos visibilidad que las quejas. Por eso, junto a la necesidad de señalar y corregir aquello que no funciona, también es importante reconocer la labor de protección, ayuda y prevención que desarrollan diariamente las FCS.
Autoridad y cercanía
Uno de los retos que surgieron durante la conversación fue encontrar un equilibrio entre el ejercicio de la autoridad y un trato cercano, respetuoso y empático.
Las intervenciones de las FCS de seguridad pueden desarrollarse en contextos complejos y de elevada tensión, pero la forma en que se produce la comunicación también tiene un impacto en las personas migrantes.
Proteger, ayudar y garantizar la seguridad no está reñido con escuchar, explicar y tratar a cada persona con dignidad y respeto.
Seguir creando espacios de encuentro
El encuentro fue posible gracias a la disposición de todas las personas participantes para compartir experiencias y escuchar las de los demás. Desde Accem queremos agradecer su participación, su implicación y la generosidad con la que se desarrolló la conversación.
La experiencia confirmó el valor de generar espacios cuidados en los que personas con trayectorias y miradas diferentes puedan encontrarse en un plano de igualdad.
Acercarse, conocerse y reconocerse son pasos necesarios para generar confianza. Y la confianza es una parte fundamental de la convivencia.
Desde Accem valoramos muy positivamente este encuentro y la posibilidad de repetirlo en el futuro para seguir creando lazos y contribuyendo a una convivencia más inclusiva en Vitoria-Gasteiz y otras ciudades.