
Del cuidado del entorno a la integración: el CAED de Cartagena como parte activa de la ciudad
Ejemplos cotidianos de cómo construimos integración a través de la participación activa en la vida comunitaria.
La integración no se construye únicamente desde el acceso a recursos básicos, sino también a través de la relación con el entorno en el que las personas viven. Conocer la ciudad, participar en sus espacios, colaborar con entidades locales y contribuir al cuidado de lo común son elementos clave para generar vínculos reales con la comunidad de acogida.
En Cartagena, las personas acogidas en el Centro de Atención de Emergencia y Derivación (CAED) de Accem participan en distintas iniciativas sociales, culturales y ambientales que les permiten formar parte activa de la vida de la ciudad. Actividades que van desde el cuidado del entorno natural hasta el acceso a espacios culturales, el voluntariado o la participación en actividades deportivas y comunitarias.

CUIDAR EL ENTORNO PARA FORMAR PARTE DE ÉL
El cuidado del entorno es uno de los principales ejes de participación del CAED. En Tentegorra, donde se ubican las instalaciones, se desarrollan batidas de limpieza con una frecuencia semanal —e incluso en ocasiones dos veces por semana— en las que personas usuarias del centro, junto al equipo de integración, recorren el paseo principal y las zonas limítrofes recogiendo residuos.
Estas acciones contribuyen al mantenimiento de un espacio natural muy utilizado por vecinos, deportistas y visitantes, ayudando a conservar una de las principales zonas verdes y recreativas de Cartagena.
Además de estas actuaciones en el entorno más cercano al centro, el grupo participa también en actividades de lucha contra la “basuraleza” —el abandono de residuos en espacios naturales— mediante jornadas de limpieza en diferentes puntos del litoral y los montes de Cartagena.
A través de estas salidas, los participantes han colaborado en la limpieza de zonas como La Algameca, El Portús, La Cortina o Las Atalayas, retirando residuos de playas, ramblas y senderos de monte. Estas actividades permiten conocer de primera mano la riqueza natural del municipio y fomentar la conciencia ambiental desde la participación directa.

VOLUNTARIADO Y COLABORACIÓN CON EL TEJIDO ASOCIATIVO
El vínculo con el entorno se refuerza también a través de la colaboración con entidades sociales y ambientales del municipio. En este sentido, el CAED de Cartagena participa en iniciativas junto a la Asociación de Naturalistas del Sureste, dentro del proyecto “Bosque Romano”.
A través de este voluntariado ambiental, en el que se participa con frecuencia, las personas acogidas colaboran en actividades como el mantenimiento de viveros forestales, la siembra y recogida de semillas, la plantación de flora autóctona o la restauración de ecosistemas en distintos puntos del corredor ecológico entre el barrio de San José Obrero y la finca Medina de Cartagena.
Además, participan en talleres y muestreos de fauna, así como en la construcción de cajas nido y refugios para murciélagos, adquiriendo conocimientos sobre biodiversidad y conservación ambiental.
En el ámbito social, el centro mantiene también una colaboración continuada con la protectora de animales Adopta Vida Cartagena. A través de estas jornadas de voluntariado, las personas usuarias participan de manera regular en tareas de limpieza, cuidado y atención de perros en proceso de adopción, además de colaborar en paseos y actividades de socialización de los animales.

CONOCER CARTAGENA Y SUS ESPACIOS CULTURALES
El conocimiento del entorno urbano y cultural es otro de los pilares del trabajo que se desarrolla en el CAED. A través del Taller de Cultura y Contextualización, se organizan salidas que permiten a las personas acogidas familiarizarse con Cartagena y comprender mejor el entorno en el que viven.
En este marco, se realizan recorridos por el casco histórico, visitando espacios emblemáticos como el Castillo de la Concepción, el Teatro Romano o la Catedral de Santa María la Mayor.
Estas actividades se complementan con visitas a distintos museos y espacios culturales de Cartagena y su comarca, entre ellos el ARQUA, el Museo Histórico Militar, el Museo Etnográfico de Los Puertos de Santa Bárbara, el Museo del Vidrio (MUVI), el Museo Minero de La Unión o el MURAM.
A través de estas visitas, las personas participantes pueden conocer la historia, el patrimonio y la realidad social de la zona, al tiempo que practican el idioma y comparten experiencias y referencias culturales propias.

LA BIBLIOTECA COMO ESPACIO DE INCLUSIÓN
La colaboración con la Biblioteca Ramón Alonso Luzzy se ha convertido también en una herramienta importante para fomentar la autonomía y el acceso a la cultura y la tecnología.
Las visitas a este espacio público se realizan de forma continuada gracias a la colaboración con el personal de la biblioteca, que facilita recursos y actividades adaptadas a las necesidades de las personas participantes.
A partir de esta relación se han impulsado iniciativas como el club de lectura del CAED, la donación y préstamo de libros o sesiones de alfabetización digital mediante el uso de ordenadores reservados para el grupo.
Además, las visitas guiadas permiten conocer el funcionamiento de este tipo de servicios públicos, tramitar el carnet de usuario y descubrir otros recursos culturales disponibles en la ciudad, como exposiciones, cine o actividades culturales.
DEPORTE Y PARTICIPACIÓN SOCIAL
La participación en la vida de la ciudad incluye también el acceso a espacios de ocio y convivencia. Gracias a la colaboración con el FC Cartagena, personas usuarias del CAED pueden asistir de manera puntual a encuentros en el Estadio Cartagonova.
Estas experiencias permiten compartir espacios habituales de la vida social de la ciudad y participar en actividades que despiertan un gran interés entre los usuarios del centro.

UNA INTEGRACIÓN QUE SE CONSTRUYE EN EL DÍA A DÍA
A través de todas estas iniciativas, el CAED de Cartagena apuesta por una intervención en la que la integración se construye desde la participación activa en la vida comunitaria.
Cuidar el entorno, colaborar con entidades locales, acceder a espacios culturales y conocer el territorio son formas concretas de generar pertenencia y reforzar el vínculo con la comunidad de acogida. Porque integrarse no es solo estar en un lugar, sino participar en él y formar parte de su día a día.
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