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Discriminación racial y étnica en el acceso a una vivienda

“A inmigrantes no alquilamos”, “a esa gente no la queremos”, “extranjeros no”… y negativas de este tipo se escuchan a diario por personas inmigrantes y solicitantes y/o beneficiarios/as de protección internacional, cuando pretenden alquilar una vivienda o, en el mejor de los casos, se les piden requisitos contrarios a derecho, como solicitud de fianzas de cuatro meses o incluso anuales.

Sevilla, sede territorial de Accem en Andalucía, desde donde se desarrolla también el Programa de Asistencia a Víctimas de Discriminación por Origen Racial o Étnico, es una de las ciudades de España con más plazas de acogida temporal en la red estatal habilitada en materia de asilo y refugio.

La situación de mayor vulnerabilidad en la que se encuentran las personas refugiadas está siendo aprovechada por propietarios- arrendadores e inmobiliarias- para beneficiarse y alquilar en unas condiciones precarias con precios muy elevados, vulnerando el principio constitucional de igualdad de trato y no discriminación del artículo 14 de la Constitución Española (CE), informador de todo el ordenamiento jurídico vigente.

Del racismo a la diversidad como negocio

No se trata de una situación particular ni de casos puntuales sino de una denuncia que hemos lanzado en multitud de ocasiones.

El pasado año, diferentes organizaciones del tercer sector, entre ellas Accem, nos reunimos con el Defensor del Pueblo Andaluz para denunciar lo que estaba ocurriendo. Un año después, después de conocer los datos sobre la pobreza de la EAPN-A en Sevilla, corroborados por nuestra propia experiencia cotidiana, la situación descrita y denunciada lejos de mejorar… va cada vez peor. El fenómeno de la burbuja turística que azota a otras capitales como Madrid y Barcelona se está acrecentando en Sevilla. Esto ha hecho que las personas busquen vivienda fuera del centro de la ciudad, así como que los precios de los alquileres suban de forma desorbitada, perjudicando en mayor medida a las personas en situación de vulnerabilidad por su condición de inmigrantes y/o refugiados/as.

A ello le sumamos el conocimiento que tanto propietarios particulares como inmobiliarias tienen sobre las ayudas económicas para personas solicitantes de protección internacional. Así, familias sirias refugiadas de cinco o seis miembros están pagando entre 600 y 720 euros al mes de alquiler en zonas muy humildes de la capital andaluza como Los Pajaritos o La Candelaria, donde el alquiler habitual no supera los 400 €.

Se están lucrando empresas e inmobiliarias a costa de colectivos como las personas refugiadas. Tenemos conocimiento de la compra por parte de empresas de bloques enteros de pisos en estas zonas más humildes de la ciudad. Suben los precios de manera desorbitada al ver la demanda y/o excluyen a determinadas nacionalidades (sobre todo a marroquíes o subsaharianos). Hemos constatado que dicen un precio cuando llamamos como ONG y otro diferente cuando nos hacemos pasar por personas particulares, modificando precios y condiciones contractuales del arrendamiento demandado.

La reflexión desde nuestro equipo en Sevilla es clara: estamos creando guetos, zonas de exclusión social, en función del origen, nacionalidad o condición de vulnerabilidad, como en Italia o en Francia. Esta constatación es diametralmente contraria a nuestra política pionera de integración con dispositivos de acogida en barrios normalizados, orientada a generar convivencia social pacífica y ciudadanía inclusiva.

Por todo ello, conviene tener muy presente que tales comportamientos descritos, realizados por propietarios -particulares y/o empresas y portales inmobiliarios-, son cotidianos y, hasta la fecha, exentos de sanción alguna, cuando es notorio su ilicitud.

Vulneración del principio de igualdad de trato y no discriminación

El hecho de aludir al origen de los ocupantes (las personas inmigrantes/refugiadas) como si constituyeran una categoría diferente de inquilinos, como causa de exclusión, unida a las graves dificultades de arrendamiento efectivo de una vivienda y a las modificaciones y abusos contractuales en el caso de poder alquilar, es constitutivo de infracción por vulneración del principio informador del ordenamiento jurídico español contenido en el artículo 14 de la CE, Igualdad de Trato y No discriminación, y de los propios principios rectores de la propia norma aplicable (LAU) sobre el derecho de obligaciones (contratos) vigente en el Código Civil vigente.

Aún más, las inmobiliarias, como prestadoras de servicios públicos, no pueden no alquilar un piso a inmigrantes por ser inmigrantes y/ o abusar en las condiciones contractuales del arrendamiento porque podrían incurrir en un delito de odio, tipificado en el art 512 del Código Penal vigente (de los delitos cometidos con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizadas por la Constitución) cuyo tenor literal es rotundo:

“Los que en el ejercicio de sus actividades profesionales o empresariales denegaren a una persona una prestación a la que tenga derecho por razón de su ideología, religión o creencias, su pertenencia a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación familiar, por razones de género, enfermedad o discapacidad, incurrirán en la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio, industria o comercio e inhabilitación especial para profesión u oficio educativos, en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre por un periodo de uno a cuatro años”.

Toda inmobiliaria, en tanto agente privado o particular prestador de un servicio público no puede negar o excluir con condiciones leoninas contrarias a derecho, el alquiler a una persona por su origen, nacionalidad o pertenencia a grupo étnico.

Es necesario seguir dando voz, denuncia y visibilidad a hechos discriminatorios tan graves que afectan a un derecho básico como es el acceso a una vivienda en alquiler para colectivos vulnerables, por razón de su origen racial o étnico o nacionalidad. Por ello, reivindicamos una vez más, la pertinencia de la promulgación de la Ley Orgánica en materia de Igualdad de Trato y No Discriminación que posibilite, entre cuestiones de mayor calado social, la sanción de conductas atentatorias contra derechos fundamentales de las personas en situaciones de abuso y exclusión descritas.

Desde Accem creemos fundamental la aprobación de esta ley, como desarrollo del contenido del artículo 14 de la Constitución (prohibición de motivos discriminatorios), cumpliendo el mandato constitucional, contenido en su artículo 9.2, de la obligación de los poderes públicos de remover los obstáculos y promover las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva, como elemento esencial de la dignidad de la persona , como avance hacia la consecución de una democracia plena en una sociedad diversa y plural como la nuestra (art.10).

Accem apoya a un joven víctima de una agresión xenófoba en Madrid

En la madrugada del 27 de octubre en torno a las cuatro de la madrugada, en el barrio madrileño de Aluche, se produjo una grave agresión a un joven de origen guineano. En su camino de regreso a casa, fue agredido por cinco individuos encapuchados al grito de “negro de mierda, ¿dónde vas negrito?”, que le dieron varios puñetazos y le rompieron dos botellas en la cabeza, dejándolo inconsciente tirado en la calle.

Una patrulla de la Policía Nacional se encargó de llamar a los servicios de emergencia, que le atendieron en el lugar de los hechos. Tuvo que ser hospitalizado por las diversas contusiones y cortes sufridos, necesitando puntos de sutura en la cabeza y en la mano derecha.

La víctima de estos hechos, constitutivos de un delito de odio por motivos racistas, previsto y penado en nuestro Código Penal, no quería denunciarlos por temor a que afectara de manera negativa a su situación administrativa en España, al desconocimiento de sus derechos como víctima de un delito y del apoyo y asesoramiento que organizaciones como Accem pueden brindarle en aras de evitar la invisibilidad e impunidad de agresiones intolerables como esta.

Nuestra entidad trabaja en el apoyo y asesoramiento a víctimas de actos de discriminación racial o étnica a través del Programa de Asistencia a Víctimas de Discriminación Racial y/o Étnica y del Servicio de Asistencia a Víctimas.

En este caso, desde Accem se le ofreció apoyo, asesoramiento legal y psicológico, al tiempo que se le informó de la transcendencia y gravedad de lo acontecido y su pertinencia de denuncia ante las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, siempre acompañado y asistido legalmente por el técnico y la responsable del programa de Accem de asistencia a víctimas.

La denuncia fue formulada y en la actualidad, y pese a lo complicado que pueda resultar localizar a las personas que le agredieron, los agentes policiales competentes han iniciado la investigación a través de la Brigada Provincial de Información.

Este caso es un buen ejemplo de las buenas prácticas realizadas tanto en el seno de Accem, con colaboración y actuación transversal entre los distintos dispositivos de la organización en Madrid y el programa estatal de asistencia a víctimas de discriminación, pero también por la rapidez y eficacia en la atención y asistencia a la víctima por parte de las fuerzas de seguridad y de la sanidad pública.

La respuesta dada no sólo evitará la infradenuncia y contribuirá a una resolución que no permita la impunidad de los agresores de este tipo de delitos sino, también, posibilitará el empoderamiento, conocimiento y confianza de las víctimas en la sociedad civil de acogida y en los mecanismos para su efectiva protección en derechos y libertades con independencia de su origen o nacionalidad.

“No quiero hacerlo, tengo miedo”

Con esta frase, una mujer marroquí, residente regularizada en España desde hace catorce años y residente en un barrio de la periferia de Madrid desde hace más de diez años, víctima de dos agresiones verbales contra su dignidad como persona, motivadas por el odio al diferente, expresaba su temor en su entrevista con el equipo del programa de Asistencia a Víctimas de Discriminación Racial o Étnica de Accem.

En un primer episodio, esta mujer recibió de un viajero joven insultos racistas mientras ambos accedían al vestíbulo de la estación madrileña de Sol. Al llegar al vestíbulo, buscó a personal de Cercanías-Renfe o de seguridad de la estación, sin resultado positivo. La víctima responsabiliza al miedo y bloqueo que tenía, pero lo cierto es que no pudo localizar a nadie ni nadie le prestó atención.

Pensando que había podido zafarse de él, se metió en el ascensor para salir a la calle, pero instantes antes de que cerrase la puerta, el agresor se introdujo también en el elevador y continuaron los insultos. Antes de que volviese a cerrarse la puerta, la víctima salió del ascensor y decidió subir por las escaleras, escapando de su agresor sin que ningún otro viajero/a le auxiliara. No quiso realizar la oportuna comunicación/reclamación al Servicio de Viajeros de Cercanías y al Consorcio de Transportes de la Comunidad de Madrid.

Varios días más tarde, la víctima, cuando se dirigía al trabajo que tiene por las tardes, como profesora de idiomas en las clases extraescolares del colegio donde estudian sus hijos, en una de las calles aledañas al centro educativo, uno de los padres de un compañero de su hijo mayor, le profirió presuntamente graves insultos racistas, la arrinconó en la calle, siguió insultándola y haciendo comentarios vejatorios por su origen no nacional. Cuando de nuevo pudo zafarse del agresor, este le escupió en la espalda. Pese al pánico vivido y el nerviosismo, no comentó nada en su centro laboral ni ninguna trabajadora reparó en ello.

Ante este último episodio, y conociendo al nuevo agresor, esta mujer, doblemente agredida en el espacio público por su origen, acudió a Accem y desde nuestro programa de asistencia a víctimas se le informó acerca de sus derechos y de la asistencia que se le podía ofrecer.

Una vez concretada la cita para acompañar y asistir a la víctima a la comisaría de policía para interponer la denuncia, la víctima decidió no hacerlo, no denunciaría los hechos. Según su relato, tenía miedo a que su último agresor pudiera tomar represalias contra ella, ya que tiene muy claro que ambos se conocen y coinciden en el centro educativo de sus hijos/as.

Este caso pone de manifiesto la realidad de la infradenuncia y sus causas diversas. Siendo muy importante que las víctimas de delitos de odio e incidentes discriminatorios conozcan sus derechos, se sientan acompañadas y asistidas por el equipo profesional experto, es aún insuficiente para combatir el miedo, el desconocimiento y la desconfianza de la víctima ante posibles represalias por parte de los/as agresores/as que pudieran afectar a su cotidianeidad personal y laboral.

Es por ello relevante seguir realizando acciones de sensibilización como los talleres dirigidos a potenciales víctimas de discriminación, para conocer las herramientas y mecanismos de protección disponibles, la legislación existente, ejemplos y experiencias de otras víctimas, nuestra metodología de trabajo y para reforzar la autonomía de sus decisiones, todo encaminado a su paulatino empoderamiento.

Consideramos que es importante la labor transversal de estas acciones de sensibilización y capacitación en derechos y libertades en nuestra organización, porque las personas pertenecientes a un colectivo vulnerable, como son las personas migrantes, en cualquier circunstancia, condición y lugar, pueden ser víctimas de discriminación o de hechos delictivos motivados por el odio a lo diverso, el odio al ‘otro/a’.

Día de la Tolerancia – Accem reafirma su compromiso con una sociedad diversa e inclusiva

Con motivo del Día Internacional para la Tolerancia, que se celebra cada 16 de noviembre, desde Accem queremos reafirmar nuestro compromiso con una sociedad diversa e inclusiva como herramienta de transformación social.

El 12 de diciembre de 1996 fue proclamado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas y por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. En la Declaración de Principios se afirma que “la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, es el respeto y el reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los otros”.

En Accem compartimos los valores y principios motores de la Declaración, como organización en defensa de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades para todas las personas, con independencia del origen, género, origen nacional o étnico, orientación e identidad sexual, religión, opinión o grupo social.

La intolerancia conlleva formas de exclusión social y política, marginación de personas y/o grupos vulnerables, odio a todo lo diverso y discriminación. Por ello, y a pesar del tiempo transcurrido desde el origen declarativo, sigue siendo oportuno y necesario promover acciones positivas para garantizar la seguridad jurídica, la Igualdad de trato y no discriminación en derechos y oportunidades de los individuos y grupos socialmente vulnerables, como son la población refugiada y las personas inmigrantes.

Palabras y expresiones como xenofobia, discriminación, discurso de odio, agresión racista, expulsión inmigrantes… aparecen con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación escritos y orales. Hemos escuchado de determinados partidos políticos, con ocasión de las sucesivas campañas electorales habidas en nuestro país recientemente, la intensificación de la intolerancia, la atribución de culpas y responsabilidades a las personas migrantes y refugiadas, a quienes se utiliza como chivo expiatorio de los distintos problemas y conflictos sociales. En definitiva, hemos asistido a cómo se fomenta un discurso de odio, xenófobo y discriminatorio, contrario al respeto de la diversidad social de nuestro país.

Desde Accem queremos decir que en ningún caso puede utilizarse tal argumentario para justificar el quebrantamiento y vulneración de los valores fundamentales que sustentan los derechos humanos, las libertades, el pluralismo político, la democracia y el estado de derecho. La tolerancia han de practicarla las personas, los grupos sociales y políticos y los estados.

La intolerancia constituye una amenaza real ante los ODS 

El XIV Encuentro Estatal de Accem tuvo este año como hilo conductor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para transformar nuestro mundo: la Agenda 2030. La convivencia y promoción de los ODS, cuya meta es conseguir que la puesta en práctica de la Agenda para el Desarrollo afiance valores y principios universales como la solidaridad mundial, la inclusión social, la lucha contra la discriminación y la intolerancia, la igualdad de género, el fin de la pobreza, etc., constituye un eje fundamental de actuación presente y futura para quienes formamos parte de la entidad.

Desde Accem levantamos la voz contra cualquier forma de discriminación, difundimos y fomentamos la participación activa de la diversidad social, cultural, lingüística y étnica, y seguiremos contribuyendo a propiciar alianzas inclusivas a nivel local, regional y nacional entre los gobiernos y la sociedad civil responsable. Sigamos fortaleciendo los avances hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Accem informa de agresión racista en Madrid

Accem confirma que a través de su servicio gratuito de atención a víctimas de discriminación ha prestado asistencia a un hombre víctima de una agresión racista el pasado día 27 de octubre en el madrileño barrio de Aluche.

El joven fue atacado por un grupo de hombres encapuchados que le interpelaron al grito de “negro de mierda, ¿dónde vas negrito?” y después le agredieron con botellas de cerveza y puñetazos. La víctima perdió la conciencia hasta que llegaron los servicios de emergencia. Fue trasladado a un centro hospitalario donde recibió varios puntos de sutura.

La denuncia por la agresión racista se formalizó el jueves 7 de noviembre en una comisaría de policía de Madrid. El joven denunciante tiene 21 años, es de origen subsahariano y solicitante de protección internacional. En la actualidad se encuentra bien y está recibiendo seguimiento psicológico por parte de Accem.

Desde Accem queremos mostrar públicamente nuestro más contundente rechazo a cualquier agresión de carácter racista y xenófobo.

Accem forma parte de un servicio gratuito de orientación y asistencia a víctimas de discriminación por origen racial o étnico. Sus responsables subrayan la importancia de dar a conocer este servicio para luchar contra la discriminación y frenar los delitos de odio.

El Paso: otros cargaron el arma

A raíz del ataque terrorista que el pasado fin de semana acabó con la vida de 22 personas en El Paso (EE.UU.) desde Accem queremos expresar una vez más, junto al sentimiento de desolación por las víctimas, nuestra enorme preocupación por la extensión a escala global de los discursos de odio que se encuentran detrás de este tipo de crímenes.

Para que se produzcan ataques brutales como este es necesario un caldo de cultivo previo que se ha ido alimentando desde sectores extremistas, interesados en polarizar al conjunto de la sociedad. El racismo y la xenofobia; la utilización recurrente de generalizaciones, tópicos y estereotipos; la criminalización de colectivos como pueden ser, según el caso, las personas refugiadas, las personas migrantes o los llamados ‘MENA’; y, finalmente, el proceso de deshumanización que sufren las personas de estos colectivos, acaban por crear un clima que se convierte en el peligroso contexto en el que este tipo de hechos pueden suceder. En esta dinámica, y a pesar de que es algo que nos interpela a todos/as, es indudable la responsabilidad de aquellos que ostentan una posición de poder como responsables políticos, autoridades, líderes de opinión, etc. Una vez más, unos disparan el gatillo, pero otros cargaron antes el arma.

Desde Accem, como organización defensora de los derechos humanos, la igualdad de trato y la no discriminación, seguiremos alertando sobre las consecuencias del avance de los discursos de odio a través de nuestras campañas de sensibilización; seguiremos con nuestro trabajo cotidiano en favor de la convivencia y la integración social y seguiremos luchando contra la discriminación por origen racial o étnico a través de nuestros recursos especializados de asistencia a víctimas.

Recomendación del Consejo para evitar discursos discriminatorios en la campaña electoral

El Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial, organismo experto en Igualdad adscrito a la Secretaria de Estado de Igualdad y del que Accem forma parte, aprobó el pasado miércoles 10 de abril una ‘Recomendación para evitar el uso de discursos discriminatorios, racistas o xenófobos en las campañas electorales’ ante el escenario de comicios generales, autonómicos, locales y europeos que se presenta en España para las próximas semanas.

En esta recomendación, el Consejo manifiesta su preocupación ante los posibles mensajes de carácter racista, xenófobo o antigitano, y ante los discursos de odio y expresiones segregadoras y excluyentes que puedan verterse en el contexto de campaña electoral. Desde el Consejo se aboga por la responsabilidad en la actuación política electoral y se insta a los partidos políticos y demás actores intervinientes a velar para que la pluralidad y diversidad de la sociedad española no se convierta en arma arrojadiza que aliente la segregación y la diferencia, en vez de promover discursos de convivencia inclusiva de todos y todas.

El Consejo, en su primera actuación tras el nombramiento de su nueva presidencia y tras cinco años de inactividad, entiende estos próximos comicios como una gran oportunidad para mostrar compromiso y respeto a la diversidad social y al principio constitucional de igualdad de trato y no discriminación.

Constatando el auge en toda Europa de partidos políticos que fomentan la exclusión, el odio al diferente, el rechazo a las minorías, a las personas inmigrantes y/o refugiadas, alerta sobre lo que podría suponer una grave involución en materia de derechos y libertades fundamentales, garantizados en una sociedad democrática y plural como la española.

> Accede aquí al texto completo de la Recomendación del Consejo para la Eliminación de la Discriminación.

 

Jóvenes formados como agentes comunitarios en Ávila para la prevención del racismo

Desde el Programa +Barrio, que Accem desarrolla en Ávila, se ha puesto en marcha la acción “Agentes Comunitarios”, grupos de jóvenes que realizarán acciones puntuales para prevenir la aparición de actitudes discriminatorias en las aulas de carácter racista o xenófobo y apoyarán la resolución de conflictos interculturales que puedan generarse en el mismo ámbito educativo.

Así, la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) el 21 de marzo de cada año, fue una ocasión propicia para la actuación de los/as agentes comunitarios/as. Tres alumnas de 1º de Bachillerato del I.E.S José Luis López Aranguren de Ávila, previamente formadas, fueron las encargadas de diseñar y desarrollar una actividad de sensibilización con el apoyo del equipo técnico de Accem.

Ellas, como agentes comunitarias, facilitaron la participación y la reflexión de sus compañeros y compañeras en torno a la discriminación racial, los prejuicios y estereotipos presentes en situaciones de la vida diaria, analizando el mensaje que este año transmite la ONU de preocupación y precaución acerca de los movimientos xenófobos y racistas, activos actualmente, y de la vulneración de los derechos humanos.

Como punto final a la actividad, los 46 alumnos y alumnas presentes escribieron mensajes contra el racismo y la xenofobia creando tres grandes huellas para manifestar su rechazo a la discriminación racial.

Esta acción se ha desarrollado en el marco del Programa +Barrio, cofinanciado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y por el Fondo de Asilo, Migración e Integración.

Informe del OBERAXE muestra una evolución positiva de las percepciones hacia la inmigración

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha publicado recientemente su Informe-Encuesta 2016 relativo a la “Evolución del racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en España”. Esta encuesta y su posterior informe permiten al OBERAXE estudiar la evolución de estos fenómenos en la sociedad española, así como desplegar una labor de seguimiento, vigilancia y anticipación respecto a actitudes y percepciones alejadas de la tolerancia. Los resultados de este Informe-Encuesta 2016 inciden una vez más en la importancia de la educación, sensibilización y prevención en la construcción de la sociedad diversa.

La encuesta publicada ahora por el OBERAXE se realizó en el año 2016, se dirigió a población con nacionalidad española de edad superior a 18 años y residente en el país y fue encargada por la entonces Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social* al Centro de Investigaciones Sociológicas. La muestra la integran 2.460 personas seleccionadas aleatoriamente en 45 provincias y 248 municipios.

Los objetivos de este informe son cuatro. En primer lugar, evaluar la situación en España en 2016 en cuanto a actitudes y percepciones hacia la inmigración; en segundo lugar, identificar los factores que subyacen tras los fenómenos del racismo, la xenofobia y la intolerancia; en tercer lugar, identificar perfiles de comportamiento de la ciudadanía española con respecto a las actitudes racistas o intolerantes; finalmente, construir un ‘índice de tolerancia hacia la inmigración’ que integre las distintas variables que comprenden estos fenómenos. Además, el informe contiene un análisis específico sobre los prejuicios y estereotipos asociados a la inmigración femenina.

Sobre los resultados del Informe-Encuesta 2016 cabe destacar que las actitudes y precepciones de los/as españoles/as visibilizan un escenario positivo, con una evolución bastante favorable en comparación con los años anteriores en todas las variables que miden las actitudes racistas, intolerantes o xenófobas de los encuestados. En 2016, el porcentaje de personas encuestadas con una valoración positiva de la inmigración fue del 54,3 %, porcentaje más alto de la serie después de 2007 (58,7 %).  El porcentaje de valoración negativa, del 25,7 % es también el segundo más bajo de la serie desde 2007.

La radiografía a la luz de este informe muestra una ciudadanía que reconoce cada vez más los derechos básicos de las personas inmigrantes en igualdad con las autóctonas. El 87,9 % de las personas encuestadas consideran que las personas inmigrantes que están de manera estable en España deberían obtener la nacionalidad y el mismo porcentaje estima que deberían poder traer a su familia. Un 74,4 % percibe que la presencia de personas inmigrantes enriquece la escuela y un 58,4 % considera que contribuyen de manera relevante al desarrollo económico.

Se observa asimismo una evolución positiva de cuestiones planteadas en clave más negativa, como el número de encuestados/as que afirman que se debe expulsar a las personas migrantes que se encuentran en situación de paro de larga duración, que baja hasta el 35,1 %; o el porcentaje de personas que piensan que las personas migrantes perjudican en materia de acceso a un empleo a las nacidas en España, que se sitúa en el 53,9 %. Estas percepciones, si bien muestran que todavía queda mucho por lo que trabajar, muestran una evolución positiva con respecto a encuestas anteriores. En relación a la aceptación de actitudes y conductas racistas, es interesante observar cómo únicamente el 4,1 % considera que no deben ser sancionadas las personas que expresan públicamente opiniones xenófobas o racistas. Entre los múltiples elementos de interés de este informe destaca el dato del 67,2 % que estima que los medios de comunicación ofrecen una imagen negativa de la inmigración.

En clave cualitativa, el informe del OBERAXE identifica la variable ‘confianza en la gente’ como, al igual que en el año anterior, la más explicativa de la cohesión social, lo que señala la relevancia de las estrategias dirigidas a favorecer el conocimiento del otro y la comprensión de la diversidad como elementos esenciales para fortalecer la convivencia. Así, según concluye el informe, “las personas con menor confianza en la gente son aquellas que presentan actitudes más racistas y viceversa, las personas con mayor confianza en la gente son las que se manifiestan menos racistas”.

Finalmente, el índice que evalúa de forma agregada el nivel de tolerancia de la población española presenta una evolución favorable de 2015 (44,5 puntos) a 2016 (49,53 puntos). Se concluye de todos modos que al tratarse de un fenómeno vivo y dinámico, las contradicciones en las actitudes de las personas siguen presentes. Por ello, se aboga por la necesidad de continuar desarrollando estrategias para fomentar la tolerancia y la cohesión social, que transformen o mitiguen las actitudes racistas y xenófobas. La educación, la sensibilización de la ciudadanía en general y la prevención se configuran como herramientas imprescindibles en materia de ciudadanía diversa.

> Descarga aquí el Informe-Encuesta 2016 del OBERAXE.

> Accede aquí a todas las noticias de Accem sobre ‘Igualdad, Diversidad y No Discriminación’.

 

* Actualmente denominada Secretaria de Estado de Migraciones del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. 

Accem interviene en un centro educativo ante discriminación por motivos religiosos

La reglamentación autonómica establece la obligatoriedad de disponer de menús alternativos para promover la integración.

Accem ha instado al Consejo Escolar a resolver la cuestión y apoyar a las familias afectadas por esta forma de discriminación.

Con la finalidad de garantizar el respeto de la cultura y religión de las personas, desde el programa de asistencia a víctimas de discriminación racial o étnica de Accem hemos intervenido en un centro educativo público en Madrid, ante la demanda de varias familias de religión musulmana por la negativa de la dirección a ofrecer un menú alternativo en el comedor escolar para los niños y niñas que profesan esta religión.

El centro educativo se apoya en una decisión judicial del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que data del año 2015, cuya argumentación jurídica ante un hecho similar, mezcla cuestiones económicas con “motivaciones de integración” a la mayoría de la sociedad de acogida, y, por tanto, interpretando de modo restrictivo el mandato constitucional contenido en el artículo 16.

Los padres y madres de los menores afectados del centro educativo, intentaron, sin éxito, tener una reunión formal con la directora del centro, en la que se les facilitaran las razones y argumentos de la negativa a la prestación de un menú alternativo en el comedor escolar por razón de la fe religiosa, libre de carne de cerdo y derivados.

La única respuesta obtenida en los pasillos ha sido que los días en los que el menú escolar incluya estos alimentos “o bien no vengan a comedor los niños y niñas afectados, o se traigan su propia comida, o cada día que haya presencia de cerdo en el menú programado, se comunica ‘intolerancia’ y se avise…”, señaló una de las familias afectadas.

Si bien es cierto que el comedor escolar tiene carácter colectivo y que el menú -por razones de economía y eficiencia- debe ser único para todos los usuarios y usuarias, la reglamentación autonómica vigente establece obligatoriedad de disponer de menús alternativos, con la finalidad de promover actitudes de integración y de conciliar la labor educativa con la vida familiar.

Se hace necesario el reconocimiento y aplicación del derecho a una alimentación acorde con las convicciones religiosas, por parte de los centros educativos afectados, toda vez que no ha sido modificado por la vigente Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, puesto que la diversidad en el ámbito alimentario debe ser respetada por mandato y garantía constitucional.

Accem mediante el oportuno escrito ha instado formalmente al órgano de gobierno del centro –Consejo Escolar– a dirimir la cuestión planteada, estando a la espera de su resolución. El programa de “Asistencia a víctimas de discriminación por origen racial o étnico” seguirá abogando por una solución acorde a Derecho como apoyo activo a las familias afectadas.