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España acoge a 176 personas refugiadas, reasentadas desde Jordania

Un grupo formado por 176 personas refugiadas han llegado este jueves a España procedentes de Jordania, en la primera operación de reasentamiento desde este país de Oriente Medio desde que se firmaran en septiembre de 2015 los compromisos europeos para la acogida a refugiados.

Accem, organización de referencia en la atención, acogida e integración social de las personas refugiadas, recibirá a 14 de ellas, todas de nacionalidad siria e integrantes de tres unidades familiares. Nueve de las personas acogidas por Accem son niños y niñas.

Este grupo se une a las 173 personas que llegaron el pasado mes de enero procedentes de Turquía. El pasado 21 de diciembre, el Consejo de Ministros dio luz verde al Programa de Reasentamiento de Refugiados en España para 2019, estableciendo la llegada por esta vía de 1.200 personas. Con esta llegada son ya 349 las personas reasentadas en lo que va de año en nuestro país. Se espera que en los próximos meses se sucedan nuevas llegadas de personas refugiadas desde Jordania.

El reasentamiento es una vía segura para la acogida a personas refugiadas. Consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida a un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

Accem acoge actualmente a 1.074 personas refugiadas

Con la llegada de este grupo, desde el 21 de junio de 2016 han sido reasentadas en España un total de 1.782 personas refugiadas, 993 desde Líbano, 613 desde Turquía y 176 desde Jordania. Accem se ha encargado de dar acogida a 227 de ellas.

Accem es una organización que participa desde hace más de 25 años en el sistema de acogida español a personas refugiadas, un sistema mixto gestionado de manera conjunta entre el Gobierno y las ONG de referencia en este ámbito.

Accem acoge actualmente a 1.074 personas refugiadas, según datos de enero de 2019, procedentes mayoritariamente de Venezuela, Siria, Colombia y Ucrania.

Desde Accem seguimos defendiendo la habilitación de vías seguras para que las personas refugiadas puedan encontrar un lugar seguro en el que protegerse de la guerra, la violencia y la persecución de las que se han visto obligadas a escapar. El reasentamiento, como el asilo en sede diplomática o la reagrupación familiar, son algunos ejemplos de esas vías seguras que podrían reducir sensiblemente la muerte y el sufrimiento de tantas personas en tránsito por las fronteras.

Jordania, el segundo país con mayor densidad de refugiados

Según datos de ACNUR de junio de 2018, Jordania es el segundo país con mayor densidad de población refugiada, con 89 personas refugiadas por cada 1.000 habitantes. En total, Jordania acoge a más de 751.000 personas refugiadas, de las que casi la mitad (48 %) son niños y niñas. Más del 85 % de ellas viven por debajo del umbral de la pobreza.

La mayoría de las personas refugiadas en Jordania huyeron de la guerra civil en Siria (más de 660.000 personas). Sin embargo, el país jordano acoge también a refugiados/as procedentes de Iraq, Yemen, Sudán y Somalia. El 16,8 % de las personas refugiadas en Jordania viven en campos de refugiados, siendo los más habitados los de Za’atari (más de 78.000 habitantes), Azraq (más de 40.000) y Emirati Jordanian Camp (más de 6.000).

Desde que comenzara la guerra civil en Siria en el año 2011 se calcula que 5,6 millones de personas tuvieron que traspasar las fronteras de su país y convertirse así en refugiadas, buscando un lugar seguro en Líbano, Turquía, Jordania y otros muchos países. Los países limítrofes son siempre los que soportan la mayor parte del esfuerzo de la respuesta humanitaria en las ‘crisis de refugiados’.

> Pincha aquí para saber más sobre la labor de Accem con personas refugiadas.

 

Accem acoge a 25 de las 173 personas refugiadas que llegan este martes desde los campos de refugiados de Turquía

Este martes 22 de enero llegó a España un nuevo grupo de personas refugiadas, reasentadas en este caso desde los campos de refugiados de Turquía. Este grupo estuvo finalmente conformado por 173 personas, de las cuales 25 serán acogidas por Accem, todas ellas de nacionalidad siria.

La última llegada de un grupo de refugiados reasentados se había producido en el pasado mes de abril de 2018, cuando nueve personas llegaron desde campos de refugiados de Líbano. En total, en 2018 llegaron por esta vía 73 personas refugiadas desde Turquía y Líbano.

Con la llegada de este nuevo grupo, desde el 21 de junio de 2016 han sido reasentadas en España un total de 1.606 personas refugiadas, 993 desde Líbano y 613 desde Turquía. Accem se ha encargado de dar acogida a 213 de ellas.

El reasentamiento es una vía segura para la acogida a personas refugiadas. Consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida a un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

El pasado 21 de diciembre de 2018, el Consejo de Ministros dio luz verde al Programa de Reasentamiento de Refugiados en España para 2019, que contempla la llegada por esta vía de 1.200 personas.

Un año antes, el 29 de diciembre de 2017 se aprobó el Programa de Reasentamiento de Refugiados para 2018, que establecía la acogida a 1.000 personas refugiadas. Al término del ejercicio habían llegado por esta vía solo 73 personas.

Dos años antes, en septiembre del año 2015, los estados miembros de la UE se comprometieron a reasentar en dos años en territorio europeo a un total de 22.504 personas procedentes de terceros países, de los cuales a España le correspondían 1.449 personas por esta vía.

Desde que comenzara la guerra civil en Siria en el año 2011, y según datos de ACNUR, se calcula que 5,6 millones de personas tuvieron que traspasar las fronteras de su país y convertirse así en refugiadas, buscando un lugar seguro en Líbano, Turquía, Jordania y otros muchos países.

En Turquía y Líbano, países desde los que han sido reasentadas en España los citados grupos de personas refugiadas, viven actualmente en campos de refugiados más de 3.600.000 personas en el caso de Turquía y de 948.000 personas en caso de Líbano. Los países limítrofes son siempre los que soportan la mayor parte del esfuerzo de la respuesta humanitaria en las ‘crisis de refugiados’.

Desde Accem seguimos defendiendo la habilitación de vías seguras para que las personas refugiadas puedan encontrar un lugar seguro en el que protegerse de la guerra, la violencia y la persecución de las que se han visto obligadas a escapar. El reasentamiento, como el asilo en sede diplomática o la reagrupación familiar, son algunos ejemplos de esas vías seguras que podrían reducir sensiblemente la muerte y sufrimiento de tantas personas en tránsito por las fronteras.

18-D – La falta de vías seguras provoca la muerte de más de 3.000 personas en el Mediterráneo en 2017

Más de 5.000 personas han muerto en 2017 en todo el mundo cuando trataban de emigrar en busca de una vida mejor. De ellas, más de 3.000 personas se han dejado la vida en el mar Mediterráneo, intentando alcanzar territorio europeo y son al menos 206 personas las que han muerto frente a las costas españolas. Esta es la cara más cruda, más dramática de las migraciones, la que revela que vivimos en un mundo lleno de muros, fronteras, barreras para las personas que legítimamente deciden cambiar su lugar de residencia para conseguir mejores condiciones de vida para ellas y sus familias.

Desde Accem, en el Día Internacional de las Personas Migrantes, queremos decir una vez más que es la ausencia de vías seguras y legales lo que obliga a tantas personas a emprender su viaje en condiciones en las que muchas veces se juegan la vida. Es el motivo que lleva a decenas de miles de personas a ponerse en manos de traficantes desaprensivos que encuentran un espacio de negocio y abuso en su urgencia y desesperación.

Las fronteras se han convertido en territorio en el que los derechos humanos no están garantizados. La lista de la vergüenza es demasiado amplia: naufragios y desaparecidos en pequeños trayectos que no deberían entrañar ningún peligro; cadáveres de seres humanos llegando a las orillas de las playas de todo el Mediterráneo; lanchas neumáticas atestadas de personas y barcas de juguete frente a la inmensidad del mar; menores practicando el ‘risky’ en los puertos de Ceuta y Melilla para intentar entrar como polizones en los barcos que parten hacia la Península; violencia sexual contra las mujeres y trata de seres humanos durante todo el viaje migratorio; vallas y concertinas, cada vez más altas, cada vez más lesivas; personas encajadas en habitáculos imposibles en el interior de vehículos que intentan sortear las fronteras; motos acuáticas cuyos pilotos no dudan en abandonar a sus pasajeros, personas migrantes, en mitad del mar si se ven en riesgo de ser atrapados por las patrulleras fronterizas, etc. No termina nunca esta lista.

Hoy es 18 de diciembre, Día Internacional de las Personas Migrantes y nos gustaría poder hablar más de los retos de la integración social, de la riqueza que ofrece a nuestra sociedad su magnífica diversidad; de la importancia de la aportación de nuestros nuevos vecinos y vecinas, que se instalan en nuestros pueblos y ciudades con la mochila llena de ilusión, esperanzas y ganas de construir una vida mejor.

La realidad que vivimos, sin embargo, nos obliga a denunciar que un año más seguimos igual, con las fronteras cerradas y las personas sin alternativas, jugándose la vida en rutas cada vez más peligrosas. Seguimos con la política de deportaciones forzosas, con la privación de libertad para quienes solo han cometido la falta administrativa de encontrarse en situación irregular; seguimos con las llamadas ‘devoluciones en caliente’, que han sido desacreditadas por instancias internacionales como el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos o el Subcomité para la Prevención de la Tortura de Naciones Unidas; con la firma de acuerdos en materia migratoria con países que no garantizan el respeto de los derechos humanos, como Libia y Turquía; seguimos destinando fondos de cooperación a proyectos de control fronterizo; seguimos con la política de criminalización y persecución a las personas y organizaciones que intentan ayudar a la gente que se juega la vida en el mar.

Desde Accem volvemos a expresar la necesidad de que se protejan y se garanticen los derechos humanos en las fronteras, donde las vulneraciones de los derechos fundamentales, como hemos visto, son constantes. Volvemos a defender el establecimiento de vías legales y seguras y volvemos a decir que las personas tenemos derecho a emigrar, a buscar una vida mejor y a elegir donde queremos desarrollar nuestra vida.

#VíasSegurasYa  #MigrantesSomosTodxs #DíaInternacionalDelMigrante

 

> Descarga aquí en PDF el comunicado de Accem.

 

 

 

Vías legales y seguras ya para acceder a Europa

Los años pasan y esta insoportable tragedia continúa sin que aquellos que pueden hacerlo pongan remedio. Con mayor o menor atención de los medios de comunicación lo cierto es que miles de personas continúan dejándose la vida cada año en el Mediterráneo intentando llegar a Europa a través de la frontera sur del continente.

En Accem, desde hace algunos años realizamos un seguimiento de las informaciones de prensa sobre el movimiento migratorio al que asistimos en la frontera sur de la UE. Nos fijamos especialmente en las noticias que aparecen sobre personas fallecidas o desaparecidas. En 2016, hasta 5.454 personas podrían haber muerto en la frontera.

No es ésta una cifra exacta. Y por eso situamos inmediatamente después un signo de interrogación. En muchas ocasiones se manejan únicamente estimaciones sobre el número de personas que viajaban en un barco siniestrado. Muchas veces no se encuentran los cuerpos de las personas desaparecidas. Y la existencia de lanchas neumáticas o barcazas de madera que naufragan sin que ni siquiera se lleguen a registrar es algo más que una sospecha o una posibilidad.

No se trata de una catástrofe inevitable, sin causas, responsables ni soluciones. Está pasando por las terribles circunstancias que obligan a la gente a emigrar a la desesperada (por la guerra, la violencia o la extrema pobreza) y por la total ausencia de vías legales y seguras para realizar el viaje y llegar al anhelado destino.

Por esto, en este 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, desde Accem vamos a concretar nuestro mensaje en una única exigencia: vías legales y seguras ya para terminar con esta terrible infamia a las puertas de Europa.

#ViasSegurasYa