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Cartas de ida y vuelta entre jóvenes acogidos por Accem y los alumnos de una escuela de Barcelona

Desde el Programa de Atención Humanitaria a Inmigrantes (PAHI) llevamos a cabo en Barcelona durante el pasado curso escolar un proyecto de intercambio epistolar entre las personas acogidas y el alumnado de 3º de Primaria de la escuela La Llacuna del Poblenou. Aprovechando que los niños y niñas se encontraban en proceso de aprendizaje de la lectura y escritura, las profesoras de la escuela, junto con técnicas de nuestro equipo, han querido acercar a sus alumnos y alumnas las vidas y sueños de las personas migrantes, a través de la redacción y envío de cartas.

Cuatro jóvenes procedentes de Mali, Burkina Faso y Camerún, que habían llegado hacía poco tiempo y se encontraban en proceso de aprender la lengua castellana, han participado de este proyecto. Así podían, por una parte, poner en práctica sus conocimientos en una lengua nueva para ellos. Por otra, más importante aún, se sentían leídos y escuchados, hablando de sí mismos más allá de la etiqueta de ‘inmigrantes’.

Antes de que llegara el momento de las cartas, una técnica de Accem había acudido a la escuela para ofrecer una charla al grupo. Una ocasión que sirvió para explicarles los motivos que llevan a las personas a la emigración, la dureza del proceso migratorio, tanto durante el trayecto como también después de llegar a nuestro país. Este encuentro cosechó una gran acogida y un debate muy participativo entre los niños y niñas de la escuela, que ofrecieron sus puntos de vista, sus opiniones y sus propias soluciones.

Pero sobre todo, se interesaron por conocer más a los jóvenes migrantes de los que estaban hablando, por saber de sus vidas, sus inquietudes, sus aficiones, sus gustos… y compartir las suyas propias con ellos. Se conseguía así el primer objetivo de esta actividad de sensibilización: mirar más allá, ver a la persona antes que la etiqueta.

Recogido el guante, y a través del proyecto PAHI, los jóvenes acogidos por Accem redactaron sendas cartas de presentación a los niños y niñas que se habían interesado por ellos. En estas cartas hablaban de la música que más les gustaba, su deporte favorito, su equipo de fútbol, su comida preferida o de las cosas que les hacían reír o sentir miedo. Recibidas estas cartas por sus pequeños/as destinatarios/as, escribieron, divididos/as en pequeños grupos, las suyas propias. A partir de ese momento, se generó una dinámica en la que cada carta recibida suponía para todos/as un momento de alegría, y la posterior espera un tiempo de entusiasmo e ilusión. A lo largo de esta correspondencia unos/as y otros/as se fueron contando sus experiencias personales y se fueron creando al mismo tiempo una imagen de cómo serían las personas con las que se estaban escribiendo.

Finalmente, llegó el momento, con el final del curso, del colofón a este bonito proyecto, con un encuentro con ambos grupos en la escuela. Los alumnos y alumnas de la escuela prepararon un pica-pica y recibieron a los chicos que habían escrito las cartas. El encuentro fue algo mágico, maravilloso, lleno de nervios, alegría y emoción por ambas partes. Su recibimiento en la escuela fue apoteósico, ¡como si esperaran a grandes estrellas del deporte! Los niños y niñas tenían que poner nombre en cada cara y ¡acertaron! Como si ya los conocieran, porque de hecho así era, los conocían sin verlos porque eran cómplices de una parte de su vida.

Lo más importante y remarcable de este proyecto ha sido la conexión que se estableció entre unos/as y otros/as como iguales, alejada de estereotipos que lo único que provocan es enfatizar nuestras diferencias en vez de nuestras similitudes. Para los chicos, dar a conocer sus historias, sus sueños, sus deseos, tan iguales como los de cualquier otro chico de su edad, les permitió reparar un poco de su dignidad rota, porque podían sentir que sus historias eran importantes y los hacían únicos, algo que tal vez no habían sentido en mucho tiempo.

El día del encuentro fue algo fantástico para todos y todas, solo faltó tiempo para hablar más, para contarse más historias, para jugar y pasarlo bien. Los niños y niñas de la escuela de La Llacuna del Poblenou ya les han invitado a volver a su escuela después del verano y los chicos ya están pensando en volver.

 

Por Estíbaliz Benito Mateo, de Accem en Barcelona 

Represalias a las familias que denunciaron discriminación en el comedor escolar

Trabajar para erradicar la discriminación no siempre es sinónimo de conseguir éxitos inmediatos. En esta ocasión vamos a contaros cómo se han sucedido los acontecimientos en un caso de discriminación religiosa en un colegio público de Madrid del que ya os hablamos antes aquí y cómo las represalias sufridas por las familias que se atrevieron a alzar la voz han terminado por disuadirlas de seguir adelante con su reclamación.

En 2018, y a través del programa de “Asistencia a víctimas de discriminación racial o étnica” de Accem, detectamos cómo varias familias de religión musulmana se habían encontrado con la negativa del centro educativo a contar con un menú alternativo en el comedor escolar, que fuese compatible con sus creencias religiosas.

Después de varias acciones infructuosas de interlocución con la Dirección del centro educativo, así como con el responsable del AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos/as), desde Accem pusimos formalmente en conocimiento del Consejo Escolar, órgano de gobierno del centro educativo, el incidente indiciariamente discriminatorio (advertido en octubre de 2018).

Meses después, transcurrido un tiempo prudencial para acometer cambios y tomar decisiones encaminadas a corregir esta actuación de cariz discriminatorio, constatamos dos conclusiones: por una parte, la Dirección del centro educativo no ha considerado necesario incluir este tema en el orden del día de los dos Consejos Escolares celebrados en este tiempo; por otra parte, la AMPA no se ha pronunciado al respecto. Silencio oficial absoluto.

A día de hoy la realidad es clara: las familias musulmanas de este centro educativo siguen sin la posibilidad de recibir un menú alternativo en el comedor del colegio que sea compatible con sus convicciones religiosas.

Y lo más grave no es esto, sino las represalias que están sufriendo las familias que protestaron por su situación. Las dos familias que han liderado esta reivindicación de derechos han recibido comentarios en los que se les invita a abandonar el centro educativo en el próximo curso, teniendo que escuchar frases como “si no estáis a gusto, iros de este centro”. Las familias denuncian que uno de sus hijos –estudiante de Primaria- ha sido ridiculizado delante de otros menores por no comer cerdo y ha sido acusado de “mentiroso”. Otra de las familias, que contaba con un papel relevante y participativo en la vida escolar del centro, ha pasado a ser excluida de actividades, festivales, excursiones o de su papel de intermediación con otras familias musulmanas.

Hechos como estos han llevado a que ambas familias, que a finales del pasado año abogaban por reivindicar el reconocimiento a su derecho a la diversidad alimentaria, han decidido este año, y debido a estas represalias, no continuar con el proceso iniciado en reclamación de su derecho constitucional.

En este punto nos gustaría reflejar la definición de represalia, como “cualquier trato adverso o consecuencia negativa que pueda sufrir una persona por intervenir, participar o colaborar en un procedimiento administrativo o proceso judicial destinado a impedir o hacer cesar una situación discriminatoria, o por haber presentado una queja, reclamación, denuncia, demanda o recurso de cualquier tipo con el mismo objeto”.

Una voluntad de integración que brilla por su ausencia

El reconocimiento de la diversidad en el ámbito alimentario y del derecho a una alimentación acorde con las convicciones religiosas constituye la aplicación ineludible por parte de los centros educativos del mandato y garantía constitucional (artículo 16 que consagra la libertad ideológica, religiosa y de culto y artículo 14 de igualdad ante la ley y no discriminación). Nuestro ordenamiento jurídico reconoce el principio del pluralismo y la diversidad como hechos positivos y reconocidos.

El respeto a la diversidad es una obligación para todas las instituciones del Estado y, en este caso, para las Comunidades Autónomas, competentes en materia educativa, que no pueden abstraerse en la reglamentación adoptada de los principios y derechos reconocidos en la Constitución, como el citado artículo 14 que establece que no puede prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Además, la finalidad de promover actitudes de integración y de conciliar la labor educativa con la vida familiar está contenida en la Orden 4212/2006, de 26 de julio, por la que se modifica la Orden 917/2002, de 14 de marzo, Reguladora de los comedores escolares en los centros docentes públicos no universitarios de la Comunidad de Madrid. Esta voluntad de integración, convivencia y reconocimiento de la diversidad brilla por su notoria ausencia en el comedor de este centro escolar de Madrid.

Jornadas para mejorar la salud comunitaria y la resolución de conflictos en la escuela

En la primera quincena del mes de abril se celebraron en Málaga las II Jornadas de Salud Comunitaria, en el distrito de Bailén-Miraflores, con un total de 17 actividades, 20 recursos del territorio implicados en su organización y desarrollo y más de 300 participantes.

Las jornadas, que tuvieron lugar entre el 2 y el 12 de abril, fueron organizadas por la Mesa de Salud Comunitaria del proceso comunitario que se construye en el distrito, y permitieron visibilizar los recursos relacionados con la salud en el distrito, promoviendo, a través de diferentes talleres, barrios más saludables. Centros educativos, centros de salud y entidades sociales se implicaron en la mejora de la promoción de la salud en el distrito, una cuestión que atañe a todos y a todas.

Casi a su finalización, se celebraron el 11 de abril las Jornadas de Resolución No Violenta de Conflictos en Entornos Educativos, una iniciativa de la Red Intercentros Escuela Espacio de Paz, que también forma parte del proceso comunitario de Bailén-Miraflores. Estas jornadas fueron diseñadas por un total de 15 centros educativos y cinco entidades sociales, que facilitaron herramientas, principalmente a los y las profesionales de la educación, en materia de mediación y resolución de conflictos. Participaron 120 profesionales dedicados al ámbito de la educación.

La ponencia principal, realizada por Miquel Esomba, abordó diez claves en la resolución pacífica de conflictos, que favorecen la promoción de la cultura de paz en la comunidad. En la ponencia se señaló la importancia de transformar el conflicto como vía de solución.

Ambas jornadas sirvieron para potenciar el trabajo de la línea de educación y de salud del proceso comunitario, suponiendo un avance en la consecución de prioridades marcadas en la Programación Comunitaria Intercultural como son la implicación de las familias en la comunidad y la mejora de la convivencia.

En el distrito de Bailén-Miraflores, Accem participa en el proceso comunitario que se impulsa a través del Proyecto ICI (Intervención Comunitaria Intercultural), una iniciativa de la Obra Social “la Caixa” para fomentar la convivencia intercultural y la cohesión social que se desarrolla en 36 territorios del estado.

Encadenando voluntades en el IES San Isidoro de Cartagena

Este 20 de marzo de 2019 asistimos al IES San Isidoro de Cartagena a recibir su reconocimiento por nuestra labor social, en un acto promovido por el equipo directivo, profesorado y alumnado del instituto. Fue especialmente emotivo porque además es el fruto de una cadena de colaboraciones que se vienen sucediendo desde hace un tiempo.

Accem tiene contacto con este centro desde hace varios años en los que se han facilitado diversos talleres relacionados con la igualdad de trato y no discriminación, la igualdad de género, la prevención de conflictos, el ciberodio, el refugio y las migraciones.

En primavera de 2018 nos eligieron como asociación para donarnos lo recaudado en el mercadillo solidario organizado por un grupo de estudiantes de diferentes cursos. Se les invitó a visitar las instalaciones de Accem en Cartagena, conocer el trabajo que llevamos a cabo y poder interaccionar con personas usuarias de nuestros servicios a través de una actividad organizada en torno a distintos juegos del mundo.

Posteriormente, con motivo del Día Internacional de las Personas Refugiadas el pasado 20 de junio de 2018, desde Accem en Cartagena se decidió llevar a cabo una exposición de artes plásticas. Además de contactar con diferentes artistas profesionales, propusimos a varios centros si querían realizar obras. El resultado fue que este centro educativo aportó un collage para subastar junto al resto de obras a beneficio de Accem.

El verano pasado, Mario, uno de los alumnos que nos había visitado, decidió hacerse voluntario y empezar a colaborar apoyando las clases de español y acompañando en actividades de ocio y tiempo libre en el Centro de Día de Emergencia Social. Quería conocer más de cerca a las personas migrantes y refugiadas, y cuando comenzara segundo de bachillerato tenía la idea realizar un trabajo de investigación sobre concienciación social.

El 20 de marzo de este año pudimos escuchar la presentación de la investigación de Mario, titulada “Comparativa de la eficacia de los diferentes métodos de concienciación en el ámbito escolar”, para la que utilizó a Accem como fuente de información. En su introducción nos contaba el porqué de su proyecto:

“Algunos profesores se extrañaron de que opté por llevar a cabo un proyecto más enfocado a las Ciencias Sociales, a pesar de ser un alumno de Bachillerato de Ciencias. Esto se debe a un replanteamiento de los objetivos porque pienso que lo que se pretende principalmente al plantear un proyecto es, básicamente, intentar cambiar el mundo, solucionar algún problema real actual que esté ocurriendo en la sociedad en la que vivimos, y así participar en la evolución general de la sociedad”.

Laura, otra alumna de bachillerato de investigación nos presentó también su trabajo sobre “España, un país migrante” para el que igualmente había utilizado a Accem como fuente de información a través de unas encuestas que se pasaron a algunas de las personas a las que apoyamos. Laura nos contó que durante muchos años España ha sido un país de emigración, y nos explicó conceptos como “migrante-emigrante-inmigrante-refugiado-saldo migratorio” especificando que en España esté último era negativo, es decir que hay más emigrantes que inmigrantes.

Nos acompañaron también dos personas acogidas por Accem en nuestros centros de Cartagena, Franklin y Eric, de Camerún y Costa de Marfil respectivamente. Ellos también compartieron sus experiencias y sus proyectos migratorios, su coraje, sus anhelos, sus sueños y esperanzas entrelazando preguntas y respuestas que lanzaban estudiantes expectantes de conocerles y entender mejor las circunstancias que acompañan a las personas migrantes.

Conocer de primera mano por qué una persona decide iniciar un viaje tan largo, complicado y sin garantías, es una manera de sensibilizar de primera fuente, que estamos seguros que dará pie a seguir añadiendo eslabones a esta inspiradora cadena de buenas voluntades.

Informe del OBERAXE muestra una evolución positiva de las percepciones hacia la inmigración

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha publicado recientemente su Informe-Encuesta 2016 relativo a la “Evolución del racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en España”. Esta encuesta y su posterior informe permiten al OBERAXE estudiar la evolución de estos fenómenos en la sociedad española, así como desplegar una labor de seguimiento, vigilancia y anticipación respecto a actitudes y percepciones alejadas de la tolerancia. Los resultados de este Informe-Encuesta 2016 inciden una vez más en la importancia de la educación, sensibilización y prevención en la construcción de la sociedad diversa.

La encuesta publicada ahora por el OBERAXE se realizó en el año 2016, se dirigió a población con nacionalidad española de edad superior a 18 años y residente en el país y fue encargada por la entonces Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social* al Centro de Investigaciones Sociológicas. La muestra la integran 2.460 personas seleccionadas aleatoriamente en 45 provincias y 248 municipios.

Los objetivos de este informe son cuatro. En primer lugar, evaluar la situación en España en 2016 en cuanto a actitudes y percepciones hacia la inmigración; en segundo lugar, identificar los factores que subyacen tras los fenómenos del racismo, la xenofobia y la intolerancia; en tercer lugar, identificar perfiles de comportamiento de la ciudadanía española con respecto a las actitudes racistas o intolerantes; finalmente, construir un ‘índice de tolerancia hacia la inmigración’ que integre las distintas variables que comprenden estos fenómenos. Además, el informe contiene un análisis específico sobre los prejuicios y estereotipos asociados a la inmigración femenina.

Sobre los resultados del Informe-Encuesta 2016 cabe destacar que las actitudes y precepciones de los/as españoles/as visibilizan un escenario positivo, con una evolución bastante favorable en comparación con los años anteriores en todas las variables que miden las actitudes racistas, intolerantes o xenófobas de los encuestados. En 2016, el porcentaje de personas encuestadas con una valoración positiva de la inmigración fue del 54,3 %, porcentaje más alto de la serie después de 2007 (58,7 %).  El porcentaje de valoración negativa, del 25,7 % es también el segundo más bajo de la serie desde 2007.

La radiografía a la luz de este informe muestra una ciudadanía que reconoce cada vez más los derechos básicos de las personas inmigrantes en igualdad con las autóctonas. El 87,9 % de las personas encuestadas consideran que las personas inmigrantes que están de manera estable en España deberían obtener la nacionalidad y el mismo porcentaje estima que deberían poder traer a su familia. Un 74,4 % percibe que la presencia de personas inmigrantes enriquece la escuela y un 58,4 % considera que contribuyen de manera relevante al desarrollo económico.

Se observa asimismo una evolución positiva de cuestiones planteadas en clave más negativa, como el número de encuestados/as que afirman que se debe expulsar a las personas migrantes que se encuentran en situación de paro de larga duración, que baja hasta el 35,1 %; o el porcentaje de personas que piensan que las personas migrantes perjudican en materia de acceso a un empleo a las nacidas en España, que se sitúa en el 53,9 %. Estas percepciones, si bien muestran que todavía queda mucho por lo que trabajar, muestran una evolución positiva con respecto a encuestas anteriores. En relación a la aceptación de actitudes y conductas racistas, es interesante observar cómo únicamente el 4,1 % considera que no deben ser sancionadas las personas que expresan públicamente opiniones xenófobas o racistas. Entre los múltiples elementos de interés de este informe destaca el dato del 67,2 % que estima que los medios de comunicación ofrecen una imagen negativa de la inmigración.

En clave cualitativa, el informe del OBERAXE identifica la variable ‘confianza en la gente’ como, al igual que en el año anterior, la más explicativa de la cohesión social, lo que señala la relevancia de las estrategias dirigidas a favorecer el conocimiento del otro y la comprensión de la diversidad como elementos esenciales para fortalecer la convivencia. Así, según concluye el informe, “las personas con menor confianza en la gente son aquellas que presentan actitudes más racistas y viceversa, las personas con mayor confianza en la gente son las que se manifiestan menos racistas”.

Finalmente, el índice que evalúa de forma agregada el nivel de tolerancia de la población española presenta una evolución favorable de 2015 (44,5 puntos) a 2016 (49,53 puntos). Se concluye de todos modos que al tratarse de un fenómeno vivo y dinámico, las contradicciones en las actitudes de las personas siguen presentes. Por ello, se aboga por la necesidad de continuar desarrollando estrategias para fomentar la tolerancia y la cohesión social, que transformen o mitiguen las actitudes racistas y xenófobas. La educación, la sensibilización de la ciudadanía en general y la prevención se configuran como herramientas imprescindibles en materia de ciudadanía diversa.

> Descarga aquí el Informe-Encuesta 2016 del OBERAXE.

> Accede aquí a todas las noticias de Accem sobre ‘Igualdad, Diversidad y No Discriminación’.

 

* Actualmente denominada Secretaria de Estado de Migraciones del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. 

Una experiencia de sensibilización a través de los videojuegos

Accem ha comenzado a experimentar en Vitoria-Gasteiz con una herramienta muy potente para la sensibilización, especialmente con los más jóvenes: los videojuegos.

Fue en el pasado mes de diciembre, en el marco de las actividades del Egibide Eguna en el centro educativo Jesús Obrero de Vitoria-Gasteiz. En lo que significaba la celebración de los 75 años del centro se organizaron todo tipo de actividades lúdicas. El equipo de Accem se encargó de los juegos, tanto los más clásicos como en formato digital. Aprovechando el contexto, se probó con un reducido grupo de alumnos una nueva propuesta formativa y de sensibilización sobre la situación de las personas refugiadas y migrantes a través del videojuego.

Son las seis de la mañana y comienza nuestra jornada en la frontera de Artzovska. Como cada día, nuestro trabajo consiste en revisar los documentos de todos aquellos que acudan a nuestro puesto fronterizo y permitir o denegar el paso en consecuencia. En otro lugar, a miles de kilómetros, un grupo de supervivientes trata de aguantar un día más entre las ruinas de una ciudad sitiada a la espera de la declaración del alto al fuego. En estas dos realidades se sumergieron cuatro alumnos y una alumna de segundo de bachillerato durante dos semanas, experimentando distintas situaciones que miles de personas migrantes y refugiadas enfrentan cada día. ¿Cómo lo hemos conseguido?

 

Tecnologías de la comunicación, videojuegos y educación

La revolución de las tecnologías de la información y la comunicación ha provocado profundos cambios en nuestras formas de interacción. El uso de la tecnología de forma intensiva por parte de nuestros jóvenes, así como la ingente cantidad de información y estímulos que reciben en el día a día, ha vuelto la ya de por sí compleja tarea de mantener la atención y la motivación de los estudiantes, en una empresa casi imposible. A esto se suma la alta tasa de abandono escolar existente en nuestros centros, que evidencia de forma todavía más notoria la necesidad de introducir cambios en las formas en que los profesores imparten el conocimiento a sus alumnos.

Para lograr una mayor atención y motivación por parte del alumnado, se ha venido desarrollando en los últimos años una nueva forma de enseñar, cambiando la figura del profesor como ente trasmisor de conocimientos básicos, a guía de un alumno, en principio, autónomo. El uso de contenidos interactivos, como los videojuegos, puede ser una herramienta de gran utilidad en manos de los docentes para conseguir “enganchar” a los discentes y fomentar en ellos tanto su autonomía, como su nivel de implicación con los contenidos de la asignatura.

El uso de videojuegos como medios educativos no es algo novedoso, pero sí bastante marginal. Seguimos teniendo la visión de los juegos digitales como meros productos de entretenimiento; violentos, sexistas, alienantes y, en general, negativos. No es una visión muy distinta de la que se tuvo del cine o la novela gráfica en un primer momento, aunque ahora sí entendemos el valor y la utilidad de estos medios para transmitir ideas, emociones, sentimientos… Cada medio artístico es capaz de profundizar de distinta manera y en distinta intensidad a través de sus formas propias. Una película o un cuadro nos transmitirán sensaciones de una forma más directa que una novela, que a su vez podrá, si acaso, transmitir emociones de forma más profunda. En el teatro, esta transmisión no solo se produce hacia el público, sino también hacia el propio actor, que siente, piensa y vive lo que siente, piensa y vive su personaje; generando una experiencia compartida entre todos aquellos que interpreten ese personaje.

En los videojuegos realizamos un proceso similar. Tomamos un rol dentro de un mundo preconcebido y lo ejercemos de la forma que nos parezca conveniente; estableciendo un punto medio entre nuestros propios intereses y los del personaje que interpretamos. A través de este proceso también sentimos, pensamos y vivimos lo mismo que nuestro personaje, pudiendo reflexionar sobre nuestras acciones del mismo modo que lo podríamos hacer desde otros medios más “clásicos”.

Bajo este planteamiento desde Accem en Vitoria hemos utilizado dos títulos, “Papers please” y “This War of Mine”, como elemento vehicular desde el que visibilizar las situaciones que atraviesan migrantes y refugiados, empatizar con ellos por medio de estas experiencias compartidas y demostrar el amplio abanico de grises morales que tinta todas estas situaciones. Tras una serie de indicaciones, cuatro estudiantes han redactado un diario de juego en el que reflejan las situaciones qué han enfrentado a través de estos títulos, cómo las han llevado a cabo y los motivos por los que han actuado como lo han hecho. Durante la celebración del Egibide Eguna el día 22 de diciembre los alumnos y alumnas jugaron en directo para explicar a sus compañeros y compañeras en qué consisten los juegos y qué situaciones se le presenta al jugador en ellos.

Agente fronterizo en “Papers please”

En “Papers please” se nos emplaza en el contexto de un agente aduanero de un ficticio país comunista llamado Artsovska en la Navidad de 1982. A nuestro cargo está una familia, cuyos gastos de alquiler, comida y calefacción debemos sufragar si no queremos acabar en la calle o peor aún, perdiendo a alguno de ellos. Nuestro objetivo en el juego es permitir o denegar el paso a las personas que tratan de cruzar la frontera. Ganamos dinero por cada ciudadano al que permitamos el paso, pero se nos multa si dejamos acceder al país a aquellos que no cumplen con las condiciones de acceso. Con estas bases se desarrolla un conflicto constante en el jugador. A nuestra aduana acudirán traficantes que tratarán de sobornarnos, terroristas con los que incluso podremos colaborar, familias cuyo primer miembro ya nos avisa de que el resto de sus cónyuges no cumplen con las condiciones de acceso, pero que suplica que permitamos el paso a su esposa e hijos… Se nos enfrenta a una serie de dudas personales y políticas en las que nunca hay una opción correcta, sino un amplio abanico de grises que consigue revolver nuestras creencias y hacernos reflexionar acerca del significado de la familia, la ideología, el patriotismo y la condición humana.

Extractos de los diarios de los alumnos/as que jugaron a “Papers Please”:

“Tras un inesperado ataque terrorista que se ha llevado la vida suya y de un guardia, (…) el hecho me ha dejado con una inquietud. ¿Qué lleva a un ciudadano a arriesgar su vida por un simple ataque terrorista en la frontera con solo un guardia de víctima? ¿Tanto odio hay hacia Arstotzka?”.

“En el tercer día, los ciudadanos extranjeros debían presentar un ticket de entrada. Me llamó la atención mi precipitación a la hora de marcar los pasaportes, que me hizo una mala jugada. Una prostituta dio primero su visado y después una tarjetita de visita a su prostíbulo. Al no ver el ticket (…), le negué la entrada. Al retirar la tarjeta publicitaria, debajo encuentro el ticket. Un error como este podría, en la vida real, influir mucho en la persona vetada. Los controladores deben ser muy pacientes”.

“He tenido que decidir a qué familiar comprarle medicamentos, ya que no llegaba dinero para todos. Se recurre al principio de troncalidad: mayor importancia a la mujer y al hijo. El tío se queda sin medicina. En la vida real, obviamente, esta decisión habría sido mucho peor”.

“Otro suceso interesante es el de un hombre con los papeles en regla. Al concederle paso, dice que su mujer es la siguiente en la cola y pide que se le deje pasar a ella también. Esta mujer no presenta los requisitos adecuados para el paso, pero explica que es refugiada de su país y si vuelve la matarán. Al haberle dejado pasar también a su marido, aun sabiendo que estaba incumpliendo la normativa, cedo el paso de esta mujer (…). Esta situación SÍ es relevante y posible con los refugiados de hoy en día”.

“Una mujer con sus papeles en orden, al salir, suplica en una nota que no se le deje pasar a un hombre en la cola llamado Dan Ludum. Este señor tiene económicamente esclavizadas a la mujer mencionada y a su hija, y de dejarle pasar a él también las obligaría a prostituirse. Al presentarse más tarde Dan, con papeles adecuados y una invitación a su prostíbulo, le niego el acceso inmediatamente. Lo ”legal” sería haberle dejado pasar, esos asuntos no son de mi incumbencia. Pero lo legal no es siempre moral”.

Superviviente en el sitio de Sarajevo en “This war of mine”

“This war of mine” utiliza el sitio de Sarajevo durante la guerra de Bosnia como contexto. Tomamos el rol de un grupo de supervivientes en mitad del conflicto. Una persona corriente que deberá enfrentar todo tipo de situaciones para poder sobrevivir antes de la llegada del alto al fuego. Durante el día, el jugador tratará de utilizar los escasos recursos que posee para acondicionar la casa para evitar el frío y los robos, preparar comida, fabricar muebles y utensilios… Durante la noche el jugador explorará distintas zonas de la ciudad en busca de recursos. La situación conflictiva que vivimos a través de nuestro protagonista nos hará enfrentarnos a distintas disyuntivas morales. ¿Compartiremos la escasa comida que tenemos con el niño que llama a nuestra puerta? ¿Acudiremos al hospital o nos arriesgaremos a enfermar más gravemente por buscar algo de alimento? ¿Robaremos a nuestros vecinos ancianos o nos arriesgaremos a entrar en la base militar para tratar de conseguir medicinas? La respuesta no será nunca correcta y siempre tendremos que cavilar entre el nivel de riesgo físico y de deshumanización. ¿Estaríamos dispuestos a hacer cualquier cosa para sobrevivir?

Extractos de los diarios de los alumnos/as que jugaron a “This war of mine”:

“El tercer día vino un hombre herido buscando ayuda, y decidí ofrecérsela, ya que pensé en que tal vez la necesitaría yo en algún momento. Esto suponía un miembro menos en la casa, y por lo tanto más trabajo que repartir entre dos personas. Aquí es cuando me di cuenta de que si tan solo estuviese con un jugador, probablemente ya estaría muerta”.

“En las noches del tercer y cuarto día conseguí algo de alimento, pero seguía sin ser suficiente. Por lo que la noche del quinto día decidí arriesgarme e ir a otro edificio, con más protección, a ver si con un poco de suerte conseguía más comida. Una mala decisión. Entrar en ese edificio sin munición supuso la muerte de uno de los miembros del grupo, Pavle. En la biografía de Bruno del día siguiente aparecía escrito: “La estupidez es letal”.

“Me volvieron a asaltar la noche del décimo día (y con esta ya iban 3), dejándome casi sin materiales ni objetos de cambio. Además, en las búsquedas que realizaba, todos con quienes me encontraba me atacaban o si estaban dispuestos a hacer un trueque, pedían gran cantidad de cosas a cambio”.

“El hambre, sumado a la depresión, hicieron que un segundo miembro del grupo cayese; en este caso Katia, suicidada el día 12. Luego por razones que desconozco, Bruno, el último superviviente, ya no avanzaba. (…) al día siguiente Bruno había muerto”.

“Ahora ya sé qué debería hacer para poder sobrevivir más tiempo; la comida es crucial y me dedicaría a llenar las reservas primero. Bueno, si estuviese ahí en la vida real, probablemente habría actuado de forma diferente, ya que el hambre me obligaría a buscar alimentos antes de seguir con cualquier otra actividad”.

 

Conclusiones de esta experiencia educativa

A la vista de las reflexiones de los estudiantes se evidencia el potencial como elemento de sensibilización de estas actividades. Además, a diferencia de como sucede en un taller de sensibilización, la decisión de atender recae en la propia persona, por lo que su nivel de implicación ya es, de base, mayor que si se encuentra en el aula. La autonomía en la actividad también es positiva, tanto en el desarrollo personal de propio alumno o alumna, como por la libertad a la hora reflexionar del estudiante, sin encorsetar dicha reflexión al contenido de una asignatura en particular.

Todos los alumnos valoraron positivamente la actividad, argumentado lo beneficioso de este tipo de experiencias para profundizar en conceptos que, aunque tratados desde otras asignaturas o las tutorías, tienen mayor penetración utilizando este tipo de herramientas. Si en las aulas la reflexión viene tras un análisis teórico, a través de experiencias digitales, la reflexión surge de una experiencia práctica que, aunque simulada, sumerge al estudiante en la cuestión. Del mismo modo que en la actualidad nos enfrentamos a nuevos conflictos y situaciones, que requerirán de nuevas soluciones, también tenemos que innovar y adaptar las formas en que tratamos de acercar estas realidades.

 

Por Pablo González de Garibay, de Accem en Vitoria-Gasteiz.

 

En primera persona. Un espacio para la reflexión sobre nuestras prácticas, sobre las vivencias y experiencias de quienes formamos parte de Accem.