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EAPN-ES reclama un Plan de Reconstrucción y Resiliencia de España

Manifiesto del nodo en España de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Europa (EAPN-ES), de la que Accem forma parte, con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora el 17 de octubre. 

En España, la persistente situación de pobreza y exclusión (AROPE) en la que viven casi 12 millones de personas nos convierte en una de las sociedades más desiguales e injustas de la Europa rica (España aporta el 10,81% del total de personas en riesgo de pobreza y exclusión (AROPE) de la UE, aunque representa el 9,09% de su población). En lugar de reducir la pobreza y exclusión en entre 1,4 y 1,5  millones como nos comprometimos en 2010, hemos aumentado la cifra en aproximadamente 1 millón  de personas, lo cual nos aleja del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Una de las razones que explica esta situación es que la recuperación macroeconómica registrada en la economía española desde 2014 no benefició a las personas en pobreza y exclusión. No todo el mundo sufrió la crisis por igual.  La cuarta parte más pobre de la población ha perdido un 10,4 % de renta real y el resto ha perdido tres veces menos. Dentro del conjunto de personas en riesgo de pobreza y exclusión social, las mujeres se ven más afectadas (el 26%, frente al 24,6% de los hombres). La pobreza y exclusión incide más en las personas más jóvenes, llegando al 31,7% del grupo de 16 a 29 años, y al 30,1% de la infancia y adolescencia. Aunque 3 de cada 4 personas que están en AROPE son españolas, la afectación es elevada entre las personas con nacionalidad extranjera, alcanzando a 1 de cada 2 de las extracomunitarias (54,2%) y de las comunitarias (46,3%). Con respecto al tipo de hogares, tener hijos/as es un factor de riesgo, que se agrava cuando se trata de hogares monoparentales, mayoritariamente a cargo de mujeres, en los que el 46,8% se encuentra en pobreza y/o exclusión social.

La situación tampoco es homogénea a nivel territorial. Las Comunidades Autónomas (CCAA) del norte tienen bajas tasas de AROPE (entre 3 y 14 puntos por debajo de la media nacional). Las CCAA del sur presentan tasas muy elevadas, (entre 4 y 18 por encima de la media nacional). Las diferencias se relacionan con las variaciones de la renta de los hogares, pero también con la inversión social y las políticas redistributivas realizadas por los gobiernos.

Las cifras de la pobreza y la exclusión son frías representaciones de procesos sociales cargados de angustia y dolor: la frustración vital e invisible de millones de hogares, la falta de oportunidades de millones de niños, niñas y adolescentes y el fracaso colectivo en la creación de una sociedad inclusiva. La pandemia de la  COVID-19 ha empeorado las condiciones de vida de las personas que ya estaban en pobreza y ha incorporado a muchas nuevas que quedaron en situaciones vulnerables hasta un punto aún desconocido por las estadísticas, pero claramente observable en las innumerables colas de familias pidiendo alimentos, en el incremento de las solicitudes de ayudas a los servicios sociales y a las entidades sociales, o la brecha digital que padecen no solo estudiantes en vulnerabilidad, también amplios sectores sociales de distintos colectivos o ámbitos territoriales. Aún contando con las medidas del ‘escudo social’, es probable que la pobreza y exclusión se sitúen por encima del 25,8% actual, debido a la crisis económica y de empleo, así como por la lentitud en la cobertura de asistencia social.

Llevamos más de 10 años dando cifras pormenorizadas; no se trata entonces de que ‘falte información”’para actuar. Desde hace más de 10 años, los gobiernos han elaborado planes de inclusión social y/o estrategias contra la pobreza; no se trata de una “ausencia de ideas o propuestas”. Lo que ha fallado  ha sido la voluntad política sostenida de erradicar la pobreza y de aumentar la inversión social, con metas claras a corto y medio plazo, con transparencia y rendición de cuentas ante la sociedad.

Necesitamos que los hogares cuenten con ingresos seguros y dignos, mediante un empleo de calidad -que sitúen a las personas por encima del umbral de la pobreza-, un Ingreso Mínimo Vital -que sea accesible para todas las personas que no pueden incorporarse al mercado laboral, adecuado e inclusivo-, y pensiones mínimas inclusivas -que aseguren el bienestar de las personas mayores y con discapacidad-. Necesitamos combatir integralmente la desigualdad de género en la sociedad, en los hogares y en el empleo: las mujeres están sobrerepresentadas entre quienes cobran el salario mínimo y trabajan en el servicio doméstico; también presentan más elevadas tasas de inactividad, de trabajo a tiempo parcial involuntario y de paro. Necesitamos un “boom inmobiliario de la vivienda social”, que elimine el sinhogarismo y reduzca el desorbitado peso de la vivienda sobre aquellos hogares con rentas medias y bajas. Necesitamos una sanidad que esté preparada para los retos epidémicos y de cuidados de larga duración de una sociedad envejecida como la española, que reduzca o elimine los altos niveles de copago actuales, que cubra la salud mental y la bucodental. Necesitamos luchar contra la pobreza infantil, resolviendo la inseguridad y la escasez de la renta familiar mediante una prestación universal por hijo/a a cargo.

Estamos a favor de la digitalización y de la transición verde de la UE. En este sentido, reclamamos que el Plan de Reconstrucción y Resiliencia de España ‘reconstruya, pero mejorando lo anterior’. Para EAPN esto significa asegurar, de forma prioritaria, que todos los cambios que se realicen sean inclusivos y no dejen a nadie atrás.

> Sobre la presentación del último informe “El estado de la pobreza en España” de la red EAPN-ES, pincha aquí. 

> Accede al comunicado en la web de EAPN-ES.

España, lejos de cumplir con su compromiso para la reducción de la pobreza

17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), de la que Accem forma parte, ha presentado la décima edición de su informe El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008 – 2019. Esta presentación se produce en el marco de la conmemoración Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el 17 de octubre.

En el año 2019, un total de 11.870.000 personas –algo más de la cuarta parte de la población en España–, vivía en riesgo de pobreza y/o exclusión social. A tenor de estos datos, España está muy lejos de cumplir con su parte del compromiso de reducción de la pobreza asumido en la Estrategia Europa 2020, que especificaba una reducción de 1,5 millones de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social (tasa AROPE) sobre los datos de 2008, y que debía alcanzarse como muy tarde en 2020.

El estudio demuestra que la recuperación macroeconómica proclamada a partir de 2014 ha quedado lejos de alcanzar de forma efectiva a las personas en peor situación, dejando en evidencia las graves dificultades de casi 12 millones de personas para afrontar la actual crisis de la pandemia de la covid-19. Además, El 49,3 % de la población española tiene alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes.

Para este año, la tasa de pobreza infantil se ha incrementado en seis décimas con respecto al año anterior y alcanza al 27,4 % de niños, niñas y adolescentes menores de 18 años. Esta cifra es un 33 % más elevada que la tasa del resto de población.

Respecto al sexo, la tendencia al deterioro de la situación de las mujeres aparece en muchos indicadores, llegando a superar en más de medio millón el número de mujeres en riesgo de pobreza y/o exclusión social respecto al de hombres.

A pesar del crecimiento del PIB y en un contexto caracterizado por seis años de crecimiento del empleo, la tasa de pobreza entre las personas con trabajo se mantiene estática desde 2014 (en torno al 14 %).

De entre la población desempleada, el 43,3 % vive en situación de pobreza y se mantiene como la más alta de todos los grupos de actividad, lo que demuestra las limitaciones de la protección al desempleo y las restricciones del Estado de bienestar actual.

Algunos datos extraídos del informe:

  • Unos 9,7 millones de personas están en riesgo de pobreza en España.
  • En 2019 hay 6,2 millones de mujeres y 5,6 millones de hombres en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Lo mismo ocurre con el 46,8 % de las personas que conforman familias monoparentales.
  • Entre 2008 y 2019, el total de la población ha perdido una capacidad real de consumo equivalente a 646 €.
  • El 10 % más rico de la población obtiene una cuarta parte (24,1 %) de los ingresos de toda la población, que es la misma renta total de casi la mitad más pobre de la población española, que obtiene el 27,4 %
  • Una de cada tres personas con discapacidad se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión.
  • Para el año 2019, la tasa AROPE es un 29 % más elevada (6,5 puntos más), el riesgo de pobreza es un 62 % más alta (9,8 puntos más) y de pobreza severa, un 75 % mayor (3 puntos más).

>Accede al informe de la EAPN-ES.

>Conoce el trabajo de Accem contra la pobreza y la exclusión social.

17-O – Manifiesto de la EAPN en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

A continuación, y con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se celebra el 17 de octubre, reproducimos el comunicado hecho público por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado español (EAPN ES), de la que Accem forma parte.

En el marco del 25º aniversario del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, declarado por Naciones Unidas, EAPN ES subraya la necesidad de reconocer y combatir la exclusión en materia de derechos fundamentales de muchas personas que viven en situación de pobreza y/o exclusión social.

Se estima que 2.400 millones de personas no tienen acceso a saneamiento mejorado; 1.100 millones no tienen acceso a la electricidad y 880 millones viven en barrios marginales urbanos. Las oportunidades siguen siendo escasas para las personas más vulnerables del mundo: 59 millones de niños y niñas en edad de asistir a la escuela primaria no lo hacen y la tasa de desempleo juvenil es del 15%, más de tres veces que la tasa de las personas adultas. Esta situación tiene costos políticos y está en la raíz de muchos conflictos violentos en todo el mundo. También interactúa con los riesgos ambientales porque las personas más pobres viven frecuentemente en áreas más expuestas a los desastres naturales. La exclusión hace que las sociedades no sólo sean menos cohesivas y estables, sino también menos seguras y productivas. En la Unión Europea, la tasa de personas en riesgo de pobreza y exclusión social (AROPE) es del 23%, unos 119 millones de personas. La infancia corre mayor riesgo que la población adulta, con una tasa del 27,8%, y las mujeres están más afectadas que los hombres (25,3% frente al 23,6%).

En España, la tasa de personas en riesgo de pobreza y exclusión llega a casi 3 de cada 10 (27,9%, casi 5 puntos por encima de la media europea). Las personas adultas jóvenes tienen la tasa AROPE más alta, con un 37,6%, seguido por la infancia, con un 31,7%. Desde el punto de vista de los hogares, tener hijos e hijas aumenta el riesgo de pobreza, dado que éstos poseen una tasa que es 30 puntos porcentuales más elevada que la de quienes no tienen hijos/as. La mitad de los hogares monoparentales, mayoritariamente encabezados por mujeres, están en riesgo de pobreza y exclusión. Para comprender mejor los datos mencionados, es importante saber que España presenta un alto nivel de desigualdad, dado que el 20% de la población con ingresos más altos tiene casi 7 veces más renta que el 20% de la población con los ingresos más bajos (dos puntos más alta que la media europea).

EAPN ES ha calculado que, para que España cumpla con los compromisos con la Unión Europea en la Estrategia Europa 2020, se requerirá una reducción de la población en riesgo de pobreza y exclusión de 2.800.000 personas, antes del año 2020. Para alcanzar esta meta, se debe realizar una fuerte inversión social, dirigida a erradicar la pobreza de manera eficaz e integral, para lo cual habrá que contar con una dotación presupuestaria que hoy no existe, así como con un amplio y firme compromiso político.

Resulta necesario erradicar la exclusión, las desigualdades, los conflictos y los patrones insostenibles de consumo y producción, y tender a un modelo más inclusivo, equitativo y sostenible, en España y en todo el planeta, tal como nos hemos comprometido a través del Programa de Desarrollo Sostenible de 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.