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Sentencia condenatoria en un caso de discriminación interseccional llevado por Accem

La Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a seis meses de prisión y una multa a un individuo que profirió insultos y comentarios denigrantes contra un grupo de personas que se encontraban haciendo una excursión de senderismo. Las personas agredidas eran de origen migrante y algunas de ellas portaban banderas o distintivos característicos del colectivo LGTBI+.

Accem, como parte del Servicio de Asistencia a Víctimas del CEDRE (Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica), a través de su oficina oficial para Andalucía Occidental, ubicada en Sevilla y gestionada por nuestra entidad, ha intervenido activamente en la resolución de este caso colectivo de discriminación en el ámbito de los espacios públicos.

Para conocer los hechos hay que remontarse hasta el 10 de abril de 2021, a una excursión senderista organizada por Accem en Córdoba. En un momento dado, y mientras el grupo de senderistas se encontraba descansando y refrescándose, apareció un hombre a bordo de un coche que salía de una finca colindante. El hombre, entre recriminaciones por, según su parecer, no portar en ese momento las mascarillas por la covid-19, comenzó a gritar y a insultar a las personas del grupo: “Iros a vuestro país, sois unos mierdas”, “Maricones”, “No vengáis por aquí”, “Sois cuatro maricones, estáis infectando el campo, iros a las Naciones Unidas a infectar allí, maricones infectados”. Tras esos primeros insultos, el grupo continuó caminando, pero el agresor no les dejó en paz, sino que continuó a bordo de un vehículo con las ventanillas bajadas con sus insultos y humillaciones.

A partir de estos hechos y este trato vejatorio e intolerable, Accem comienza a intervenir, realizando en primer lugar entrevistas con las personas afectadas para recopilar al detalle toda la información. Se inicia al mismo tiempo todo el proceso de acompañamiento y asesoramiento jurídico a las víctimas para la posible presentación de una denuncia. Finalmente, de las cuatro personas afectadas más directamente, decide denunciar una de ellas, una mujer migrante de origen ruso.

Tras la denuncia, se inició el procedimiento penal mediante la incoación de diligencias previas por el juzgado de instrucción. La causa judicial prosperó dando lugar a la apertura del juicio oral, actuando la Fiscalía como acusación pública en defensa de la víctima. Casi tres años después del inicio del procedimiento penal, se ha producido la sentencia condenatoria para el parcelista, dictada por la sección segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba. Actualmente, el fallo condenatorio ha sido recurrido por el acusado, por lo que la sentencia todavía no es firme.

Accem decidió intervenir en este caso, a partir de la identificación de una situación de discriminación interseccional y de la posible comisión de un delito de odio, previsto y penado en el Código Penal vigente, formulando la acusación.

El recorrido jurídico ha tenido hasta el momento un resultado positivo, con la sentencia condenatoria de la Audiencia Provincial de Córdoba, que reconoce la vulneración de los derechos fundamentales y las libertades públicas recogida en la tipificación del artículo 510.2 del Código Penal y en la doctrina del Tribunal Supremo. En los fundamentos de derecho de la sentencia se establece que el acusado ha cometido un delito de odio al proferir varias de las expresiones antes mencionadas, que pueden encuadrarse en lo que es un discurso de odio y discriminatorio utilizado para herir los sentimientos de las personas afectadas. La actuación del condenado estaría precedida por un claro rechazo hacia la orientación sexual y la condición migrante de estas personas, menoscabando su dignidad a través de acciones de menosprecio a los perjudicados a través de los insultos.

En el pasado año 2023, Accem atendió un total de 255 incidentes discriminatorios o delitos de odio. De ellos, hasta 189 fueron atendidos a través del CEDRE, de cuyo servicio de atención a víctimas Accem forma parte, ofreciendo atención presencial en cuatro oficinas territoriales en Aragón, Asturias, Andalucía occidental y Euskadi. Este servicio cuenta con un teléfono gratuito que es el 021.

> Conoce todo el trabajo de Accem en la lucha contra la discriminación racial o étnica y por la igualdad de trato.

 

 

¿Cuáles son las principales estrategias para afrontar la discriminación racial o étnica?

La lucha contra la discriminación y la promoción de la igualdad de trato son dos líneas clave en el trabajo de Accem como organización comprometida con la defensa de igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, con el apoyo a las personas en situación de mayor vulnerabilidad y con el impulso a la inclusión social de las personas refugiadas y migrantes que viven en España.

Nuestra experiencia, desde la atención directa, desde la acogida o desde el trabajo en red con otras entidades e instituciones nos ha llevado a profundizar en el estudio del fenómeno de la discriminación por origen racial o étnico, que no es en absoluto ajeno a la sociedad que habitamos. Es así como en los últimos años hemos tenido la capacidad y la posibilidad de emprender investigaciones que creemos suponen una contribución cualitativa a la construcción de conocimiento colectivo sobre esta realidad. A finales de 2023, presentamos el informe “INFRA-D: resignificando la denuncia”, resultado final de una investigación dirigida a estudiar las causas de la infradenuncia de los actos de discriminación desde la mirada de las personas migrantes de origen subsahariano que viven en España.

En un contexto en el que las experiencias de haber sufrido episodios de racismo, xenofobia o formas análogas de discriminación son un hecho, los datos nos indican que la ausencia de una denuncia, queja o reclamación alcanza el 82% de los casos, según datos del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnico (CEDRE), del que Accem forma parte. Es el fenómeno de la infradenuncia, que describe el hecho de que la gran mayoría de las personas que han experimentado algún episodio de discriminación decide no realizar ninguna reclamación o denuncia. Las principales causas identificadas detrás de este fenómeno son la desconfianza en las instituciones y la percepción de que no sirve para nada y hacerlo sólo trae más problemas.

En nuestro estudio hemos profundizado en el estudio de este fenómeno para tratar de alcanzar una mayor comprensión que arroje luz sobre las causas que están detrás de tasas tan reducidas de denuncia o queja. Nos hemos detenido a estudiar, como aspecto de especial interés, en las distintas estrategias de afrontamiento de la realidad discriminatoria que se dan entre las personas migrantes de origen subsahariano. En este artículo vamos a exponer las principales estrategias que hemos identificado, partiendo de que cuando hablamos de afrontamiento, lo hacemos desde la premisa de una situación de estrés que la persona que sufre esa experiencia se ve en la necesidad de afrontar de una u otra forma.

La cuestión del estrés se revela desde el inicio como fundamental, pues el reconocimiento o la evaluación del episodio de discriminación sufrido como ‘estresante’ o no, estará en relación directa con la forma de responder de la persona que ha vivido esa situación. Y aquí entra en juego un factor que es central a la hora de estudiar esta realidad: la normalización del racismo.

La normalización: el racismo como una cuestión natural e inevitable

La normalización es un concepto sociológico que se refiere al proceso por el cual determinados comportamientos o actitudes se empiezan a considerar como ‘normales’ principalmente por la frecuencia con la que aparecen o por la presencia de discursos legitimadores que los respaldan. Cuando se da esta normalización, el racismo se acepta como una cuestión natural e inevitable.

La vulneración sistemática de derechos que sufren las personas migrantes, y en particular las personas negras en España, es un hecho incuestionable tal como indican los altos niveles de discriminación racial. Cuenta con cierta impunidad y contagio dentro de la esfera pública que repercute de forma negativa en la naturalización generalizada del racismo y los discursos de odio. Esta normalización lleva consigo la justificación de las acciones discriminatorias más cotidianas, simbólicas y más invisibles, como hemos podido comprobar en las entrevistas tanto a las propias personas migrantes como a expertos/as en la materia. En los testimonios recogidos hemos podido constatar cómo las personas que sufren estos incidentes se acostumbran al racismo y a la experiencia discriminatoria porque se ve y se siente todos los días en cualquier ámbito de la vida.

La realización de nuestro estudio nos lleva a la conclusión de que en España la discriminación racial es estructural y esto hace, a través del proceso de normalización, que muchos episodios de racismo cotidiano queden invisibilizados. Todo esto supone una barrera real a la hora de articular posibles acciones de denuncia.

Una vez planteado este factor que es esencial cuando hablamos de discriminación y de infradenuncia, pasamos a definir ahora las principales estrategias concretas de afrontamiento de la discriminación y el racismo que nuestro equipo de investigación identificó como fruto de las entrevistas realizadas y el trabajo teórico existente al respecto. Nos referimos, en nuestro estudio, a las respuestas ante episodios de lo que podríamos expresar como ‘racismo más cotidiano’, esto es, dejando al margen, por ejemplo las agresiones físicas.

Definiendo las principales estrategias de afrontamiento de la discriminación racial

Hay que matizar que las distintas formas de afrontamiento no son fijas, sino que están en movimiento. Esto quiere decir que una misma persona puede transitar a lo largo de su vida por diferentes respuestas ante el mismo tipo de hechos discriminatorios hacia su persona.

A continuación, exponemos los principales tipos de estrategias que hemos definido en nuestro estudio “INFRA-D: resignificando la denuncia”:

– Contradiscursos de resistencia: a menudo, y como elemento previo a las estrategias de afrontamiento ante episodios de racismo vividos en primera persona, ya se ha generado un discurso interno de rechazo hacia el trato desigual que reciben por ser personas migrantes o negras. Las personas de origen subsahariano que participaron en el estudio no aceptaban pasivamente la discriminación, sino que presentaban discursos de resistencia contra las ideas y actitudes racistas desde la necesidad de reivindicarse como personas iguales al resto. Estas resistencias se mantienen habitualmente en el plano discursivo como forma de desnaturalizar el racismo que ven hacia las personas africanas. Se trata de una respuesta aprendida sobre la que han ido tomando conciencia pero que no traspasa el marco de lo cognitivo. El objetivo es reducir y manejar el estrés que genera recibir tanto rechazo social, los sentimientos de inferioridad o autorresponsabilidad, así como reivindicar su lugar desde la igualdad de trato en la sociedad de acogida. Los discursos de resistencia sientan las bases de estrategias de afrontamiento más activas.

– Aguantar: es la forma de afrontamiento más habitual que detectamos en nuestra investigación. Las situaciones de vulnerabilidad y pobreza que les atraviesan en España les condiciona y les lleva a optar por este tipo de estrategia como una forma más de supervivencia. Se trata de un tipo de afrontamiento pasivo, motivado por sentimientos como la desesperanza o la resignación al considerar que el racismo siempre va a existir y que ellos/as no pueden hacer nada para que eso cambie. El discurso racista está tan interiorizado y cada vez más respaldado por la opinión pública, instituciones públicas y sociedad civil que hay un sentir compartido de que hay que aguantar estas experiencias de trato discriminatorio en la sociedad de acogida como el precio que hay que pagar por ser extranjero/a.

Aguantar se convierte en una estrategia de autoprotección y supervivencia para poder continuar con sus vidas hasta conseguir cierta estabilidad en el país. Son tantas las preocupaciones y las vulnerabilidades con peso en sus vidas como para tener que enfrentarse a episodios de racismo sin garantías de lo que pueda ocurrir. En resumen, aguantan porque no tienen otra opción, no es una cuestión cultural, es que no es sencillo salir de esa situación de indefensión. En esta estrategia está también muy presente la idea del sacrificio: se acepta y se aguanta la discriminación porque se asume el rol de inferioridad de la persona extranjera con respecto a la autóctona, pero con la esperanza de que esto cambie en algún momento. No se niega el dolor y el daño de estos actos discriminatorios, no se normaliza en este sentido, sólo que se opta por aguantar.

– Evitar o dejarlo pasar: las estrategias de evitación minusvaloran o restan importancia a los episodios de discriminación como forma de apaciguar las emociones negativas que generan. Las personas entrevistadas hablaban de dejar pasar estos episodios para que no les generen más problemas a largo plazo y para eludir el agotamiento que provocan, cuando además se considera que volver sobre estas experiencias una y otra vez no servirá para nada más que para remover las emociones negativas. Esta estrategia se manifiesta en la actitud o el discurso de no querer problemas, de sólo querer estar tranquilo/a, así como en que no se puede obligar a nadie a tratarnos bien, a que no nos discrimine. Lo que subyace es una aceptación desesperanzada del trato diferente o discriminatorio. En la evitación se apela al abandono del dolor, la rabia o el rencor para alcanzar la tranquilidad y evitar el conflicto y el sufrimiento. Otra forma de evitación consiste en centrarse en los aspectos más positivos de la vida en España, como forma de protegerse psicológicamente y seguir adelante.

– Adaptación negativa: esta estrategia supone un cambio de conducta ante los episodios de discriminación sufridos. Un cambio forzado por estos episodios. Es una forma de evitar que se tenga que pasar de nuevo por las mismas experiencias. El ejemplo más claro que aparecía en las conversaciones tenía que ver con la búsqueda de espacios o lugares alternativos que sean seguros y libres de racismo. Se abandonan los espacios donde se sufre la discriminación. La consecuencia negativa que describe este comportamiento adaptativo alude a que supone un límite a la movilidad, a la libertad de movimiento. En circunstancias extremas puede llevar al aislamiento o abandono del contacto social. Se insiste en la necesidad de encontrar espacios libres de racismo en los que coincidir entre iguales, buscar estos refugios y evitar aquellos lugares o circunstancias en las que se han sentido discriminados.

– Religioso: este tipo de respuesta consiste en recurrir a la ayuda espiritual para gestionar y manejar el problema a partir de la confianza depositada en Dios como estrategia para aliviar el sufrimiento. Aplicada al caso de la discriminación racial se trata de intentar establecer una explicación a estas situaciones y dejar en manos de factores externos la posibilidad de cambio o resolución del problema. En nuestros focus groups y entrevistas con personas migrantes, aunque se reconoce que es una forma frecuente de enfrentar algunos problemas en sus países de origen (Dios se ocupará de lo sucedido), en realidad se muestran bastante críticos con esta visión y actitud ante los problemas, no es el afrontamiento que prevalece para cuestiones racistas. Aun así, algunas de las personas entrevistadas sí que recurren a la religión para equilibrar la balanza de las malas acciones, es decir, tienen un pensamiento sobre el castigo y la sanción basado en la creencia de que lo malo que has hecho en algún momento se te va a devolver de la misma manera. Es un pensamiento asociado a la idea de una ‘justicia divina’ que prevalece.

– Mediación: con frecuencia, ante las experiencias de discriminación racial y étnica sufridas por las personas subsaharianas, en quienes está basado nuestro estudio, se produce un sentimiento de incomprensión ante los actos racistas que han vivido. Por ello, es frecuente la necesidad de un entendimiento entre las partes, una explicación, una reparación del daño emocional sufrido, la necesidad de una disculpa sincera, en definitiva, por parte del agente discriminador. Una disculpa que vaya acompañada de la promesa de que no se volverá a repetir. Que se acompañe por tanto de una toma de conciencia. En estos casos es cuando se recurre a veces a la estrategia de la mediación.

En nuestro análisis transcultural hemos sido conscientes de que este tipo de estrategia conecta con maneras muy populares de resolución de conflictos en sus países de origen, como es el caso de la intervención de la figura del ‘jefe de familia, del pueblo o de la comunidad’, figura mediadora con la que cuentan en algunos países de África Occidental (Costa de Marfil, Guinea Conakry, Mali, Senegal) a la que recurren en los problemas o conflictos que afectan a la convivencia. A esta figura, que es una persona que goza de respeto y autoridad por parte de la comunidad, se trasladan las quejas y será quien tomará las acciones para resolver el problema, a través de la escucha, el diálogo y la mediación y sin la necesidad de pasar por el juzgado. Es una forma de afrontar el problema que se revela a las personas afectadas como justa y, sobre todo, útil. Sin embargo, las personas entrevistadas consideran bastante complicado poder trasladar estas herramientas a Europa, especialmente en las ciudades.

– Confrontación asertiva: es una estrategia de afrontamiento que consiste en intentar solucionar la situación por medio de acciones directas, que pueden ser asertivas o también agresivas y potencialmente arriesgadas. Predominan, dentro de estas estrategias, las de carácter asertivo. Con esta confrontación asertiva nos referimos a reaccionar al hecho discriminatorio expresando y mostrando de forma directa, respetuosa y honesta las emociones, necesidades y opiniones propias. En el caso que nos ocupa, se trata de interpelar en el mismo momento a la persona que está realizando el acto discriminatorio o racista. Es el reconocimiento y reivindicación de la igualdad de trato frente a la pasividad, la aceptación o la resignación. Son estrategias que no buscan tanto el entendimiento a largo plazo, como la expresión de las emociones y la recuperación de una dignidad que está siendo atacada y dañada. La confrontación agresiva o violenta resulta residual, según nuestro estudio, entre las personas subsaharianas.

La confrontación asertiva es fruto, a menudo, de la evolución en la respuesta. Aparece la gota que colma el vaso, el momento en el que algo hace ‘clic’ y la persona que recibe ese trato discriminatorio decide no evitar, no aceptar, no aguantar. Entra en juego la estabilidad alcanzada, la confianza adquirida, la reducción de las condiciones de vulnerabilidad, así como la repetición de este tipo de episodios. Llega un momento en el que se traza un hasta aquí hemos llegado y aparece la confrontación.

– Apoyo externo: a búsqueda de apoyo social es un tipo de afrontamiento en donde la persona afectada por la experiencia discriminatoria comparte sus emociones y sentimientos con su círculo de confianza, con objeto de pedir consejo e involucrarles en la solución del problema. También se enmarca en este tipo de estrategia la posibilidad de acudir a los servicios especializados de alguna ONG como forma de enfrentar estos incidentes de racismo con apoyo experto. Esta búsqueda de apoyos externos funciona de forma diferente. Por una parte, es muy habitual que las personas migrantes hablen, habitualmente entre ellas, sobre las experiencias de racismo que han tenido y compartan sus emociones como forma de desahogarse y sentirse acompañadas. En cambio, acudir a un servicio especializado o una ONG en busca de ayuda no es algo que suela realizarse directamente ante cualquier acto racista. Es más frecuente acudir a estos recursos de atención derivadas desde otros lugares o cuando precisan restituir un derecho o un servicio que necesitan y se les ha negado o dificultado por causa de la discriminación sufrida.

Cuando se llega a pedir ese apoyo especializado, algunas personas expresan que el hecho de que se documente la situación que han vivido y el hecho de recibir un acompañamiento ya genera una satisfacción, especialmente porque dejan de sentirse como individuos aislados que han sufrido un maltrato personal a sentir que forman parte de algo y que han vivido una situación injusta que afecta a más gente. Es también una cuestión importante y significativa que hemos encontrado en las entrevistas y grupos de discusión el valor que se otorga al apoyo externo recibido de los posibles testigos, a las actitudes antirracistas que se dan en el momento del incidente discriminatorio, por ejemplo en la calle. Sentir ese respaldo es un aliciente para llevar a cabo otra acción posterior, como puede ser una queja o denuncia.

La variable de género en las estrategias de afrontamiento de la discriminación

En las respuestas recibidas sobre las distintas formas de afrontamiento ha aparecido también como condicionante, especialmente en algunas de ellas, la cuestión de género. En las estrategias reunidas alrededor de la necesidad de “aguantar”, por ejemplo, aparece un importante componente masculino. Los hombres prefieren más a menudo, y según nuestra investigación, aguantar estos episodios de discriminación y no hacer nada, asumiendo el rol de masculinidad dominante con su imperativo de ser “fuertes y estables emocionalmente”, bajo la premisa de que ellos pueden con eso y no necesitan pedir ayuda a terceras personas ni expresar sus emociones para no mostrar fragilidad. Esto afectaría también a las estrategias de búsqueda de apoyo externo: los hombres no son sólo más reticentes a compartir estas experiencias negativas de discriminación, sino que los roles de género marcan la posición que ocupan mujeres y hombres en las relaciones interpersonales. Las mujeres ocupan mayoritariamente el espacio de los cuidados, la crianza, el hogar o las redes sociales. De este modo, tienen más oportunidades de relacionarse en otros espacios con personas autóctonas (colegio, mercado, parque), lo que aumenta sus posibilidades de informarse, apoyarse, organizarse colectivamente y actuar en consecuencia.

En este texto nos hemos centrado en las diferentes formas de afrontamiento de las situaciones de discriminación racial o étnica que hemos identificado se dan entre las personas migrantes de origen subsahariano, en las que se focalizaba nuestra investigación. Para abundar y profundizar en ella, invitamos a descargar y leer nuestro informe “INFRA-D: resignificando la infradenuncia”.

Comunicado de Accem por Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial 2024

Accem se suma un año más a la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, declarado por Naciones Unidas para conmemorar el aniversario de la matanza de 1960 en Sharpeville (Sudáfrica). Una conmemoración que expresa nuestro compromiso y responsabilidad social en el reconocimiento y protección de los derechos humanos universales de las personas, especialmente de aquellas más vulnerables por razón de su origen y condición.

La discriminación racial sigue obstaculizando proyectos de vida y mermando oportunidades, impidiendo que miles de millones de personas disfruten plenamente de sus derechos humanos y libertades.

Este año, Naciones Unidas ha dedicado esta fecha al tema “Un decenio de reconocimiento, justicia y desarrollo: Aplicación del Decenio Internacional para los Afrodescendientes”, vinculado al Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015 y 2024). Al proclamar este Decenio, la comunidad internacional reconoce que las personas afrodescendientes representan un grupo diferenciado, cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse, para reforzar el compromiso en la lucha contra el racismo y la discriminación racial.

Accem participó en la reunión de trabajo habilitada sobre la situación en España que tuvo lugar en septiembre de 2018, con tres expertos de Naciones Unidas comandados para tal fin. Tras su visita, Naciones Unidas emitió un informe en 2018 en el que se vino a reflejar la situación de las personas afrodescendientes, las dificultades a las que se enfrentan y el trabajo realizado por parte de las instituciones para combatir el racismo.

Por ello, encontrándonos ya al final de este decenio, se ha iniciado la tramitación en el Congreso de los Diputados de una Proposición no de Ley sobre acciones y medidas en relación con el decenio afrodescendiente“, haciendo especial énfasis “en las medidas y acciones futuras que nos permitan conseguir que España sea un país donde las personas afrodescendientes puedan desarrollar en igualdad y fraternidad su proyecto vital, y dónde cualquier forma de discriminación o exclusión social con motivación étnico-racial o de origen sea completamente erradicada. Medidas relacionadas con el empleo, la educación, la vivienda, la salud y los servicios sociales, que tengan en cuenta posibles situaciones de discriminación, así como de discriminación múltiple (vinculadas a la edad, sexo, orientación e identidad sexual, discapacidad, etc.)”.

Nuestra Constitución reafirma la igual dignidad humana de las personas y el universal reconocimiento de los derechos humanos y libertades fundamentales. Constatamos en los últimos años un avance cualitativo relevante en herramientas legislativas, en los recursos y en el apoyo a las víctimas de la realidad discriminatoria y de odio.

Sin embargo, transcurridos casi dos años desde la aprobación de la Ley Integral de Igualdad de Trato y No Discriminación, todavía no se han tomado las medidas necesarias para su aplicación efectiva: ni se ha creado la Autoridad Independiente ni se está aplicando de manera efectiva por parte de las administraciones ni se conoce lo suficiente por los agentes sociales, dejando así a las víctimas desprotegidas ante la discriminación.

Urge el desarrollo y aplicación efectiva de la Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación como texto que consagra un auténtico derecho antidiscriminatorio, junto a la legislación penal sobre delitos de odio. En este desarrollo del texto legal son necesarias:

  1. La aprobación del Real Decreto de creación de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato.
  2. La formación a todo el personal de la Administración en la aplicación de la Ley (empleados públicos, operadores jurídicos, trabajadores/educadores sociales…).
  3. La protección de las víctimas y la sanción de las conductas discriminatorias cuando se produzcan en los ámbitos de actuación de las distintas administraciones públicas, para la obtención de justicia, reconocimiento y reparación.

Desde otra perspectiva, en los informes de evolución de la Oficina Nacional de Lucha contra los Delitos de Odio (2022), se afirma que el móvil de racismo y la xenofobia constituye el 43.50 % de estos delitos.

El II Plan de Acción de Lucha contra los delitos de odio del Ministerio del Interior consta como una de sus medidas la realización de una Encuesta sobre delitos de odio. La encuesta de 2024 activa desde ayer hasta junio, no solo está orientada a conocer la experiencia de víctimas, sino también de testigos de algún delito de odio para conocer en profundidad el fenómeno y mejorar la lucha contra estos delitos. El objetivo es mejorar la atención a las víctimas por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, conocer los motivos de la infradenuncia, y mejorar el conocimiento de los delitos de odio a través de la experiencia de los testigos.

Por todo ello, Accem seguirá dando voz y apoyo a todas las víctimas y visibilidad a hechos discriminatorios tan graves que afectan a derechos básicos como es el acceso a una vivienda, empleo y la asistencia sanitaria para colectivos vulnerables, personas refugiadas e inmigrantes, por razón de su origen racial o étnico o por su nacionalidad.

La lucha contra el racismo necesita del compromiso global de la ciudadanía, de los poderes públicos, de las organizaciones de la sociedad civil… para la prevención, erradicación y sanción de toda clase de discriminación y delito de odio.

Seguimos avanzando frente a los retos aún pendientes en Igualdad de Trato y dignidad de todas las personas, de las que huyen, de las refugiadas, de las desplazadas por motivos bélicos o económicos y de las migrantes. Ejerzamos nuestro derecho y libertad frente a la discriminación y el odio por origen racial o étnico.

Adquiere tus semillas de clavel morado como muestra de solidaridad con las mujeres refugiadas

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2024, y en el marco de la campaña “Atlas de Refugio 8M”, Accem lanza una acción de apoyo a las mujeres refugiadas mediante la venta de semillas de claveles morados. Esta flor, originaria de la antigua Grecia, llegó a otros países como España, donde encontró un nuevo hogar para germinar. Para Accem las semillas de clavel son un símbolo de sororidad y acogida para las mujeres refugiadas que buscan un hogar donde reconstruir sus vidas y arraigar con igualdad de derechos y oportunidades. 

En la actualidad, 55 millones de mujeres y niñas se han visto obligadas a huir de sus hogares tras enfrentar situaciones de discriminación y de violencia, como los matrimonios forzosos, la mutilación genital, la violencia física y sexual, la utilización como armas en conflictos, la explotación de sus cuerpos en redes de trata o la discriminación y vulneración grave de sus derechos. La falta de vías legales y seguras las condena a quedarse sufriendo o a arriesgar su vida en rutas cada vez más peligrosas y mortales, donde se exponen de nuevo a diferentes situaciones de violencia. 

A través de la campaña “Atlas de Refugio 8M”, Accem señala los motivos de género que empujan a las mujeres a escapar de sus países. Mediante un mapa interactivo, se ponen de relieve situaciones específicas que sufren las mujeres en algunos países del mundo, incluyendo testimonios de mujeres refugiadas atendidas por la entidad que han llegado a España huyendo de diferentes tipos de violencias. Se trata de Soraya, víctima de discriminación grave y falta de libertad en Afganistán; Sire, víctima de matrimonio forzoso en Guinea Conakry; Marc, víctima de violencia de género en Colombia; Aminata, víctima de mutilación genital femenina en Mali, y Rosi, víctima de conflicto armado en El Salvador. Ellas han compartido sus historias en esta campaña para sensibilizar sobre las formas de discriminación, persecución y violencia específicas que sufren las mujeres, y que constituyen motivaciones específicas para solicitar la protección internacional. 

Estas casuísticas se encuentran entre las usuarias en situación de vulnerabilidad atendidas por Accem, que ascienden a más de 26.000 durante el año pasado. Para seguir apoyando a estas mujeres, la campaña “Atlas de Refugio 8M” ofrece la posibilidad de adquirir semillas de clavel morado, que simbolizan la capacidad de traspasar fronteras y arraigar en un lugar seguro, donde seguir creciendo con los mismos derechos y oportunidades que todos los seres humanos. 

> Colabora comprando tus semillas solidarias

> Accede al Atlas de Refugio 8M y conoce las propuestas de Accem para celebrar el Día Internacional de de la Mujer

Atlas de Refugio 8M: una mapa con gafas moradas para comprender por qué huyen las mujeres

55 millones de mujeres se han visto obligadas a huir de sus hogares. Conoce sus historias.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2024, desde Accem hemos teñido de morado el Atlas de Refugio para conocer las causas que llevan a las mujeres a huir de sus países por motivos relacionados con el género. Se trata de mujeres y también niñas que, por el mero hecho de serlo, se ven sometidas a formas de discriminación, persecución y violencia específicas que en ocasiones les obligan a escapar de sus países de origen y convertirse en refugiadas.

Para acercarnos a estas realidades, desde Accem proponemos un recorrido por el contexto de 6 países- El Salvador, Colombia, Mali, Nigeria, Siria y Afganistán– que sirven como ejemplo para mostrar que las mujeres se ven sometidas a formas específicas de persecución por razones de género, porque estos tipos de violencia que sufren las mujeres que buscan refugio no son exclusivas de estos países que recorremos a través del Atlas. Causas como el matrimonio forzado, la mutilación genital femenina, la explotación en redes de trata, la violencia física y sexual, el uso del cuerpo de las mujeres como arma en conflictos o la discriminación y vulneración grave a sus derechos constituyen motivaciones específicas para solicitar la protección internacional.

A través de la web interactiva podemos acercarnos a todas estas historias y comprender los contextos en los que se desarrollan. Ponemos como ejemplo Colombia para entender la situación de las mujeres y niñas refugiadas que huyen de redes de trata con fines de explotación sexual. O el caso de El Salvador, donde las mujeres han sido objeto durante décadas de violencia sexual ejercida por las maras. En el continente africano, nos detenemos en Mali para conocer los diferentes tipos de violencias a los que se encuentran sometidas las mujeres, entre los que cabe mencionar la mutilación genital femenina. Tomamos como referencia Nigeria para conocer otro tipo de violencia relacionada directamente con el género, como es el matrimonio forzado. Finalmente, nos detenemos en Siria y Afganistán, dos países donde los derechos de las mujeres y las niñas penden de un hilo y donde afrontan situaciones de violencia de género, discriminación grave y falta de libertad. 

En la web interactiva también podemos conocer de primera mano los testimonios de 5 mujeres que han tenido que huir de su país por un componente de género. Conocemos la historia de Soraya, quien trabajaba en una institución pública en Afganistán como personal internacional cuando los talibanes recuperaron el poder, en el verano de 2021, y tuvo que huir ante el aumento de la situación de inseguridad y de vulneración de derechos. También conocemos el caso de Aminata, que fue víctima de mutilación genital femenina cuando era niña, en Mali, o el caso de Sire, que abandonó Guinea Conakry a la fuerza cuando su tía quiso practicarle la ablación y casarla con un hombre mucho mayor que ella. La violencia de género está detrás del caso de Marc, de Colombia, quien sufrió 20 años de malos tratos por parte de su agresor sin ningún tipo de apoyo, ni familiar ni de las instituciones. Finalmente, la historia de Rosi, que escapó de Honduras por temor a que su hijo terminara en alguna de las bandas de delincuencia organizada. 

Con este Atlas morado, queremos sensibilizar sobre las razones que obligan a las mujeres a dejar atrás sus hogares y sus vidas y entender las causas específicas que motivan sus solicitudes de protección internacional. De esta manera, en Accem damos continuidad al mapa interactivo Atlas de Refugio, que recoge información sobre los 15 principales países de origen de las personas que buscan refugio en España, pero en esta ocasión lo hacemos con las gafas moradas, para entender mejor por qué huyen las mujeres refugiadas. 

> Accede al Atlas de Refugio 8M y conoce las propuestas de Accem para celebrar el Día Internacional de de la Mujer

Reconocimiento a la fortaleza de las mujeres afrodescendientes

Este 25 de julio se conmemora el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, una jornada para hacer visible la fortaleza de las niñas y mujeres afrodescendientes, así como las limitaciones que deben enfrentar en su desarrollo y con las que deben lidiar día a día por los sesgos existentes tanto por su origen como por su género. Esta lucha cotidiana ha llevado a que, reconociendo su valentía y la fuerza con la que quieren eliminar las barreras que se han ido imponiendo a lo largo de la historia y con las que aún deben cargar, se conmemore esta fecha tan significativa.

Asimismo, en sólo unos días, el próximo 31 de agosto, se conmemorará el Día Internacional de los Afrodescendientes con el ánimo de destacar las contribuciones a nivel social, económico, cultural y político de las personas afrodescendientes alrededor del mundo, y de exaltar su lucha contra la discriminación y la falta de igualdad de oportunidades.

Es prioritario reconocer que, aunque se han dado algunos avances en la lucha contra el racismo, falta un largo camino por recorrer como sociedad para lograr esa anhelada equidad en todos los ámbitos, porque sí, estos prejuicios afectan incluso derechos primordiales como tener un empleo digno, contar con una vivienda, acceder a servicios sociales y ejercer el derecho a la educación en términos de igualdad, como todos los ciudadanos y ciudadanas. Estas barreras afectan especialmente a las mujeres y a las niñas, que deben afrontar las barreras existentes tanto por su origen étnico y/o nacional, como por su género.

Todo este trabajo requiere unir fuerzas, y por esto desde Accem hacemos nuestro aporte, con el proyecto Referentes y su edición de este año, Referentes M, que nace con el objetivo de visibilizar y destacar a las personas, y especialmente a las mujeres y niñas, de origen diverso, para que las generaciones futuras reconozcan las oportunidades a las que tienen derecho y el valor que atesoran, con el propósito también de contribuir a su empoderamiento y a la confianza en sus posibilidades.

Tenemos la suerte de contar en este proyecto con unas referentes afrodescendientes maravillosas que son un gran ejemplo de ese ímpetu para alcanzar objetivos y transmitir un mensaje claro de que puedes ser y hacer lo que te propongas, incluso en áreas profesionales que cuentan con más presencia masculina, como el ámbito STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas) y digital. Entre nuestras referentes están: Ebbaba Hameida, Alejandra Ntutumu, Lucía Mbomío, Patricia Rocu, Ténzul Zamora, Aauri Bokesa y Paula Jorge.

No podemos esperar a que las barreras y los estereotipos caigan solos o de forma natural. Como parte de la sociedad civil, tenemos la responsabilidad de trabajar y empujar en favor de una sociedad cohesionada, donde la igualdad de derechos y oportunidades sea una realidad y en la que cada persona pueda ser lo que quiera ser, sin importar su origen o su género.

Se presenta en Ávila la iniciativa “Espacios tolerantes” para hacer frente al racismo y la xenofobia

Muchas de las personas migrantes que llegan a España para tratar de encontrar el futuro que no podían tener en sus países, sufren discriminación en el acceso y disfrute de derechos tan básicos como la educación, el empleo o la vivienda.

En los últimos años estamos comprobando el auge de los discursos racistas, xenófobos y de odio hacia personas migrantes en situación de vulnerabilidad. Desde Accem hemos puesto en marcha en Ávila el programa #CONviveSINprejuicios, cofinanciado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Fondo Social Europeo Plus, en el marco del cual hemos lanzado esta semana en la ciudad la iniciativa “Espacios tolerantes”.

El objetivo que persigue esta iniciativa es sensibilizar sobre los efectos de las conductas xenófobas y/o racistas, promover relaciones igualitarias y generar un canal para denunciar actitudes discriminatorias.

A la presentación de “Espacios tolerantes” acudieron numerosos representantes institucionales, así como de diferentes organizaciones sociales, educativas y empresariales. Entre ellas, estuvo presente el subdelegado del Gobierno en Ávila, Fernando Galeano. Tuvimos, asimismo, la oportunidad de escuchar testimonios como el de Ismael Salgueiro González, director de Sofraga Palacio, que puso en valor las ventajas que tiene la contratación en su empresa de trabajadores/as de origen extranjero; o el de Said Elba, de Alfa Inmobiliaria, que reflexionó sobre las dificultades a las que se enfrentan las personas extranjeras a la ora de alquilar una vivienda. Miguel Ángel Jiménez García, presidente de la Asociación La Toledana, compartió su experiencia, con el rejuvenecimiento que ha traído a su asociación la llegada de nuevos vecinos y vecinas aportando nuevas costumbres y tradiciones. Por su parte, Mariam Cuenca, de la Comunidad Islámica de Ávila, habló sobre cómo afrontan los problemas de xenofobia que padece la población de origen magrebí residente en Ávila.

La jornada, en la que se utilizó el lema #YoTOLERO para su difusión en redes sociales, finalizó con la entrega de materiales a todos los participantes como apoyo en la lucha contra el racismo y la xenofobia, y de un distintivo que se colocará visiblemente en todos los espacios que se comprometan con hacer de Ávila una ciudad tolerante e inclusiva con la diversidad cultural presente en sus barrios. Porque no basta con no ser racista, Ávila debe ser activamente antirracista.

La Alianza por la Ley de Igualdad de Trato reclama la creación urgente de la Autoridad Independiente

La Alianza por la Ley de Igualdad de Trato, conformada por varias organizaciones referentes en la lucha contra distintas formas de discriminación, se ha vuelto a poner en contacto este viernes 26 de mayo con el Gobierno para urgirle nuevamente a crear la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato, un organismo indispensable para velar por el cumplimiento efectivo de la Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación.

El 12 de julio del año pasado se aprobó finalmente la Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, un momento histórico que fue muy celebrado y reconocido por la Alianza. Esta norma constituye un instrumento imprescindible para luchar contra la discriminación y cumplir el principio de igualdad de forma amplia e integral, siendo uno de sus elementos más importantes la creación de la Autoridad Independiente.

Este organismo, además de ser un requisito establecido por la normativa europea en materia de lucha contra la discriminación, es fundamental para la aplicación de la Ley. Entre sus distintas funciones, es la encargada de velar por el cumplimiento de la normativa de igualdad de trato, de realizar investigaciones sobre la existencia de posibles situaciones de discriminación de especial gravedad, y de solicitar la actuación de la Administración del Estado para sancionar las conductas constitutivas de infracción administrativa.

En una semana en la que el Gobierno ha expresado en numerosas ocasiones su compromiso decidido contra el racismo y otras formas de discriminación e intolerancia, la Alianza le ha instado -en una carta dirigida a Félix Bolaños, ministro de la Presidencia– a que se demuestre dicho compromiso con la creación de un organismo que debería haber sido aprobado hace más de cuatro meses, pues el plazo estipulado en la Ley para su creación expiró el pasado 14 de marzo.

El odio y la discriminación, una realidad cotidiana

La Alianza por la Ley de Igualdad de Trato también ha puesto de manifiesto que “la discriminación, el odio y el rechazo es una realidad cotidiana que trasciende los partidos de fútbol de primera división”. Así, ha recordado algunos de los incidentes de odio y discriminación que han tenido lugar en los últimos días, tales como las mofas contra una candidata a las elecciones locales, sorda y perteneciente al colectivo LGTBIQ+ en el programa televisivo El Hormiguero, el ataque lesbófobo a una pareja ante la mirada de sus hijos, el caso del hombre gitano que tuvo que demandar por un despido discriminatorio o el discurso xenófobo y aporófobo propagado en Madrid por Vox en el marco de la actual campaña electoral.

Tal y como afirma la Alianza “estos no son más que algunos ejemplos de la discriminación y el odio que sufren muchas personas en España; la inmensa mayoría de las ocasiones, sin que ni siquiera trascienda en los medios de comunicación”. Por todo ello, se insta al Gobierno a aprobar, “con carácter de urgencia, el Real Decreto de creación de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato”.

La Alianza por la Ley de Igualdad de Trato está conformada, entre otras, por las siguientes organizaciones: Accem, Asociación Rumiñahui, CERMI, CESIDA, CEAR, Cruz Roja, FELGTB, Fundación Secretariado Gitano, HOGAR SÍ, Movimiento por la Paz-MPDL, Provivienda, Red Acoge y Save The Children.

La vivienda, la esfera de la vida con mayor tasa de discriminación

Este año, con motivo de la conmemoración el 21 de marzo del Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, en Accem hemos puesto el foco en el acceso a la vivienda como uno de los ámbitos más recurrentes en los que se produce discriminación hacia personas refugiadas, migrantes y/o racializadas en España. Una forma de discriminación en un ámbito esencial para la vida que restringe o dificulta el ejercicio de un derecho fundamental y, en el caso de las personas en situación de más vulnerabilidad, con las que trabajamos en nuestra entidad, obstaculiza gravemente los procesos de inclusión social y conquista de la autonomía.

El estudio “Percepción de la discriminación por origen racial o étnico por parte de sus potenciales víctimas en 2020”, realizado por el Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (CEDRE), del que Accem forma parte, registraba en 2020 que el acceso a la vivienda es el ámbito de la vida cotidiana en el que la tasa de discriminación es más alta, alcanzando el 31 %, habiéndose duplicado desde la realización del informe anterior, en 2013, cuando se situaba en el 16 %.  Esta elevada tasa del 31 % sitúa la percepción de la discriminación en el ámbito de la vivienda por delante de la percibida en el empleo (26 %), la educación (20 %) o la seguridad ciudadana (19 %).

Ante esta realidad de discriminación en ámbitos como la vivienda, cobra importancia la Ley 15/2022, de 12 de julio, Integral para la Igualdad de Trato y No Discriminación, instrumento legislativo aprobado el pasado año 2022 para combatir la desigualdad de trato y la discriminación a través de medios y herramientas normativas y sociales. Esta Ley, en cuya aprobación trabajó de manera continuada nuestra entidad junto a muchas otras, comprende y afecta a diversos ámbitos de la vida política, económica, cultural y social, entre ellos el acceso a la vivienda. La Ley establece un conjunto de obligaciones y prohibiciones que vinculan a todos los niveles de las administraciones públicas y también a las relaciones entre particulares.

Por otra parte, el informe “Discriminación racial en el ámbito de la vivienda y asentamientos informales”, realizado por la ONG Provivienda y editado por el Ministerio de Igualdad en 2022, advierte de que la vivienda es la esfera donde se producen discriminaciones raciales o étnicas con mayor intensidad durante los últimos años, circunstancia que se habría agravado por la pandemia de la covid-19, provocando un aumento de los procesos de vulnerabilidad y exclusión residencial en las personas de grupos étnicos y poblacionales que sufren con más frecuencia la discriminación racial.

Este informe destaca cómo son la presunción de precariedad económica y de un mal uso del inmueble por parte del arrendatario los principales prejuicios y estereotipos que pesan en las prácticas discriminatorias en el acceso a una vivienda. Estos prejuicios se traducen en un trato diferencial que desemboca en mayores dificultades o incluso en el bloqueo total en el acceso y/o mantenimiento de la vivienda.

La discriminación se esconde a menudo en engaños y excusas

En ocasiones la denegación de acceso a la vivienda se realiza de forma directa, pero en otras muchas se esconde en engaños, excusas de no disponibilidad por estar ya alquilada, precios abusivos, exigencias excesivas de garantías o en la oferta de viviendas de peor calidad cuando se percibe que la persona interesada puede pertenecer a determinado grupo racial o étnico.

Incidentes tan recurrentes como los mencionados en el acceso a la vivienda o el mantenimiento en la misma siguen obstaculizando y poniendo en cuestión lo estipulado en el artículo 20 de la Ley Integral, en el que se establece y/o hace explícita la prohibición de:

a) Denegar o impedir la compra o arrendamiento de una vivienda, por razón de alguna de las causas de discriminación previstas en la ley.

b) Discriminar a una persona en cuanto a los términos o condiciones de la venta o arrendamiento de una vivienda con fundamento en las referidas causas.

c) La obligación de no discriminación se mantendrá durante todo el periodo posterior de uso de la vivienda, en el caso de los arrendamientos u otras situaciones asimilables.

Es de destacar el establecimiento en la ley del principio de actuación de obligado cumplimiento para las agencias y operadores inmobiliarios, así como para ofertantes particulares: “Los prestadores de servicios de venta, arrendamiento, intermediación inmobiliaria, portales de anuncios, o cualquier otra persona física o jurídica que haga una oferta disponible para el público, estarán igualmente obligados a respetar en sus operaciones comerciales el derecho a la igualdad de trato y no discriminación”.

La aprobación de la Ley Integral ha supuesto, sin duda, un gran avance, pero, sin embargo, aún queda camino para acabar con estas situaciones discriminatorias. Es necesario que la sociedad y las instituciones se comprometan en políticas activas de lucha contra la discriminación y el racismo.

Aludir al origen de los ocupantes como si constituyeran una categoría diferente de inquilinos, como causa de exclusión, es constitutivo de infracción por vulneración del principio informador del ordenamiento jurídico español contenido en el artículo 14 de la Constitución Española, y explícitamente regulado como infracción administrativa en el artículo 20 citado de la Ley Integral, conllevando la correspondiente sanción económica adecuada a la gravedad del hecho discriminatorio.

En definitiva, las inmobiliarias, como prestadoras de servicios públicos, no pueden no alquilar un piso a inmigrantes por ser inmigrantes y/ o abusar en las condiciones contractuales del arrendamiento, porque podrían incurrir en un delito de odio, tipificado, previsto y penado en el artículo 512 del Código Penal vigente (de los delitos cometidos con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizadas por la Constitución).

Por nuestra parte, seguiremos asistiendo a las potenciales víctimas de la discriminación y seguiremos dando voz y visibilidad a hechos discriminatorios tan graves que afectan a un derecho básico como es el acceso a una vivienda para colectivos en situación de vulnerabilidad, personas refugiadas e inmigrantes, por razón de su origen racial, étnico o nacional.

La discriminación por origen racial o étnico restringe gravemente el ejercicio de derechos fundamentales

El día 21 de marzo conmemoramos el Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial. Entendida de forma transversal, la discriminación es uno de los mayores obstáculos para avanzar en el pleno ejercicio de derechos, dado que restringe, impide, menoscaba y anula el reconocimiento y ejercicio de derechos fundamentales. 

El año pasado supuso el regreso de la guerra a Europa, con la invasión de Ucrania, y hoy seguimos inmersos en un escenario bélico que ha obligado a millones de personas a buscar protección en distintos países europeos, entre ellos España. La aplicación de la Directiva Europea de Protección Temporal en España ha facilitado a las personas desplazadas el permiso de residencia y trabajo, así como el acceso igualitario al sistema educativo y sanitario. Sin embargo, ya como residentes en el país, y al igual que les sucede al resto de personas desplazadas por la guerra o la persecución, procedentes de cualquier país del mundo, las personas refugiadas no se encuentran libres del riesgo de sufrir desigualdad de trato en cualquier ámbito de la vida cotidiana.

En 2022 se vivió, además, el importante hito de ver aprobada la Ley 15/2022, de 12 de julio, Integral para la Igualdad de Trato y No Discriminación, largamente esperada por las organizaciones sociales, como Accem. Este instrumento legislativo constituye un auténtico derecho antidiscriminatorio, tras décadas de dispersión sectorial normativa, que implica el reconocimiento social e institucional de la realidad discriminatoria, así como de la necesidad de una protección real y efectiva de las víctimas. La aprobación de la Ley supone un gran avance, pero aún queda un largo camino por delante para acabar con la discriminación. De hecho, para su implantación eficaz se hace necesaria la creación, prevista en la norma, de una Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato, como está reclamando la Alianza para la Igualdad de Trato en la que Accem participa.

Los ámbitos en los que las personas en situación de vulnerabilidad perciben una mayor discriminación por su origen racial o étnico, según los datos del informe de 2020 del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (CEDRE), del que Accem también forma parte, son: los establecimientos públicos (31%), el acceso a la vivienda (31%), el empleo (26%), la educación (20%) y la seguridad ciudadana (19%). En este 2023, en Accem queremos poner el foco especialmente en las problemáticas de discriminación por origen racial o étnico asociadas al acceso y mantenimiento de un bien básico como es la vivienda, que por nuestra experiencia de más de 30 años en la atención a personas en situación de vulnerabilidad, se nos revela como crucial en los procesos de inclusión social y de conquista de la autonomía.

Los casos de discriminación por origen racial, étnico o nacional en el acceso a una vivienda no son puntuales o excepcionales, sino que reflejan una realidad social discriminatoria. No podemos relajarnos en nuestro compromiso de rechazar los estereotipos sociales que recaen sobre determinados grupos de población, que generan conductas cotidianas de carácter discriminatorio, que diseminan tópicos y prejuicios, que extienden el discurso de odio y que dificultan el acceso y disfrute de los derechos fundamentales de las personas.