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¿Qué son los procesos comunitarios y cómo mejoran las condiciones de vida de una comunidad?

Un proceso comunitario tiene por objeto mejorar las condiciones de vida de una determinada comunidad. En un proceso comunitario no se pretende solamente solucionar o mejorar una situación patológica o negativa, sino que se parte del supuesto de que toda realidad es mejorable y corresponde al conjunto de la comunidad decidir dónde y cómo puede mejorar su situación y cuáles son los aspectos, temas o problemas más importantes o prioritarios para actuar.

Un proceso comunitario, de mejora, es un proceso continuo, de construcción compartida, a medio o largo plazo, en el que se interrelacionan diferentes aspectos y dimensiones de la comunidad: sociales, educativos, culturales, en el ámbito de salud, relaciones ciudadanas… (Marchioni,1999).

Cualquier proceso comunitario tiene como punto central las relaciones entre los diferentes actores de un territorio, es decir, solo puede desarrollarse en una dimensión: la comunidad, en la que sean posibles las relaciones humanas y sociales entre las personas que la conforman. En un proceso comunitario se hace necesaria la implicación, colaboración y participación de todos los agentes presentes en la comunidad, cada cual en su papel y respetando y asumiendo el papel de los demás agentes.

A) Participación del conjunto de la población:  implicación y participación del conjunto de la población (organizada y no organizada) que va asumiendo su progresivo protagonismo en el proceso y se va dando una organización para ello.

B) Implicación de las administraciones: activa implicación de las diferentes administraciones, empezando por la administración local de referencia en el territorio, es decir, los ayuntamientos.

C) Uso equilibrado de los recursos: un uso coordinado y equilibrado de los recursos existentes, es decir, un papel activo de los/as diferentes profesionales y recursos técnicos, para poder contribuir al desarrollo del proceso.

Cuando hablamos de procesos comunitarios, debemos centrarnos en dos áreas fundamentales de actuaciones, que apuntamos a continuación:

  • Organización comunitaria: mejora visible de los existente, tanto de los recursos técnicos como de los recursos comunitarios. Organización de lo que ya existe a través de la relación y la colaboración entre todos los actores.
  • Desarrollo comunitario: innovación y creación de lo no existente. Desarrollo conjunto de acciones estratégicas con carácter innovador que contengan elementos simbólicos y temáticas de interés prioritario para la comunidad.

En Accem, como entidad que trabaja por los derechos fundamentales de las personas y favoreciendo los procesos de inserción social de personas en riesgo de exclusión, consideramos que los procesos de intervención social no se deben circunscribir exclusivamente a la dimensión individual, familiar o grupal de la persona. Si se pretende promover un proceso de incorporación social se debe tener en cuenta la dimensión comunitaria, el hecho de que el ser humano, como ser social, se inserta en una comunidad y desarrolla un sentimiento de pertenencia a la misma.

Desde este prisma, la intervención en comunidades con diversidad social significativa y el impulso de procesos comunitarios incide, dese un enfoque intercultural, en la mejora de la convivencia y en el ejercicio de los derechos de ciudadanía. Se trata, en suma, de promover procesos de transformación social y mejora de una determinada comunidad que ayudarán a mejorar también la situación de las personas y familias que viven y pertenecen a dicha comunidad.