Río de Janeiro 2016, espíritu olímpico contra el racismo

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El domingo 21 de agosto finalizaban los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Los Juegos, el evento deportivo mundial por excelencia, encarnan o quieren encarnar los máximos valores e ideales asociados al deporte, sin que por ello se vean libres de contradicciones.

Cuando acaban de terminar los Juegos y se inicia la Olimpiada, que en sentido estricto alude al periodo de tiempo que transcurre entre la celebración de unos Juegos Olímpicos y los siguientes, iniciamos un especial que abordará algunas temáticas de interés que relacionen el deporte y la lucha contra el racismo y la discriminación.

En 2016 los Juegos Olímpicos han viajado hasta Brasil, primera vez en la historia que se celebran en Sudamérica. Más de 10.000 atletas y de 200 delegaciones nacionales se han dado cita en Río de Janeiro para competir en más de 40 disciplinas olímpicas. Ha sido la primera vez en la historia en la que, además, ha tomado parte un equipo olímpico de personas refugiadas.

Brasil, asociado siempre a la idea de diversidad cultural y étnica, es sin embargo un país atravesado de manera profunda por grandes desigualdades sociales y económicas, y no está exento de graves problemas relacionados con la discriminación racial o étnica, que sufre especialmente la población afrodescendiente.

Con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Río 2016, la Secretaría Especial de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial (Seppir) del Gobierno brasileño difundió el documento “Por unas Olimpiadas sin racismo”, dirigido al público de los Juegos y destinado a ofrecer orientaciones para saber identificar manifestaciones del delito de racismo y cómo denunciarlo. El racismo está en Brasil tipificado jurídicamente como delito imprescriptible y no sujeto a fianza.

El documento, publicado en inglés y en portugués, ha sido elaborado por el equipo de la Defensoría Nacional de Igualdad Racial del Seppir para intensificar el combate contra el racismo con motivo de la visita de deportistas y visitantes de todos los continentes y de tantos países y culturas diferentes como aglutina la celebración de unos Juegos Olímpicos.

En el texto se explican las diferencias entre racismo e ‘injuria racial’ y se alerta sobre cómo muchas veces estas prácticas discriminatorias tienen lugar de manera camuflada, incluso como si fueran simples bromas. Y afirma: “Normalmente el racista no admite el prejuicio, pero actúa de manera discriminatoria. Siendo o no evidente, la víctima tiene el derecho de denunciar cualquier forma de ultraje, restricción y humillación” basada en su pertenencia a un grupo étnico o racial determinado.

En el documento “Por unas Olimpiadas sin racismo” se citan algunos ejemplos de racismo, como despreciar o apodar a alguien a partir de sus características físicas (color de piel, etnia); considerar intelectualmente inferior a una persona a partir de los mismos criterios; agredir verbal o físicamente a una persona por idénticos motivos, o despreciar las costumbres, hábitos y tradiciones de un grupo étnico determinado.

Asimismo, en esta guía se alerta tanto sobre el racismo que actúa contra un individuo concreto, como las manifestaciones de racismo colectivo, como la propaganda con tintes racistas o las organizaciones creadas con motivaciones y finalidades discriminatorias.

Finalmente, se invita a identificar los actos y actitudes racistas y sus causantes, así como a buscar a la autoridad policial más próxima para registrar el incidente y denunciarlo.

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Pincha aquí para acceder al documento “Por unas Olimpiadas sin racismo” (en portugués e inglés). >>

La judoca Rafaela Silva y el guardameta ‘Aranha’, dos campeones en la lucha contra el racismo

En el acto de presentación de la campaña “Por unas Olimpiadas sin racismo” estuvo presente la flamante campeona olímpica de judo brasileña Rafaela Silva, como la mejor embajadora posible para la presentación de esta iniciativa.

Silva es ya un símbolo en Brasil de la superación que encarna el deporte y también de la lucha contra la discriminación.

Mujer, negra, lesbiana, pobre, criada en la favela de Ciudad de Dios de Río de Janeiro, su vida ha sido un continuo batallar contra las distintas formas de discriminación. Cuando fue descalificada en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 sufrió la peor cara de la competición deportiva, cuando acabó sumida en la depresión y fue recibida con todo tipo de insultos misóginos y racistas por parte de la opinión pública local.

“Estoy muy feliz por estar realizando mi sueño aquí dentro de casa, mostrar al pueblo que me criticó en Londres, que dijo que era una vergüenza para mi familia, que el lugar para el mono era una jaula y no en la Olimpiada”, afirmaba en la presentación. Para continuar, sacando una dolorosa espina de su piel: “El mono que tendría que estar en una jaula en Londres salió de la jaula y fue campeona aquí en Río de Janeiro”.

Rafaela Silva, que afirmó no haberse sentido nunca discriminada practicando su deporte, habló de cómo las cosas eran distintas en la vida cotidiana: “Fuera del tatami no tendrían que existir esas cosas que existen todavía en Brasil”.

Pincha aquí para saber más de Rafaela Silva. >>

Junto a Rafaela Silva, otro icono de la lucha contra el racismo en el deporte en Brasil, el portero de fútbol Mário Lúcio Costa Duarte, más conocido como ‘Aranha’. En 2014, y cuando defendía los colores del Santos, ‘Aranha’ no se quedó callado después de sufrir insultos racistas por parte de algún sector de la afición del Gremio de Porto Alegre, en la Copa do Brasil.

En la presentación de “Por unas Olimpiadas sin racismo”, Costa Duarte recordaba lo que ocurrió entonces: “Todo el mundo vio lo que sucedió en aquel partido y fue por eso que comenzaron a oírme. Estoy orgulloso de lo que hice. Puse mi carrera en riesgo, pero no ha sido en vano. No me quedé callado. El racismo tiene que ser combatido no sólo en el deporte, sino siempre”. Aquel día, y después de cuajar una gran actuación en la victoria de su equipo sobre el conjunto local, ‘Aranha’ tuvo que aguantar los insultos de “mono” y los chillidos que, con ánimo ofensivo, imitaban a este animal desde parte de la hinchada rival.

Finalmente, la máxima responsable de la Seppir, Luislinda Valois, muy emocionada, agradeció la participación de Rafaela Silva y Costa Duarte en la presentación de “Por unas Olimpiadas sin racismo”, y apuntó a que los logros de la población negra en Brasil han sido el resultado de “mucha lucha, mucho sacrificio, mucha muerte y mucho sufrimiento”.

Pincha aquí o aquí para saber más sobre la presentación de “Por unas Olimpiadas sin racismo”.

 

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