«Beforeigners», los refugiados que llaman a la puerta desde el pasado

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BeforeignersVolvemos al universo de las series y hoy nos detenemos en una propuesta de HBO que, estrenada el pasado verano, se convirtió en una de las novedades más valoradas de la plataforma norteamericana. Se trata de una creación de la división nórdica de HBO con un sugerente planteamiento que nos encanta, al utilizar la ciencia ficción para reflexionar sobre temáticas de total actualidad y completamente relacionadas con el contenido que abordamos en Refugiados en el Cine. Estamos hablando de «Beforeigners».

“Beforeigners” está compuesta en su primera temporada por seis capítulos de 45 minutos cada uno. Sus creadores, los noruegos Anne Bjornstad y Eilif Skodvin, fueron también los responsables de “Lilyhammer” (2012), primera serie original de Netflix y que recogía la nueva vida de un mafioso italoamericano llamado Frank Tagliano y encarnado por Steven Van Zandt (mítico Silvio Dante de «Los Soprano»).

Pues bien, Bjornstad y Skodvin vuelven a la carga con «Beforeigners» y nos llevan a la lejana Oslo y a un grupo de jóvenes que se divierten saltando en mitad de la noche a las aguas del fiordo, que incluso en verano uno se las imagina escandinavamente heladas.

De pronto algo se mueve en la oscuridad de las aguas y comienzan a emerger, a partir de unos extraños destellos,  aparentes náufragos procedentes de no se sabe bien qué embarcación. Los jóvenes bañistas los auxilian y les ayudan a ponerse a salvo. La confusión no ha hecho más que empezar. Nadie sabe quiénes son ni de dónde han salido, pero están extrañamente ataviados y hablan un idioma que les resulta familiar pero no pueden identificar. ¿Hablarán en islandés?

Mientras, el policía Laars Haaland (Nicolai Cleve Broch) rubrica junto a su pareja la compra de un piso en el centro de la ciudad. La emergencia le hará trasladarse directamente al muelle. Por fin encuentran a alguien que habla algo de islandés, pero no hay suerte, no es este tampoco el idioma de los náufragos. Entre lo que puede entender parece que estas personas hablan una suerte de noruego antiguo. Pero la cuestión no es tanto de dónde viene esta gente, sino de cuándo. Los recién rescatados parecen convencidos de venir del pasado. Haaland y los suyos descubrirán pronto que este extraño suceso no es algo únicamente local sino que está pasando simultáneamente en diferentes partes del mundo.

Tras este preámbulo se produce un salto en el tiempo. Han pasado los años y aquello no se quedó en extraordinaria anécdota, sino que se estabilizó como un fenómeno tan constante como inexplicable que es nombrado como las migraciones del pasado. Al menos se han ido conociendo cosas sobre ellos, sobre los Visitantes, como se los ha designado. Se sabe que proceden de tres épocas históricas diferentes: la prehistoria, la edad escandinava o vikinga y el siglo XIX. De la forma como mejor pueden o saben van haciéndose su hueco en el tiempo de acogida, pues la tierra es la misma que habitaban en su momento de origen.

Mientras, Haaland años después continúa siendo policía, pero tiene una hija adolescente y se ha separado de su mujer, aquella con quien compraba el piso aquella noche remota, que parece haber preferido unir su vida a un romántico y algo pedante señor del siglo XIX. En las calles, coexisten y aprenden a convivir las costumbres y culturas de cuatro generaciones muy distintas de noruegos. No faltan, cómo no, los mensajes de rechazo a estos extranjeros de época por parte de los mequetrefes de siempre.

 

Paralelismo con la situación en la frontera sur de Europa

 

Cada poco tiempo aparecen víctimas que no han tenido la suerte de un rescate y se han ahogado en el mar, en la última etapa de su viaje desde el pasado. A estas alturas no hace falta explicitar mucho sobre el paralelismo que “Beforeigners” establece con nuestras migraciones de hoy, con los rescates en el mar de miles de personas cada año, a los que ya nos hemos acostumbrado y hemos naturalizado como un elemento cotidiano de nuestro telediario y nuestra realidad. Esto incluye por supuesto la cifra de muertos y desaparecidos, que solo en 2019 se situó en alrededor de las 1.500 únicamente en la frontera sur de la UE. Hoy desgraciadamente todo esto es parte del paisaje cotidiano, pero trasladémonos por un instante a los primeros o mediados ochenta, cuando todavía no había empezado la llegada de pateras. ¿Qué hubiéramos pensado entonces si nos lo cuentan? ¿Lo hubiéramos creído posible?

Volvamos a «Beforeigners». Un día, Haaland acude al levantamiento del cadáver de una persona que ha muerto aparentemente ahogada cuando intentaba completar su ruta. Pero cuando revisan su cuerpo inerte descubren algo más, además de que aparentemente la fallecida viajaba desde la prehistoria. Unas extrañas marcas en su cuerpo sugieren otra posible y misteriosa causa de su muerte que será necesario esclarecer.

Para completar este punto de partida, asistimos al primer día en la comisaría de una nueva agente, llamada Alfhildr (Krista Kosonen) y presentada como la primera policía con pasado multitemporal y concretamente vikingo. Una incisiva periodista llegada desde 1870 incomodará al comisario y le amargará la fotografía publicitaria del momento preguntándole por la mujer muerta recién aparecida. ¿Es posible que se trate de un asesinato? ¿Es posible que estemos ante un crimen de odio de una visitante? El caso a resolver será para el deprimido Haaland y, por supuesto, para la chica nueva, Alfhildr.

Y hasta aquí leemos de una serie que no nos negarán arranca de forma irresistible para cualquier seguidor de Refugiados en el Cine. Ya está confirmada una segunda temporada.

 

¿Has visto «Beforeigners»? ¿Qué te ha parecido? Comparte tu opinión con Refugiados en el Cine.

 

 

 

 

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