Pasos pequeños e insuficientes ante el reto urgente de la acogida a los refugiados

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En lo últimos meses hemos estado viendo cómo se planteaba el “reparto” de la acogida a las personas refugiadas entre los Estados miembros de la UE. Una circunstancia que hemos seguido muy de cerca y en la que hemos tratado de intervenir para facilitar una respuesta a la altura que requiere la situación actual. Por ello queremos compartir la visión que sobre este tema, que tanto nos afecta, tenemos desde Accem.

Para situarnos, debemos empezar por recordar que, según los datos de ACNUR, en lo que llevamos de 2015 han llegado por la vía del Mar Mediterráneo hasta 137.000 personas a las costas europeas, de las cuales 68.000 han llegado a Grecia, 67.500 a Italia, 1.230 a España y 90 a Malta.

A finales del mes de junio, los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la UE acordaron redistribuir en dos años a 40.000 demandantes de asilo de entre las personas que ya han alcanzado las costas de Grecia e Italia.

La Comisión Europea había puesto cifras concretas país por país en virtud de criterios económicos y demográficos. Según la propuesta de la Comisión Europea, España debía acoger a 4.288 personas.

Accem, CEAR y Cruz Roja, las tres organizaciones que realizamos en España junto al Ministerio de Empleo y Seguridad Social el trabajo de acogida e integración social de las personas refugiadas, transmitimos nuestra disposición para aceptar la propuesta de la Comisión Europea y responder adecuadamente desde nuestros conocimientos y experiencia en la materia.

Finalmente, el Gobierno de España ha aceptado acoger a 1.300 personas de las llegadas ya a territorio UE. A escala europea, el compromiso final alcanza la acogida a 32.256 personas.

En otro orden, España sí se compromete a acoger a otras 1.449 personas a través de la fórmula del reasentamiento, es decir, procedentes de los campos de refugiados situados en los países limítrofes a las zonas de conflicto de las que han tenido que escapar estas personas. El conjunto de la UE se compromete a reasentar a 22.504 personas.

Con respecto a todo esto, desde Accem hacemos las siguientes consideraciones:

Aun siendo un avance llegar a un acuerdo para la redistribución de las personas refugiadas llegadas hasta Grecia e Italia, lamentamos que no se haya cumplido el objetivo de alcanzar las 40.000 personas reubicadas en el conjunto de la UE.

Del mismo modo, lamentamos que España, con una población de 46 millones de personas, quede muy lejos de las 4.288 personas acogidas que había pedido la Comisión Europea, con el compromiso de acoger únicamente a 1.300 personas.

España cuenta con la experiencia y la capacidad para poder haber afrontado un reto de mayor envergadura, contribuyendo más intensamente al reparto europeo y dando un mayor ejemplo de responsabilidad para con las personas refugiadas y los Estados europeos más afectados.

Saludamos como una buena noticia la decisión de acoger a 1.449 personas en nuestro país a través de la fórmula del reasentamiento, una herramienta que siempre hemos defendido desde nuestra entidad como una salida segura para las personas refugiadas y como una forma de compartir la responsabilidad de la acogida con los países vecinos a los escenarios de guerra, que son aquellos que siempre soportan el mayor peso del esfuerzo.

Sin embargo, y pese a suponer un avance, no deja de parecernos una cifra escasa habida cuenta que únicamente la guerra en Siria ha provocado la existencia de cuatro millones de refugiados, y que un país como Turquía está acogiendo actualmente a 1,8 millones de personas.

También creemos necesario expresar nuestra preocupación por dos aspectos: por una parte por la manera como se concretará la acogida a las personas reasentadas, pues en el pasado hemos asistido a continuas dilaciones en la ejecución de programas de reasentamiento en los que se manejaban cifras mucho más bajas.

Por otra, reiteramos que para culminar con éxito el proceso de acogida e integración social de las personas refugiadas que lleguen a nuestro país, tanto las reubicadas desde Italia o Grecia como las reasentadas desde terceros países, es necesario dotar adecuadamente con medios económicos y materiales a los programas de acogida.

Asimismo, y de manera general, no podemos evitar preguntamos si desde la UE y desde nuestro propio país se considera que realmente se está actuando y se están tomando decisiones a la altura de las circunstancias y de la magnitud de la situación de emergencia humanitaria a la que nos estamos enfrentando, en el momento de la historia con mayor número de personas refugiadas en el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial y con decenas de miles de personas intentando llegar desesperadamente a Europa, muchas veces aun a riesgo de perder la vida en viajes llenos de peligro ante la ausencia de formas legales y seguras de poder hacerlo.

Por nuestra parte, no tenemos duda: aceptamos el reto. Estar a la altura de las necedidades de las personas refugiadas, que se ven obligadas a dejar todo para ponerse a salvo, es nuestra razón de ser. Lo hacemos además con la tranquilidad y la confianza de contar con una amplia experiencia y con un equipo humano que siempre ha sido capaz de demostrar su profesionalidad y su implicación con las personas con las que trabajamos. Y porque esa labor tiene un sentido: ayudar a mitigar el dolor y la injusticia y ayudar a las personas que lo necesitan a remontar el vuelo y a que su vida pueda ser un poco mejor.

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