La CE publica discutibles líneas guías para la identificación de migrantes y refugiados

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El 27 de Mayo la Comisión publicó un documento en el que se proponía a los Estados Miembros la posible aplicación de una serie de “buenas prácticas” que aseguren que las huellas dactilares de los solicitantes de asilo e inmigrantes irregulares sean tomadas y grabadas en la base de datos “Eurodac”. Esta base de datos se utiliza para ayudar a determinar qué Estado miembro es responsable de examinar la petición de asilo.

La propuesta es el resultado del aumento en el número de migrantes irregulares y solicitantes de asilo, que se niegan a cooperar con las autoridades de los estados miembros en los procedimientos de toma de huellas dactilares. A raíz de ello, el documento ha propuesto que aquellos que se nieguen a cooperar puedan ser detenidos para verificar su identidad o nacionalidad, o, en alternativa, puedan ser objeto de un procedimiento acelerado para la valoración de su petición de asilo.

El documento analiza, también, la posibilidad de recurrir a la coerción física, sobre todo cuando pueda demostrarse que no haya otra opción posible. A este respecto, se señala que cuando dicha coerción sea aplicada, ésta deberá aplicarse con el mínimo nivel de coerción posible, y que se deberá respetar, en todo caso, la dignidad e integridad física de la persona. Sin embargo, una encuesta previa realizada a los estados miembros sugería que en su mayoría condenan el uso de la fuerza en los procesos de toma de huellas para aquellos que solicitan protección internacional.

Así mismo, el documento deja claro que los Estados Miembros deben asegurar el respeto de los derechos fundamentales en el proceso, y que, además, deberán proporcionar información y explicar los derechos y las obligaciones a personas que se sometan al procedimiento de toma de huellas, ya sea como migrantes o como solicitantes de asilo.

La Red ECRE ha publicado una serie de comentarios sobre el documento, que forma parte de la primera ronda de implementación de medidas anunciada por la Agenda Europea de Migración. El posicionamiento pone de manifiesto el carácter alarmante de algunas de las prácticas propuestas por la Comisión, por considerar que éstas contradicen algunos de los principios subyacentes de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Una de estas prácticas, y por la que ECRE se ha mostrado especialmente preocupada, es el posible recurso a la detención de aquellos solicitantes de asilo que – como se ha previamente mencionado – se nieguen a ser identificados. Sobre la necesidad de dicha detención para el establecimiento de la identidad o nacionalidad del solicitante. ECRE señala como el procesamiento de las huellas dactilares en la base de datos “Eurodac” no resulte útil a la hora de establecer la identidad o nacionalidad de una persona, ya que la única forma de determinarlas sería contrastando los datos recogidos con aquellos que constan en el país de origen de la persona. Ello, sin embargo, supondría una violación de la Directiva sobre Procedimiento de Asilo, la cual prohíbe proporcionar información a los presuntos actores responsables de la persecución.

ECRE también expresa una gran preocupación respecto a la recomendación de la Comisión a los Estados Miembros de emplear la coerción como un último recurso para la recopilación de huellas dactilares. En el documento se hace hincapié sobre el hecho que dicho procedimiento no es una condición necesaria para aplicar el Reglamento de Dublín, ya que otra información circunstancial puede también determinar qué Estado Miembro es responsable de tramitar la petición de asilo. Incluso en los casos excepcionales, donde ello fuera necesario, el uso de la fuerza contra un migrante o solicitante de asilo con la finalidad de obtener sus huellas dactilares, no será nunca proporcional a la finalidad perseguida.

Más concretamente, en lo que respecta a los solicitantes en situación de vulnerabilidad, como son los menores, la identificación forzosa o el uso de la fuerza en identificación por huellas dactilares resulta incompatible con principio del “interés superior del niño”. Por ello, resulta especialmente lamentable que la Comisión haya propuesto una simple guía para que los Estados Miembros se abstengan del empleo de la fuerza en contra de determinados grupos especialmente vulnerables y no haya propuesto, sin embargo, la prohibición del uso de la fuerza contra niños.

Accede aquí al Informe de la Comisión Europea >>

Pincha aquí para leer el comentario de ECRE >>

Boletín EUMIGRE. Sección: “Europa Informa”
Fuente: ECRE

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