Improvisando un espacio de juegos

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“Ante unas circunstancias anormales llegan respuestas extraordinarias”

Iria Paz, responsable provincial de Accem en Lugo

En el centro de acogida de Accem en Lugo conviven 24 personas de diferentes orígenes y nacionalidades que han solicitado protección internacional. Se encuentran en primera acogida, lo que quiere decir que están en un periodo de “preparación para la autonomía”, como se define administrativamente.  Una autonomía que, como casi todo, ha quedado en suspenso por el coronavirus.

Iria Paz, responsable provincial de Accem en Lugo, y su equipo se ocupan de que todo siga funcionando las 24 horas del día. Eso sí, la situación ha obligado a modificar los horarios de manera que los trabajadores no coincidan, teniendo que hacerse los traspasos de turno por teléfono. Y también han cambiado las rutinas de comidas, que se hacen en más tandas para poder mantener la distancia de seguridad entre comensales.

Ante unas circunstancias anormales llegan respuestas extraordinarias, explica Iria, que habla con orgullo de todo su equipo. Y es que el centro ha dejado de ser solo un lugar para dormir y hacer las principales comidas. Ahora es también una escuela, una biblioteca, un parque de juegos y muchas cosas más para adaptarse a las necesidades de sus habitantes.

Para que los niños y niñas que viven en el recurso puedan seguir el ritmo de la escuela, las trabajadoras se ocupan de imprimir los materiales que envían las profesoras. También han preparado un pequeño rincón en el comedor, donde los habitantes pueden tomar prestados libros y juguetes.

“Hemos conseguido incluso un ordenador portátil, con el que están pudiendo hacer sus deberes”, relata Iria, que recuerda que se están aplicando todos los protocolos para la desinfección de todos los materiales.

Iria y su equipo saben que no es fácil que las familias acogidas pasen tanto tiempo en una misma habitación, así que intentan buscar soluciones con trabajo, compromiso e imaginación.

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