Nuevos reconocimientos a nuestra labor de atención y acompañamiento a las personas en situación de vulnerabilidad

En el tramo final de 2023 y en este arranque de año, nuestra entidad ha sido distinguida con nuevos reconocimientos que nos llenan de orgullo y nos refuerzan en el desarrollo de nuestra misión de defensa de los derechos fundamentales de las personas y atención y acompañamiento a las personas que se encuentran en riesgo de exclusión social.

Por una parte, tuvimos el honor de recibir el reconocimiento Meninas 2023 en Castilla y León, con el que se premia a las personas, entidades e instituciones que trabajan para erradicar o prevenir la violencia de género, así como para proteger a sus víctimas. Nuestro equipo de Accem en Burgos recibió uno de los doce reconocimientos que se hicieron públicos el pasado 23 de noviembre en el Teatro Apolo de Miranda de Ebro. En particular, recibimos el premio Meninas correspondiente a la provincia de Burgos.

El reconocimiento Meninas fue creado en el año 2012 por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Se concede anualmente a nivel estatal, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, y a nivel autonómico, a través de las Delegaciones del Gobierno en cada comunidad autónoma.

Por otra parte, en el primer mes de 2024 se nos concedía en Valladolid uno de los Premios Vecinales de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid “Antonio Machado”, que celebraban su novena edición. Concretamente nos fue entregado el premio “a la entidad más solidaria”. La gala de entrega se celebró el viernes 26 de enero en el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero.

También en Castilla y León hemos sido honrados con la concesión del Premio Solidarios del Grupo Social ONCE en Castilla y León, la máxima distinción de esta organización a nivel autonómico. En este caso, Accem recibió el galardón en la categoría de “Institución, Organización, Entidad, ONG”, y se nos fue otorgado “por ser una entidad de referencia” en Castilla y León, “vinculada al derecho de asilo, a la protección internacional y a la atención a las personas inmigrantes”. Asimismo, se reconocía nuestra “contribución permanente a la mejora de las condiciones de vida de las personas en situación más vulnerable”.

Finalmente, esta vez en la región de Murcia, la Sociedad de Pediatría del Sureste de España concedió el reconocimiento “Vivir y ser verde” a Accem en Murcia “por su labor para crear ambientes y estilos de vida más saludables para la infancia y adolescencia en la Región de Murcia, predicar con el ejemplo y motivar los cambios hacia una sociedad más sana, empoderada y solidaria”. El acto de entrega de las distinciones “Vivir y ser verde” tuvo lugar el pasado 18 de noviembre en la localidad de Caravaca de la Cruz.

Desde Accem sólo nos queda agradecer profundamente a todas las personas, entidades e instituciones que han considerado oportuno concedernos tales reconocimientos y premios que suponen una motivación extra para perseverar en nuestros esfuerzos cotidianos en favor de la igualdad y la mejora de las condiciones de vida de las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

La mutilación genital femenina, una forma de violencia contra las mujeres que puede ser motivo de protección internacional

Hoy, 6 de febrero, se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), una jornada para visibilizar esta forma de violencia contra las mujeres y contra la infancia que comprende, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la escisión total o parcial de los órganos genitales femeninos o cualquier otra lesión en los mismos por motivos no médicos. 

La MGF es aceptada socialmente en muchos países, regiones y comunidades del mundo. Según Naciones Unidas, es frecuente en diferentes regiones de África (occidental, oriental y nororiental), así como en algunos países de Oriente Medio y Asia. No obstante, en un mundo conectado a través de los movimientos migratorios, lo que un día fue local ahora es global y la MGF no es una excepción, es una realidad presente también en países europeos, Estados Unidos o Canadá y, aunque conocer el número exacto de afectadas resulta complejo, UNICEF estima que más de 200 millones de mujeres y niñas han sido víctimas de la MGF en una treintena de países del mundo y que, cada año, cerca de cuatro millones de niñas se enfrentan al riesgo de sufrirla.

La Mutilación Genital Femenina viola los derechos humanos de las mujeres y las niñas y atenta contra su salud y su integridad, ya que no solo puede provocar la muerte de quien la sufre, sino que puede causar complicaciones de salud tanto a corto como a largo plazo, desde hemorragias e infecciones hasta infertilidad, problemas menstruales y sexuales y trastornos psicológicos, entre otros.

Mutilación genital femenina y necesidad de protección internacional

Haber sufrido o tener riesgo de sufrir la mutilación genital femenina evidencia una forma de violencia de género que crea diferentes realidades y justifica la solicitud de protección internacional por varios motivos: desde mujeres que escapan de sus países de origen para evitar que se les realice la MGF tanto a ellas como a sus hijas hasta mujeres que ya la sufrieron y han tenido que padecer lesiones y secuelas que impiden que puedan permanecer en sus países de origen. Pero también a la inversa, hijas de personas migrantes que, aún naciendo en el país de acogida, corren el riesgo de ser llevadas al país de origen de su familia para que se les practique la MGF, un supuesto que la protección internacional impide. 

No obstante, si hablamos de mujer y refugio, la Mutilación Genital Femenina no es la única causa de solicitud de asilo por motivos de género, es común que una misma mujer haya sufrido diferentes formas de violencia y persecución, como el matrimonio forzado, la persecución de la diversidad sexual, la violencia física y sexual y la trata.

Por todo ello, desde Accem compartimos la lucha de las Naciones Unidas para la eliminación plena de la MFG para 2030, siguiendo el espíritu del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, y promovemos y facilitamos procesos de integración social que favorezcan la erradicación de formas de violencia como la MGF, desde la sensibilización, el respeto y salvaguarda de los derechos humanos.

> Visita nuestra web de Mujeres Refugiadas y conoce los motivos específicos de persecución por género.

Una década trabajando por la convivencia intercultural en los barrios de Ávila

Durante casi 10 años, desde enero de 2014 hasta diciembre de 2023, Accem en Ávila ha desarrollado en los barrios de la Zona Norte y Zona Sur de la ciudad un proyecto común de intervención integral en los barrios, puesta en valor de su diversidad y promoción de la convivencia intercultural. El objetivo, a lo largo de toda esta década, ha sido facilitar la inclusión y la cohesión social, así como la igualdad de oportunidades para todos los vecinos y vecinas que allí viven.

Este proyecto se ha desarrollado a través de una serie de programas diferentes y sucesivos: #HaciendoBarrio, #SomosBARRIO, +Barrio, #EnREDandoBARRIOS y #CONviveSINprejuicios han sido sus nombres. A través de todos ellos, desde Accem hemos puesto en marcha muchas y diversas estrategias en favor de la participación social y la convivencia.

El punto de partida comenzó con la realización de un estudio-diagnóstico, primero en el barrio de la Zona Norte, en el año 2014, y después, en 2018, en la Zona Sur de la ciudad. Ambos estudios nos permitieron detectar una serie de necesidades sobre las que comenzamos a intervenir.

Comprobamos que las relaciones entre los vecinos/as autóctonos y nacionales de terceros países eran de mera coexistencia, que la situación de crisis económica que se vivía en 2014 había convertido a la población migrante en chivos expiatorios de todos los problemas del barrio, que la participación de los vecinos/as en acciones comunitarias era muy escasa, llevando todo esto a la existencia de conflictos en diversas zonas del barrio y haciéndose visible la hostilidad hacia determinados colectivos, especialmente los de cultura musulmana. Con este diagnóstico comenzamos nuestra intervención en cuatro áreas que identificamos como prioritarias: participación social, sensibilización intercultural, intervención socioeducativa y acciones preformativas.

Participación social: creando espacios de encuentro

Las acciones que se han realizado en esta área han contribuido a la creación de espacios de encuentro, fomentado así la participación y el diálogo intercultural como herramientas necesarias para mejorar la convivencia intercultural.

En el año 2014, una vez detectadas las necesidades de los barrios, se crearon los Grupos de Trabajadores por la Integración, formados por vecinos y vecinas del barrio de diferentes nacionalidades dispuestos a cambiar la realidad intercultural que se estaba viviendo. Estos grupos dieron lugar a la creación de las Mesas de Trabajo que han permanecido activas durante todos estos años y que han permitido crear espacios de coordinación y trabajo común en los que compartir visiones y unir esfuerzos que facilitasen la convivencia entre los vecinos y vecinas del barrio de distintos orígenes y nacionalidades.

Comprobamos en nuestro día a día que el papel que desempeñaban las mujeres en el barrio era muy importante para lograr una mayor participación e implicación del vecindario. Creamos entonces espacios de intercambio en los que participaron mujeres de diferentes procedencias y culturas. Desde estos espacios se impulsó un proyecto para la decoración del barrio, fomentando así el sentimiento de grupo y con el objetivo puesto en la mejora de la vida del barrio. Así nació la iniciativa “Urban Knitting. Tejiendo la convivencia”.Durante casi tres meses, alrededor de 70 mujeres de diferentes nacionalidades se reunieron dos tardes a la semana para realizar distintas labores  (ganchillo, punto, patchwork…) con el fin de transformar espacios del barrio, propiciar el conocimiento mutuo y mejorar la convivencia intercultural. El resultado fue la espectacular decoración de uno de los parques emblemáticos del barrio: el Parque de San Francisco.

 

La siguiente iniciativa fue organizar salidas y visitas a otras ciudades con la finalidad de conocer experiencias ya existentes de participación vecinal. Hemos estado en Salamanca, donde pudimos visitar la Asociación de Vecinos ZOE del Barrio Oeste; en Toledo, ciudad de las tres culturas, donde comprobamos cómo durante siglos convivieron de forma pacífica cristianos, musulmanes y judíos, y donde visitamos la Asociación InterMediAcción y su iniciativa de huerto comunitario; en Segovia, conocimos a dos mujeres emprendedoras que habían montado una pequeña empresa de cosmética Natural; en Valladolid, la Red Pajarillos nos enseñó cómo el esfuerzo de todo el vecindario ha creado la red asociativa más grande de la ciudad y en Madrid visitamos la Casa Árabe, para reafirmarnos en la importancia de que existan espacios en los que se den a conocer las diferentes culturas, para ayudar a contrarrestar los mensajes de desinformación y los bulos sobre las diferentes culturas de origen de la población migrante.

Algo que durante toda esta década hemos tenido muy claro era que la implicación del vecindario y también del tejido asociativo sociocultural era esencial para impulsar la participación en la vida social de los barrios. En ellas nos apoyamos para lanzar iniciativas como #AbreTuBalcónAlaDiversidad, con el fin de recuperar espacios públicos deteriorados de la Zona Norte. Molinillos de viento, flores, grullas y pompones realizados con diferentes materiales fueron creados por 140 participantes y colocados posteriormente en los balcones en diferentes zonas del barrio. Más de 50 familias nos abrieron sus casas para engalanar sus balcones y contribuir a la mejora de la imagen del barrio, celebrando así la diversidad intercultural.

Sensibilización intercultural: promoviendo el respeto, la tolerancia y la cooperación

Las acciones de sensibilización y promoción de la convivencia intercultural han logrado un mayor acercamiento entre los vecinos/as autóctonos y extranjeros, siempre con el objetivo de identificar mensajes con contenido polarizador y discriminatorio hacia las personas migrantes, prevenir actitudes racistas y xenófobas, y promover valores de respeto, tolerancia y cooperación.

Hemos celebrado el Día Internacional de la Mujer, con el foco puesto en la realidad de las mujeres migrantes, derribando falsas creencias, reconociendo y haciendo visible la importancia de la mujer migrante en diferentes ámbitos de la vida. Hemos favorecido la creación de encuentros entre mujeres de diferentes nacionalidades y hemos impulsado su visibilidad en los medios de comunicación, para crear conciencia social sobre el papel de la clave de la mujer migrante en la sociedad de acogida. Un ejemplo de nuestras acciones por el 8-M fue la audio-biblioteca intercultural con las mujeres como protagonistas.

Se han elaborado en el marco de este proyecto diferentes publicaciones, gracias al compromiso de vecinos y vecinas, asociaciones, entidades e instituciones públicas y privadas comprometidas con la igualdad de trato y la no discriminación. Hemos publicado manuales de acción y recopilatorios de buenas prácticas en la gestión de la diversidad cultural. Es el caso del Manual de Estrategias “Barrios Comprometidos”; el Manual de Buenas Prácticas en la Gestión de la Diversidad Cultural y la Guía de Lucha contra el Discurso de Odio.

También nos lanzamos a la producción audiovisual con el cortometraje “Nada cambia si tú no cambias”, con el objetivo de sensibilizar sobre aquellas conductas y actitudes que generan discriminación hacia la población migrante. Conscientes del poder de la cultura y el arte para la sensibilización, organizamos el Ciclo de Teatro de Calle #DesPREJUÍCIATE, contando con la participación de las compañías de teatro “MOVE Arte para Todos” y “Andrelo Pipas de Coco”, implicando de forma activa a cerca de 300 vecinos y vecinas de diferentes nacionalidades y edades.

Otra de las fechas conmemorativas que nunca faltan en el calendario de la sensibilización por la convivencia es el Día Mundial de la Diversidad Cultural (21 de mayo). Recordamos especialmente la #AcciónTolerante mediante la cual llenamos las calles y plazas de Ávila de mensajes positivos que invitaban a respetar, convivir y fomentar la inclusión de todas las personas que viven en la ciudad. Y cómo no recordar en este resumen el exitoso taller de Cocinas del Mundo con el que nos proponíamos que los vecinos y vecinas del barrio de la Zona Norte, autóctonos e inmigrantes, compartiesen e intercambiasen experiencias a través de la riqueza gastronómica de su país de origen. Este taller tuvo una excelente acogida, participando personas de diversas nacionalidades, como la peruana, rumana, boliviana, colombiana, española, marroquí o argentina. Se llevó a cabo durante tres semanas en una gastro aula itinerante que se ubicó en diferentes partes del barrio. Los platos que degustamos en los talleres se convirtieron en un libro de recetas: “Lo que se cuece en el barrio”.

Con la participación y colaboración de las asociaciones socioculturales de los barrios de Ávila, a lo largo de los años se han llevado a cabo varias Semanas Interculturales en las Zonas Norte y Sur de la ciudad, con la finalidad de favorecer el conocimiento mutuo y el encuentro intercultural entre todos los vecinos y vecinas. Las Semanas Interculturales del programa Barrios han albergado multitud de actividades y talleres destinadas a conocer un poco más de la cultura de origen de las personas con las que compartimos espacio vital y de convivencia.

Intervención socioeducativa y formación: sembrar y dotar de herramientas para la inclusión

En el marco de este proyecto, también se planteó la relación y la intervención con la comunidad educativa como un elemento fundamental. Durante todos estos años hemos colaborado con diferentes centros educativos y hemos tratado de implicar a numerosos agentes sociales del barrio.

En este momento de echar la vista atrás recordamos algunas de las iniciativas que llevamos a cabo, como la creación de un mapamundi gigante que invitaba a conocer y poner en valor la diversidad cultural, con el llamado “¿Te vienes a conocer mi mundo?”. O el taller de microrrelatos interculturales que llevamos a las aulas con la guía de escritores abulenses pertenecientes a la Asociación de Novelistas “La sombra del ciprés”. Un taller en el que los niños y niñas de educación primaria construyeron historias que reflejaban su visión sobre la migración, la integración y la lucha contra el racismo y la xenofobia. Todos los relatos e ilustraciones fueron recogidos en el libro “Un barrio, mil historias”, que fue presentado en el Auditorio San Francisco de Ávila.  Entre otros centros educativos, hemos colaborado en nuestras actividades los CEIP San Pedro Bautista, Juan de Yepes, Cervantes, El Pradillo, Reina Fabiola de Bélgica o el IES Vasco de la Zarza.

Un área más de intervención ha sido la formación: dotar a las personas migrantes recién llegadas a la ciudad de competencias básicas, habilidades personales y sociales que faciliten su autonomía y proceso de integración, ha sido un objetivo fundamental a lo largo de todos los años. Por ello se han desarrollado diferentes talleres de castellano e intercambios lingüísticos, de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), talleres de preparación para las pruebas de conocimientos constitucionales y socioculturales de España, etc.

En definitiva, ha sido una década apasionante en la que hemos intentado sembrar semillas de convivencia en los barrios de nuestra ciudad, que nos han permitido tener un impacto directo sobre la realidad y que nos han permitido disfrutar de cada acción y cada momento. Ahora que el programa ha finalizado, agradecemos la participación de todos/as los/as que lo hicieron posible y te agradecemos que nos hayas acompañado en tu lectura en este viaje por el recorrido del proyecto.

Accem acogió en 2023 a 89 personas refugiadas a través del Programa Nacional de Reasentamiento

A lo largo de 2023, Accem recibió y acogió a un total de 89 personas refugiadas a través del Programa Nacional de Reasentamiento (PNR). Las personas que fueron acogidas por Accem a través de esta vía llegaron a España en un total de once grupos diferentes. Hasta un total de 83 personas procedían de Siria y llegaron desde Turquía y Líbano. Las otras seis personas acogidas por nuestra entidad eran oriundas de Nicaragua, aunque estaban refugiadas en Costa Rica.

El reasentamiento consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas y a proporcionarlas una acogida con las adecuadas garantías. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida de un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

Con el reasentamiento estamos hablando de una vía que permite al tiempo apoyar a las personas refugiadas, proporcionando una oportunidad de vida en un lugar seguro y, al tiempo, aliviar el esfuerzo que deben afrontar los países limítrofes. El reasentamiento es una de las vías legales y seguras que Accem, al igual que muchas otras organizaciones, defiende para dar respuesta a la necesidad de protección y seguridad de las personas refugiadas.

El año pasado, este programa se proponía el reasentamiento en nuestro país de 1.200 personas. Según informa el propio Ministerio, este objetivo se ha cumplido en un 90 %. Las personas que fueron reasentadas en España a lo largo del año procedían fundamentalmente de Turquía, Líbano y Costa Rica, y su origen estaba en Siria y Nicaragua.

Siria y Nicaragua, los países de origen de las personas reasentadas en España

En el caso de las personas que fueron reasentadas en España desde Líbano y Turquía, se trataba, según los datos de los que disponemos, de personas refugiadas originarias de Siria, país inmerso desde 2011 en un grave conflicto. Sobre las causas que han llevado a más de seis millones de sirios a convertirse en refugiados, te recomendamos consultar nuestro Atlas de Refugio. Líbano y Turquía, como países limítrofes de Siria, son dos de los Estados que desde el inicio del conflicto han tenido que asumir la recepción y acogida de gran parte de las personas que huían de la guerra. Actualmente, con los datos de ACNUR de 2023, Turquía continúa acogiendo a más de 3.330.000 refugiados de origen sirio y Líbano a más de 795.000 refugiados.

También es de reseñar en el recorrido del programa durante 2023 que la llegada de los dos grupos de personas refugiadas procedentes de Turquía en cuya acogida participó Accem, que tuvo lugar, respectivamente, en los meses de marzo y mayo, se produjo en el contexto de las consecuencias sobre la población refugiada radicada del grave terremoto acaecido el 6 de febrero en el país euroasiático. En estos dos grupos viajaron un total de 250 personas, de las que Accem asumió la acogida de 34 de ellas.

Por otra parte, y como novedad el pasado año, se habilitó esta vía segura de acceso a la protección internacional en España para personas originarias de Nicaragua refugiadas en Costa Rica. Actualmente, Costa Rica acoge a más de 180.000 personas entre refugiadas y solicitantes de asilo procedentes de su país vecino, Nicaragua, inmerso desde hace años en una situación de gran inestabilidad política y persecución gubernamental a los grupos opositores.

La acogida en España de estas personas que llegan a través de la vía del reasentamiento se realiza en el marco del Sistema de Acogida de Protección Internacional, del que Accem forma parte. Nuestra entidad participa en el PNR proporcionando acogida a las personas reasentadas y acompañándolas en su proceso de inclusión social.

El perfil de las personas acogidas por Accem a través del reasentamiento corresponde a familias formadas por uno o los dos progenitores junto a varios hijos e hijas. Esto explica el elevado número de menores de edad, que fue de 46 sobre el total de 89 personas acogidas por Accem, es decir, el 52 % del total. Esto significa que esta vía supone también una protección para la infancia refugiada.

El Gobierno aprueba la acogida en 2024 de hasta 1.200 refugiados a través del reasentamiento

El Consejo de Ministros aprobó el 9 de enero el Programa Nacional de Reasentamiento para el año 2024. El objetivo del Ejecutivo se mantiene en el reasentamiento en España de un máximo de 1.200 personas refugiadas a lo largo del año a través de esta vía.

El programa de reasentamiento se aprueba a instancias del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En la ejecución del PNR participan diferentes instancias del Estado: el Ministerio del Interior, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el citado Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Participan, asimismo, en el proceso de selección de las personas que serán reasentadas, agencias internacionales de Naciones Unidas, como ACNUR (Alto Comisionado para las personas refugiadas) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones).

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha expresado asimismo la intención del Gobierno de abrir “vías complementarias al reasentamiento” con el objetivo de “ampliar las cifras globales de personas que son reasentadas en España”. En este contexto de vías complementarias se enmarca el proyecto piloto en el que Accem participó también en 2023 para la “migración regular, ordenada y segura por vías complementarias de movilidad laboral”. Este proyecto, fruto de una colaboración con el Gobierno de los Estados Unidos, se aprobó el pasado año como una ampliación del Programa Nacional de Reasentamiento y está orientado a la acogida de personas refugiadas procedentes de América Central y del Sur. En el mes de diciembre, un total de 74 personas refugiadas de Nicaragua, procedentes de Costa Rica y pertenecientes a 25 unidades familiares, llegaron a España y fueron recibidas por Accem con un proyecto de inserción laboral en el parque fotovoltaico en Villalba de los Alcores (Valladolid).

> Conoce el trabajo de Accem con personas refugiadas.

Al menos 3.997 personas murieron en 2023 en la frontera sur de Europa

En el año 2023 murieron en la frontera sur de la Unión Europea al menos 3.997 personas, según los datos recopilados a través de Missing Migrants Project (disponibles a 19 de enero de 2024), el proyecto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que monitorea las víctimas que se producen a nivel global por el sistema de fronteras. Con esta cifra, el número de personas fallecidas o desaparecidas en la frontera sur del continente, en las aguas del Mediterráneo o el Atlántico, se incrementó en el último año en un 35 % con respecto a las 2.970 personas fallecidas que fueron contabilizadas el año anterior.

 

Personas fallecidas y desaparecidas en 2023
en la frontera sur de la UE. Por rutas migratorias 

En el arco mediterráneo murieron en el último año al menos 3.041 personas, que suponen un 26 % más sobre las cifras de 2022, cuando fueron 2.411 las personas fallecidas. Estos datos hacen que este último año haya sido el año más mortífero en el Mediterráneo desde el año 2017.

Dentro de la región mediterránea, la gran mayoría de las víctimas perdieron la vida en el Mediterráneo Central, en las rutas marítimas que desde las costas de Libia o Túnez se dirigen hacia Italia o Malta. Al menos 2.498 personas murieron en el Mediterráneo Central. En esta ruta se ha producido un incremento en el número de víctimas del 76 %. Los datos de la OIM indican que es la ruta en la que se producen más muertes de cuantas se dirigen a Europa.

En el Mediterráneo Occidental, en las rutas que desde las costas de Marruecos o Argelia se dirigen a España, fallecieron al menos 457 personas. Finalmente, en el Mediterráneo Oriental, área en la que las rutas marítimas se dirigen hacia Grecia y Chipre fundamentalmente desde las costas de Turquía, murieron en 2023 al menos 86 personas.

 

Personas fallecidas y desaparecidas en el Mediterráneo
Serie histórica

Frontera Sur - Fallecidos Mediterráneo - Serie histórica

Por otra parte, en la llamada ruta atlántica, que une las costas de África Occidental con las Islas Canarias, fallecieron o desaparecieron en 2023 un total de 956 personas, un 71 % más que las 559 personas muertas que la OIM contabilizó en 2022.

Como siempre hay que subrayar cuando se abordan los datos de las muertes en las peligrosas travesías hacia Europa que emprenden las personas migrantes, tenemos que hablar de datos estimados, con toda probabilidad a la baja, sobre el total de víctimas de las migraciones y el sistema de fronteras. Se nos hace necesario también hacer hincapié en que tras la frialdad que trasladan los números y los porcentajes, se encuentran personas de carne y hueso, con nombres y apellidos, sueños y anhelos, familias y amistades, que emprendieron ese viaje en busca de una vida mejor.

 

Personas fallecidas y desaparecidas
en la ruta migratoria atlántica África – Islas Canarias
Serie histórica

Frontera Sur - Fallecidos en ruta atlántica - Serie histórica

Si ponemos el foco en la frontera sur española, tendríamos que unir los datos de las muertes y desapariciones que se produjeron en el Mediterráneo Occidental, que fueron 457, junto a las de la ruta atlántica, que fueron 956. En total, siempre con los datos de la OIM como referencia, habrían sido 1.413 las personas muertas o desaparecidas intentando llegar a nuestro país. Con respecto al año anterior, cuando murieron al menos 1.170 personas en el camino hacia nuestras costas, se habría producido un incremento del 21 % en el número de personas fallecidas.

Ante esta tragedia repetida año a año en la frontera sur de Europa, desde Accem continuamos defendiendo que existan vías legales, reales y seguras que permitan a las personas refugiadas y migrantes tener alternativas posibles a un viaje tan peligroso en el que se ven forzadas a arriesgar sus vidas.

 

Personas muertas y desaparecidas en 2023
en la frontera sur de España. Por rutas migratorias

Caminando Fronteras recoge 6.600 personas fallecidas sólo en la frontera sur española

La organización Caminando Fronteras, que monitorea y da testimonio de la tragedia humanitaria que se vive en la frontera sur de Europa, ha presentado asimismo su informe Derecho a la Vida 2023, elaborado por su Observatorio de Derechos Humanos, y que presenta cifras de personas fallecidas, relativas a las rutas marítimas entre África y España, sensiblemente superiores a las de la Organización Internacional para las Migraciones. Según sus datos, 18 personas murieron cada día en la frontera sur, intentando alcanzar las costas españolas, para sumar en todo 2023 un total de 6.618 fallecidos, cifra que multiplica los datos de la OIM. El año anterior, 2022, recogieron la muerte de 2.390 personas, y un año antes, en 2021, de un total de 4.639 personas.

Según el trabajo de esta ONG, la gran mayoría de las víctimas se produjeron en el Atlántico, en las rutas migratorias marítimas que desde África Occidental se dirigen hacia el archipiélago canario. Fueron 6.007 las personas que perdieron la vida en el Atlántico en 2023, intentando alcanzar las costas canarias desde Marruecos, Mauritania, Senegal o Gambia. Asimismo, han detectado que un total de 84 embarcaciones desaparecieron en el mar con todas las personas que viajaban a bordo. Junto a ellas, 611 personas murieron en las distintas rutas que se dirigen hacia la Península Ibérica: en el Estrecho recogen la muerte de 147 personas; en el Mar de Alborán, de 30 personas, y en la ruta argelina hacia el Levante peninsular, de 434 personas. Caminando Fronteras recoge, entre el número de víctimas, la presencia de 363 mujeres y 384 niñas y niños.

 

Accem aborda en Valencia la necesidad de los espacios no mixtos para la intervención social con mujeres sin hogar

Las mujeres sin hogar están expuestas a sufrir múltiples violencias, tanto en la calle como en los recursos asistenciales, especialmente en aquellos de carácter mixto. Esta realidad ha llevado a los profesionales del ámbito del sinhogarismo a plantear la necesidad de introducir el enfoque de género en la intervención social con las personas sin hogar.

Este fue el tema principal del “II Encuentro sobre sinhogarismo femenino”, organizado por Accem en el Octubre Centre de Cultura Contemporània de Valencia el pasado 19 de diciembre, al que asistieron alrededor de treinta profesionales de distintas entidades sociales expertas en sinhogarismo, entre ellas la Asociación para la Inclusión Residencial y Social (AIRES), Médicos del Mundo, Sant Joan de Déu, Cepaim, Fundación Salud y Comunidad y Misión Evangélica Urbana. También participaron profesionales de la Universitat de València que llevan a cabo trabajos de investigación sobre esta materia.

En la jornada se puso de manifiesto la necesidad de que existan recursos de atención específicos para las mujeres sin hogar, que se constituyan como espacios seguros y libres de violencias, pero al mismo tiempo se señaló la importancia de trabajar sobre las masculinidades en los espacios mixtos, donde acuden los hombres en mayor proporción.

A lo largo de dos mesas de trabajo, compartieron experiencias y recomendaciones las profesionales Ania Pérez, cofundadora de la asociación AIRES, de Madrid; Elena Matamala, coordinadora del centro municipal de atención a personas sin hogar El Carme; y tres trabajadoras del equipo de Accem en Valencia: Alba Gutíerrez, del programa “Ni una nit més”, que ofrece alojamiento transitorio a mujeres en situación de sinhogarismo o en riesgo de estarlo; Marcela Alarcón, trabajadora social de un programa de atención social a personas en situación o riesgo de exclusión; y Marta Rodríguez, del programa “Medea”, un centro de día en fines de semana y festivos dirigido expresamente a mujeres en situación de sinhogarismo. Moderó el encuentro y las distintas intervenciones la técnica de Accem en Valencia Ana Santillana.

Jornada Valencia Sinhogarismo femenino 2

“Ser una mujer sin hogar es diferente a ser un hombre sin hogar”

La cofundadora de la asociación AIRES, de Madrid, Ania Pérez, explicó la trayectoria de su equipo en la introducción del enfoque de género en el abordaje del sinhogarismo. “Ser una mujer sin hogar es diferente a ser un hombre sin hogar. En el caso de las mujeres, se dan situaciones residenciales muy ocultas y picos de violencia en los recursos asistenciales, que hacen necesaria la introducción del enfoque de género en la intervención social. Además, es necesario que los profesionales aprendan herramientas para poder trabajar el trauma complejo que atraviesa a estas personas”. Al hilo, la técnica de AIRES añadió que la existencia de espacios exclusivos para las mujeres no es suficiente para acabar con las violencias en el contexto del sinhogarismo, y que “más que hablar de crear espacios seguros para las mujeres, habría que hablar de crear espacios seguros para todas las personas”.

El encuentro también abordó las especificidades que se producen cuando a la situación de sinhogarismo se añade el consumo activo de sustancias. Al respecto, la coordinadora del centro municipal de atención a personas sin hogar El Carme, Elena Matamala, señaló que “cuando las mujeres llegan a los recursos, están rotas, perdidas y atravesadas por el trauma. El estigma, el mayor deterioro físico y psíquico y la mayor vulnerabilidad a la violencia hace que lleguen completamente anuladas”.

Por su parte, profesionales del equipo de Accem en Valencia compartieron su experiencia de trabajo a través de diferentes programas que ofrecen atención y acompañamiento a mujeres sin hogar. Es el caso del programa “Ni una nit més”, que ofrece alojamiento transitorio a mujeres en situación de sinhogarismo o en riesgo de estarlo. Alba Gutíerrez, trabajadora social de este programa indicó “la necesidad de poner el foco no sólo en las mujeres, sino también en la parte masculina, para que los recursos mixtos puedan ser espacios seguros”.

“La resiliencia es un elemento en común en las mujeres sin hogar, especialmente en las mujeres migrantes”, señaló Marcela Alarcón, trabajadora social en Accem dentro de un programa de atención social a personas en situación o riesgo de exclusión en el que se reservan específicamente 10 de las 33 plazas disponibles para mujeres. La técnica de Accem destacó la necesidad de que existan equipos profesionales multidisciplinares en la intervención social y que los procesos de acompañamiento puedan ser más largos en el tiempo.

El encuentro se cerró con la intervención de Marta Rodríguez, trabajadora de Accem en el programa “Medea”, un centro de día en fines de semana y festivos dirigido expresamente a mujeres en situación de sinhogarismo que se puso en marcha en junio de 2023. En su experiencia de intervención, explicó que “las mujeres llegan con una mochila muy cargada, por lo cual buscar espacios como un taller de manualidades u organizar salidas a la ciudad es una oportunidad para hablar con ellas, que es lo más importante en la intervención que hacemos”.

> Conoce más sobre el trabajo de Accem en la atención a las personas sin hogar.

Una Navidad como la de los demás

Como cada año, niños y niñas de familias solicitantes de protección internacional atendidas por Accem recibieron sus regalos de Reyes en todos los territorios. Juegos de mesa, muñecas, patines y libros se convirtieron en los protagonistas de los últimos días. Sin embargo, en la sede de Vigo, una empresa colaboradora quiso que la entrega de juguetes fuera ‘diferente’.

Y es que a veces no es preciso contar de antemano una buena acción o comunicar desde una visión corporativa o empresarial. En este caso, la diferencia recayó justamente en lo cotidiano y en el interés por preservar la ilusión de más de una treintena de niños y niñas para que vivieran un día mágico como los demás.

La intención inicial de Esmerarte, una agencia creativa dedicada a la generación de contenidos, management y producción de festivales, fue ir un paso más allá de demostrar su compromiso con la comunidad o actuar en consonancia con su responsabilidad social corporativa. Decidieron normalizar la entrega de los regalos para que los niños y niñas vivieran la experiencia de sorprenderse, desde la tranquilidad de su hogar, con los regalos debajo del árbol.

Para lograrlo, las madres y padres sirvieron de pajes e hicieron llegar a Esmerarte las cartas escritas a Melchor, Gaspar y Baltasar; se entregaron los regalos con la mayor discreción y llegaron a cada casa, para sorprender a los más pequeños en la mañana de Reyes.

De esta forma, la verdadera esencia de la solidaridad se hizo presente sin desligarse del propósito inicial: dejar volar la imaginación para que protagonizaran una Navidad como la de cualquier otro niño o niña y contribuir con el derecho fundamental al juego para todos y todas.

Triunfa la solidaridad: el Árbol de los Deseos de Accem logra transformar los sueños en oportunidades reales

Pasadas las fechas festivas, queremos compartir contigo los resultados logrados en nuestra iniciativa del Árbol de los Deseos, con la que queríamos construir un árbol lleno de deseos y oportunidades para quienes más lo necesitan.

La premisa era sencilla: convertir en oportunidades reales los deseos de estas personas a través de las donaciones realizadas. Cada aportación que hemos recibido se traducirá este año en acciones concretas que den soporte a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Con cada donación hecha, se daba la posibilidad de pedir un deseo dirigido a las personas en riesgo de exclusión social: “Que todos los niños tengan un regalo que abrir en Navidad” o “Que no les falte una sonrisa diaria” fueron algunos de los deseos que nos enviaron. Incluso hubo personas que dieron un paso más allá, apoyando el trabajo diario de Accem y haciéndose socios/as de nuestra organización. Del mismo modo, hubo varios donantes que se interesaron por formar parte de nuestro equipo de voluntariado.

Toda esta idea del Árbol de los Deseos también quedó plasmada a través de un total de siete eventos en diferentes ciudades de España. La gente pudo vivir una experiencia inmersiva con gafas 360º para ponerse en la piel de las personas que se ven obligadas a huir de su país. Además, los niños y niñas pidieron deseos para aquellos que más lo necesitan y pudieron ponerlos en nuestro árbol.

Nuestros eventos tuvieron una gran acogida, con una alta participación de personas que, además de probar la experiencia inmersiva, adquirieron nuestros recortables navideños para colgar de sus árboles en casa. Una forma simbólica de tener presentes los deseos de las personas en riesgo de exclusión social.

Además de la respuesta de donantes individuales, queremos destacar el apoyo de empresas que se unieron a nuestra iniciativa organizando un evento privado sobre el Árbol de los Deseos. Muchos trabajadores/as quisieron contribuir con la idea comprando nuestros recortables navideños o informándose de los proyectos que desarrolla Accem.

Con todo ello, comenzamos el año con gran alegría por la enorme acogida que hemos tenido y poniendo el foco en las próximas acciones que pondremos en marcha para mejorar el bienestar de todas las personas que lo necesiten. Este Árbol de los Deseos no es un símbolo temporal, sino un recordatorio constante de nuestro compromiso a lo largo del año.

A todos/as los/as que habéis hecho posible que crezca este Árbol de los Deseos, GRACIAS.

Mucho más que juguetes: un día de magia e ilusión para niñas y niños en Madrid

Por tercer año consecutivo y gracias a la colaboración con la Fundación Crecer Jugando, niños y niñas de familias solicitantes de protección internacional procedentes de Ucrania, Afganistán, Perú y Colombia, entre otros países, y, atendidas por Accem, han recibido juguetes con motivo de las celebraciones navideñas para que disfruten junto con sus amistades y familia.

Gracias a estos años de colaboración se han entregado más de mil juguetes a niños y niñas de familias refugiadas y solicitantes de protección internacional en Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid, entre otros territorios.

Este año, la entrega en Madrid se ha realizado de una forma muy especial. Además de llevar a cabo el reparto de regalos que simboliza la magia de la temporada navideña, los niños y niñas asistentes han disfrutado de una jornada de intercambio cultural en la que han coloreado, compartido dulces navideños y llenado de color sus rostros en un divertido taller de pintacaras, acompañados también de sus familiares.

Tras las diferentes actividades y los nervios contenidos, llegó el momento de abrir los regalos. Paquetes de diferentes pesos y tamaños entre los que se encontraban bicicletas, puzles, juegos de mesa, muñecas, tractores, globos terráqueos y libros sorprendieron a los pequeños protagonistas de la jornada y permitieron que jugasen y compartiesen entre ellos, evidenciando que el juego es un lenguaje universal que no entiende de barreras lingüísticas y fronteras.

En estos días de ilusión, acciones como esta demuestra que los juguetes no son solo juguetes. Estos regalos ponen de manifiesto el derecho fundamental al juego para todos y todas y representan el compromiso de Accem con una infancia feliz y plena, que crezca en entornos seguros y con igualdad de oportunidades.

> Conoce todo el trabajo que realizamos con personas y familias refugiadas y solicitantes de protección internacional

Resignificar la denuncia como mecanismo para visibilizar el racismo y poder ayudar a futuras víctimas

El pasado mes de diciembre llevamos a cabo la presentación del informe “INFRA-D: resignificando la denuncia”, que supone una investigación cualitativa que profundiza en el fenómeno de la infradenuncia de casos de discriminación racial con la población migrante subsahariana, planteando el desafío de revertir los datos de infradenuncia a través de “resignificar el acto de denunciar” para que empiece a ser percibido como útil para las potenciales víctimas de discriminación racial y étnica en España.

En esta presentación, que tuvo lugar en Madrid, se abordaron distintos aspectos sobre las causas que hacen que las víctimas de estas discriminaciones no formalicen la respectiva denuncia ante las autoridades u órganos competentes. Entre las causas que apunta el informe destaca especialmente que estas personas consideran que la formalización de la denuncia no suele cumplir las expectativas de quien la realiza, apuntando en no pocas ocasiones que “no sirve para nada” y “solo trae más problemas”. Así, entre estas expectativas incumplidas se encuentra la percepción de que no son un mecanismo efectivo para generar un cambio que ponga fin a la discriminación racial, señalando que “no se puede obligar a nadie a que te quiera o te trate bien”.

Por otro lado, por parte de las víctimas, al sentirse parte de una minoría muy estigmatizada en España, se percibe una sensación de falta de respaldo por la sociedad de acogida y por las instituciones públicas, considerando que no se tiene la necesaria credibilidad ante estas en estos procedimientos.

Además, las personas migrantes consideran ampliamente que, tras la realización de la denuncia, queja o reclamación, no se investiga hasta el final y no van a conseguir tener una respuesta. A esto se suma la necesidad que tienen de sentirse integradas en la sociedad, teniendo “un historial impoluto” y sin haberse vistos involucrados en algún problema, aunque ellas fueran las víctimas; todo lo contrario a lo que perciben que ocurriría si realizan esa denuncia.

Finalmente, quienes sufren estos actos de discriminación esperan que esa denuncia tenga como resultado que se resuelva el problema concreto que ha generado el incidente racista. Sin embargo, opinan que no sirve para ello puesto que las denuncias o quejas suelen ser procedimientos muy largos, complejos y, a veces, costosos que les impide ejercer plenamente sus derechos en el corto plazo.

Por estos motivos las personas migrantes consideran que la denuncia no solo no soluciona estos problemas, sino que la relacionan casi de forma inmediata con tener más problemas, según indica el estudio, viéndola como una mayor exposición a las represalias u otros conflictos de cualquier tipo, ya sea con el agente discriminador, con que les abran un expediente de expulsión del país, con rechazo por parte del entorno social o laboral…

Aun así, sí hay quien se posiciona a favor de realizar esa denuncia entre las propias personas migrantes, defendiendo esta acción con un componente de aprendizaje de la cultura de defensa de los derechos, así como de empoderamiento al sentirse parte activa de la sociedad de acogida al hacer uso de los mecanismos que posee la propia sociedad para hacer frente a estas vulneraciones de derechos. De la misma manera, en otras ocasiones se realiza esta denuncia como respuesta “a la gota que colma el vaso por haber tenido que sufrir y aguantar muchas violencias racistas a lo largo de los años”, fuera de sus países de origen, para ya poner freno a estas conductas.

En este sentido, estas posiciones giran en torno a la capacidad que tiene el hecho de denunciar de visibilizar, sentar precedente, poner en valor, acompañar a futuras víctimas y alertar a la sociedad en general de que existe mucho racismo normalizado hacia las personas migrantes y negras. En otras palabras, se reivindica el acto de denunciar como forma de preparar el camino para las personas que vengan después, aun a sabiendas de que para ellas mismas quizás sea un proceso muy largo y sacrificado, pero que tendrá un resultado a largo plazo. Así, los mensajes más repetidos entre las personas que defienden estas posturas son: “que no lo tengan que sufrir más otras personas” y “si todos nos callamos, no se consigue nada”.

> Accede al informe “INFRA-D: resignificando la denuncia”