Las personas migrantes siguen siendo vulnerables a la violación de los derechos humanos

Comunicado de Accem por el Día Internacional de las Personas Migrantes, que se conmemora el 18 de diciembre.

El 3,6 % de la población global es migrante. 281 millones de personas en el mundo residen en un país distinto a su país natal, según los datos de Naciones Unidas. La concurrencia de enfermedades, hambrunas, guerras y el cambio climático amenazan la seguridad de la población mundial y han generado movimientos migratorios sin precedentes.

Sin embargo, en un mundo gobernado por un estricto sistema de fronteras, son miles y miles de personas las que se ven obligadas a emprender su viaje por vías irregulares, enfrentándose a enormes riesgos y peligros. Así, únicamente en este 2022 que ahora está a punto de terminar, han muerto o desaparecido más de 2.400 personas cuando intentaban llegar a los Estados de la UE, especialmente en el Mar Mediterráneo y en el Océano Atlántico, según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En el Día Internacional de las Personas Migrantes, desde Accem volvemos a pedir que se habiliten y hagan efectivas vías legales, seguras y reales para la migración.

Del mismo modo, hoy volvemos a recordar la gravedad de los hechos sucedidos el pasado 24 de junio en la valla fronteriza de Melilla, cuando al menos 23 personas -en una cifra que elevan sensiblemente algunas voces- murieron intentando superar el obstáculo fronterizo y el operativo policial dispuesto a ambos lados de la frontera en circunstancias que se continúan investigando. Desde Accem consideramos que la frontera española y europea debe ser un territorio seguro en el que esté garantizada la protección de los derechos humanos a ambos lados de la misma. Igualmente, deben abandonarse las devoluciones sumarias sin el respeto a los derechos y garantías jurídicas individuales de cada persona. Todo esto evidencia que las personas migrantes siguen siendo vulnerables a las violaciones de los derechos humanos.

Por otra parte, 2022 también ha sido el año en el que se ha aprobado el esperado nuevo reglamento de Extranjería, una buena noticia que ha mejorado la normativa migratoria vinculada al ámbito laboral y que va a simplificar los procesos burocráticos de obtención y renovación de los permisos de trabajo y residencia en España. No obstante, pese a la mejora, aparecen importantes campos con espacio por recorrer para avanzar en términos de acceso a derechos y garantías frente a la exclusión. Ahora únicamente enumeramos algunos de los retos pendientes:

  • En el ámbito de la lucha contra la discriminación y la xenofobia, es necesario definir y mejorar las estrategias de denuncia segura para garantizar plenamente el acceso a la justicia en condiciones de igualdad.
  • Con respecto a los menores extranjeros, es necesaria una regulación clara de los procedimientos para la determinación de la edad, que deben ser fiables y garantistas.
  • En relación a los procedimientos administrativos de extranjería, es importante mejorar la coordinación entre administraciones y reforzar el personal para garantizar el acceso a derechos. Del mismo modo, deben ponerse medidas para acabar con las distintas brechas digitales que están obstaculizando de forma importante una relación eficaz entre la persona y la Administración.

 

“Palabras e imágenes que son refugio”: palabras puente con letras de paz para vivir no solo en un idioma

En este último trimestre de 2022, hemos organizado desde nuestro servicio de aprendizaje del idioma la segunda edición del concurso “Palabras e imágenes que son refugio”. Con esta iniciativa queremos al tiempo favorecer el uso de la lengua de la sociedad de acogida, en este caso la lengua española, de forma creativa y enriquecedora, y dar voz a la experiencia en España de las personas solicitantes de protección internacional.

Tsevtán Todorov, lingüista, filósofo e historiador búlgaro que abandonó su país y se refugió en Francia dijo una vez que “cuando las culturas se acercan una a la otra, éstas encuentran muchos puntos en común y no libran guerras. Del encuentro de las culturas nacen niños cuya cultura es más rica y en esto está basada toda la historia humana.”  Con esta inspiración, nuestro concurso “Palabras e imágenes que son refugio” intenta crear un espacio de encuentro entre la cultura de la sociedad de acogida y la cultura del lugar de origen de las personas participantes.

Aprender un nuevo idioma no es solo estudiar gramática y vocabulario, hablar un nuevo idioma puede ser mucho más, puede significar encontrar palabras que se unen a la lengua de origen, se hacen fuertes y echan a andar. Puede ser encontrar palabras puente con letras de paz para vivir no solo en un idioma.

151 personas se presentaron este año al concurso con una fotografía y un texto, ambos originales, en los que contaban algo significativo de su experiencia en España y lo comparaban con su lugar de origen. La participación respecto al año anterior creció un 48%, especialmente entre las mujeres, que este año fueron mayoría con un 65% de participantes. Se crearon varias categorías según el nivel de idioma en el que se inscribieron: 7 personas en alfabetización y español básico; 63 participantes en el nivel A1 (inicial); 59 estudiantes en el nivel A2 (preintermedio) y 22 personas en el nivel B1 (intermedio). Hay que mencionar que participaron personas de 20 nacionalidades diferentes, las más numerosas fueron de Ucrania y Mali, pero también hubo participantes de Afganistán, Marruecos, Siria y Rusia.

Finalmente, el 23 de noviembre anunciamos en un acto por videoconferencia a las personas ganadoras y mostramos los textos y fotografías más significativos de cada categoría. Hubo un primer premio, un segundo premio y menciones especiales en cada nivel. Fue un acto emocionante en el que disfrutamos y compartimos la alegría de los/as estudiantes y también de los/as docentes que asistieron.

Pudimos ver cómo el Acueducto de Segovia para Saebou o el río Ebro para Oussame son lugares que les hacen sentir bien en España. Descubrimos la foto en blanco y negro que eligió Dieguery porque la vida no siempre tiene colores, y a veces puede ir bien y a veces mal.  Nos emocionamos con la foto de Liubov en la que había una nube en forma de corazón y él sentía que España entendía la desgracia de su país. Disfrutamos con el girasol que Moussa fotografió y que le recordaba a su infancia. Vimos un parque de Madrid que a Farida le hacía pensar en el futuro de los niños de Afganistán, y una grúa de León que despertó los sueños de Segub. Sonreímos al ver a Oksana junto a una mujer prehistórica en un museo de Asturias y nos dimos cuenta de cuánto las unía a pesar del tiempo. Vimos como una bandera del orgullo gay colgada en un balcón animaba a una persona refugiada a visibilizar su identidad con orgullo y sin miedo. Descubrimos más relatos y fotografías que nos mostraban no solo su experiencia de refugio en España, sino una historia sin fronteras que merece ser escuchada.

Os dejamos a continuación con el vídeo de los ganadores del concurso de Accem “Palabras e imágenes que son refugio”.

Esperamos que en 2023 se sumen más estudiantes a la próxima edición del concurso para seguir conociendo nuevos testimonios. Hasta entonces, os descubriremos, próximamente, algunas de estas palabras e imágenes que son refugio.

 

Disponible el vídeo de la jornada “Empresas, trata y derechos humanos: una vinculación necesaria”

El pasado 17 de noviembre celebramos en formato online la jornada “Empresas, trata y derechos humanos: una vinculación necesaria”. El objetivo principal de esta charla era generar un espacio en el que indagar sobre los procesos de debida diligencia, que buscan prevenir, mitigar y reparar las consecuencias negativas que se derivan de determinadas actividades empresariales, y reflexionar sobre la relación entre la trata de seres humanos y las cadenas globales de suministro.

Para esta ocasión contamos con voces expertas procedentes del ámbito académico y organizativo. Por una parte, Amaya Acero, del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, abordó en su intervención la debida diligencia corporativa en materia de derechos humanos y su aplicación por parte de empresas. Por otro lado, contamos con la participación de Tania García Sedano, profesora asociada de la UC3M y presidenta de la APDHE, que abordará la relación entre las formas de explotación severa y las cadenas globales de suministros. Finalmente, Josefina Trecco, directora de Cronopios Comunicación con Propósito y colaboradora de la Comunidad B Andalucía, fue la encargada de dinamizar el intercambio de buenas prácticas.

Esta jornada se llevó a cabo en el marco del proyecto Novicom, financiado por la Dirección General de Programas de Protección Internacional y Atención Humanitaria, dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y cofinanciado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI).

Si te lo perdiste, o si asististe, pero quieres volver a consultar el contenido de la jornada, os dejamos a continuación el vídeo grabado de la jornada, que está disponible en nuestro canal de YouTube.

 

 

> Consulta el trabajo de Accem en la lucha contra la trata de personas. 

> Visita nuestra sección de noticias sobre trata.

‘Tents of Hope’: una campaña para descubrir el valor que aportan las personas refugiadas al mercado laboral y a la sociedad

Se estima que, actualmente, alrededor de 100 millones de personas se han visto obligadas al desplazamiento forzoso. De entre ellas, más de 60.000 llegaron a España el año pasado solicitando refugio, buscando una nueva oportunidad.

Con el objetivo de sensibilizar a empresas e instituciones, así como a la sociedad en general, sobre la necesidad que las personas refugiadas puedan acceder al mercado laboral, Accem ha lanzado, en colaboración con la agencia creativa Havas, la campaña ‘Tents of Hope’ en el marco de nuestro programa AccemAriadna para la integración sociolaboral de personas refugiadas, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Esta campaña pretende dar luz a todo el valor escondido tras las lonas de las tiendas en los campos de refugiados. Tomando esta premisa como punto de partida, se han impreso y distribuido a diferentes empresas a lo largo de todo el territorio nacional currículums de personas migrantes impresos en lona, el material característico de las tiendas de los campos de refugiados, con el objetivo de tratar de cambiar la realidad de miles de personas.

Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, solo el 7 % de las personas refugiadas consigue un puesto de trabajo en España antes de iniciar un programa de empleo. Se estima que el 80 % del total de personas refugiadas en nuestro país tiene una edad comprendida entre los 18 y los 64 años, por lo que se encontrarían en disposición de trabajar, según los datos de solicitudes de protección internacional de este 2022.  En este sentido, durante el acto de presentación de la campaña, Germán Hurtado, coordinador de los programas de empleo de Accem, aseguró que “se necesitan más recursos y el compromiso de las instituciones públicas para facilitar la entrada de personas refugiadas en el mercado laboral, por ejemplo, reduciendo los largos plazos para las homologaciones de títulos académicos”.

La procedencia de las personas refugiadas en España es muy diversa. Según datos ofrecidos por el Ministerio del Interior a finales de este mes de octubre, actualmente los principales países de origen de las personas que solicitan protección internacional en España son Venezuela, con 38.073 personas solicitantes en 2022; Colombia, con 29.060; y Perú, con un total 7.258 solicitantes de protección. “Contamos con casos muy diversos y cada uno tiene que ser tratado de forma individual. La mayoría proceden de países de habla hispana, e incluso sin haber limitaciones con el idioma, encontrar un trabajo cualificado resulta muy complejo”, aseguró Hurtado.

La iniciativa “Tents of Hope’ no solo lucha por la inclusión laboral de las personas refugiadas, sino que también busca poner de manifiesto cómo las mismas contribuyen a mejorar el futuro de nuestro país. Por ejemplo, ayudando a sostener el estado de bienestar, dinamizando sectores esenciales como la agricultura, la hostelería o la sanidad, y generando nuevos empleos mediante la apertura de nuevos negocios. Asimismo, las personas refugiadas aportan talento e innovación a través de la diversidad cultural que representan y pueden ser un actor importante en retos sociales en nuestro país como el despoblamiento de algunas regiones.

“Nuestra labor no solo pasa por ayudar a personas refugiadas a encontrar un trabajo, sino que también consideramos fundamental educar y mostrar la enorme contribución que recibimos como sociedad, no solo a nivel económico, sino también a nivel cultural, de los refugiados. Hacer pedagogía es fundamental para avanzar hacia una sociedad más justa y comprometida”, concluyó Alberto García, coordinador de campañas de Accem.

En Accem trabajamos desde hace 30 años ofreciendo atención, acogida y acompañamiento a las personas refugiadas que llegan a España: hombres, mujeres, niños y niñas que han tenido que abandonar sus hogares a causa de una guerra, la violencia o la persecución.

“Tents of Hope” es una iniciativa impulsada por Accem y desarrollada por la agencia creativa Havas en colaboración con Planta 7, el proyecto de responsabilidad social corporativa de la agencia, para poner en valor el talento escondido tras las lonas de las tiendas en los campos de refugiados. Se trata de una declaración a favor de la inclusión de las personas
refugiadas en el mercado laboral.

> Visita nuestra campaña ‘Tents of Hope’

> Pincha este enlace para ver el vídeo de la campaña

La Comisión Europea presenta una propuesta para prohibir los productos que sean fruto del trabajo forzoso

La Comisión Europea presentó el pasado mes de septiembre una propuesta para prohibir en la UE los productos que sean fruto de trabajo forzoso. La propuesta se refiere a todos los productos, tanto a los producidos dentro de la UE para consumo interno y/o exportación, como a los bienes importados, con independencia de la compañía o del sector de producción.

Se trata de una propuesta relevante, puesto que, según las últimas estimaciones publicadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay a fecha 2021 un total de 27,6 millones de personas víctimas del trabajo forzoso.

La propuesta, que pretende ser una medida eficaz en la lucha contra la trata y la explotación, tendrá que pasar a la discusión y al acuerdo del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE antes de entrar en vigor, y será de aplicación 24 meses después de su entrada en vigor.

> Para más información, pincha aquí.

 

“Europa debería garantizar el cumplimiento igualitario de los DDHH, independientemente de la procedencia del solicitante”

  • Entrevista a Julia Fernández, presidenta de Accem, que hace un balance de los 30 años de la entidad con motivo del Día de los Derechos Humanos

  • Defiende que el crecimiento de la organización responde a sus profesionales y a haber tenido la capacidad de movilizar los recursos necesarios para gestionar las diferentes crisis humanitarias

 

Empecemos hablando del crecimiento de Accem, que ha pasado de 11 trabajadores y cinco voluntarios a principios de 1992 a más de 2.000 personas trabajando en la entidad y batiendo récords de atención en 2022. En pocas palabras, ¿cuáles podrían ser las claves de este crecimiento?

Lo primero que resaltaría es la creación de equipos formados por profesionales y voluntarios en el que se prima la calidad en la atención de las personas. Se trabajó desde el principio en desarrollar metodologías que permitieran que este trabajo profesional fuera mejorando progresivamente e ir trabajando también en el análisis de las situaciones que nos encontrábamos, de las necesidades que las personas tenían. Pero también desde un punto de vista territorial. Estamos en un país diverso, donde los recursos, tanto públicos como privados, son muy distintos.

Trabajar con esos recursos ha sido un elemento que nos han ayudado a ir creciendo, pero también es muy importante la implicación en el territorio, porque una cosa que siempre hemos tenido clara es que no podíamos trabajar solos: es esencial toda la red comunitaria que hay en cada sitio en que trabajamos y, en función de ella, hemos procurado ser un puente, un vehículo, para que las personas que atendíamos tuvieran opción a acceder a esos recursos.

 

¿Cuánto de determinante ha sido para el crecimiento de Accem la capacidad para adaptarse a diferentes circunstancias durante estos 30 años de historia de la entidad?

Antes de todo, quiero señalar que hay varios factores que han provocado este crecimiento. La primera, que hemos centrado nuestros esfuerzos es dar una atención de calidad, ajustada a las necesidades de las personas. Somos una entidad, que aún a día de hoy, no hay relación entre lo que hacemos y lo que nos conocen. Seguramente, gastamos menos energía de la que deberíamos en que nos conozca el público, pero lo que saben las instituciones y otras organizaciones es que cuando decimos que podemos hacer algo, es porque podemos. Somos una organización fiable.

Hemos afrontado muchos retos, pero han sido muy medidos, porque lo que queremos es hacerlo bien. Ha habido momentos de urgencia en los que hemos crecido mucho, pero, en cuanto ha habido otros actores, hemos cerrado recursos. Ahora hemos vuelto a crecer, pero aún cuando respondemos a las tensiones externas, también lo hacemos asegurando un servicio de calidad.

 

La creación de esta red territorial, ¿responde a la necesidad de llegar a más personas, pero también está pensada para adaptarse a las necesidades de cada territorio?

Sí. Empezamos en Andalucía, en Castilla-La Mancha, en Castilla y León, en Madrid y en Asturias. Esto respondía a varias cosas. Primero, creíamos que era importante dar respuesta no solo en grandes ciudades, sino también en espacios más pequeños, lo que ha dado lugar a que llevemos muchos años trabajando en el medio rural. Que no hubiera concentración, sino que pudiéramos trabajar con las personas en diferentes territorios o atender a las que allí estaban de una manera no tan centralizada.

Además, nos marcamos como prioridad que los servicios fueran mucho más allá de una simple acogida de alojamiento y manutención, ofreciendo herramientas útiles para la autonomía y trabajando diferentes aspectos para conseguirlo: desde el acceso a sanidad o educación, pero también el aprendizaje del idioma, documentación, habilidades sociales…

Consideramos que es imprescindible recrear una red social. Todos tenemos una que nos da estabilidad. Nuestros compañeros de escuela, el barrio, la familia, los amigos de tus padres, la universidad… y a través de ella se puede conseguir información para estudiar, para acceder al ocio o incluso trabajar. Las personas que llegan pierden esa red y una de nuestras tareas es el acompañamiento en su conocimiento del entorno para que se vaya generando una nueva red.

Otro elemento novedoso que introdujimos cuando empezamos a trabajar en acogida fue que el programa se hacía a través de centros residenciales fundamentalmente y nosotros decidimos que queríamos hacerlo a través de pisos. Pisos en barrios muy normalizados, pisos muy normales, muy bien acondicionados, donde las personas pudieran tener una vida tranquila y que les permitieran conocer la vida de nuestras ciudades o pueblos. De manera que, cuando salieran, pudieran seguir moviéndose en esos espacios, donde además creíamos que la integración sería más fácil.

La excepción, desde el principio y por diferentes circunstancias, ha sido el centro de Sigüenza, que comenzó siendo un edificio residencial y luego ampliamos con un edificio de apartamentos. Tanto el centro como los apartamentos son espacios muy permeables. Las personas se encuentran con sus vecinos, comparten experiencias y vivencias.

Por todo ello considero que el modelo de Sigüenza es un éxito, ya que ha facilitado la llegada de personas de origen extranjero que han dinamizado el territorio rural y se ha trabajado mucho la convivencia en un espacio de integración real, donde la población se ha visto aumentada y rejuvenecida.

 

Si tuviera que elegir varios hitos en la historia de Accem para explicar su crecimiento, ¿con cuáles se quedaría?

Un hito importante es que fuimos de las primeras organizaciones que empezamos a trabajar con fondos europeos. Empezamos con Horizon en 1991, continuamos con EQUAL y hasta ahora. Los primeros nos dotaron de unas herramientas metodológicas e informáticas que marcaron claramente la visión que está organización aún tiene. Toda la filosofía territorial e integral, todo lo que tiene que ver con partenariado en los territorios, todo lo que tiene que ver con la utilización de herramientas informáticas de cara al desarrollo de metodologías, todo eso, lo tuvimos gracias a los fondos europeos.

También creo que una de las cosas importantes es que esta organización, en cada una de estas crisis, ha tenido la capacidad de movilizar a sus recursos humanos donde hiciera falta. En Melilla, por ejemplo, o en Canarias, con los refugiados de Kosovo, Afganistán… La disponibilidad y la experiencia del personal de Accem ha sido fundamental, porque ha habido que montar recursos y trasladar a personal y luego formar a otros compañeros y compañeras que se quedarían en el territorio si el recurso es estable, como en Canarias. Los profesionales de esta entidad, por tanto, tienen una grandísima disponibilidad y mucha capacidad de compartir el conocimiento, que también es un elemento muy importante.

 

¿Qué supuso el cambio en la labor de Accem hacia la migración a raíz de las rutas de Ceuta y Melilla?

Fue como quitarnos un corsé. Porque estábamos en muchos espacios donde delimitar entre refugiados y migrantes era complicado. Hay una realidad de personas que no van a tener el paraguas del asilo, pero que necesitan ver cubiertas sus necesidades. También empezamos a trabajar con menores no acompañados y, posteriormente, la Junta de Castilla-La Mancha nos pidió que trabajásemos con niños y niñas, españoles y extranjeros. A partir de nuestra especialidad atendiendo personas de origen extranjero, hemos acabado atendiendo a muchos colectivos en riesgo de exclusión. Del mismo modo hemos desarrollado los programas de salud mental, porque nos encontrábamos con muchas personas con problemas de salud mental para las que no siempre encontrábamos un dispositivo adecuado.

A través de lo que vamos detectando en el trabajo con las personas, de cuáles son las necesidades y cuáles son los recursos necesarios, vamos ampliando campos. Así hemos llegado a trabajar con personas sin hogar, mayores o jóvenes extutelados.

Con los jóvenes extutelados, por ejemplo, hemos trabajado mucho. Ahora, con los cambios legislativos, la situación está bastante mejor y tienen más posibilidades. Pero aún así, en nuestro país, un joven de 18 años vive bajo el cuidado de su familia, con muchos apoyos, mientras resulta que estos chavales, que no tienen red, a los 18 años se les pone en la calle. Por eso seguimos trabajando con extutelados, porque consideramos que hay una franja de edad que necesita un proceso de apoyo para que su proyecto personal sea exitoso.

Con las personas mayores empezamos a trabajar a través de un programa que desarrollábamos con españoles y españolas en Bruselas. Eso nos hizo darnos cuenta de que aquí ha venido siempre población muy joven, migrantes y refugiados, pero esas personas también se hacen mayores, y requieren de otro tipo de acompañamiento. Creemos que hay que coger experiencia para hacer acompañamiento a los mayores para que su vida sea lo más feliz y positiva posible.

Sobre este tema, en Castilla-La Mancha comenzamos por un modelo de espacios de encuentro para estas personas mayores, donde lo que se hace es ayudar a que permanezcan en su vivienda, pero con puntos de encuentro para que, uno o dos días a la semana, hagan actividades y tengan una red que les permita seguir activos, con un apoyo que haga que no se sientan solos. Permanecer en sus viviendas hace que la vida de las personas mayores sea mucho más larga y mucho menos dependiente. Pero también necesitan otros apoyos, por lo que comenzamos con un servicio de comida en casa que va más allá de proveer alimentos ya que hacemos seguimiento y acompañamiento en sus domicilios.

 

A la hora de abordar proyectos, ¿hay aspectos que son trasversales, como la prevención contra la trata o la protección de menores, por ejemplo?

Trabajamos con cada caso particular, pero extrapolando elementos que hemos identificado a lo largo de los años. En el tema de trata, por ejemplo, se ha trabajado muchísimo, se han hecho campañas de sensibilización, pertenecemos a foros… Pero, sobre todo, lo que hemos hecho es definir qué elementos hay que tener en cuenta cuando una persona es atendida para identificar posibles casos. Y formamos a nuestros trabajadoras y trabajadores en este sentido.

Del mismo modo, trabajamos mucho la minoría de edad. Cuando llegan grupos numerosos de personas, muchas de ellas son menores de edad, y estamos muy atentos para identificar estos casos. Los menores cuentan con una doble protección, por el derecho al asilo y por ser menores.

También en cuanto al tema de la violencia machista, es importante detectar estos comportamientos y trabajar con estas personas.

Por otro lado, hay aspectos, como el voluntariado, que, no siendo el eje central de nuestra organización, juega un papel importante. Hay acciones que en Accem hemos ido desarrollando sin ponerle nombre, como lo que ahora se conoce como ‘mentoring’, que llevamos haciéndolo en territorios, como Asturias, desde hace años y años. Hay voluntarios que se han dedicado a acompañar a personas concretas durante todo su proceso, incluso en aspectos como el ocio, la cultura y la creación de redes. Consideramos fundamental el papel del voluntariado en la entidad y de ahí la necesidad de dedicarles el esfuerzo y el tiempo para hacer real que forman parte del equipo.

 

¿Cree que el crecimiento del tercer sector y la sensibilización de la sociedad han sido procesos paralelos?

El desarrollo del tercer sector viene motivado por el desarrollo de este país, por la pertenencia a la Unión Europea, que marca ciertos estándares que asumen las administraciones. Eso es lo que lleva al desarrollo del tercer sector. Sin embargo, creo que seguimos siendo un gran desconocido para la sociedad en general. Si ha habido un desarrollo del tercer sector ha sido porque ha habido un desarrollo real de este país. Y eso hay que contarlo y hacer partícipe a la sociedad porque los que estamos en el Tercer Sector lo sabemos, pero eso no implica que lo hayamos transmitido por las vías adecuadas, las que hacen que lleguen los mensajes al conjunto social.

 

¿Cómo de importante es la colaboración con las instituciones y otras entidades para dar una atención completa e integral?

El mejor ejemplo de que no trabajamos solos es la experiencia del CREADE de Pozuelo de Alarcón. Trabajamos en un mismo espacio físico con el Ministerio de Interior, con el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, con Sanidad… La buena atención viene de la buena coordinación de todos los elementos: que tanto el que haya pasado unas horas como el que pase un par de días, haya recibido una atención ágil, agradable y productiva. Y eso ha sido gracias a que hemos engrasado muy bien el sistema.

Pero eso ocurre no solo en los centros, sino en los territorios en los que trabajamos. Si no trabajamos bien con los servicios de salud, con los de enseñanza y con cada uno de los actores que hacen posible la vida de estas personas, no funcionaría. Nos coordinamos diariamente con multitud de ellos, pero es lo que hace que demos una atención integral y de calidad.

 

Con respecto a las políticas de acogida de las instituciones en las recientes crisis, ¿considera que se ha tratado igual a todas las personas refugiadas?

Es evidente que ha habido diferencias de tratamiento en la crisis de Ucrania y de Siria, por ejemplo. Con la crisis siria, España, institucionalmente, fue muy solidaria, y socialmente también. Sin embargo, hay países que ahora están siendo muy solidarios y que en su momento dijeron que no pensaban aceptar las cuotas de refugiados. Para Accem, esto es un planteamiento racista.

Una organización como la nuestra no está de acuerdo con posiciones como esa. Europa debería ofrecer a estas personas la igualdad que no le ofrecen sus países. El tratamiento debería ser el mismo independientemente de la procedencia: los sirios escapaban de una guerra y los ucranianos también. Además, habría que impulsar, por parte de las autoridades, campañas de sensibilización para que la concienciación sobre las personas refugiadas sea igual en todos los casos.

En Accem llevamos más de treinta años trabajando para que las políticas sociales abarquen al conjunto de la población, donde se incluyen migrantes y refugiados, y vamos a continuar haciéndolo porque han de ser políticas igualitarias para todas las personas, eso sigue siendo la asignatura pendiente de la sociedad europea, como lo es el respeto de los derechos humanos a nivel internacional.

Por una protección plena de las personas apátridas en España

#DesplazamientosApatridas es la nueva campaña de sensibilización sobre la apatridia lanzada por la Red Europea sobre Apatridia, de la que Accem forma parte.

La apatridia afecta a millones de personas en el mundo, a más de medio millón en Europa y a miles en el Estado español. Es difícil identificar a las personas apátridas, por lo que el número real puede ser significativamente mayor. El propio Banco Mundial afirmó en 2017 que hay más de 1.100 millones de personas invisibles en el mundo, careciendo de la documentación necesaria para probar su identidad y nacionalidad.

Desde UNICEF se estima que un cuarto de los nacimientos no se registran, por lo que existen cientos de millones de menores sin certificado de nacimiento. Aunque la totalidad de tal estimación no corresponde per se con menores apátridas, estos se encuentran en riesgo de apatridia, sin la posibilidad de probar la relación con sus progenitores ni su lugar de nacimiento, elementos esenciales para la adquisición de una nacionalidad.

En el contexto europeo podemos encontrar también personas apátridas “en su propio país”, debido principalmente a la sucesión de estados o a políticas discriminatorias. Sin embargo, otras personas apátridas lo son en contextos migratorios, incluyendo aquellas que se convierten en apátridas como consecuencia del desplazamiento forzado, y personas que ya lo eran en su país de origen.

Las consecuencias de la apatridia son graves porque suponen una vulneración sistemática de derechos humanos que condiciona a las personas afectadas a una de las situaciones más vulnerables que pueden existir, según ACNUR. Hablamos de personas no consideradas como nacionales por parte de ningún Estado, siendo así impedidas del disfrute y ejercicio de sus derechos civiles, políticos, económicos, culturales y sociales fundamentales.

España es, desde 1997, uno de los países adheridos a la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954, y en 2018 se adhirió a la “Convención para reducir los casos de apatridia” de 1961. Cumpliendo con las obligaciones y compromisos en virtud de dichos tratados, se reconocen en España como buenas prácticas la introducción de diferentes salvaguardas para menores de edad y la existencia de un procedimiento para la determinación y obtención del estatuto de apátrida.

Además, la reciente aprobación del Real Decreto 220/2022, de 29 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento que regula el sistema de acogida en materia de protección internacional, garantiza el acceso de las personas apátridas a todas las fases del sistema estatal de acogida.

No obstante, todavía quedan por corregir algunas cuestiones pendientes. La apatridia en España precisa de un abordaje legislativo más amplio a través de la reforma urgente del Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida, que cubra las necesidades de protección de las personas solicitantes desde una perspectiva de derechos humanos. Este reglamento debe garantizar la asistencia letrada durante todo el procedimiento y el derecho a servicios de interpretación en el momento de la solicitud, estableciendo la posibilidad de realizarla tanto en territorio, como en puestos fronterizos, embajadas y consulados, equiparando sus derechos con las personas solicitantes de protección internacional, con arreglo al artículo 38 de la Ley 12/2009.

Además, debe reconocer el derecho a la permanencia provisional en el territorio, otorgar la autorización de trabajo y asegurar el respeto del principio de no devolución de las personas solicitantes de estatuto de apatridia durante el procedimiento. Es necesario considerar un régimen especial de reagrupación familiar para las personas reconocidas como apátridas que tenga en cuenta las particularidades inherentes de la situación relacionada con la documentación de sus familiares.

Asimismo, es precisa la reducción del plazo establecido en el Código Civil para la naturalización por residencia a dos años en el caso de personas apátridas.

En paralelo, resulta indispensable que las organizaciones sociales que trabajan en el ámbito de las migraciones y el asilo cuenten con la información y recursos necesarios para acceder a y activar los mecanismos de detección y derivación al procedimiento de reconocimiento del estatuto de apátrida dentro del procedimiento de protección internacional. Las personas apátridas tienen garantías específicas en virtud del derecho internacional y corren el riesgo de ser discriminadas si su apatridia no se identifica y se reconoce.

Con la finalidad de avanzar en este objetivo, desde el nodo español de la Red Europea sobre Apatridia (ENS – European Network on Statelessness) lanzamos una campaña de sensibilización y formación para fortalecer la plena protección de los derechos humanos de las personas apátridas, a través de la reforma urgente del Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida, teniendo en cuenta el compromiso mostrado por el Estado español desde hace más de dos décadas en materia de apatridia.

La Campaña por una protección plena de las personas apátridas en España se desarrollará en torno a dos ejes principales, dirigidos a:

1. Instituciones y administraciones públicas, con el objetivo de promover la reforma legislativa del Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida y el Código Civil en materia de nacionalidad, a través de la incidencia política dirigida a grupos parlamentarios y actores clave, para cuya finalidad se han elaborado unas recomendaciones políticas para su abordaje.

2. Organizaciones sociales que trabajan con personas migrantes y solicitantes de protección internacional, así como aquellas que gestionan plazas del sistema de acogida de protección internacional, con el objetivo de mejorar su conocimiento sobre los conceptos básicos de la apatridia, la prevención de la apatridia infantil, la identificación de casos y la aplicación del procedimiento de reconocimiento, a través de jornadas informativas, talleres formativos, actividades de sensibilización y difusión de materiales y guías para la identificación.

> Visita y apoya la campaña de sensibilización Stateless Journeys.

¿Qué se siente al huir de tu hogar?: Accem lanza una campaña inmersiva 360º para sensibilizar sobre la situación de las familias refugiadas

Imagina pasar las próximas fiestas lejos de tu casa, lejos de tu familia y de las tradiciones que año tras año hacen especiales estos días. Accem pone en marcha la campaña ‘Contigo damos refugio’, que permite, mediante una innovadora experiencia inmersiva con gafas 360º, sentarse en la mesa con una familia de personas refugiadas y vivir la experiencia de tener que huir de casa y pasar las fiestas lejos de su país. Con el uso de esta tecnología inmersiva se pretende transmitir con más intensidad lo que viven millones de personas que se ven obligadas a dejar atrás sus hogares, sus vidas, a causa de guerras o persecuciones políticas.

El objetivo de esta iniciativa es sensibilizar a la población, intentando que las personas experimenten lo que hombres, mujeres, niños y niñas que han vivido al abandonar sus hogares a causa de una guerra o de persecuciones y llegan a España con el objetivo de reconstruir su vida en un lugar seguro. Es por ello que se utiliza esta tecnología inmersiva para la sensibilización social, una iniciativa pionera en el ámbito social.

Cuando tienes que huir de tu país y comenzar de cero, encontrar quién te escuche y te proporcione apoyo es fundamental. En Accem trabajamos desde hace 30 años ofreciendo atención, acogida y acompañamiento a las personas refugiadas que llegan a España. Personas como Alexandra, que protagoniza el vídeo de esta campaña, una joven ucraniana que tuvo que dejar su país a causa de la guerra que marca el éxodo de miles de personas. Llegó a España en abril y fue acogida por Accem, comenzando así el proceso para lograr volver a reconstruir su vida de forma autónoma. Al igual que ella, el resto de personas que aparecen en el spot son usuarios de esta entidad, que tuvieron que dejar atrás sus vidas y sus hogares.

A lo largo del primer semestre de 2022, en Accem hemos atendido a más de 35.000 personas refugiadas, como Alexandra, que vinieron buscando protección internacional, incrementando la cifra en un 146% en comparación con el mismo tramo de 2021. Un año que ha sido especialmente intenso en cuanto al desarrollo de nuestra actividad, pues hemos hecho frente a la llegada de decenas de miles de personas que huían y siguen huyendo de Ucrania, sumado esto a la labor de atención y acogida de otras personas, como son las llegadas de zonas de conflicto como Afganistán o las que se juegan la vida en el mar para llegar a las costas españolas.

Ponerse en la piel de una persona refugiada

Como se ha mencionado anteriormente, el objetivo de la campaña ‘Contigo damos refugio’, que se podrá ver en 16 ciudades españolas, es el de concienciar a la población en general sobre el trabajo de Accem y la importancia del mismo para garantizar una nueva vida a las miles de personas que cada año llegan a España huyendo de situaciones como las guerras o las persecuciones políticas. Para ello, hemos desarrollado una experiencia inmersiva que, a través de unas gafas 360º, permite vivir la en primera persona un bombardeo por el cual una familia debe huir a toda prisa de su casa durante las fiestas. Estas acciones quedan complementadas con el lanzamiento de una campaña de crowdfunding cuyos fondos obtenidos serán destinados a la atención de personas refugiadas en España.

Así, desde Accem pretendemos también fomentar la colaboración, mostrando a la sociedad el trabajo que realizamos en la acogida de personas, ya que el recorrido que siguen estas personas cuando pasan a ser atendidas por nuestra entidad contempla desde las primeras atenciones hasta la integración y la autonomía de la persona acogida en nuestro país. Para ello, llevamos a cabo una atención integral que incluye tareas que van desde la enseñanza del idioma, la orientación laboral, el acompañamiento psicológico o el apoyo en la búsqueda de una vivienda.

Nuevas actividades de sensibilización en Ávila para promover la tolerancia

Accem ha lanzado en estos días en Ávila, conmemorando el Día Internacional para la Tolerancia (16-N), la campaña de sensibilización “¿A qué sabe un café? Sabe a 100 % TOLERANCIA”, con el fin de trasladar al mayor número de vecinos y vecinas abulenses la importancia de respetar las creencias, culturas y opiniones de todas las personas que conviven en nuestra ciudad, en nuestros barrios, pues solamente en el marco de la tolerancia podremos convivir los unos con los otros.

Con la colaboración del alumnado del ciclo formativo de grado superior de Artes Plásticas y Diseño de la Escuela de Arte de Ávila, hemos personalizado vasos de café para llevar con mensajes a favor del diálogo intercultural y el respeto hacia la diversidad cultural. Estos vasos se han distribuido en un total de 49 establecimientos hosteleros que, durante el pasado fin de semana 19 y 20 de noviembre, han servido en ellos todos sus cafés, invitando a reflexionar a los vecinos y vecinas de lo importante que es construir entre todos ciudades tolerantes y respetuosas.

En Accem somos conscientes de la dimensión social de la hostelería y del impacto positivo de los establecimientos hosteleros de proximidad en la vida personal y comunitaria. Los bares y restaurantes son espacios de convivencia y de disfrute y aportan a la integración y cohesión social. Por este motivo hemos orientado esta acción de sensibilización a estos espacios de la ciudad. Es una iniciativa que se ha llevado a cabo en el marco del programa #EnREDandoBARRIOS para la sensibilización y mejora de la convivencia intercultural, que Accem desarrolla en los barrios de Zona Norte y Zona Sur de la ciudad de Ávila, con financiación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Fondo de Asilo, Migración e Integración.

 

Reconociendo la riqueza de la diversidad cultural en las huellas del arte islámico en Ávila

Por otra parte, con ocasión de la celebración del Día Internacional del Arte Islámico, y en el marco también del programa #EnREDandoBARRIOS, se ha llevado a cabo la actividad “Ávila Islámico: Siguiendo sus huellas”, con la que hemos rastreado y reconocido los vestigios de arte islámico en la ciudad.

Ávila ha sido, es y será una ciudad intercultural, como lo atestiguan son las diferentes huellas que han dejado las culturas que han poblado nuestra ciudad a lo largo de su historia y que hoy en día conforman un rico y variado patrimonio, en el que tiene un especial protagonismo la aportación del arte islámico. El pasado viernes 18 de noviembre, organizamos un encuentro intercultural, con una ruta que comenzó en el Museo Provincial de Ávila y continuó por distintos puntos de la ciudad.

Ante los prejuicios y estereotipos negativos que existen desde ciertos sectores de la sociedad hacia el mundo árabe, con iniciativas como esta trabajamos para el desmontaje de estos tópicos negativos y para poner en valor, desde el conocimiento, su rico legado histórico y cultural. En Accem tenemos claro que la cultura es uno de los mejores caminos hacia el conocimiento, entendimiento y puesta en valor de la diversidad que nos define como sociedad.

Durante el recorrido se visitaron los restos del sepulcro de Abdallah ‘El Rico’, estelas funerarias con inscripciones coránicas encontradas en la Maqbara de San Nicolás, el Yamur presente en el arco del antiguo Convento de Carmen Calzado, así como los diferentes vestigios presentes en el Monasterio de Santo Tomás. Para esta iniciativa hemos contado con la colaboración de tres vecinos de Ávila:  Javier Jiménez Gadea y Serafín de Tapia, director del Museo de Ávila y catedrático de Historia, respectivamente, y miembros ambos del grupo de Investigación “Estudios de las Morerías del Valle del Duero”, del Ministerio de Ciencia e Innovación 2021-2024, acreditados conocedores del arte islámico y de sus vestigios en Avila, y Mariam Cuenca, secretaria de la Comunidad Islámica de Ávila y delegada de la Comisión Islámica de España en Castilla y León, colaboradora e impulsora de numerosas iniciativas relacionadas con la cultura islámica en nuestra ciudad. La actividad finalizó con la visita a una de las mezquitas de la ciudad. Una visita que ha estado guiada por Mariam Cuenca, tras la cual los asistentes pudieron degustar té y postres árabes.

 

 

Accem entrega los Premios DIVEM a 14 pymes y grandes empresas por su compromiso con la diversidad cultural y la Agenda 2030

Con el objetivo de mostrar y reconocer el aporte económico y social que genera la diversidad cultural en el ámbito empresarial, desde Accem hemos otorgado los Premios DIVEM a las Empresas Socialmente Responsables, que se han celebrado por segunda vez, con un total de 112 candidaturas presentadas por empresas de toda España.

A la ceremonia de entrega, que ha tenido lugar este martes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, acudieron representantes de las 14 empresas premiadas, que contaron con la compañía de Isabel Castro Fernández, secretaria de Estado de Migración, y de la directora general de Atención Humanitaria e Inclusión Social de la Inmigración, Miriam Benterrak Ayensa, quienes intervinieron en la apertura y cierre del acto.

Julia Fernández Quintanilla, presidenta de Accem, destacó el “enorme avance” en diversidad de las empresas españolas en los últimos años, poniendo como ejemplo el crecimiento del programa DIVEM de Accem, que ha pasado de contar con 40 empresas involucradas hace seis años, a más de 400 en la actualidad. Por su parte, Enrique Barbero Rodríguez, director general de la ONG, valoró el “papel conjunto” de empresas, Administración Pública y Tercer Sector: “Quien gana en todo esto es la sociedad”.

Por otro lado, Miriam Benterrak quiso incidir en el papel que desempeñan las empresas, convirtiéndose en agentes de cambio y de transformación social: “La única razón por la que el programa DIVEM se hace realidad es porque existen muchas empresas que ponen en valor la diversidad”.  En este sentido, Isabel Castro reconoció, tanto a Accem como a estas compañías, su implicación con estos valores y destacó la importancia de “establecer mecanismos de integración” para “la sociedad diversa que somos”.

Los Premios DIVEM son un reconocimiento público con un gran carácter innovador, ya que muestran cómo la diversidad cultural y los contextos multiculturales generan valor dentro de las empresas en el plano social y en el económico, a través de la adecuada gestión interna de la diversidad, la promoción de la igualdad de oportunidades y de la no discriminación en el entorno laboral, favoreciendo de esta manera sociedades más responsables e inclusivas y en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.

A continuación ofrecemos la relación de empresas premiadas en sus respectivas categorías:

Pymes galardonadas

Premio Empresas Que Suman: LF Channel

Premio Acción Social: Ecus Sleep

Premio Esenciales: Cultivos Araba

Premio Experiencia Innovadora: Be(IN) Mindset

Premio Impacto Social: Cafetería Robi

Premio Mujeres Diversas: Ubikare

Premio a la Mejor Trayectoria Empresarial: Euconsa

 

Grandes empresas galardonadas

Premio Empresas Que Suman: Europamundo

Premio Acción Social: Mutua Madrileña

Premio Esenciales: CLN Servicios Integrales

Premio Experiencia Innovadora: Dow

Premio Impacto Social: Atos

Premio Mujeres Diversas: CWT

Premio a la Mejor Trayectoria Empresarial: Jonhson & Johnson

 

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