Bienvenido el nuevo curso escolar del programa CaixaProinfancia de Accem en Sevilla y Málaga

Hemos arrancado el nuevo curso (C14) del programa CaixaProinfancia, financiado por Obra Social “la Caixa” que desarrollamos desde Accem en Sevilla, en los territorios de Macarena y Norte-San Lázaro, y en Málaga, en los territorios de La Corta, Palma-Palmilla, Bailen Miraflores, Cruz Verde-Molinillo, Cruz de Humilladero, Casco Histórico, Campanillas y Torremolinos.

En el curso anterior C13 atendimos a un total de 871 familias (537 en Málaga y 334 en Sevilla) a través de este programa, con hijos con edades comprendidas entre los 0 y 18 años en situación de pobreza relativa o extrema. En CaixaProinfancia intervenimos con las familias de forma integral, trabajando con los padres y madres y también con los hijos e hijas, a través de itinerarios de acción social.

En este 2020 hemos continuado atendiendo a las familias durante los períodos de confinamiento, brindando respaldo ante las diferentes circunstancias y necesidades que iban surgiendo. El equipo de profesionales de Accem del programa constituye un nexo de unión entre las familias y los profesionales de servicios sociales, centros educativos, centros de salud y otros agentes claves de los diferentes territorios en los cuales se desarrolla el programa, a través de un consolidado y coordinado trabajo en red.

Este nuevo curso 2020-2021 volvemos con mucha fuerza e ilusión y sobre todo con las medidas sanitarias establecidas por el Ministerio de Sanidad ante la crisis sanitaria de la covid-19.

España, lejos de cumplir con su compromiso para la reducción de la pobreza

17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), de la que Accem forma parte, ha presentado la décima edición de su informe El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008 – 2019. Esta presentación se produce en el marco de la conmemoración Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el 17 de octubre.

En el año 2019, un total de 11.870.000 personas –algo más de la cuarta parte de la población en España–, vivía en riesgo de pobreza y/o exclusión social. A tenor de estos datos, España está muy lejos de cumplir con su parte del compromiso de reducción de la pobreza asumido en la Estrategia Europa 2020, que especificaba una reducción de 1,5 millones de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social (tasa AROPE) sobre los datos de 2008, y que debía alcanzarse como muy tarde en 2020.

El estudio demuestra que la recuperación macroeconómica proclamada a partir de 2014 ha quedado lejos de alcanzar de forma efectiva a las personas en peor situación, dejando en evidencia las graves dificultades de casi 12 millones de personas para afrontar la actual crisis de la pandemia de la covid-19. Además, El 49,3 % de la población española tiene alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes.

Para este año, la tasa de pobreza infantil se ha incrementado en seis décimas con respecto al año anterior y alcanza al 27,4 % de niños, niñas y adolescentes menores de 18 años. Esta cifra es un 33 % más elevada que la tasa del resto de población.

Respecto al sexo, la tendencia al deterioro de la situación de las mujeres aparece en muchos indicadores, llegando a superar en más de medio millón el número de mujeres en riesgo de pobreza y/o exclusión social respecto al de hombres.

A pesar del crecimiento del PIB y en un contexto caracterizado por seis años de crecimiento del empleo, la tasa de pobreza entre las personas con trabajo se mantiene estática desde 2014 (en torno al 14 %).

De entre la población desempleada, el 43,3 % vive en situación de pobreza y se mantiene como la más alta de todos los grupos de actividad, lo que demuestra las limitaciones de la protección al desempleo y las restricciones del Estado de bienestar actual.

Algunos datos extraídos del informe:

  • Unos 9,7 millones de personas están en riesgo de pobreza en España.
  • En 2019 hay 6,2 millones de mujeres y 5,6 millones de hombres en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Lo mismo ocurre con el 46,8 % de las personas que conforman familias monoparentales.
  • Entre 2008 y 2019, el total de la población ha perdido una capacidad real de consumo equivalente a 646 €.
  • El 10 % más rico de la población obtiene una cuarta parte (24,1 %) de los ingresos de toda la población, que es la misma renta total de casi la mitad más pobre de la población española, que obtiene el 27,4 %
  • Una de cada tres personas con discapacidad se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión.
  • Para el año 2019, la tasa AROPE es un 29 % más elevada (6,5 puntos más), el riesgo de pobreza es un 62 % más alta (9,8 puntos más) y de pobreza severa, un 75 % mayor (3 puntos más).

>Accede al informe de la EAPN-ES.

>Conoce el trabajo de Accem contra la pobreza y la exclusión social.

Encuentro en Níger evidencia la necesidad de reconocer las diferencias entre trata y tráfico de personas

Consentimiento, transnacionalidad y explotación son algunos de los elementos diferenciadores más importantes.

En los días 28 y 29 de julio de este verano se celebraba en la región nigerina de Tillabéry un encuentro de sensibilización que, auspiciado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional del Gobierno italiano y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), estaba dirigido a apoyar a Níger en la lucha contra la trata y el tráfico de personas.

En este marco, Maman Sadissou Loulali, coordinador en Níger de la UNODC para la lucha contra la trata y el tráfico de seres humanos, apuntó a una falta de suficiente información: “Muchos funcionarios, especialmente los que operan en puestos fronterizos, aún no tienen el conocimiento suficiente sobre trata y tráfico”. Esto se convierte en algo significativo en un país como Níger, que es territorio de tránsito y destino para las víctimas de ambos delitos y es la razón para la organización de eventos de esta naturaleza, en coordinación con la Agencia Nacional de Lucha contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes de Níger, especialmente en los puntos fronterizos.

Diferenciar trata y tráfico de personas es primordial para que todos los agentes implicados actúen con máxima eficiencia, pero ¿cuáles son las principales diferencias entre ambos delitos? La UNODC menciona tres aspectos clave que permiten diferenciarlos de forma sencilla: consentimiento, transnacionalidad y explotación.

Consentimiento:

Cuando hablamos de tráfico ilícito de migrantes siempre hay consentimiento de las víctimas, a pesar de las pésimas condiciones en las que se pueda producir ese desplazamiento (pateras, transporte en camiones, etc.). Sin embargo, en el caso de trata, nunca hay consentimiento de la víctima y, en caso de que la víctima consintiese, estaríamos ante un consentimiento viciado e inválido, ya que se ha obtenido mediante alguna circunstancia que limita su voluntad, como el abuso de poder, la coacción o el engaño.

Transnacionalidad:

El tráfico ilícito implica siempre el cruce de fronteras internacionales, la víctima siempre se desplaza en un recorrido que inicia en un país de origen hacia otro de destino, entrando en este de manera irregular. En el contexto de la trata de seres humanos, la víctima puede que sea desplazada de un lugar a otro incluso dentro de un mismo Estado, por lo que podríamos hablar, por tanto, de dos modalidades de trata, nacional e internacional. Además, no todas las víctimas de trata son personas que han entrado de forma irregular en España.

Explotación:

En el delito de trata de seres humanos, una de las características principales es la finalidad de explotación continuada de la víctima, ya sea con fines sexuales, laborales, de servidumbre, mendicidad, etc. Es decir, la víctima llega al lugar de destino y no es libre, sino que es explotada y continúa la relación con el tratante. A diferencia de ello, en el tráfico de personas, una vez que el migrante llega al país de destino, el delito quedaría consumado con el cruce de fronteras y finalizaría la relación con el traficante.

Como vemos, ambos delitos tienen aspectos diferenciadores. Sí existe, sin embargo, para las víctimas de ambos delitos, un trasfondo común: el anhelo de una vida mejor. La difícil situación en sus lugares de origen está relacionada con que multitud de mujeres, hombres, niñas y niños se vean obligados a buscar salidas desesperadas ante situaciones de conflicto, persecución, discriminación, pobreza, etc.

Para más información sobre el encuentro celebrado en Níger, pincha aquí.

> Conoce el trabajo de Accem en la lucha contra la trata de personas.

> ¿Quieres consultar más noticias sobre la trata de personas? Pincha aquí.

Premio del Público para “La soledad de la señora Vila” en el Brain Film Fest

El pasado sábado 3 de octubre, el cortometraje de Accem “La soledad de la señora Vila” recibió el Premio del Público para Microcortos en la celebración de la décima edición del Brain Film Fest – Premi Solé Turá, un evento organizado en Barcelona por la Fundació Pasqual Maragall.

La responsable de Accem en Catalunya, Gema Sánchez, fue la encargada de recibir y agradecer el galardón en nombre de toda la organización.

En el festival Brain Film Fest el cerebro es el protagonista, integrando proyecciones, charlas y talleres para fomentar la creación audiovisual y dar a conocer diferentes aspectos del cerebro, tanto sus capacidades como las enfermedades y condiciones que lo amenazan. El Brain Film Fest está impulsado y organizado por la Fundación Pasqual Maragall y coorganizado con la Fundació Uszheimer y la Productora Minimal Films.

“La soledad de la señora Vila”, producido y dirigido por Cristina y María José Martín, es el cortometraje de Accem realizado como colofón al proyecto de sensibilización SolasNo, con el que visibilizamos la existencia de un grave problema social: la soledad no elegida que sobrellevan muchas personas mayores, especialmente mujeres. El cortometraje fue realizado a partir del relato ganador en el certamen que  organizamos en el año 2018 con esta temática. El relato “La soledad de la señora Vila” fue escrito por Sara María Laborda.

Desde Accem agradecemos este nuevo reconocimiento recibido desde el Brain Film Fest.

¿Todavía no conoces a la señora Vila? Pincha aquí para ver el corto.

Un informe recoge los incidentes discriminatorios y racistas ocurridos durante el estado de alarma

El pasado 2 de octubre asistimos al webinar “Racismo y xenofobia durante el estado de alarma”, organizado por el Equipo de Implementación del Decenio Afrodescendiente y Rights International Spain (RIS), en el que se presentó un informe sobre la “Crisis sanitaria Covid-19: Racismo y xenofobia durante el estado de alarma en España”.

El informe documenta más de 70 incidentes racistas y prácticas institucionales discriminatorias ocurridas en España entre el 15 de marzo y el 2 de mayo de 2020, las primeras ocho semanas del estado de alarma. Entre ellas, “paradas policiales por perfil racial, hostigamientos, ataques racistas y discursos de odio” que han afectado sobre todo a personas negras y afrodescendientes, árabe-musulmanas, gitanas, latinoamericanas, así como a personas migrantes especialmente vulnerables, como aquellas con enfermedades mentales, empleadas de hogar y cuidadoras, manteros y vendedores ambulantes, temporeros agrícolas y mujeres víctimas de trata sexual. Estos incidentes discriminatorios han afectado tanto a personas inmigrantes en situación administrativa irregular, como a aquellas en proceso de pedir protección internacional y también a personas inmigrantes con su situación administrativa regularizada. De hecho, el informe presentado indica que el 40 % de las personas denunciantes tenían sus papeles en regla. “Tener una situación administrativa regular no exime de sufrir violencia racial”, señalan desde las organizaciones convocantes de la jornada.

Con la lectura de este informe se reafirma la necesidad y la urgencia de actuar para la eliminación de la discriminación racial. Para su equipo redactor, la discriminación racial se incrementa con las medidas adoptadas a raíz de la lucha contra la Covid-19, por lo que plantean la necesidad de añadir una perspectiva de género y racial en aquellas acciones sanitarias, legales, sociales y económicas que se adopten como planes de respuesta y de recuperación superada la crisis sanitaria.

En la presentación del informe estuvieron presentes Paula Guerra Cáceres, ex presidenta de SOS Racismo Madrid; Spitou Mendy Rodona, del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) y el Sindicato de Obreros del Campo (SOC); Edith Espínola, portavoz de Servicio Doméstico Activo (SEDOAC) y la campaña #RegularizaciónYa; Emilio Israel Cortés, co-fundador y director de Juristas Gitanos; Gemma Ferreón, portavoz y responsable de Incidencia Social y Política en SOS Racisme Catalunya;  y Felipe González Morales, Relator Especial sobre Derechos Humanos de los Migrantes de Naciones Unidas. Participaron también y moderaron la jornada las personas autoras del informe: Esther Mamadou, Youssef M. Ouled,  Isabelle Mamadou y Lydia Vicente Márquez.

Durante el debate, se intercambiaron opiniones sobre el camino a seguir para abordar la catarsis de las estructuras que perpetúan la discriminación racial. Se puso sobre la mesa, asimismo, que es el momento de reconstruir una sociedad más inclusiva, solidaria, más fuerte y más igualitaria para todas las personas que las formamos. El informe incluye una serie de recomendaciones que el Equipo de Implementación y RIS creen que pueden servir para promover un progreso concreto hacia este objetivo.

La data elegida para la presentación no fue casualidad, el 2 de octubre es la fecha decretada por la ONU para conmemorar el Día Internacional de la No Violencia.

> Puedes descargar el informe aquí.

> Puedes consultar el webinar aquí.

> Accede aquí a todas las noticias que publicamos sobre igualdad de trato y no discriminación.

Accem atendió a casi 20.000 personas en el primer semestre de 2020, a pesar de la Covid-19

En los primeros seis meses de 2020, desde Accem proporcionamos atención y acompañamiento a un total de 19.366 personas, a pesar de las dificultades provocadas por la epidemia de la Covid-19.

Esta cifra supone aproximadamente la mitad del total de personas que atendimos a lo largo de todo el año anterior. Y esto hace visible algo importante: la Covid-19, con todo lo que ha condicionado todas las esferas de nuestras vidas, no ha impedido que sigamos haciendo nuestro trabajo: ser un apoyo para las personas en situación de vulnerabilidad.

Del total de personas atendidas, el 56,7 % son hombres y el 43,3% mujeres. Por edades, la franja principal es la que comprende a las personas entre 18 y 34 años, que son el 44,36 % de las personas que atendemos. Las cinco principales nacionalidades de las personas que acompañamos en este primer semestre de 2020 fueron Colombia, Venezuela, Marruecos, España y El Salvador.

 

 

Por situación administrativa, es de destacar en primer lugar a las personas que son solicitantes de protección internacional, es decir, que han buscado refugio en España, que fueron en este primer semestre de 2020 un total de 11.717 personas, el 60,5 % del total.

El otro indicador principal que desde Accem medimos son las prestaciones que ofrecemos, que en estos seis meses fueron 346.312. Dentro del catálogo de 14 prestaciones fundamentales que hemos definido, las principales en este período son las agrupadas en las siguientes categorías: atención e intervención social; ayudas económicas; centros de acogida; información y orientación; y educación y formación.

Estos datos, que obtenemos a través de nuestra herramienta de seguimiento, gestión y evaluación eGorrion, nos permiten analizar el impacto social de nuestra actuación y tener la satisfacción de saber que estamos realizando nuestro trabajo pese a la excepcionalidad de las circunstancias, así como nos permiten reafirmar nuestro compromiso con nuestra misión de defender los derechos fundamentales y atender y acompañar a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, en una labor que ha sido reconocida como esencial para hacer real el objetivo de que nadie se quede atrás.

 

Accem en Murcia recibe el Distintivo de Igualdad de la Región

Accem en Murcia ha recibido este lunes 5 de octubre el Distintivo de Igualdad de la Región de Murcia, un reconocimiento a la aplicación de planes de igualdad en la empresa.

Nuestra entidad recibe esta distinción junto a otras ocho empresas de la Región que han llevado a cabo medidas de igualdad y de fomento de la conciliación de la vida profesional y privada entre sus equipos. Es la primera vez que se entrega este Distintivo de Igualdad para las Empresas de la Región de Murcia (DIERM. La vicepresidenta de la Región y consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social, Isabel Franco, fue la encargada de entregar estas distinciones.

El DIERM tiene una vigencia de tres años una vez recibido y podrá ser renovado siempre que las empresas mantengan sus objetivos en torno a la promoción de la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral. Para esta convocatoria un total de 36 empresas solicitaron el distintivo en 2019, de las que finalmente 9 lo han conseguido, entre ellas Accem.

El consentimiento en la trata de personas: un elemento jurídicamente irrelevante

En ocasiones, cuando hablamos de trata de seres humanos, la víctima es engañada y termina estando en una situación de explotación sin conocer, en el momento de su captación o traslado, cuál será su cometido final.

Cada día, multitud de personas que pensaban que trabajarían en una peluquería, en el campo o en una fábrica de conservas, inician un trayecto de miles de kilómetros para finalmente ser explotadas en prostíbulos, plantaciones agrícolas o incluso ser obligadas a transportar drogas entre países.

Asimismo, existen otras víctimas en las que, a priori, no existe ese engaño porque son totalmente conocedoras de cuál será su cometido cuando lleguen al lugar de destino. Es en estas situaciones cuando se siguen dando ciertos discursos absolutamente desacertados que se amparan y justifican en que ese consentimiento exime al explotador o tratante de su responsabilidad, argumentando que la víctima no ha sido engañada en el ‘trabajo’ que va a desempeñar y que ha aceptado realizar.

Pero habría que preguntarse, ¿cómo se ha conseguido ese consentimiento? ¿Qué lleva a que una persona acepte transportar droga dentro de su propio cuerpo con los riesgos que eso conlleva para su salud? ¿Por qué una persona consiente pasar jornadas interminables haciendo de mimo en una plaza o prostituyéndose más de 15 horas al día?

Lo cierto es que, en nuestro ordenamiento jurídico, para el delito de trata de personas, este consentimiento es totalmente irrelevante y no se tiene en cuenta en ninguna de sus fases, básicamente porque la persona no consiente de manera libre, siempre se da alguna circunstancia que limita su voluntad, como el abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, que aboca a la persona a aceptar y al tratante a obtener así el consentimiento de la víctima.

En este aspecto, todavía queda mucho camino por recorrer. Según la UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), algunos países continúan regulando en sus legislaciones que la víctima mayor de edad y que consiente en la actividad de trata sin que medie engaño, coerción, amenaza o fuerza no es considerada víctima y, por lo tanto, no se considera delito. Aún así, estamos ante una práctica que tiende a desaparecer ante la consideración de que la víctima no consiente libremente en ser explotada, sino que hay circunstancias personales, sociales, económicas, entre muchas otras, que influyen profundamente en que la víctima acepte realizar determinadas conductas. Estaríamos, de esta forma, y tal y como se recoge en nuestro código penal, ante un consentimiento viciado y, por tanto, invalidado e irrelevante ante un tribunal, por lo que el consentimiento de la víctima carece de efectos jurídicos, independientemente de su edad o de la forma en la que se haya constituido la explotación.

Por eso, es importante tener siempre en cuenta que, aunque una persona acepte realizar una determinada conducta o acción en el contexto de la trata de personas y con cualquier modalidad de explotación, debemos reflexionar sobre la situación de vulnerabilidad y vivencias personales que hay tras esa persona o los medios indebidos que se han utilizado para conseguir este consentimiento.

 

 

Se reactiva el programa de reasentamiento de refugiados con la llegada de 140 personas desde Líbano

El pasado 24 de septiembre llegaba a España un vuelo procedente de Líbano con 138 personas refugiadas a bordo para su reasentamiento en España, de las que cuatro familias y un total de 18 personas fueron acogidas por Accem en primera instancia.

Todas las personas acogidas por Accem son de nacionalidad siria y entre ellas hay 9 menores. A partir de este momento dos de las familias acogidas por Accem permanecerán en nuestro programa de acogida a personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional, iniciando desde ya su itinerario activo de inserción.

La buena noticia es que con este grupo se reactiva el programa de reasentamiento en este complicado año 2020 por las dificultades añadidas que está suponiendo la gestión de la pandemia por la Covid-19.

En el mes de enero llegó un primer grupo de refugiados reasentados desde Turquía, con 7 personas, de las que acogimos a dos de ellas en los centros de Accem; en febrero llegó un segundo grupo procedente de Egipto e integrado por 57 personas, de las que acogimos a 9; y se suma ahora este grupo más numeroso de 138 personas, de las que Accem ha acogido a 18. En total, en este 2020 han sido reasentadas en España un total de 202 personas.

El reasentamiento, una vía segura para las personas refugiadas

El Gobierno de España aprobó el 20 de diciembre de 2019 en reunión del Consejo de Ministros el Programa de Reasentamiento de Refugiados en España de 2019, previsto para su ejecución durante 2020. Este programa prevé el reasentamiento en España de 1.200 personas refugiadas a través de esta vía legal y segura que es el reasentamiento.

Según lo previsto en el programa de este año, las personas que se benefician de este programa procederán de Siria u otros países afectados por situaciones de guerra a partir de las prioridades identificadas por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Unión Europea.

El reasentamiento consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas y a proporcionar una acogida. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida a un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

¿Quieres saber más sobre las personas refugiadas y el trabajo de Accem? Pincha aquí. 

 

 

 

Perspectiva desde la jurisprudencia del “abuso de situación de vulnerabilidad” en la trata de personas

La lucha contra la trata de seres humanos implica la necesidad de analizar cada uno de los elementos que constituyen este delito: la acción, los medios por los que se produce tal acción y la finalidad de la misma, la explotación. Así se viene realizando a través de organismos y políticas nacionales e internacionales mediante las que se elaboran informes, estudios y recomendaciones con el fin de obtener información relevante y determinar, así, una óptima actuación de los agentes clave ante este fenómeno. Asimismo, los órganos jurisdiccionales, a través de sus sentencias, van sentando jurisprudencia en relación a los medios por los que se origina este delito, como es el abuso de una situación de vulnerabilidad, incluido en el Protocolo de Palermo como uno de los medios a través del cual se podría someter a una persona a una serie de acciones concretas, como la captación, el traslado y la recepción de la víctima, para someterla a una situación de explotación.

Dada la importancia del abuso de la vulnerabilidad como causa objetiva en el contexto de trata, se ha venido estipulando en numerosas sentencias que algunas de las causas que determinan dicha vulnerabilidad en las víctimas podrían agruparse, entre otros, en factores económicos, sociales o personales, psicológicos, culturales y familiares. Cabe añadir que la edad es determinante cuando las víctimas son niños o niñas, dado que únicamente el hecho de que estén lejos de sus familias y viviendo en un país extranjero implica, per se, una situación de mayor inferioridad y necesidad, determinando que su situación sea aún más opresiva, motivo por el que, debido a su condición de menor, ya les hace especialmente vulnerables.

Según las sentencias analizadas[1], a continuación, se detallan algunos de los factores que han sido determinantes para que se cometiese el abuso de vulnerabilidad en las víctimas:

Factores económicos:

  • Pobreza extrema.
  • Tener una situación financiera precaria para poder ser independiente del tratante.
  • Falta de alojamiento seguro y necesidad de alimentos.
  • Carencias sustanciales en la cobertura de necesidades básicas de vida.

Factores sociales y personales:

  • Exclusión social o pertenencia a un grupo de riesgo vulnerable.
  • Dependencia del alcohol o sustancias estupefacientes.
  • Situación administrativa irregular.
  • Extracción de documentos personales por parte del tratante tales como el pasaporte u otros documentos identificativos.
  • Encontrarse en una situación personal que puede incrementar la vulnerabilidad como un embarazo, una enfermedad, ser menor de edad, etc.

Factores psicológicos:

  • Pérdida completa de la autoestima por constante presión.
  • Discapacidad intelectual.
  • Inestabilidad emocional, siendo fácilmente influenciable e insegura.
  • Personas que reciben un maltrato continuado a través de violencia o de intimidación.
  • Control continuado por parte del tratante.

Factores culturales:

  • Desconocimiento del idioma.
  • Normalización de situaciones de violencia a partir de experiencias previas en sus países de origen.
  • Pertenecer a un grupo de origen racial o étnico socialmente perseguido o encontrarse en una situación de migración por esta causa.

Factores familiares:

  • Falta de puntos de referencia.
  • Condiciones insalubres de vida.
  • Familia a su cargo con necesidades básicas sin cubrir.
  • Distanciamiento con respecto a los familiares.

El término “vulnerabilidad” suele emplearse para determinar algunas de las circunstancias intrínsecas, ambientales o conceptuales, que amplían las posibilidades de que una persona se convierta en víctima de trata[2] o que sea susceptible de serlo, sin embargo, es el abuso de esta situación la que es determinante para que numerosas sentencias fundamenten su argumentación en considerarlo como un medio por el que se cometen actos de trata y reconocer, por tanto, a la persona como víctima. En consecuencia, este abuso de vulnerabilidad es clave para que las víctimas que hayan sido obligadas por sus tratantes o explotadores a cometer ilícitos penales no se les pueda hacer responsables de tales actos, adquiriendo así un enfoque basado en derechos humanos, al dejar a las víctimas impunes por verse coaccionadas a perpetrar actos criminales.

 

Referencias:

[1]

Sentencia del Tribunal de 1ª Instancia (513 Kls) 255 Js 637/18 (38/18) de 25 de junio de 2019

Sentencia del Tribunal Supremo Supreme Court Decision no. 2/2019 (Nea Manolada), de 18 de junio de 2019.

Sentencia del Tribunal Supremo ECLI:NL:HR:2011:BR0448, del 20 de diciembre de 2011.

Sentencia del Tribula de Apelación de Appeal Court, High Court of Justiciary, Glasgow, de 23 de enero de 2019.

Sentencia del Tribunal Supremo Cass. pen. Sez. V, n. 2775 de 18 de noviembre de 2010

Sentencia del Tribunal de 1ª Instancia, Case 0115, de 19 de enero de 2015.

Sentencia del Tribunal de Distrito de Luxemburgo, nº 34/19, de 23 de enero de 2019.

 

[2] UNODC, documento temático: Abuso de una situación de vulnerabilidad y otros “medios” en el contexto de la definición de trata de personas.