La mutilación genital femenina, una forma de violencia contra las mujeres que puede ser motivo de protección internacional

Hoy, 6 de febrero, se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), una jornada para visibilizar esta forma de violencia contra las mujeres y contra la infancia que comprende, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la escisión total o parcial de los órganos genitales femeninos o cualquier otra lesión en los mismos por motivos no médicos. 

La MGF es aceptada socialmente en muchos países, regiones y comunidades del mundo. Según Naciones Unidas, es frecuente en diferentes regiones de África (occidental, oriental y nororiental), así como en algunos países de Oriente Medio y Asia. No obstante, en un mundo conectado a través de los movimientos migratorios, lo que un día fue local ahora es global y la MGF no es una excepción, es una realidad presente también en países europeos, Estados Unidos o Canadá y, aunque conocer el número exacto de afectadas resulta complejo, UNICEF estima que más de 200 millones de mujeres y niñas han sido víctimas de la MGF en una treintena de países del mundo y que, cada año, cerca de cuatro millones de niñas se enfrentan al riesgo de sufrirla.

La Mutilación Genital Femenina viola los derechos humanos de las mujeres y las niñas y atenta contra su salud y su integridad, ya que no solo puede provocar la muerte de quien la sufre, sino que puede causar complicaciones de salud tanto a corto como a largo plazo, desde hemorragias e infecciones hasta infertilidad, problemas menstruales y sexuales y trastornos psicológicos, entre otros.

Mutilación genital femenina y necesidad de protección internacional

Haber sufrido o tener riesgo de sufrir la mutilación genital femenina evidencia una forma de violencia de género que crea diferentes realidades y justifica la solicitud de protección internacional por varios motivos: desde mujeres que escapan de sus países de origen para evitar que se les realice la MGF tanto a ellas como a sus hijas hasta mujeres que ya la sufrieron y han tenido que padecer lesiones y secuelas que impiden que puedan permanecer en sus países de origen. Pero también a la inversa, hijas de personas migrantes que, aún naciendo en el país de acogida, corren el riesgo de ser llevadas al país de origen de su familia para que se les practique la MGF, un supuesto que la protección internacional impide. 

No obstante, si hablamos de mujer y refugio, la Mutilación Genital Femenina no es la única causa de solicitud de asilo por motivos de género, es común que una misma mujer haya sufrido diferentes formas de violencia y persecución, como el matrimonio forzado, la persecución de la diversidad sexual, la violencia física y sexual y la trata.

Por todo ello, desde Accem compartimos la lucha de las Naciones Unidas para la eliminación plena de la MFG para 2030, siguiendo el espíritu del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, y promovemos y facilitamos procesos de integración social que favorezcan la erradicación de formas de violencia como la MGF, desde la sensibilización, el respeto y salvaguarda de los derechos humanos.

> Visita nuestra web de Mujeres Refugiadas y conoce los motivos específicos de persecución por género.

Accem acogió en 2023 a 89 personas refugiadas a través del Programa Nacional de Reasentamiento

A lo largo de 2023, Accem recibió y acogió a un total de 89 personas refugiadas a través del Programa Nacional de Reasentamiento (PNR). Las personas que fueron acogidas por Accem a través de esta vía llegaron a España en un total de once grupos diferentes. Hasta un total de 83 personas procedían de Siria y llegaron desde Turquía y Líbano. Las otras seis personas acogidas por nuestra entidad eran oriundas de Nicaragua, aunque estaban refugiadas en Costa Rica.

El reasentamiento consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas y a proporcionarlas una acogida con las adecuadas garantías. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida de un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

Con el reasentamiento estamos hablando de una vía que permite al tiempo apoyar a las personas refugiadas, proporcionando una oportunidad de vida en un lugar seguro y, al tiempo, aliviar el esfuerzo que deben afrontar los países limítrofes. El reasentamiento es una de las vías legales y seguras que Accem, al igual que muchas otras organizaciones, defiende para dar respuesta a la necesidad de protección y seguridad de las personas refugiadas.

El año pasado, este programa se proponía el reasentamiento en nuestro país de 1.200 personas. Según informa el propio Ministerio, este objetivo se ha cumplido en un 90 %. Las personas que fueron reasentadas en España a lo largo del año procedían fundamentalmente de Turquía, Líbano y Costa Rica, y su origen estaba en Siria y Nicaragua.

Siria y Nicaragua, los países de origen de las personas reasentadas en España

En el caso de las personas que fueron reasentadas en España desde Líbano y Turquía, se trataba, según los datos de los que disponemos, de personas refugiadas originarias de Siria, país inmerso desde 2011 en un grave conflicto. Sobre las causas que han llevado a más de seis millones de sirios a convertirse en refugiados, te recomendamos consultar nuestro Atlas de Refugio. Líbano y Turquía, como países limítrofes de Siria, son dos de los Estados que desde el inicio del conflicto han tenido que asumir la recepción y acogida de gran parte de las personas que huían de la guerra. Actualmente, con los datos de ACNUR de 2023, Turquía continúa acogiendo a más de 3.330.000 refugiados de origen sirio y Líbano a más de 795.000 refugiados.

También es de reseñar en el recorrido del programa durante 2023 que la llegada de los dos grupos de personas refugiadas procedentes de Turquía en cuya acogida participó Accem, que tuvo lugar, respectivamente, en los meses de marzo y mayo, se produjo en el contexto de las consecuencias sobre la población refugiada radicada del grave terremoto acaecido el 6 de febrero en el país euroasiático. En estos dos grupos viajaron un total de 250 personas, de las que Accem asumió la acogida de 34 de ellas.

Por otra parte, y como novedad el pasado año, se habilitó esta vía segura de acceso a la protección internacional en España para personas originarias de Nicaragua refugiadas en Costa Rica. Actualmente, Costa Rica acoge a más de 180.000 personas entre refugiadas y solicitantes de asilo procedentes de su país vecino, Nicaragua, inmerso desde hace años en una situación de gran inestabilidad política y persecución gubernamental a los grupos opositores.

La acogida en España de estas personas que llegan a través de la vía del reasentamiento se realiza en el marco del Sistema de Acogida de Protección Internacional, del que Accem forma parte. Nuestra entidad participa en el PNR proporcionando acogida a las personas reasentadas y acompañándolas en su proceso de inclusión social.

El perfil de las personas acogidas por Accem a través del reasentamiento corresponde a familias formadas por uno o los dos progenitores junto a varios hijos e hijas. Esto explica el elevado número de menores de edad, que fue de 46 sobre el total de 89 personas acogidas por Accem, es decir, el 52 % del total. Esto significa que esta vía supone también una protección para la infancia refugiada.

El Gobierno aprueba la acogida en 2024 de hasta 1.200 refugiados a través del reasentamiento

El Consejo de Ministros aprobó el 9 de enero el Programa Nacional de Reasentamiento para el año 2024. El objetivo del Ejecutivo se mantiene en el reasentamiento en España de un máximo de 1.200 personas refugiadas a lo largo del año a través de esta vía.

El programa de reasentamiento se aprueba a instancias del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En la ejecución del PNR participan diferentes instancias del Estado: el Ministerio del Interior, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el citado Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Participan, asimismo, en el proceso de selección de las personas que serán reasentadas, agencias internacionales de Naciones Unidas, como ACNUR (Alto Comisionado para las personas refugiadas) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones).

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha expresado asimismo la intención del Gobierno de abrir “vías complementarias al reasentamiento” con el objetivo de “ampliar las cifras globales de personas que son reasentadas en España”. En este contexto de vías complementarias se enmarca el proyecto piloto en el que Accem participó también en 2023 para la “migración regular, ordenada y segura por vías complementarias de movilidad laboral”. Este proyecto, fruto de una colaboración con el Gobierno de los Estados Unidos, se aprobó el pasado año como una ampliación del Programa Nacional de Reasentamiento y está orientado a la acogida de personas refugiadas procedentes de América Central y del Sur. En el mes de diciembre, un total de 74 personas refugiadas de Nicaragua, procedentes de Costa Rica y pertenecientes a 25 unidades familiares, llegaron a España y fueron recibidas por Accem con un proyecto de inserción laboral en el parque fotovoltaico en Villalba de los Alcores (Valladolid).

> Conoce el trabajo de Accem con personas refugiadas.

Al menos 3.997 personas murieron en 2023 en la frontera sur de Europa

En el año 2023 murieron en la frontera sur de la Unión Europea al menos 3.997 personas, según los datos recopilados a través de Missing Migrants Project (disponibles a 19 de enero de 2024), el proyecto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que monitorea las víctimas que se producen a nivel global por el sistema de fronteras. Con esta cifra, el número de personas fallecidas o desaparecidas en la frontera sur del continente, en las aguas del Mediterráneo o el Atlántico, se incrementó en el último año en un 35 % con respecto a las 2.970 personas fallecidas que fueron contabilizadas el año anterior.

 

Personas fallecidas y desaparecidas en 2023
en la frontera sur de la UE. Por rutas migratorias 

En el arco mediterráneo murieron en el último año al menos 3.041 personas, que suponen un 26 % más sobre las cifras de 2022, cuando fueron 2.411 las personas fallecidas. Estos datos hacen que este último año haya sido el año más mortífero en el Mediterráneo desde el año 2017.

Dentro de la región mediterránea, la gran mayoría de las víctimas perdieron la vida en el Mediterráneo Central, en las rutas marítimas que desde las costas de Libia o Túnez se dirigen hacia Italia o Malta. Al menos 2.498 personas murieron en el Mediterráneo Central. En esta ruta se ha producido un incremento en el número de víctimas del 76 %. Los datos de la OIM indican que es la ruta en la que se producen más muertes de cuantas se dirigen a Europa.

En el Mediterráneo Occidental, en las rutas que desde las costas de Marruecos o Argelia se dirigen a España, fallecieron al menos 457 personas. Finalmente, en el Mediterráneo Oriental, área en la que las rutas marítimas se dirigen hacia Grecia y Chipre fundamentalmente desde las costas de Turquía, murieron en 2023 al menos 86 personas.

 

Personas fallecidas y desaparecidas en el Mediterráneo
Serie histórica

Frontera Sur - Fallecidos Mediterráneo - Serie histórica

Por otra parte, en la llamada ruta atlántica, que une las costas de África Occidental con las Islas Canarias, fallecieron o desaparecieron en 2023 un total de 956 personas, un 71 % más que las 559 personas muertas que la OIM contabilizó en 2022.

Como siempre hay que subrayar cuando se abordan los datos de las muertes en las peligrosas travesías hacia Europa que emprenden las personas migrantes, tenemos que hablar de datos estimados, con toda probabilidad a la baja, sobre el total de víctimas de las migraciones y el sistema de fronteras. Se nos hace necesario también hacer hincapié en que tras la frialdad que trasladan los números y los porcentajes, se encuentran personas de carne y hueso, con nombres y apellidos, sueños y anhelos, familias y amistades, que emprendieron ese viaje en busca de una vida mejor.

 

Personas fallecidas y desaparecidas
en la ruta migratoria atlántica África – Islas Canarias
Serie histórica

Frontera Sur - Fallecidos en ruta atlántica - Serie histórica

Si ponemos el foco en la frontera sur española, tendríamos que unir los datos de las muertes y desapariciones que se produjeron en el Mediterráneo Occidental, que fueron 457, junto a las de la ruta atlántica, que fueron 956. En total, siempre con los datos de la OIM como referencia, habrían sido 1.413 las personas muertas o desaparecidas intentando llegar a nuestro país. Con respecto al año anterior, cuando murieron al menos 1.170 personas en el camino hacia nuestras costas, se habría producido un incremento del 21 % en el número de personas fallecidas.

Ante esta tragedia repetida año a año en la frontera sur de Europa, desde Accem continuamos defendiendo que existan vías legales, reales y seguras que permitan a las personas refugiadas y migrantes tener alternativas posibles a un viaje tan peligroso en el que se ven forzadas a arriesgar sus vidas.

 

Personas muertas y desaparecidas en 2023
en la frontera sur de España. Por rutas migratorias

Caminando Fronteras recoge 6.600 personas fallecidas sólo en la frontera sur española

La organización Caminando Fronteras, que monitorea y da testimonio de la tragedia humanitaria que se vive en la frontera sur de Europa, ha presentado asimismo su informe Derecho a la Vida 2023, elaborado por su Observatorio de Derechos Humanos, y que presenta cifras de personas fallecidas, relativas a las rutas marítimas entre África y España, sensiblemente superiores a las de la Organización Internacional para las Migraciones. Según sus datos, 18 personas murieron cada día en la frontera sur, intentando alcanzar las costas españolas, para sumar en todo 2023 un total de 6.618 fallecidos, cifra que multiplica los datos de la OIM. El año anterior, 2022, recogieron la muerte de 2.390 personas, y un año antes, en 2021, de un total de 4.639 personas.

Según el trabajo de esta ONG, la gran mayoría de las víctimas se produjeron en el Atlántico, en las rutas migratorias marítimas que desde África Occidental se dirigen hacia el archipiélago canario. Fueron 6.007 las personas que perdieron la vida en el Atlántico en 2023, intentando alcanzar las costas canarias desde Marruecos, Mauritania, Senegal o Gambia. Asimismo, han detectado que un total de 84 embarcaciones desaparecieron en el mar con todas las personas que viajaban a bordo. Junto a ellas, 611 personas murieron en las distintas rutas que se dirigen hacia la Península Ibérica: en el Estrecho recogen la muerte de 147 personas; en el Mar de Alborán, de 30 personas, y en la ruta argelina hacia el Levante peninsular, de 434 personas. Caminando Fronteras recoge, entre el número de víctimas, la presencia de 363 mujeres y 384 niñas y niños.

 

Mucho más que juguetes: un día de magia e ilusión para niñas y niños en Madrid

Por tercer año consecutivo y gracias a la colaboración con la Fundación Crecer Jugando, niños y niñas de familias solicitantes de protección internacional procedentes de Ucrania, Afganistán, Perú y Colombia, entre otros países, y, atendidas por Accem, han recibido juguetes con motivo de las celebraciones navideñas para que disfruten junto con sus amistades y familia.

Gracias a estos años de colaboración se han entregado más de mil juguetes a niños y niñas de familias refugiadas y solicitantes de protección internacional en Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid, entre otros territorios.

Este año, la entrega en Madrid se ha realizado de una forma muy especial. Además de llevar a cabo el reparto de regalos que simboliza la magia de la temporada navideña, los niños y niñas asistentes han disfrutado de una jornada de intercambio cultural en la que han coloreado, compartido dulces navideños y llenado de color sus rostros en un divertido taller de pintacaras, acompañados también de sus familiares.

Tras las diferentes actividades y los nervios contenidos, llegó el momento de abrir los regalos. Paquetes de diferentes pesos y tamaños entre los que se encontraban bicicletas, puzles, juegos de mesa, muñecas, tractores, globos terráqueos y libros sorprendieron a los pequeños protagonistas de la jornada y permitieron que jugasen y compartiesen entre ellos, evidenciando que el juego es un lenguaje universal que no entiende de barreras lingüísticas y fronteras.

En estos días de ilusión, acciones como esta demuestra que los juguetes no son solo juguetes. Estos regalos ponen de manifiesto el derecho fundamental al juego para todos y todas y representan el compromiso de Accem con una infancia feliz y plena, que crezca en entornos seguros y con igualdad de oportunidades.

> Conoce todo el trabajo que realizamos con personas y familias refugiadas y solicitantes de protección internacional

Cómo se articula la Protección Internacional en España

Este 2023 ha sido un año indudablemente marcado por la emergencia humanitaria derivada del repunte de llegadas por vía marítima a las Islas Canarias y la posterior gestión de la acogida en el archipiélago y en la península. Los flujos de personas que realizan esta ruta son mixtos, es decir, hay migrantes pero también hay solicitantes de Protección Internacional. Personas que se ven en la necesidad u obligadas a poner en riesgo sus vidas en busca de la seguridad que no pueden tener en sus lugares de origen. 

Lo que se conoce como Protección Internacional engloba el Derecho al Asilo, la Protección Subsidiaria y la protección concedida por razones humanitarias. Las personas que son beneficiarias del primero de estos derechos son las que se conocen como refugiadas, es decir, aquellas que debido a fundados temores de ser perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentran fuera del país de su nacionalidad. 

Para dar protección a estas personas, la red de acogida estatal coordinada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y de la que forman parte organizaciones como Accem, trabaja para garantizar que se cumplen los derechos de estas personas, además de proporcionales un acompañamiento en un proceso de integración social que lleva consigo actuaciones para el aprendizaje del idioma, asesoramiento en trámites administrativos como la obtención de la tarjeta sanitaria o el registro en la Seguridad Social y orientación jurídica y laboral, entre muchas otras muchas. 

 

Sistema de Acción Concertada Protección Internacional

La financiación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, enmarcada en el sistema de Acción Concertada, un programa cofinanciado por la Unión Europea, permite que Accem y otras organizaciones trabajen en la atención y acogida de estas personas solicitantes de Protección Internacional. En este contexto, la entidad ha atendido, entre enero y noviembre de este año, a un total de 24.551 personas en el programa de Protección Internacional, siendo, en este orden, Ucrania, Venezuela, Colombia, Perú y Senegal, los principales países de origen de las personas a las que la organización ha dado apoyo.

Este sistema de gestión de la acogida, que viene funcionando desde hace años en nuestro país, se reformula bajo la Acción Concertada para afianzar el vínculo con las ONG colaboradoras, consolidando un sistema mixto de gestión que favorece el intercambio de información y permite a las entidades mejorar la planificación de recursos, incluidos los humanos, dotando al personal de mayor estabilidad y, por ello, mejorando la atención que se presta a los/as solicitantes y beneficiarios/as de Protección Internacional. El Ministerio planifica, desarrolla y gestiona el sistema de acogida, estableciendo, a través de la Dirección General de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de Protección Internacional, los procedimientos, prestaciones y actuaciones, en base a las directrices del Reglamento que regula el Sistema de Acogida.

Por su parte, la red de ONG, entre las que se encuentra Accem, trabaja en la atención y acogida de estas personas, mediante acompañamiento en la integración social, con el objetivo final de que estas cuenten, en el menor tiempo posible, con un proyecto de vida autónomo en nuestro país. Para ello, se establece un sistema de tres fases, que contemplan diferentes momentos del proceso de integración: la Fase de Valoración Inicial y Derivación, la Fase de Acogida y la Fase de Autonomía. 

Así pues, cuando las personas solicitantes de protección internacional llegan a España se activa la Fase de Valoración Inicial y Derivación, en la cual se analiza y se evalúan las circunstancias de cada persona de manera individualizada. En esta etapa, se atienden los requisitos de información y orientación sobre el sistema de Protección Internacional, a la vez que se cubren las necesidades básicas más urgentes, como la atención sanitaria o psicológica o la falta de productos básicos de ropa o higiene. Asimismo, se valora si las personas cumplen con los requisitos para la asignación de una plaza en la red de acogida, incidiendo en la detección de vulnerabilidades tales como casos de posibles víctimas de trata o violencia machista, entre otras. Accem ha atendido, entre enero y noviembre, a 17.217 personas en esta fase.

Posteriormente, los/as solicitantes que cumplen con los requisitos, pasan a la Fase de Acogida, en la que se les asigna una plaza del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, por medio de la acción concertada con entidades como Accem, en un alojamiento adecuado al perfil de la persona o núcleo familiar y a sus necesidades. Durante esta fase, se asigna a una persona del equipo del trabajo social el expediente de esta persona o familia, haciendo seguimiento de su proceso de integración social. En esta etapa, se ofrecen servicios como el del aprendizaje del idioma, atención jurídica, talleres de contextualización social, acompañamiento en procesos de escolarización de menores de edad, obtención de tarjeta sanitaria o número de la seguridad social y acciones de orientación laboral para la inserción en el mercado de trabajo. En esta fase, Accem ha atendido a 6.823 personas a lo largo de los 11 primeros meses de 2023.

El último de los ciclos del sistema es la Fase de Autonomía, que tiene como finalidad hacer efectiva la plena inclusión en la sociedad. Entre las acciones que las entidades llevan a cabo en esta etapa, en la que las personas o familias ya abandonan el recurso de acogida proporcionado por el Ministerio y las ONG, están la prestación de apoyo social, psicológico, jurídico y cultural, así como continuar con el aprendizaje del idioma, proporcionar asesoramiento sociolaboral y apoyo en el acceso a programas de formación, facilitar servicios de traducción e interpretación y apoyar la conciliación de las actividades que tenga que desarrollar la persona destinataria con su vida personal y familiar. En esta fase, Accem ha atendido a 3.360 personas entre enero y noviembre. 

El sistema de acogida de Protección Internacional, del que forman parte las ONG y que está coordinado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones mediante el sistema de Acción Concertada tiene por delante muchos retos en materia de migración y asilo, como los tiene la propia Europa. Por eso el papel de la Comisión Europea cofinanciando este sistema es fundamental. Situaciones de emergencia humanitaria, como la derivada de la invasión rusa de Ucrania, la toma del poder de los talibanes en Afganistán o la guerra de Siria, ponen de manifiesto lo necesario de contar con un sistema de acogida, basado en alianzas, suficientemente fuerte para dar respuesta a las diferentes crisis humanitarias que se están produciendo y pueden producirse en el futuro.

III concurso “Palabras e imágenes que son refugio”: tendiendo puentes con las personas solicitantes de asilo gracias a nuestra lengua

Un año más, desde nuestro servicio de aprendizaje del idioma hemos organizado la tercera edición del concurso “Palabras e imágenes que son refugio”, una iniciativa con la que favorecer el uso del español de forma creativa y enriquecedora y dar voz a la experiencia en España de las personas solicitantes de protección internacional.

En esta edición nos alegramos de haber batido récord de participación con un total de 208 personas que presentaron al concurso una fotografía y un texto, ambos originales, en los que contaban algo significativo de su experiencia en España y lo comparaban con su lugar de origen desde una perspectiva intercultural.

El pasado 21 de noviembre se realizó el anuncio del fallo del jurado con las personas ganadoras y mostramos los textos y fotografías más significativas de cada categoría en un acto emocionante en el que disfrutamos y compartimos la alegría de todas las personas participantes. Hubo un primer premio, un segundo premio y menciones especiales en cada nivel. Al acto, que se desarrolló de manera online y estuvo abierto a todo el público, acudieron más de 100 personas de diferentes ciudades como Barcelona, Huelva, Sevilla, Castellón y Madrid, entre otras muchas.

Entre las fotografías y los textos ganadores descubrimos lugares como el puerto de Castellón, la playa de Badalona, un campo de girasoles en Sigüenza, la calle Mayor de Guadalajara, una playa de Cartagena, las montañas en Calatayud… y cómo estos lugares son un lugar de refugio para miles de personas en nuestro país. Además, también disfrutamos de más relatos y fotografías que nos mostraban historias sin fronteras, que merecen ser escuchadas.

Os dejamos a continuación con el vídeo de los ganadores y esperamos que, en 2024, se sumen aún más estudiantes a la próxima edición de este concurso, podamos seguir conociendo nuevos testimonios y continuemos fomentando el uso del español como lengua para seguir tendiendo puentes entre las personas solicitantes de asilo y nuestra propia sociedad, su sociedad de acogida.

Ampliamos nuestro Atlas de Refugio con información de cinco nuevos países

En Accem hemos actualizado la web interactiva Atlas de Refugio, un mapa navegable que permite conocer la realidad de las personas refugiadas que llegan a España huyendo de diferentes situaciones de conflicto, de persecución y de vulneración de sus derechos fundamentales en sus países de origen. En esta nueva versión se han introducido cinco nuevos países y regiones, como Palestina, de máxima actualidad informativa en estos momentos, junto a otras zonas más invisibilizadas en el continente africano como Marruecos, Nigeria, Guinea Conakry y Burkina Faso.

Con esta herramienta queremos sensibilizar sobre las razones que obligan a las personas a dejar atrás sus hogares y sus vidas. El Atlas de Refugio permite conocer la situación en los países de mayor reconocimiento de protección internacional en España, con un análisis de las causas y las situaciones de desprotección que viven las personas en estos países. Hasta la fecha, el mapa navegable ofrecía información sobre diez de los principales países desde los que llegan las personas refugiadas y beneficiarias de otros tipos de protección (Ucrania, Afganistán, Siria, Mali, Sudán, Venezuela, Colombia, El Salvador, Honduras y Nicaragua).

En el caso de los cinco nuevos países introducidos en el Atlas de Refugio, destaca la situación de Palestina que, según los últimos datos publicados este 2023, cuenta con 5,9 millones de personas refugiadas bajo el amparo de la UNRWA y más de 106 mil bajo el amparo de ACNUR. Se trata de cifras anteriores a la reciente escalada del conflicto irsaelí-palestino, que hace prever el empeoramiento de la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados por Israel y el aumento del número de personas desplazadas.

Por otro lado, en el continente africano, el desplazamiento de miles de personas se produce como consecuencia de múltiples causas. En Marruecos, las cuestiones de género, orientación sexual, identidad de género y opiniones políticas son las principales razones que llevan a solicitar protección internacional, principalmente en España y en otros países europeos como Alemania y Francia.

En África Occidental, la violencia terrorista de origen yihadista, a través de distintos grupos armados, y una sucesión de golpes de Estado están llevando a millones de personas a huir de sus hogares en países como Burkina Faso, donde Acnur ha contabilizado más de dos millones de personas desplazadas forzosamente dentro del país en 2023. Se trata de una de las crisis de desplazamiento de mayor crecimiento en el mundo, marcada por la violencia, la pobreza, la escasez de alimentos y también el creciente impacto de la crisis climática.

Los ataques de los grupos islamistas extremistas que llevan ya nueve años asolando el territorio en Nigeria, donde las mujeres también son víctimas de violencias relacionadas con el género y las personas LGTBI+ sufren discriminación y persecución por su orientación sexual, llegando a ser castigadas con pena de muerte en aquellos estados donde la Sharía es aplicable. Según Acnur, en 2023 hubo 3,4 millones de personas desplazadas internamente en el país por la situación de inseguridad extendida en el país.

Finalmente, en Guinea Conakry organizaciones y activistas están denunciando la violación de los derechos fundamentales, como la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica, y detenciones arbitrarias de varios miembros de la sociedad civil en un periodo de elevada inestabilidad política tras dos años del golpe de Estado. Más allá del clima político, otro motivo que impulsa la huida y la búsqueda de protección internacional es la persistencia de la práctica de la mutilación genital femenina, que a pesar de estar condenada por la ley afecta a un 94,5 % de mujeres y niñas, siendo éste el segundo país con la tasa más alta de mutilación genital femenina del mundo, solo superado por Somalia.

> Descubre nuestro Atlas de Refugio

> Accede a todas nuestras noticias sobre personas refugiadas

Preocupación por el Pacto europeo sobre migración y asilo y la falta de vías legales y seguras

Dada la aprobación hoy mismo por parte de las instituciones europeas del Pacto europeo sobre migración y asilo, y a instancias de un futuro análisis más en profundidad, desde Accem advertimos del retroceso que puede suponer para los derechos y garantías de las personas refugiadas y migrantes. En primer lugar, nos preocupa que, si bien se recoge entre las principales medidas la lucha contra el tráfico de personas, no se establecen disposiciones que refuercen las vías legales y seguras como medio efectivo para erradicarlo y garantizar de ese modo la seguridad de las personas que se ven se ven en la necesidad u obligación de dejar atrás sus vidas, familias, entorno y países de origen.

En relación con la gestión de los flujos de personas, otro de los aspectos que consideramos debe ser revisado de dicho acuerdo es que pone el foco de la gestión migratoria en el control fronterizo e incide en la externalización de fronteras, fomentando acuerdos con terceros países que no garantizan el cumplimiento de los Derechos Humanos dentro de su territorio. Además, será criterio de cada Estado miembro establecer qué países considera seguros. En Accem creemos que el debate alrededor de la migración no puede estar centrado en cuestiones relacionadas con la seguridad y debe focalizarse en un enfoque garantista de los Derechos Humanos.

En esta línea, otra de las cuestiones que nos preocupa es el establecimiento de un nuevo procedimiento acelerado en frontera, con privación de libertad, que puede durar hasta seis meses, mientras se resuelven los expedientes, lo que supone una ampliación de los plazos de detención, incluso en el caso de los menores de edad. Este hecho puede provocar una deficiente detección de las necesidades de protección de las personas y que algunas puedan llegar a ser retornadas, siendo expuestas a sufrir persecución. Además, hay que incidir en que uno de los criterios que se establecen para someter a las personas migrantes a este proceso es el origen, pues ciudadanos/as de países que tengan baja tasa de reconocimiento de protección internacional se tendrán que someter a este criterio, lo que supone una discriminación por razón de orígen. 

Otra de las cuestiones por las que desde Accem mostramos nuestra preocupación es el hecho de que el pacto permita a un país, ante una situación de crisis, flexibilizar o suspender temporalmente las obligaciones que le imponen las normas de la UE sobre asilo. Esta circunstancia, según el acuerdo, puede ser consecuencia, o bien de un aumento de llegadas o de la “instrumentalización” de la migración por parte de un país tercero para afectar a un Estado miembro.

Además, queremos recordar que ya existe un mecanismo para gestionar situaciones de crisis de llegadas, recientemente utilizado: la directiva europea de Protección Temporal. Se trata de un mecanismo garantista, que acelera el amparo y la garantía de derechos de las personas refugiadas y que se ha probado eficaz para resolver crisis de calado humanitario. Consideramos que, precisamente, este acuerdo de migración y asilo va en el sentido contrario de esta norma, al posibilitar que se incumplan parcial o totalmente las normas de asilo y refugio.

Por último, lamentamos que un pacto que tenía entre sus objetivos garantizar una protección igual y efectiva en todos los países de la UE para las personas refugiadas pueda derivar en ampliar más las diferencias a la hora de aplicar los criterios del sistema europeo común de asilo. Así pues, nos inquieta el concepto de solidaridad obligatoria pero flexible, que establece la existencia de cuotas de redistribución de demandantes de asilo de las cuales, sin embargo, los países podrán exonerarse a cambio del pago de 20.000 euros por persona, contribuyendo con medios materiales a la gestión migratoria de la UE o asumiendo la gestión de personas que están en su territorio aunque entrasen por otro país, que sería al que correspondería su gestión.

Día Internacional del Migrante – Atendiendo la emergencia humanitaria ante la falta de vías legales y seguras

18 de diciembre de 2023

En un año como el 2023, marcado por la emergencia humanitaria que hemos vivido con la llegada a nuestro país de un gran número de personas por vía marítima, y en el que Accem ha trabajado para atender y proporcionar la acogida necesaria tanto en las Islas Canarias y en la península, el Día Internacional del Migrante cobra especial relevancia para la entidad. 

Así pues, en esta fecha tenemos que volver a señalar que se evidencia la falta de vías legales y seguras, situación que obliga a miles de personas a poner su vida en peligro en terribles travesías en las que muchas no sobreviven. Una situación que pone de manifiesto la necesidad de que los derechos humanos estén en el centro de las políticas migratorias. 

Por ello, nos preocupa que, si bien el Pacto Europeo de Migración y Asilo recoge entre sus principales medidas la lucha contra el tráfico de personas, no establece disposiciones que refuercen las vías legales y seguras como medio efectivo para erradicarlo y garantizar de ese modo la seguridad de las personas que se ven se ven en la necesidad u obligación de dejar atrás sus vidas, familias, entorno y países de origen. De hecho, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas, este año han fallecido o desaparecido al menos 868 personas intentando alcanzar las costas de las Islas Canarias, en la denominada ruta atlántica. 

Otro de los aspectos que consideramos debe ser revisado de dicho acuerdo, según los avances que se han conocido, es que pone el foco de la gestión migratoria en el control fronterizo e incide en la externalización de fronteras, fomentando acuerdos con terceros países que no garantizan el cumplimiento de los Derechos Humanos dentro de su territorio. En Accem creemos que el debate alrededor de la migración no puede estar centrado en cuestiones relacionadas con la seguridad y debe focalizarse en un enfoque garantista de los Derechos Humanos.

Por otro lado, en relación a la gestión migratoria en nuestro país, desde Accem señalamos que entre los varios retos pendientes está la necesidad de seguir trabajando en la mejora y agilización de los procedimientos de extranjería para garantizar que sean efectivos y eviten situaciones de irregularidad sobrevenida. Esto permitirá a las personas migrantes poder acceder a derechos que legalmente tienen reconocidos pero a los que no pueden acceder por falta de desarrollos normativos.

Otro de los más importantes retos pendientes y urgentes es la atención y gestión hacia los menores que migran solos, cuyo número ha aumentado sustancialmente debido a la emergencia humanitaria que hemos vivido este año. Desde esta organización volvemos a incidir en la necesidad de establecer procedimientos de determinación de la edad que permitan una correcta identificación de los menores, así como de mecanismos que fomenten una acogida equitativa y solidaria entre las diferentes comunidades autónomas, con el fin de proporcionar la más adecuada y mejor protección a estos niños y jóvenes menores de edad.

Para finalizar no podemos dejar de insistir en la importancia de luchar contra la normalización de mensajes que estigmatizan y criminalizan a las personas migrantes y que se han visto especialmente agitados en los momentos de emergencia humanitaria. El incremento sostenido de los mensajes xenófobos y discriminatorios, que en ocasiones llegan a convertirse en discurso de odio, se ha ido normalizando lo que tiene graves y directas consecuencias para las personas que son víctimas de ellos y también para nuestra sociedad ya que fomentan la polarización y la descohesión social. 

Accem recibe a 74 personas refugiadas de Nicaragua en el marco de un proyecto piloto para trabajar en el sector de las renovables

Un total de 74 personas refugiadas de Nicaragua, pertenecientes a 25 unidades familiares, han llegado a España desde Costa Rica, seleccionadas en origen para trabajar en la puesta en marcha de un parque fotovoltaico en Villalba de los Alcores (Valladolid) de la mano de la empresa Cobra. Esta iniciativa se enmarca en un proyecto piloto que nace de un acuerdo entre España, Estados Unidos y Costa Rica para acoger a personas refugiadas, en este caso, de origen nicaragüense. 

Para la ejecución de esta iniciativa, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha llegado a un acuerdo con Accem y la Diputación de Valladolid para gestionar la acogida de estas personas. La ONG se encargará de la primera acogida y de la integración social de estas personas, es decir, de acompañar a estas familias en procesos como la escolarización de los menores, la obtención de la tarjeta sanitaria y otra documentación, así como de proporcionar atención jurídica y psicológica, si fuera necesario. Asimismo, la entidad garantizará formación de cara a la integración social y laboral, de dos meses de duración, previa a la incorporación a los puestos de trabajo. 

Este proyecto piloto de reasentamiento de personas refugiadas añade, además, el componente laboral, haciendo que la integración en el mercado de trabajo español, uno de los puntos que más difíciles se hacen para las personas solicitantes de protección internacional, sea inmediata, garantizando así la integración social de estas personas y familias. Accem defiende vías legales y seguras de este tipo, que garanticen los derechos de estas personas y que fomenten rutas seguras para que estas personas puedan solicitar protección internacional y comenzar una nueva vida en España.

Este proyecto piloto de vías complementarias tiene su origen en el acuerdo del Consejo de Ministros de mayo de 2023, que aprobó la ampliación del Programa Nacional de Reasentamiento de Refugiados en España y abrió la posibilidad de reasentar a personas que tuvieran una oferta de empleo realizada por una empresa española. Estas personas han sido preseleccionadas en colaboración con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y con la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), a través de las oficinas de dichos organismos en Costa Rica.