Intercambio cultural de prácticas de economía circular en la cocina

En los próximos días 18, 19 y 21 de enero, vamos a celebrar un encuentro muy especial dedicado al intercambio cultural de prácticas de economía circular en la cocina, en el que uniremos nuestra acción cotidiana de acogida y por la inclusión de las personas refugiadas con la formación, la innovación y el principio de sostenibilidad, factores esenciales para afrontar los desafíos del presente. Este encuentro, enmarcado en un proyecto europeo en el que Accem participa junto a otras entidades europeas para apoyar la integración socioeconómica de las personas refugiadas en sus comunidades de acogida, estará orientado también a explorar las vías de empleabilidad que abre esta forma de entender la cocina a nivel profesional.

Con las jornadas “Aprendiendo sobre economía circular a través de la cocina”, vamos a acercarnos a una mirada a la cocina que recoge prácticas tradicionales para darles un nuevo enfoque desde la sostenibilidad social y ambiental. Contaremos para ello con el chef Sebastian Simon, especializado en cocina Zero Waste, que compartirá su experiencia profesional en la cocina sostenible y de aprovechamiento y que desarrollará un menú completo desde esta filosofía y esta forma de enfocar la gastronomía.

Personas refugiadas y solicitantes de protección internacional en España, a las que apoyamos desde Accem en su proceso de acogida e inserción, participarán en los talleres programados. Lo harán también de forma circular. Por una parte, podrán nutrirse de las aportaciones de todos los ponentes en las jornadas, así como tendrán la oportunidad de cocinar junto al chef Zero Waste. Pero también habrá momento para que sean ellas quienes compartan sus sabores y sus saberes gastronómicos con los demás, cocinando y ofreciendo los platos que trajeron consigo en sus viajes, pertenecientes a distintas tradiciones culturales. Será un momento para el empoderamiento y la puesta en valor de la diversidad cultural, será un espacio para el intercambio y el aprendizaje mutuos desde una perspectiva intercultural.

Esta iniciativa se enmarca en un proyecto financiado por la Unión Europea y en el que Accem participa junto a entidades sociales de Portugal, Italia, Grecia y Chipre. El proyecto “Vivir vidas más sostenibles: soluciones circulares para la integración de los refugiados en Europa” tiene como objetivo fundamental apoyar la inserción social y laboral de las personas refugiadas que llegan a Europa, mediante la adquisición de habilidades en soluciones circulares y técnicas de reciclaje, contribuyendo de este modo a la creación de sociedades sostenibles.

Un ejemplo práctico de alianza por los Objetivos de Desarrollo Sostenible

En nuestro encuentro, tendremos la oportunidad de contar con Madrid Food Innnovation Hub (MFIH), centro de emprendimiento en alimentación del Ayuntamiento de Madrid que se está constituyendo en un referente en materia de innovación gastronómica  y emprendimiento en toda la cadena agroalimentaria en la ciudad de Madrid. Desde el MFIH se presentará, en su propio espacio de investigación y aplicación, la incubadora y las cocinas profesionales, y se impartirá una formación sobre seguridad alimentaria y alimentación saludable en cocina doméstica y profesional.

Contaremos también con Too Good To Go, una app que conecta a usuarios con más de 13.000 comercios, con un fin tan innovador como de sentido común: evitar el desperdicio de comida ofreciendo el excedente diario de comida de estos comercios a precios muy reducidos. El equipo que está detrás de Too Good To Go presentará a los participantes en el encuentro la realidad del desperdicio de alimentos y su impacto a nivel medioambiental y económico. Presentarán su app y las distintas iniciativas de concienciación que han puesto en marcha, como el distintivo ‘Mira, Huele, Prueba’, que han impulsado para acabar con el desperdicio innecesario de comida ocasionado por la confusión que aún existe sobre la fecha de consumo preferente y que ya ha encontrado el compromiso de una treintena de marcas.

Finalmente, para la celebración de estas jornadas tenemos la suerte de contar con el apoyo y participación de Miele, que cederá sus cocinas y el menaje para el desarrollo de los talleres y que compartirá también su experiencia como fabricante de electrodomésticos, así como su aportación a la sociedad en términos de sostenibilidad, aprovechamiento, protección del medio ambiente y solidaridad.

Las jornadas “Aprendiendo sobre economía circular a través de la cocina” son un ejemplo práctico y efectivo del compromiso de Accem con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los 17 objetivos concretados por Naciones Unidas para dar un enorme salto hacia delante en términos de justicia social, erradicación de la pobreza y sostenibilidad ambiental. En particular, esta iniciativa de Accem apunta especialmente al objetivo 17: generar alianzas para lograr todos los ODS. Este encuentro, con la participación de proyectos y organizaciones sociales, emprendedores, empresas privadas, instituciones públicas, centros de innovación y un grupo de personas con mucho que aprender, pero también que ofrecer, será una oportunidad maravillosa para demostrar que se hace camino al andar.

Un proyecto europeo con soluciones circulares para la integración de los refugiados

La realización de estas jornadas, que unen elementos como inclusión social e innovación, emprendimiento y sostenibilidad, cocina y empoderamiento, es posible gracias al proyecto “Vivir vidas más sostenibles: soluciones circulares para la integración de los refugiados en Europa”, financiado por la Unión Europea a través del programa Erasmus+, que tiene como objetivo apoyar la inserción sociolaboral de las personas refugiadas que llegan a Europa, desde soluciones circulares y orientadas desde la sostenibilidad ambiental. Participan entidades de Italia, Grecia, Chipre, Portugal y España.

La afluencia de personas que buscan protección en Europa durante los últimos años se presenta como un desafío formidable en términos de atención humanitaria, acogida e inclusión, y también como una oportunidad extraordinaria en términos socioeconómicos, culturales y desde las relaciones humanas. Son personas que escapan de la guerra, la violencia y la persecución, que llegan a territorio europeo después de pasar grandes dificultades y con la necesidad de curar sus heridas, pero también con un bagaje, conocimientos y experiencias que aportar y que ofrecer a sus comunidades de acogida. La diversidad es un valor de nuestras sociedades que nos enriquece enormemente y es hora de impulsar todas las acciones e iniciativas que lo faciliten.

La vida como refugiado es, quizás, una primera experiencia de circularidad y economía colaborativa. Muchas veces vemos a personas refugiadas y migrantes, que lo perdieron todo, desarrollar ciertas habilidades como subsistir a través del intercambio de servicios, reciclaje y reutilización de productos, es decir, lo que hoy conocemos como economía circular. Este proyecto desea reorientar estas competencias y brindar oportunidades para que las personas refugiadas se empoderen y aumenten su confianza en sí mismas, su mentalidad emprendedora y su creatividad.

 

Día Internacional del Migrante – Vías legales y seguras, respeto a los DD.HH. y protección de niños, niñas y adolescentes no acompañados

Un año más, en este Día Internacional del Migrante, nos sentimos en el compromiso ineludible de exigir la habilitación urgente de vías efectivas, legales y seguras para que las personas refugiadas y migrantes puedan llegar a territorio de la Unión Europea y, por tanto, también a España.

En 2021, y hasta el 10 de diciembre, han muerto más de 4.400 personas migrantes en todo el mundo. Más de la mitad se han dejado la vida en las fronteras exteriores de la Unión Europea. El Mediterráneo Central, con más de 1.300 personas muertas y la ruta atlántica hacia las Islas Canarias, con cerca de un millar de personas fallecidas, constituyen las rutas más mortíferas.

La consecuencia de un sistema global marcado por la desigualdad y por el cierre de fronteras es que estas se configuran como espacios en los que las vidas humanas corren peligro, donde los derechos humanos no son respetados ni protegidos. Las personas migrantes, atrapadas entre esas líneas reales o imaginarias, se convierten en moneda de cambio y en arma arrojadiza al servicio de los intereses económicos y políticos, despojándolas del valor incalculable de su vida y su dignidad. Es necesario llevar a cabo un esfuerzo integral para garantizar la salvaguarda escrupulosa de los derechos humanos en las fronteras nacionales y de la Unión Europea.

En el caso de España, si hablamos de fronteras, es necesario hablar de Ceuta y Melilla, únicos enclaves terrestres fronterizos entre Europa y África. Desde Accem, seguimos observando con gran preocupación las prácticas que se llevan a cabo para la devolución a Marruecos de personas que intentan el acceso a territorio español. Nos preocupa que estos procesos se lleven a cabo sin las obligadas garantías, sin la atención e información personalizada sobre sus derechos y opciones, sin el acceso a asesoramiento jurídico y a la solicitud protección internacional y sin el derecho a tener intérprete.

Esta preocupación se acentúa en el caso de las y los menores sin acompañamiento adulto y por eso en Accem nos hemos sumado a las organizaciones para pedir la suspensión de sus devoluciones al país vecino. A la observación escrupulosa de la legalidad nacional e internacional, es decir primar la protección del interés superior del menor y de los derechos de la infancia, debe sumarse poder realizar una pormenorizada escucha y atención a situaciones de especial vulnerabilidad y desamparo.

Al hilo de esto, en Accem queremos también reconocer el positivo avance que ha supuesto la reforma del reglamento de Extranjería, que va a facilitar sensiblemente la vida de muchos/as menores y jóvenes migrantes en los procesos burocráticos de obtención y renovación de los permisos de trabajo y residencia. La simplificación y agilización de estos procesos va a redundar en el bienestar de estos jóvenes y en facilitar sus procesos de inclusión y conquista de la autonomía. Esta ha sido sin duda una buena noticia, largamente esperada, en este año.

Desde nuestro punto de vista, la mejora pendiente es la regulación de los procedimientos para la determinación de la edad de las y los menores afectados. Actualmente, no existe una regulación clara, lo que permite dejar el campo abonado a la arbitrariedad y a criterios muy discutibles, como es el caso de las pruebas oseométricas, que proporcionan una horquilla de edades, amplia e imprecisa. Esto no puede constituir la base para tomar una decisión tan trascendental como es la determinación de la minoría o no de edad. Los procedimientos para esta determinación deben ser fiables y garantistas para la protección de la infancia por lo que debe prevalecer la existencia de documentación sobre los resultados de estas pruebas.

Por último, recordar algo que en Accem nos preocupa especialmente: la extensión y naturalización social del discurso de odio contra las personas migrantes y, particularmente, contra los niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, un colectivo en situación de extrema vulnerabilidad que está siendo sometido a una campaña de acoso, persecución y estigmatización insoportable en los últimos años. No podemos acostumbrarnos a este señalamiento tan doloroso, injusto e injustificado. No nos cansaremos de repetirlo: son niños, niñas y adolescentes, que tienen derechos y necesitan protección.

Nueva colaboración en Sevilla para la formación e inserción laboral de personas refugiadas

Accem y Epyme (Asociación Provincial de Empresas Instaladoras de Sevilla) han llevado entre los meses de septiembre y noviembre un nuevo proyecto de colaboración para facilitar la formación e inserción laboral de personas refugiadas y migrantes en Sevilla.

En estos meses, y con la financiación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Epyme ha impartido un curso de electricidad básica y autoconsumo en el que han participado 13 personas procedentes de los programas de inserción sociolaboral de Accem, CEAR y el CAR (Centro de Acogida a Refugiados) de Sevilla. Las personas participantes en esta formación por medio de Accem han podido beneficiarse de ella a través del programa AccemAriadna para la integración sociolaboral de personas refugiadas.

Con este curso se pretende apoyar la inserción laboral de este colectivo en situación de vulnerabilidad social, al tiempo que se intentan paliar los problemas existentes para encontrar mano de obra cualificada en el sector de las instalaciones.

El auge del autoconsumo con instalaciones fotovoltaicas conectadas a red se ha convertido en los últimos años en una importante fuente de empleo dentro del sector de las instalaciones. Se trata asimismo de una tendencia que entronca con los objetivos de desarrollo sostenible y los procesos de transición ecológica.

 

 

La mayor tragedia en el Canal de la Mancha vuelve a reflejar de forma cruel un sistema de fronteras que pisotea los derechos humanos

En las últimas horas se ha producido en el Canal de la Mancha la mayor tragedia migratoria de la que se tiene noticia hasta la fecha en esta frontera que separa en aguas atlánticas a Francia y el Reino Unido. Al menos 27 personas han fallecido en el naufragio de su embarcación cerca de la ciudad francesa de Calais, cuando intentaban alcanzar las costas británicas.

En aguas atlánticas, pero en la frontera sur europea que separa Marruecos de las Islas Canarias, al menos 14 personas habrían muerto en los últimos días mientras se dirigían hacia territorio europeo, según han denunciado desde las ONG Alarm Phone y Caminando Fronteras. La embarcación llevaba tres semanas a la deriva.

En otro territorio fronterizo, en este caso en la frontera entre Bielorrusia por una parte y Polonia, Lituania y Letonia por otro, más de una decena de personas han fallecido en lo que va de año en su tránsito migratorio.

Estos hechos están conectados por una misma realidad: la existencia de un sistema de fronteras que pisotea los derechos humanos, que pasa por encima de las personas y que no toma como prioridad la salvaguarda de la vida de las personas refugiadas y migrantes. Intereses económicos y tensiones y conflictos de carácter geopolítico sustentan un sistema de fronteras que no respeta la vida y en el que se llega a instrumentalizar a las personas migrantes como arma arrojadiza, depreciando sus derechos, su dignidad, su sufrimiento y su vida.

Desde Accem insistimos una vez más en la necesidad de habilitar y facilitar vías reales, legales y seguras para las personas refugiadas y migrantes. Al tiempo, reclamamos un compromiso internacional firme, que comience por la Unión Europea y todos sus miembros, incluida España, para garantizar el respeto a los derechos humanos de todas las personas que transitan las fronteras, así como el ejercicio de sus derechos en virtud de los acuerdos internacionales vigentes.

Los Derechos Humanos deben imponerse ante la instrumentalización de personas en la frontera entre Polonia y Bielorrusia

Miles de personas se encuentran atrapadas a lo largo de la frontera polaco-bielorrusa, sin casi alimentos, sin cobijo y a bajas temperaturas, en una dramática situación que pone en evidencia la instrumentalización política de personas que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. Todas estas personas, que en su mayoría provienen de países de Oriente Medio inmersos en una gran inestabilidad y conflictos armados ⎼como Afganistán, Siria o el Kurdistán iraquí⎼, se ven privadas de continuar su proyecto migratorio para encontrar un lugar seguro.

Mientras Bielorrusia mantiene una presión contra la Unión Europea a través de su cercanía con países limítrofes como Polonia o Lituania, en respuesta a las sanciones impuestas desde Bruselas tras las acusaciones de violaciones contra los Derechos Humanos, el país comunitario detiene y devuelve a quien logra traspasar la frontera. De esta manera, todas estas personas se encuentran retenidas en un limbo del que no encuentran salida y en el que se está agravando de forma alarmante esta emergencia humanitaria.

Resulta inhumano usar como arma política a mujeres, niñas, niños y hombres, utilizando sus esperanzas y su deseo de supervivencia de forma interesada y valiéndose de su vulnerabilidad y de su desesperación para alcanzar cualquier objetivo político. Esta restricción de la movilidad es una muestra más de la falta de voluntad para crear y mantener vías seguras y legales, una urgente necesidad en la que numerosas entidades, como Accem, venimos insistiendo para garantizar los Derechos Humanos de todas las personas migrantes y con necesidades de protección internacional.

Ante esta realidad, urge que la Unión Europea se mantenga firme en sus principios y valores fundacionales de protección universal de los derechos, de defensa de la dignidad humana y de protección de las personas en situación de mayor vulnerabilidad. Es necesario dar una respuesta rápida y coordinada ante esta crisis, instando a los estados a cumplir con la acogida de estas personas para seguir construyendo una sociedad de futuro y ejemplar como garante de los Derechos Humanos.

Casi 2.000 muertes documentadas de personas migrantes en la frontera sur de Europa en 2021

En lo que llevamos de 2021 han fallecido intentando llegar a Europa a través de su frontera sur un total de 1.937 personas, una desgraciada cifra que se acerca a las 2.271 personas cuya muerte se documentó en todo 2020 por el proyecto Missing Migrants de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Como siempre hay que hacer constar cuando se trata de las víctimas de la migración en las fronteras marítimas, estas cifras son realmente solo una estimación referida a los accidentes que se han podido confirmar o sobre los que existe mayor información. El número de víctimas será seguramente superior. Del mismo modo, estas cifras no son definitivas, pues registrarán en semanas y meses sucesivos algún reajuste en función de la información recabada.

Desde Accem continuamos y continuaremos reclamando la necesidad de que se establezcan y se hagan efectivas vías reales, legales y seguras para las migraciones, al tiempo que se trabaja en la raíz del problema, en los factores que obligan a las personas a verse en la necesidad de tomar la decisión de migrar en condiciones inseguras, poniendo en riesgo la propia vida y la integridad personal.

Las diferentes rutas del Mediterráneo y la ‘ruta canaria’ en el Atlántico

En el mar Mediterráneo han muerto o desaparecido hasta la fecha un total de 1.369 personas mientras intentaban alcanzar territorio europeo a fecha 20 de septiembre de 2021, según Missing Migrants. En 2020, el número total de personas fallecidas en el Mediterráneo que se pudo registrar fue de 1.422 personas, por lo que todo parece indicar que, desgraciadamente, se superarán estos datos. 

La ruta más mortífera continúa siendo la del Mediterráneo Central, que une las costas africanas de Libia o Túnez con Italia y Malta, en la que se han dejado la vida en lo que va de año 1.114 personas. En la ruta occidental, que se dirige a las costas españolas desde Argelia y Marruecos, las víctimas han sido 238 personas; finalmente, en la ruta oriental, que se dirige a Grecia o Chipre, han muerto 17 personas en 2021. 

Por otra parte, en la ruta migratoria que une África Occidental con Europa a través de las Islas Canarias han fallecido hasta la fecha un total de 568 personas. En todo 2020 murieron en la misma ruta 849 personas.

Las muertes en la frontera sur de Europa no son una catástrofe natural, no son sucesos inevitables. Son muertes que se pueden prevenir y evitar. El sufrimiento acumulado es insoportable y es obligación de todos los actores sociales y políticos, en el ámbito estatal y europeo, trabajar para habilitar las medidas efectivas que terminen con esta tragedia desgraciadamente cotidiana.

Desplazados climáticos: víctimas de desastres naturales sin la necesaria protección

Hay países, como Haití, que son azotados periódicamente por fenómenos climáticos de carácter extremo que provocan consecuencias devastadoras, condicionadas tanto por las circunstancias geográficas y naturales como por la pobreza y la realidad socio-económica. En la semana en la que se cumple un mes del último desastre, un terremoto que se ha cobrado la vida de más de 2.200 personas y que ha dejado miles de heridos e incontables pérdidas materiales, queremos desde Accem poner sobre la mesa la invisibilidad de los desplazamientos forzosos provocados por fenómenos de esta naturaleza, que se están viendo agudizados por el cambio climático en el que estamos inmersos. 

Poblaciones enteras sufren periódicamente, y cada vez con mayor agresividad, los embates de estos fenómenos naturales. El caso de Haití, el país más empobrecido del continente americano, es especialmente significativo al no contar con los recursos necesarios para no solo prevenir los efectos de estos desastres, sino poder recuperarse de uno antes de ser golpeado por el siguiente.

Por este motivo, establecer un marco internacional que permita otorgar algún tipo de protección a las personas que tienen que huir y abandonar sus hogares debido a estas causas y a sus terribles consecuencias es, en el mundo actual, una necesidad.

Según ACNUR, cada año más de 20 millones de personas se ven obligadas a desplazarse dentro de su propio país o a buscar un futuro estable fuera de él a causa de estas catástrofes: terremotos, huracanes, sequías, inundaciones, hambrunas, incendios o aumento del nivel del mar… Sin embargo, no existe ninguna figura jurídica que permita otorgarles alguna protección y les facilite recomponer su vida lejos de su hogar. A pesar de tratarse de causas evidentes de emergencia humanitaria y de que la gran mayoría de los estados miembro de la ONU ya han realizado un primer acercamiento para abordar esta realidad en la ratificación del Pacto Mundial sobre los Refugiados en 2018, la situación de todas estas personas se continúa equiparando a la de quienes emigran por causas económicas, ya que actualmente su contexto no se encuentra contemplado entre los criterios para solicitar ningún tipo de protección.

Desde Accem consideramos necesaria la existencia de alguna forma de protección específica para que las personas que huyen de las consecuencias de estos desastres naturales y humanitarios puedan encontrar un lugar seguro donde poder avanzar y continuar con su vida, a través de un nuevo estatuto específico que ampare a estas personas.

Últimos datos de protección internacional en España (primer semestre de 2021)

En el primer semestre de 2021 se presentaron 26.851 solicitudes de protección internacional en España, que indican una tendencia decreciente con respecto al año anterior, cuando en todo el año se presentaron 88.762 nuevas solicitudes.

Como panorama general, es destacable el aumento de la proporción de hombres en 15 puntos entre las personas que solicitan protección, así como la entrada entre las principales nacionalidades de origen de tres países africanos (Mali, Marruecos y Senegal), después de que en las últimas estadísticas estuvieran predominando los países latinoamericanos. Venezuela y Colombia, no obstante, siguen siendo los dos primeros países de origen de las personas que piden protección internacional en España.

El cambio de perfiles entre los/as solicitantes, con un aumento del número de hombres, jóvenes y de origen africano, responde a los cambios que se producen en las rutas de las personas que migran y piden protección internacional.

Si hablamos de resoluciones, en este primer semestre y según los datos del Ministerio del Interior, se resolvieron favorablemente 3.421 solicitudes de protección y se denegaron muchas más, hasta un total de 30.485. Colombia, Mali y Ucrania encabezan los dictámenes favorables a la concesión de protección, si bien se da la paradoja de que es también Colombia el principal país de origen de aquellos a quienes se deniega. En el caso de los solicitantes procedentes de la República Centroafricana o Afganistán, la tasa de reconocimiento se sitúa por encima del 90 % de los casos.

Finalmente, a un total de 8.715 personas se les concedió la autorización de trabajo y residencia por razones humanitarias. El 99 % de las personas que se beneficiaron de esta alternativa procedía de Venezuela.

Para conocer muchos más detalles, te invitamos a continuar leyendo.

 

PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA (primer semestre de 2021)

 

Solicitudes de protección internacional en España (primer semestre 2021)

 

Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2021 se presentaron en España un total de 26.851 solicitudes de protección internacional. Los principales países de origen en número de solicitantes de protección fueron Venezuela, Colombia y Mali. El 68 % de los solicitantes fueron hombres y el 32 % mujeres.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA
Primer semestre 2021

En la distribución por sexos es significativo el aumento de la proporción de hombres entre los peticionarios de protección internacional. Si en 2020 fueron hombres el 53 % del total, este porcentaje aumenta en 15 puntos en el primer semestre de 2021. Esto se explica muy probablemente por el aumento del número de solicitudes de protección internacional de personas procedentes de África, en un movimiento migratorio más masculinizado.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR SEXO
Primer semestre 2021

Por nacionalidades, se observa en este primer semestre de 2021 un cambio con respecto a la tendencia que se venía siguiendo en los últimos tiempos. Tras Venezuela y Colombia, que continúan siendo los primeros países de origen de los solicitantes de protección en España, aparecen tres países del continente africano: Mali, Marruecos y Senegal.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR PAÍS DE ORIGEN
Primer semestre 2021

Por grupos de edad, predominan las personas de entre 18 y 34 años de edad, que son el 58 % del total, un porcentaje al alza pues en 2020 suponían el 49 %. Disminuye el porcentaje de menores solicitantes de protección hasta el 13 %. Los mayores de 65 años se mantienen en el 2 %.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR GRUPOS DE EDAD
Primer semestre 2021

Catalunya ha sido en el primer semestre de 2021 la primera comunidad autónoma en número de solicitudes de protección tramitadas, sustituyendo en esa primera posición a Madrid, que habitualmente concentraba la mayoría de las solicitudes tramitadas. En los primeros seis meses del año, Catalunya tramitó 5.203 solicitudes, el 19 % del total. La Comunidad Autónoma de Madrid tramitó 4.252 solicitudes, el 16 %.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR COMUNIDAD QUE TRAMITA
Primer semestre 2021

En cuanto al lugar en el que se presentan, los datos de Interior indican que en España las solicitudes de protección se presentan en el 96 % de los casos en los lugares establecidos a tal efecto dentro del territorio del Estado. Solo 515 solicitudes, el 2 % del total, se presentaron en puestos fronterizos.

SOLICITUDES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR LUGAR DE TRAMITACIÓN
Primer semestre 2021

Resoluciones de protección internacional en España (primer semestre 2021)

En el primer semestre de 2021 se emitieron 3.421 resoluciones favorables a la concesión de alguna figura de protección internacional. Se concedió a 2.495 personas el estatuto del refugiado y a 926 personas la protección subsidiaria. Por el contrario, se resolvió una resolución desfavorable para 30.482 personas solicitantes de protección internacional.

RESOLUCIONES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA
Primer semestre 2021

En lo que respecta a las resoluciones favorables, por sexos se distribuyen de la siguiente manera: 53 % para hombres y 47 % para mujeres. Por países de origen, destaca Colombia en primer lugar, seguido de Mali y Ucrania en la resolución favorable de solicitudes para sus nacionales.

RESOLUCIONES FAVORABLES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR PAíSES DE ORIGEN
Primer semestre 2021

En las resoluciones desfavorables, también aparece Colombia en primer lugar, lo que no es del todo contradictorio si se tiene en cuenta el elevado número de solicitudes de colombianos y colombianas. En las solicitudes rechazadas le siguen otros países latinoamericanos como Honduras y Perú. Por sexos, las resoluciones denegatorias se reparten en un 57 % para hombres y un 43 % para mujeres.

RESOLUCIONES DESFAVORABLES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR PAíSES DE ORIGEN
Primer semestre 2021

Por otra parte, se concedió la autorización de trabajo y residencia por razones humanitarias a 8.715 personas. La inmensa mayoría de ellas, el 99 %, fueron para ciudadanos y ciudadanas procedentes de Venezuela.

En cuanto a la tasa de reconocimiento, que mide el porcentaje de resoluciones favorables con respecto al total de dictámenes emitidos, aparece en primer lugar la República Centroafricana, a cuyos solicitantes se concedió protección internacional en el 96 % de los casos; a continuación Afganistán, con el 95 % de resoluciones favorables y después Sudán, con el 84 %.

TASA DE RECONOCIMIENTO DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL EN ESPAÑA POR PAíSES DE ORIGEN
Primer semestre 2021

Finalmente, en este avance de datos proporcionados por el Ministerio del Interior y relativos al primer semestre de 2021, se presentaron 402 solicitudes para recibir el estatuto de apátrida. En este período de tiempo se resolvieron favorablemente 174 solicitudes y se rechazaron 132 solicitudes. La abrumadora mayoría de ellas –solicitudes, resoluciones favorables y desfavorables- corresponden a personas originarias del Sahara Occidental.

> Consulta aquí nuestro Informe Personas Refugiadas 2020. 

> Conoce el trabajo de Accem en el ámbito de la protección internacional. 

> Accede a todos los datos hechos públicos por el Ministerio del Interior correspondientes al primer semestre de 2021.

Conoce los diez países del mundo que acogen a mayor cantidad de personas refugiadas

El 73 % de las personas refugiadas en el mundo son acogidas por los países vecinos a aquellos que generan el desplazamiento forzoso de sus poblaciones. Este es el relevante dato que proporciona el Informe “Tendencias Globales. Desplazamiento forzado en 2020”, del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

A la cabeza de los países de acogida se encuentra Turquía, que alberga a 3.600.000 personas refugiadas. La inmensa mayoría de ellas proceden de Siria, país que tras una década de conflicto armado ha generado uno de los mayores éxodos de refugiados del siglo XXI. Turquía constituye, además, por razones geopolíticas, la puerta de entrada a Europa desde los países de Oriente Medio.

Colombia aparece en segundo lugar a nivel global, con una abrumadora mayoría de 1.700.000 personas desplazadas desde la vecina Venezuela a causa de la crisis social, política y humanitaria que atraviesa desde hace años el país caribeño.

A continuación se encuentra Pakistán, que acogía a finales de 2020, según los datos de ACNUR, a más de 1.400.000 personas refugiadas. También en este caso la mayoría de las personas acogidas por este país asiático procedían de un mismo lugar: su vecino Afganistán, que continuaba siendo foco de tensión y origen de refugiados.

Uganda es el cuarto país del mundo por número de personas refugiadas acogidas dentro de sus fronteras, también por encima de 1.400.000 personas. En este caso, el país africano es fronterizo con dos países que protagonizan sendas crisis humanitarias de gran importancia y prolongadas en el tiempo, como son la República Democrática del Congo y Sudán del Sur.

La quinta posición la ocupa Alemania, el primer país que no es directamente vecino de estados en situación de conflicto generador de un número significativo de refugiados. Alemania acoge a 1.200.000 personas refugiadas y es el primer país de la UE que aparece en esta tabla, el único entre los diez primeros y el único entre los considerados países más desarrollados del mundo.

 

Los diez primeros países de acogida de las personas refugiadas

Por otra parte, es también relevante indicar que el 86 % de las personas refugiadas en el mundo son acogidas por países en desarrollo. Solo Alemania, como país encuadrado en un área geopolítica considerada muy desarrollada, se encuentra entre los diez primeros países de acogida.

Con estos datos queda de manifiesto qué países y regiones sostienen la mayor parte del peso y la responsabilidad de la acogida a las personas que se ven obligadas a huir de sus países de origen y residencia a causa de situaciones de guerra, violencia generalizada o persecución. Apoyar y compartir el impacto de la acogida debería ser un imperativo para el conjunto de la comunidad internacional y muy especialmente para todos aquellos estados comprometidos con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados.

Entre las fórmulas para compartir ese impacto en la acogida que asumen los países limítrofes o vecinos a aquellos estados en situación de conflicto se encuentra el reasentamiento. Se trata, además, de una de las vías que tanto Naciones Unidas como el conjunto de las organizaciones especializadas, como es el caso de Accem, defendemos como vía legal y segura para la acogida a personas refugiadas. Cuando un país se enfrenta al reto de recibir a un número muy numeroso de refugiados procedentes de un país vecino, el reasentamiento se convierte en una herramienta de la comunidad internacional para apoyar a ese país y, en definitiva, a las personas obligadas a huir.

El reasentamiento consiste en el traslado de personas desde un país de asilo a otro que se compromete a reconocer su condición de refugiadas y a proporcionar una acogida. La vía del reasentamiento se toma cuando el primer país de asilo no puede garantizar la seguridad de la persona refugiada; cuando ese país no puede afrontar por sí solo la acogida de un número elevado de personas como consecuencia de una gran crisis humanitaria o cuando en el segundo país de asilo existen mayores y mejores posibilidades para su proceso de integración social.

> Conoce todo el trabajo de Accem en la atención y acogida a personas refugiadas. 

> Accede a más noticias de actualidad sobre las personas refugiadas. 

 

 

Accem participa en la acogida a las personas refugiadas llegadas desde Afganistán

Accem, como una de las organizaciones de referencia en España en la atención y acogida a las personas refugiadas, está participando en el dispositivo puesto en marcha desde el Gobierno español para acoger a las personas que han llegado como refugiadas desde Afganistán.

Un equipo interdisciplinar de nuestra organización ha estado trabajando intensamente durante las últimas semanas para ofrecer la mejor atención a unas personas que llegan en situación de gran vulnerabilidad y en necesidad de protección, por haberse visto obligadas a abandonar sus hogares ante la existencia de riesgos ciertos para su seguridad personal.

En las plazas del sistema de acogida que gestiona Accem hemos recibido hasta el momento a un total de 100 personas en pisos y centros de acogida de siete comunidades diferentes. La mayoría de las personas que hemos acogido integran familias de entre cuatro y seis miembros.

 

 

En España contamos con un sistema mixto de acogida entre el Gobierno y las ONG, bajo la coordinación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Accem, organización especializada en el trabajo vinculado al derecho de asilo y la protección internacional, forma parte de este sistema integrado de atención y acogida a las personas refugiadas desde 1992. Actualmente, nuestra entidad gestiona más de 1.000 plazas de acogida en doce comunidades autónomas. En el último año, atendimos a 18.051 personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional.

La atención de Accem a las personas acogidas es integral y personalizada, encaminada desde el primer momento a facilitar el proceso de integración social. Entre otras acciones, nuestra labor de apoyo comprende la atención social, jurídica y psicológica; la cobertura de las necesidades básicas; la información y orientación sobre la sociedad de acogida; el aprendizaje del idioma; la ayuda en la escolarización de los menores y la formación y el apoyo para la inserción laboral.

> Saber más sobre el trabajo de Accem con las personas refugiadas. 

> Comunicado de Accem – La comunidad internacional debe garantizar la seguridad de quienes huyen de Afganistán y ofrecer una acogida responsable y digna.