Día Mundial de las Personas Refugiadas – La pandemia por la Covid-19 subraya la necesidad de articular vías seguras, legales y reales para las personas refugiadas

Este 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, desde Accem queremos expresar nuestra preocupación por las consecuencias que las medidas tomadas para la contención de la pandemia originada por la Covid-19 pueden tener para las personas refugiadas y para salvaguardar de manera efectiva el derecho de asilo en España.

Con motivo del estado de alarma decretado en nuestro país se tomaron una serie de medidas en relación al asilo, como la paralización de todos los plazos de los procedimientos en curso o la renovación automática de la documentación, que desde Accem saludamos positivamente, pues estaban dirigidas a garantizar derechos y a proteger a las personas. Sin embargo, estas medidas de emergencia también implicaban la paralización temporal de la posibilidad de solicitar asilo en España. En este momento, es necesario clarificar el modo en el que se va a garantizar a corto y medio plazo el ejercicio del derecho de asilo en España.

Junto a esta reactivación del asilo, en Accem estamos preocupados a escala global y local por cómo está afectando y va a continuar haciéndolo el nuevo endurecimiento del cierre de fronteras y la nueva vuelta de tuerca en las restricciones al movimiento de las personas en necesidad de solicitar y recibir protección internacional. Si ayer la excusa fue la seguridad y el control migratorio, hoy a estos factores se suma el riesgo sanitario. Sin infravalorar la necesidad de dar respuesta a los retos de nuestros días, como en este caso es la situación mundial de pandemia, es necesario comprender la existencia de un efecto expulsión que provoca la necesidad ineludible de huir de su tierra a muchas personas, escapando de la persecución, la guerra o la violencia.

A esta necesidad es imprescindible responder desde el compromiso con la defensa de los derechos humanos y particularmente del derecho de asilo. Para ello pedimos una vez más que se articulen y se hagan verdaderamente efectivas vías legales, seguras y reales para las personas refugiadas. Su ausencia sigue condenando al riesgo cierto para la vida y la integridad física y moral a decenas de miles de personas en el mundo. Desde Accem volvemos este 20 de junio a reclamar una apuesta decidida por el refuerzo de vías como el reasentamiento, las posibilidades de aplicación de la extensión familiar, de solicitar asilo en las sedes diplomáticas de España en el exterior o de hacer efectiva la directiva comunitaria de protección temporal. Pedimos asimismo que una vez se activara el pasado año la vía de autorización de residencia por motivos humanitarios se aplique con generosidad y como manera de garantizar tanto la no devolución de solicitantes de protección internacional como el acceso al sistema de salud.

 

El racismo, aquí, en Estados Unidos y la U.E., urge erradicarlo

Comunicado de organizaciones de la sociedad civil comprometidas en la lucha contra la discriminación racial o étnica en España.

Las entidades firmantes, implicadas todas ellas en la promoción de la igualdad de trato y en la atención a las víctimas de todas las formas de racismo en España, ante el brutal asesinato de George Floyd por parte de la policía y las reacciones sociales que se han producido en Estados Unidos, manifestamos lo siguiente:

1. Aunque nos encontremos a miles de kilómetros, nos unimos a las voces que reclaman justicia para esta víctima, así como para todas aquellas personas afroamericanas que han muerto de manera injusta a manos de la policía. Es intolerable que las instituciones que han de velar por el ejercicio efectivo de los derechos humanos y del principio de no discriminación sean precisamente las que cometen estas atrocidades. Hacemos un llamamiento al sistema de justicia estadounidense para que garanticen una investigación pronta e imparcial de esta muerte que permita a la familia de George Floyd acceder a la justicia, verdad, reparación y no repetición. Nos preocupa también la respuesta política incendiaria del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump; las autoridades políticas, en su condición de garantes de derechos, deberían ejercer su responsabilidad para abordar esta situación y luchar contra el racismo.

2. Lo ocurrido en Estados Unidos también debería servirnos para reflexionar acerca de las distintas manifestaciones de racismo, xenofobia, afrofobia, islamofobia y antigitanismo que también se dan en nuestro país. Si bien es cierto que en España no existe un problema generalizado de brutalidad policial extrema contra las personas que no son blancas, como ocurre en Estados Unidos, es innegable que existe un racismo estructural en todos los ámbitos de la sociedad. Denegación de bienes y servicios basada en el color de la piel de las personas, políticas de control migratorio discriminatorias, discurso de odio racista en redes sociales, malas prácticas policiales como el uso de perfiles étnicos y raciales en las identificaciones, estigmatizaciones racistas en algunos medios de comunicación, declaraciones racistas, xenófobas, islamófobas y antigitanas por parte de personas que ejercen cargos públicos… Todos ellos son ejemplos cotidianos de lo que enfrentan las personas que pertenecen a minorías raciales o étnicas en España, que se agravan cuando interseccionan con otros factores como el género, y que impiden el ejercicio de la ciudadanía en condiciones de igualdad para todas las personas.

3. Es importante que la sociedad en su conjunto tome conciencia de este racismo estructural y cultural, enraizado y normalizado, no sólo para abstenerse de ejercerlo, sino también para combatirlo de manera activa. La sociedad española es mayoritariamente tolerante y cada vez más avanzada en el reconocimiento de los derechos, lo que ha permitido en avanzar en las políticas de igualdad, pero vemos que no acaba de interiorizar la lucha frente a todas las formas de discriminación racial o étnica. Tenemos que asumir que la población española es diversa, multirracial y multicultural y que es inadmisible, en un Estado democrático, que el color de la piel o el origen étnico condicionen el disfrute de los derechos humanos. Para combatir todas estas formas de racismo necesitamos el compromiso decidido de toda la ciudadanía, del tejido empresarial, de los medios de comunicación, de las organizaciones del tercer sector y de todas las instituciones públicas.

4. En este sentido, la primera medida que debería adoptarse, con carácter de urgencia, es la aprobación de una Ley integral de igualdad de trato y no discriminación que establezca un régimen sancionador y una autoridad independiente que permita acceder a la justicia a las personas que sufran cualquier manifestación de racismo y discriminación. Esta ley lleva en tramitación más de 10 años y es inadmisible que todavía no esté en vigor. Es cierto que el cambio que necesita nuestro país para superar la discriminación racial o étnica es mucho más profundo que una reforma legislativa, pero este es un primer paso absolutamente indispensable. Mientras esto no ocurra, mientras no se garanticen todos los derechos en condiciones de igualdad, la calidad democrática del Estado español seguirá en entredicho y los derechos fundamentales seguirán siendo un privilegio de las personas que pertenecen a la sociedad mayoritaria.

 

Listado de entidades que suscriben este comunicado:

Accem

Asociación Rumiñahui

Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR)

Fundación Cepaim

Fundación Secretariado Gitano

Movimiento por la Paz – MPDL

Red Acoge

Renta Mínima Sí. Pon tus prejuicios en cuarentena

Manifiesto de la red EAPN España, de la que Accem forma parte a nivel estatal y también a través de sus diferentes redes autonómicas, a favor de una renta mínima estatal.

La actual pandemia de la COVID-19 ha profundizado la situación de vulnerabilidad social y económica en la que viven millones de personas en España.

Las organizaciones abajo firmantes consideramos que disponer de una Renta Mínima debe ser un derecho de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, para el desarrollo de la vida en condiciones básicas de dignidad y bienestar. Es un requisito indispensable para que personas y familias con mayores dificultades puedan cubrir sus necesidades, así como participar y contribuir a la sociedad en la que viven. Por tanto, resulta fundamental para hacer frente a la pobreza severa y poder salir de la exclusión social.

El Pilar Europeo de Derechos Sociales define la renta mínima como la prestación adecuada que garantiza una vida digna durante todas las etapas de la vida, así como el acceso a bienes y servicios de capacitación a los que tiene derecho cualquier persona que no disponga de suficientes recursos.

La Renta Mínima Estatal beneficiaría a millones de personas que antes de la pandemia ya se encontraban en situación de gran precariedad, a las que se sumarían quienes a consecuencia de la COVID-19 ahora se encuentran bajo el umbral de pobreza.

Actualmente, casi 600.000 familias carecen de ingresos y hay que recordar que antes de la pandemia un 26% de la población vivía en riesgo de pobreza y exclusión social en España, mientras la pobreza severa afectaba a más de 2,5 millones de personas.

Disponer de un ingreso estable y de fácil acceso y gestión permitiría reactivar el  proceso de inclusión social de las personas que viven esta realidad. Y en ese sentido, defendemos la Renta Mínima Estatal como un derecho subjetivo y compatible con los sistemas de ingreso mínimo de las Comunidades Autónomas, estableciendo una base mínima, que puede ser ampliada por los gobiernos autonómicos, según sus criterios.

Sin embargo, la defensa del derecho a salir de la pobreza a través de esta herramienta, que consideramos fundamental para mejorar la vida de las personas, se está utilizando también para fomentar, la polarización social, el discurso de odio y la aporofobia. Se han producido reacciones que refuerzan los prejuicios y discriminación sobre las personas que podrían beneficiarse de la misma, menoscabando su dignidad.

No podemos permitir un paso atrás en la defensa de derechos básicos de las personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social, ni mucho menos en la defensa de su dignidad.

Por ese motivo, y frente a la falsa imagen que transmiten los prejuicios y el odio, queremos dejar claro que la renta mínima que proponemos no supone un gasto, sino una inversión para la inclusión social y fundamento de desarrollo económico sostenible. Es una medida de eficiencia económica, que contribuirá, en un primer momento, a paliar las necesidades de emergencia de las personas en situación de mayor vulnerabilidad y, a medio y largo plazo, a dar estabilidad económica y bienestar a las personas, para que puedan alcanzar el máximo potencial de su capital humano.

Organizaciones de acción social y cooperación al desarrollo de toda España reiteramos que disponer de un ingreso digno es un derecho que consideramos fundamental para el desarrollo individual y familiar. En este sentido, la Renta Mínima estatal debe:

  • Eliminar la pobreza severa y reducir la pobreza relativa, proporcionando a los hogares sin ingresos o con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, una renta que les permita salir de tal situación.
  • Eliminar la pobreza infantil mediante un complemento por hijo/a a cargo, para todos los hogares que estén por debajo del umbral de pobreza.
  • Asegurar una vivienda digna para los hogares en pobreza, mediante un complemento por vivienda, en los casos en los que no se disponga de una vivienda adecuada.
  • Incrementar la inclusión social, estableciendo itinerarios sociolaborales personalizados, con perspectiva de género, para favorecer la reincorporación al mercado de trabajo de las personas beneficiarias que estén en condiciones de trabajar.
  • Debe ser un sistema ágil y accesible que permita que cualquier persona que lo necesite pueda acceder y desarrollar el proceso de solicitud sin trabas burocráticas, y asegurando que se dispone de los apoyos necesarios para atender cualquier dificultad de comprensión y conexión digital.

La exclusión social y la desigualdad en España constituyen problemas profundos y multidimensionales, que requieren de una acción política decidida para ser erradicadas. Ha llegado la hora de concretar acciones que cambien positiva y eficazmente el destino de millones de personas. Una Renta Mínima Estatal es más necesaria que nunca.

Pon tus prejuicios en cuarentena. Defendemos el derecho de las personas a la garantía de ingresos para una vida digna. Actívate contra la Pobreza.

#RentaMínimaSí

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Accem aplaude la ratificación del Convenio contra la Trata para la Extracción de Órganos

El pasado 10 de marzo, el Consejo de Ministros acordó la ratificación, por parte de España, del Convenio del Consejo de Europa contra la trata de personas con fines de extracción de órganos.

Este convenio fue aprobado y abierto a la ratificación de los distintos países del Consejo de Europa en marzo de 2015 durante la celebración en Santiago de Compostela de la Conferencia Internacional contra el Tráfico de Órganos, entrando en vigor el 1 de marzo de 2018.

Este convenio es un instrumento que, con una perspectiva integral, define el delito de la trata de seres humanos dirigida a la extracción de órganos, y que contiene disposiciones para la protección de las víctimas y la persecución de los tratantes.

El convenio ahora ratificado criminaliza la extracción ilícita de órganos humanos de donantes vivos o fallecidos y su uso para trasplantes u otras finalidades. Igualmente, prevé una serie de medidas para asegurar la transparencia de los sistemas nacionales de trasplantes y el acceso a los mismos en condiciones de igualdad.

Por medio de este convenio se pretenden armonizar las legislaciones nacionales sobre la materia. La reciente ratificación permitirá a España adecuar el marco jurídico nacional e introducir una definición específica que incluya el conjunto de prácticas que son constitutivas de este delito.

Accem, como organización que trabaja día a día para la erradicación de todas las formas de trata de seres humanos, aplaude este nuevo paso dado en la lucha contra la trata en España.

En 2014, nuestra entidad recibió el reconocimiento de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) por participar activamente en la detección del primer caso de compraventa de órganos registrado en España.

 

 

 

Día Internacional contra la Discriminación Racial – Por la No Discriminación e Igualdad de Trato en la prestación sanitaria, en condiciones de igualdad

Este año 2020 va a ser recordado por la grave emergencia sanitaria ante la rápida propagación a nivel global del Covid-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la situación a la que nos enfrentamos como pandemia mundial. España y otros países del entorno europeo y mundial han tomado medidas drásticas en orden a contener la epidemia y proteger la salud pública de la ciudadanía afectada.

El 21 de marzo conmemoramos el Día Internacional contra la Discriminación Racial o Étnica, una vez más, y es notorio que, hoy, ante esta situación de extraordinaria gravedad, cobra una especial relevancia.

Sabemos que es de vital importancia para la humanidad detener y contener la expansión del virus y para ello los países afectados pueden declarar “estados de alarma o emergencia”, con medidas restrictivas de los derechos reconocidos en sus ordenamientos jurídicos que afectan temporalmente a su libre ejercicio por sus ciudadanos/as.

Si bien este escenario restrictivo de Derechos y Libertades de las personas es necesario, a fin de proteger la salud pública en el marco de la epidemia, no es menos cierto que, debe ser compatible y respetuoso con los Derechos Humanos.

Por ello, Accem como organización social, que trabaja para mejorar las condiciones de vida de las personas en situación de vulnerabilidad, muestra su preocupación e inquietud por la efectiva aplicación del Derecho a la Igualdad de Trato y No Discriminación, ante la adopción de medidas excepcionales y temporales que implica un estado de alarma como el decretado en España; en orden a la protección de todas las personas con independencia de su origen no nacional o condición.

Las personas migrantes, refugiadas, solicitantes de protección internacional, sin hogar, etc. que se encuentren en nuestro país, como sociedad de acogida, constituyen colectivos con especial vulnerabilidad aumentada ahora por la emergencia sanitaria a la que hacemos frente, mediante limitaciones temporales en nuestros derechos y libertades (ej.: libertad deambulatoria, derecho de reunión…).

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios (…)”.

El art 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, reconoce, en condiciones de Plena Igualdad, el derecho a la salud, entendido como un derecho a acceder a la asistencia médica, a la información sanitaria, a recibir tratamiento médico informado, etc. Se constata la prohibición de desigualdad y discriminación en la prestación de la asistencia sanitaria. También la Constitución Española recoge el derecho a la protección de la salud en su artículo 43; si bien no se configura como un derecho fundamental sí exige a los poderes públicos “organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios”.

Este precepto que hay que ponerlo en relación con el Derecho Fundamental a la Igualdad de Trato y No discriminación, recogido en el artículo 14 e informador de todo el derecho aplicable, incluso en estados de alarma como el decretado ante la alerta sanitaria de España.

Desde Accem, lamentamos y combatimos enérgicamente las actitudes y acciones xenófobas contra personas de nacionalidad china, contra personas de etnia gitana y/o contra aquellas personas en situación de vulnerabilidad que hemos conocido en los primeros embates de la epidemia, en nuestro país.

El nocivo virus no discrimina a nadie, nos trata e infecta a todos por igual seamos nacionales de origen o no, personas pobres o ricas, jóvenes o mayores, negras o blancas , gitanas o payas…. Hagamos todo por cumplir y hacer cumplir estos principios rectores, y apliquemos con mayor exigencia el Derecho fundamental a la Igualdad de Trato y No Discriminación, en la actuación de toda la ciudadanía y de los estados. Por razones de solidaridad social, de protección y garantía de los derechos humanos de los colectivos más vulnerables (personas sin hogar, refugiadas e inmigrantes) con quienes diariamente nos desempeñamos en nuestro cometido laboral; por compromiso colectivo; en suma, por principios de actuación de ciudadanía responsable e inclusiva.

Sin discriminación ni desigualdad alguna motivada por el origen diverso o condición de las personas afectadas por esta crisis, abogamos por la rotunda aplicación de un derecho fundamental irrenunciable para todos los seres humanos que siempre, antes, ahora y después de la emergencia sanitaria, debe constituir el núcleo de nuestras reivindicaciones en la celebración del Dia Internacional contra la Discriminación Racial o Étnica.

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Covid-19: La necesidad de proteger

Para una entidad como Accem, que sitúa a la persona en el centro de todos los valores que la definen y que tiene como misión la defensa de los derechos fundamentales, la atención y acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, el cuidado de las personas con las que trabajamos y del personal que forma el equipo Accem es nuestra principal preocupación.

Por ello apelamos a la responsabilidad individual y colectiva para que entre todos y todas consigamos frenar la expansión de la epidemia al tiempo que cuidamos de las personas y nos cuidamos. Es por esto que hacemos un llamamiento a las autoridades, a los Ayuntamientos de las localidades, para que:

  • Se tomen las medidas necesarias para evitar que esta situación incremente la desigualdad, la falta de cobertura de las  necesidades básicas y la atención a quien más lo necesita.
  • Se habiliten espacios para población en situación de vulnerabilidad que respondan a la especial situación de emergencia. Que faciliten respetar las normas de seguridad y prevención básicas al tiempo que permitan que no se dejen de proporcionar los servicios básicos a las personas que se encuentran en una situación de mayor desamparo.
  • Somos conscientes de la necesidad e importancia de nuestra labor, pero para poder cuidar hemos de cuidarnos y para ello necesitamos tener acceso a los medios y recursos necesarios, al igual que los y las profesionales sanitarios y de seguridad, que nos permitan trabajar en un entorno seguro.

Nuestro sentido de la responsabilidad y de colaboración para con el bien común ha determinado que, en la medida de lo posible, todo aquel personal que pueda desarrollar sus tareas desde el domicilio lo haga y que se quede en casa. Pero no podemos ni debemos, como sociedad, dejar de dar atención a quien más lo necesita y que, ante una situación así, incrementa aún más su vulnerabilidad.

Día Internacional de la Mujer – Por una mirada de género e interseccional que enfoque y refuerce a las mujeres

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, desde Accem queremos volver nuestra mirada hacia las mujeres invisibilizadas, aquellas que se enfrentan a dobles discriminaciones, a las que proporcionamos atención desde Accem.

Por eso este año visibilizamos y os invitamos a enfocar las necesidades de las mujeres refugiadas, las mujeres migrantes, las mujeres sin hogar, las mujeres privadas de libertad, las mujeres mayores, las niñas y adolescentes que emigran solas, las víctimas de la trata de seres humanos y las mujeres discriminadas por su origen racial o étnico o por su pertenencia a cualquier grupo social.

Todas ellas reflejan una enorme diversidad, pero el género aparece siempre como una variable decisiva. Todas ellas se enfrentan a la desigualdad y al riesgo de sufrir en primera persona la precariedad y situaciones de vulnerabilidad. Por todo esto desde Accem os proponemos una mirada de género e interseccional, que tenga en cuenta todos los factores individuales y colectivos que pueden generar discriminación, que se mezclan y se combinan entre sí, generando nuevas formas de discriminación.

Desde Accem también queremos poner de manifiesto la capacidad de estas mujeres para sobreponerse a las circunstancias y, desde sus propias herramientas y su propia fortaleza, articular estrategias para salir adelante. Es importante no revictimizar a estas mujeres, sino reconocer y hacer visible su fuerza y su lucha por plantar cara y enfrentarse a la adversidad.

En este 8 de marzo desde Accem también nos sumamos a los objetivos formulados por Naciones Unidas por los derechos de las mujeres y un futuro igualitario, en pos de la igualdad en la remuneración, igualdad a la hora de compartir el trabajo doméstico y de cuidados, para poner fin al acoso sexual y todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, por la implementación de servicios de salud que respondan a sus necesidades y por la participación de las mujeres en igualdad en la vida política y en la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida.

> Accede aquí al comunicado de Accem por el Día Internacional de la Mujer en pdf. 

Día Internacional del Migrante – Infancia migrante no acompañada: Garantizar su protección y bienestar; Defender su derecho a ser niños y niñas

Este 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, desde Accem queremos subrayar la necesidad y obligatoriedad de que se garantice la protección y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes que emigran solos/as, sin el acompañamiento de un adulto.

En los últimos meses hemos visto cómo estos menores han sido objeto de criminalización por parte de algunos sectores de la sociedad. Un acoso basado en afirmaciones llenas de estereotipos, generalizaciones y datos falsos, que provocan una alarma infundada en la ciudadanía y ponen en riesgo su seguridad.

La deshumanización que conlleva el uso generalizado del acrónimo MENA, para abreviar la terminología administrativa de menores extranjeros no acompañados, ha llevado a estigmatizar a niños, niñas y adolescentes que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad dentro del colectivo de personas migrantes.

Aunque sean menores, los motivos que llevan a estos niños y niñas a salir de sus países de origen son los mismos que los de las personas adultas, lo que les obliga a enfrentarse a situaciones que no se corresponden con su edad: pobreza, falta de futuro y expectativas; desprotección; catástrofes naturales; guerra, persecución, violencia y situaciones de violación generalizada de los derechos humanos.

A estos menores hay que ofrecerles protección; hay que garantizar el respeto y el acceso a sus derechos en condiciones de igualdad y, muy especialmente, hay que cuidar su derecho a soñar, su derecho al futuro y su derecho a ser tratados/as como niños y niñas, con sus ilusiones, sueños y esperanzas.

Es necesario recordar que, a partir de los principios de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la propia legislación nacional, la atención, acogida y protección a los niños y niñas migrantes no acompañados/as no es una opción, es una obligación legal.

Día Internacional del Voluntariado – La participación que cambia el mundo

Carta a los voluntarios y voluntarias de Accem

El 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado y desde Accem nos sumamos al reconocimiento de la labor que las personas voluntarias realizan en las organizaciones sociales.

Como personas voluntarias, a través de vuestra participación en la entidad, impulsáis la creación de una sociedad más justa, igualitaria y sostenible.

Desde Accem os mostramos nuestro más profundo agradecimiento y reconocimiento.

Son muchos los retos que compartimos con vosotras y vosotros, entre ellos implementar las acciones de voluntariado de forma que tengan impacto en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que marca la Agenda 2030, para contribuir a la erradicación de la pobreza, luchar contra las desigualdades y la injusticia, y abordar el cambio climático.

La Agenda 2030 que impulsó Naciones Unidas en 2015 afirmaba que “el voluntariado refuerza el compromiso cívico, protege la inclusión social, afianza la solidaridad y solidifica el sentido de apropiación de los resultados de desarrollo”, por lo tanto, desde Accem asumimos el compromiso y la responsabilidad de ofreceros espacios de participación en los que podáis ser agentes de cambio.

En los tiempos actuales, donde el futuro es incierto y los entornos volátiles, desde Accem debemos dar respuesta a los desafíos de manera simple, clara y ágil, estando en continua adaptación con el fin de conseguir una sociedad inclusiva. Gracias a las personas voluntarias, este recorrido será fructífero.

Gracias y feliz Día Internacional del Voluntariado.

 

Julia Fernandez Quintanilla
Directora General de Accem

Día de la Tolerancia – Accem reafirma su compromiso con una sociedad diversa e inclusiva

Con motivo del Día Internacional para la Tolerancia, que se celebra cada 16 de noviembre, desde Accem queremos reafirmar nuestro compromiso con una sociedad diversa e inclusiva como herramienta de transformación social.

El 12 de diciembre de 1996 fue proclamado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas y por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. En la Declaración de Principios se afirma que “la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, es el respeto y el reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los otros”.

En Accem compartimos los valores y principios motores de la Declaración, como organización en defensa de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades para todas las personas, con independencia del origen, género, origen nacional o étnico, orientación e identidad sexual, religión, opinión o grupo social.

La intolerancia conlleva formas de exclusión social y política, marginación de personas y/o grupos vulnerables, odio a todo lo diverso y discriminación. Por ello, y a pesar del tiempo transcurrido desde el origen declarativo, sigue siendo oportuno y necesario promover acciones positivas para garantizar la seguridad jurídica, la Igualdad de trato y no discriminación en derechos y oportunidades de los individuos y grupos socialmente vulnerables, como son la población refugiada y las personas inmigrantes.

Palabras y expresiones como xenofobia, discriminación, discurso de odio, agresión racista, expulsión inmigrantes… aparecen con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación escritos y orales. Hemos escuchado de determinados partidos políticos, con ocasión de las sucesivas campañas electorales habidas en nuestro país recientemente, la intensificación de la intolerancia, la atribución de culpas y responsabilidades a las personas migrantes y refugiadas, a quienes se utiliza como chivo expiatorio de los distintos problemas y conflictos sociales. En definitiva, hemos asistido a cómo se fomenta un discurso de odio, xenófobo y discriminatorio, contrario al respeto de la diversidad social de nuestro país.

Desde Accem queremos decir que en ningún caso puede utilizarse tal argumentario para justificar el quebrantamiento y vulneración de los valores fundamentales que sustentan los derechos humanos, las libertades, el pluralismo político, la democracia y el estado de derecho. La tolerancia han de practicarla las personas, los grupos sociales y políticos y los estados.

La intolerancia constituye una amenaza real ante los ODS 

El XIV Encuentro Estatal de Accem tuvo este año como hilo conductor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para transformar nuestro mundo: la Agenda 2030. La convivencia y promoción de los ODS, cuya meta es conseguir que la puesta en práctica de la Agenda para el Desarrollo afiance valores y principios universales como la solidaridad mundial, la inclusión social, la lucha contra la discriminación y la intolerancia, la igualdad de género, el fin de la pobreza, etc., constituye un eje fundamental de actuación presente y futura para quienes formamos parte de la entidad.

Desde Accem levantamos la voz contra cualquier forma de discriminación, difundimos y fomentamos la participación activa de la diversidad social, cultural, lingüística y étnica, y seguiremos contribuyendo a propiciar alianzas inclusivas a nivel local, regional y nacional entre los gobiernos y la sociedad civil responsable. Sigamos fortaleciendo los avances hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).