Día de la Tolerancia – Accem reafirma su compromiso con una sociedad diversa e inclusiva

Con motivo del Día Internacional para la Tolerancia, que se celebra cada 16 de noviembre, desde Accem queremos reafirmar nuestro compromiso con una sociedad diversa e inclusiva como herramienta de transformación social.

El 12 de diciembre de 1996 fue proclamado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas y por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. En la Declaración de Principios se afirma que “la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, es el respeto y el reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los otros”.

En Accem compartimos los valores y principios motores de la Declaración, como organización en defensa de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades para todas las personas, con independencia del origen, género, origen nacional o étnico, orientación e identidad sexual, religión, opinión o grupo social.

La intolerancia conlleva formas de exclusión social y política, marginación de personas y/o grupos vulnerables, odio a todo lo diverso y discriminación. Por ello, y a pesar del tiempo transcurrido desde el origen declarativo, sigue siendo oportuno y necesario promover acciones positivas para garantizar la seguridad jurídica, la Igualdad de trato y no discriminación en derechos y oportunidades de los individuos y grupos socialmente vulnerables, como son la población refugiada y las personas inmigrantes.

Palabras y expresiones como xenofobia, discriminación, discurso de odio, agresión racista, expulsión inmigrantes… aparecen con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación escritos y orales. Hemos escuchado de determinados partidos políticos, con ocasión de las sucesivas campañas electorales habidas en nuestro país recientemente, la intensificación de la intolerancia, la atribución de culpas y responsabilidades a las personas migrantes y refugiadas, a quienes se utiliza como chivo expiatorio de los distintos problemas y conflictos sociales. En definitiva, hemos asistido a cómo se fomenta un discurso de odio, xenófobo y discriminatorio, contrario al respeto de la diversidad social de nuestro país.

Desde Accem queremos decir que en ningún caso puede utilizarse tal argumentario para justificar el quebrantamiento y vulneración de los valores fundamentales que sustentan los derechos humanos, las libertades, el pluralismo político, la democracia y el estado de derecho. La tolerancia han de practicarla las personas, los grupos sociales y políticos y los estados.

La intolerancia constituye una amenaza real ante los ODS 

El XIV Encuentro Estatal de Accem tuvo este año como hilo conductor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para transformar nuestro mundo: la Agenda 2030. La convivencia y promoción de los ODS, cuya meta es conseguir que la puesta en práctica de la Agenda para el Desarrollo afiance valores y principios universales como la solidaridad mundial, la inclusión social, la lucha contra la discriminación y la intolerancia, la igualdad de género, el fin de la pobreza, etc., constituye un eje fundamental de actuación presente y futura para quienes formamos parte de la entidad.

Desde Accem levantamos la voz contra cualquier forma de discriminación, difundimos y fomentamos la participación activa de la diversidad social, cultural, lingüística y étnica, y seguiremos contribuyendo a propiciar alianzas inclusivas a nivel local, regional y nacional entre los gobiernos y la sociedad civil responsable. Sigamos fortaleciendo los avances hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Accem informa de agresión racista en Madrid

Accem confirma que a través de su servicio gratuito de atención a víctimas de discriminación ha prestado asistencia a un hombre víctima de una agresión racista el pasado día 27 de octubre en el madrileño barrio de Aluche.

El joven fue atacado por un grupo de hombres encapuchados que le interpelaron al grito de “negro de mierda, ¿dónde vas negrito?” y después le agredieron con botellas de cerveza y puñetazos. La víctima perdió la conciencia hasta que llegaron los servicios de emergencia. Fue trasladado a un centro hospitalario donde recibió varios puntos de sutura.

La denuncia por la agresión racista se formalizó el jueves 7 de noviembre en una comisaría de policía de Madrid. El joven denunciante tiene 21 años, es de origen subsahariano y solicitante de protección internacional. En la actualidad se encuentra bien y está recibiendo seguimiento psicológico por parte de Accem.

Desde Accem queremos mostrar públicamente nuestro más contundente rechazo a cualquier agresión de carácter racista y xenófobo.

Accem forma parte de un servicio gratuito de orientación y asistencia a víctimas de discriminación por origen racial o étnico. Sus responsables subrayan la importancia de dar a conocer este servicio para luchar contra la discriminación y frenar los delitos de odio.

Accem recuerda tres puntos urgentes y fundamentales para avanzar en la lucha contra la Trata de Seres Humanos

• Implementar un plan contra el trabajo forzoso.
• Aumentar los esfuerzos en la detección de las víctimas.
• Aprobar una ley integral contra la trata.

En este 18 de octubre, Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, queremos subrayar la necesidad y urgencia de que se ponga en marcha en España una política y un plan nacional contra el trabajo forzoso, en coherencia con los compromisos internacionales adquiridos y, particularmente, de la entrada en vigor del Protocolo de 2014 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativo al Convenio sobre Trabajo Forzoso.

Para que este instrumento sea efectivo debe traducirse en medidas concretas para la liberación y recuperación de las víctimas; el refuerzo de la legislación y el fortalecimiento de la inspección de trabajo, entre otros elementos clave. El trabajo forzoso supone una grave violación de los derechos humanos y una forma de trata de seres humanos, la llamada esclavitud del siglo XXI, que afecta según datos de la OIT a 40,3 millones de personas en el mundo.

La trata de seres humanos, en todas sus formas, no es una realidad ajena a nuestra sociedad. Por ello reiteramos, como hicimos el pasado 30 de julio en el Día Mundial contra la Trata, la necesidad de aumentar los esfuerzos en la detección e identificación de las víctimas, especialmente de los niños y niñas. Recordamos que ser víctima de trata es una de las causas por las que una persona puede solicitar asilo y constituye una herramienta de protección que puede habilitarse para muchas víctimas de trata cuya y vida y seguridad corre riesgo en caso de retorno a su país de origen.

Por último, volvemos a insistir en este día en la necesidad de que se apruebe en España una ley integral contra la trata de personas, que parta de un enfoque de derechos humanos, que abarque todas las formas de explotación y a todas las víctimas afectadas (mujeres, hombres, niñas, niños y personas transgénero).

Día Mundial de la Salud Mental – Las heridas ocultas de migrantes y refugiados

En vísperas del Día de la Salud Mental, Accem recuerda que las personas que viven duras experiencias migratorias pueden necesitar apoyo psicológico.

Los niños y niñas están más expuestos a eventos traumáticos y violentos en la vida y tienen menos capacidades para afrontarlos debido a su corta edad.

Es frecuente que mujeres migrantes y refugiadas hayan sufrido abusos sexuales, lo que puede provocar secuelas psicológicas.

 

El Día de la Salud Mental se celebra el próximo jueves, 10 de octubre en todo el mundo, poniendo este año el foco en la prevención del suicidio. Desde Accem se recuerda que la asistencia psicológica a las personas migrantes y las solicitantes de protección internacional es necesaria para favorecer la superación de experiencias traumáticas y fomentar el desarrollo de vidas plenas y autónomas.

En el último año Accem atendió a 15.000 personas migrantes y más de 14.000 solicitantes y beneficiarios de protección internacional. La organización cuenta con programas de asistencia urgente, centros de acogida y también asistencia psicosocial.

En muchos casos pueden haber vivido experiencias traumáticas en sus países de origen o durante el trayecto hasta el país de acogida, no es raro que hayan experimentado violencia. Es necesario afrontar esas circunstancias y la ayuda externa muchas veces se hace imprescindible. Se trata de experiencias especialmente duras en el caso de muchas mujeres migrantes y refugiadas, que han sufrido tratos desiguales, violación de sus derechos fundamentales, maltrato, abusos. Han sufrido en muchos casos agresiones sexuales o han sido víctimas de redes de trata de seres humanos, antes, durante e incluso después del desplazamiento. Estas experiencias son, en la mayoría de los casos, especialmente impactantes a nivel psicológico.

Experiencias traumáticas y choque de expectativas, principales factores

Los niños y niñas que llegan a España solos también muy vulnerables. Además de las duras experiencias se une a menudo la pérdida de familiares y seres queridos de referencia. Están por lo general más expuestos a eventos traumáticos y violentos en la vida y tienen menos capacidades para afrontarlos debido a su corta edad. No se debe olvidar que tras el acrónimo de MENA (menores no acompañados) se encuentran niños, niñas o adolescentes que están solos en un contexto desconocido.

De lo más común que se encuentran los especialistas de Accem en la asistencia psicológica es el choque de expectativas entre lo que las personas migrantes o solicitantes de asilo esperaban encontrar durante un duro periplo y que les mantuvo con fuerza y lo que finalmente encuentran al llegar a territorio español.

Los equipos de Accem trabajan, cuando es necesario, en la superación del impacto de las experiencias del pasado, algunas de ellas traumáticas, que pasa por facilitar la asimilación de sus historias de vida y ayudarlas a identificar su capacidad de resiliencia, resistencia y crecimiento postraumático.

Hay dos factores que pueden influir especialmente: la experiencia pasada que ha llevado a la persona a huir de su país de origen y las dificultades propias del proceso de adaptación a un nuevo entorno y el ajuste de expectativas respecto a la situación presente y la proyección hacia el futuro.

Respuestas normales a circunstancias anormales

Entre las poblaciones de acogida la prevalencia de la depresión y la ansiedad es superior a la de la población general, según apunta el Informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de personas refugiadas y migrantes en la región de Europa. El estudio pone de manifiesto el papel fundamental que desempeña la discriminación como barrera para acceder a la atención.

Por tanto, y desde la experiencia de Accem, las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional no sufren, por defecto, más enfermedades mentales que la población general. Son las circunstancias por las que se ven obligados a pasar las que aumentan el riesgo de padecer problemas de salud mental.

Son respuestas normales y universales ante circunstancias que no lo son. Las investigaciones sobre el impacto de hechos traumáticos confirman una mayor prevalencia de enfermedades mentales en víctimas de catástrofes, guerras y masacres a lo largo de la historia. Cuánto más intensas sean esas experiencias, hay mayores síntomas psicológicos.

Es sumamente importante ofrecer a estas personas una atención y apoyo psicológico que sostenga y facilite su proceso de adaptación al nuevo entorno, así como la evaluación, intervención terapéutica y/o derivación en aquellos casos más graves que así lo precisen. Es muy importante que en el trabajo terapéutico se dedique tiempo y esfuerzo a:

• Crear y asentar un vínculo terapéutico de confianza y seguridad.

• Identificar los recursos personales de afrontamiento de las personas atendidas.

• Trabajar desde una perspectiva transcultural.

• Fomentar una comunicación, coordinación y asesoramiento constante y fluido con los profesionales de la Salud Pública.

Es por ello fundamental dedicar recursos para favorecer su buena salud mental y facilitar su integración social.

 

Las migraciones climáticas, una razón para actuar frente al calentamiento global

  • La misión de Accem es la defensa de derechos, atención y acompañamiento de personas y colectivos, con particular atención al refugio y las migraciones. Los efectos del calentamiento global son especialmente graves para colectivos vulnerables.
  • En el marco de la Agenda 2030, las entidades sociales como Accem tienen la función de sensibilizar sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El objetivo 13 se centra en la acción por el clima.

La emergencia climática provoca ya que muchas personas migren en busca de recursos, un fenómeno que se acelerará de manera vertiginosa en las próximas décadas si no se toman medidas decididas. De aquí al año 2050 más de 140 millones de personas tendrían que desplazarse dentro de sus propios países, de acuerdo a un informe del Banco Mundial.

Las proyecciones de esta institución se centran en movimientos internos, pero subrayan que los migrantes climáticos no necesariamente se detienen en las fronteras. Actuar frente al calentamiento global es urgente también para nuestro futuro y el de nuestras sociedades.

África Subsahariana, Asia Meridional y América Latina serán con toda probabilidad las regiones más afectadas por sequías y diluvios, desertificación, por aumento del nivel del mar y de las temperaturas.

La degradación futura de la tierra utilizada para la agricultura y la ganadería, la ruptura de los ecosistemas frágiles y el agotamiento de recursos naturales vitales como el agua dulce llevará a que las poblaciones más vulnerables, las que se dedican a la agricultura y la pesca, tengan que desplazarse en busca de otros medios de vida. Las mujeres figuran entre los colectivos más amenazados por estos fenómenos.

Con toda probabilidad el problema no se limitará a esas áreas, sino que llegará a zonas limítrofes entre las que está España y provocará otros efectos con impacto a nivel internacional.

Las migraciones por razones climáticas son algo histórico. Los cambios medio ambientales y desastres naturales han influido siempre en la distribución de la población de nuestro planeta a lo largo de la historia. Sin embargo, el ritmo y las dimensiones de esos movimientos humanos se está acelerando cada vez más amenazando la capacidad de asimilación de nuestras sociedades.

Ese riesgo puede reducirse si se reducen las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y se apoyan la capacidad de adaptación de las población y países más vulnerables al cambio climático.

La ciudadanía es cada vez más consciente de la urgencia y magnitud del problema y por ello se ha convocado una Huelga Mundial por el Clima este 27 de septiembre con marchas y manifestaciones en decenas de localidades españolas.

Uno de los roles esenciales asignados a entidades como Accem en la consecución de los ODS es la función de sensibilización e incidencia política para alinear la acción de los poderes públicos con la Agenda 2030.

El Paso: otros cargaron el arma

A raíz del ataque terrorista que el pasado fin de semana acabó con la vida de 22 personas en El Paso (EE.UU.) desde Accem queremos expresar una vez más, junto al sentimiento de desolación por las víctimas, nuestra enorme preocupación por la extensión a escala global de los discursos de odio que se encuentran detrás de este tipo de crímenes.

Para que se produzcan ataques brutales como este es necesario un caldo de cultivo previo que se ha ido alimentando desde sectores extremistas, interesados en polarizar al conjunto de la sociedad. El racismo y la xenofobia; la utilización recurrente de generalizaciones, tópicos y estereotipos; la criminalización de colectivos como pueden ser, según el caso, las personas refugiadas, las personas migrantes o los llamados ‘MENA’; y, finalmente, el proceso de deshumanización que sufren las personas de estos colectivos, acaban por crear un clima que se convierte en el peligroso contexto en el que este tipo de hechos pueden suceder. En esta dinámica, y a pesar de que es algo que nos interpela a todos/as, es indudable la responsabilidad de aquellos que ostentan una posición de poder como responsables políticos, autoridades, líderes de opinión, etc. Una vez más, unos disparan el gatillo, pero otros cargaron antes el arma.

Desde Accem, como organización defensora de los derechos humanos, la igualdad de trato y la no discriminación, seguiremos alertando sobre las consecuencias del avance de los discursos de odio a través de nuestras campañas de sensibilización; seguiremos con nuestro trabajo cotidiano en favor de la convivencia y la integración social y seguiremos luchando contra la discriminación por origen racial o étnico a través de nuestros recursos especializados de asistencia a víctimas.

Niños y niñas, las víctimas invisibles de la trata de seres humanos

Con ocasión del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora este 30 de julio, queremos centrar la atención en los casos de trata de niños y niñas, por tratarse de situaciones invisibilizadas y cuyas víctimas se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad.

Muchos niños y niñas son captados en sus países de origen, aunque a menudo lo son en los países de tránsito cuando viajan solos durante sus trayectos migratorios. En otros casos la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran en los países de destino les expone a ser reclutados por las redes de trata, también debido a una falta de protección adecuada. De entre el extenso catálogo de formas que toma la trata de personas, además de la explotación sexual, los y las menores se ven abocados a otros tipos de explotación mucho menos visibles, como son el ejercicio de la mendicidad y la criminalidad de manera forzada o contraer matrimonio en contra de su voluntad.

Dificultades para la detección de víctimas de trata en el sistema español

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), casi un tercio de las víctimas de trata es menor de edad. Este dato contrasta con los últimos datos ofrecidos por el Ministerio del Interior, que muestran que entre 2013 y 2017 fueron detectadas cerca de 100.000 personas en situación de riesgo de ser víctimas de trata. Sin embargo, finalmente solo fueron reconocidas como tales 1.097, de las cuales, únicamente se tuvo constancia de 67 menores de edad. Esta diferencia pone de manifiesto las dificultades existentes en la recopilación de datos y las carencias en las herramientas existentes para llevar a cabo una correcta identificación de las víctimas de trata, especialmente en lo que respecta a niñas y niños.

Entre las causas que impiden hacer una identificación eficaz, encontramos que la realidad de la trata es un fenómeno en constante cambio: “Las redes de trata se adaptan continuamente a las nuevas rutas y flujos migratorios, a la vez que modifican sus métodos de captación y perfeccionan sus técnicas de manipulación y coacción para asegurarse el control de las víctimas. De esta manera, los protocolos y herramientas para combatir este fenómeno quedan rápidamente obsoletos”.

Más formación y recursos para hacer frente a las redes de trata

Desde Accem, que en 2014 logramos en nuestro país el segundo reconocimiento como persona refugiada a una víctima de trata, apuntamos a los estereotipos como uno de los elementos principales en las deficiencias en el sistema de detección: “Entre las víctimas no solo hay mujeres nigerianas y rumanas. Limitar los perfiles a unos cuantos estereotipos solo consigue que pasen desapercibidos otros tipos de víctimas y no se haga frente a las redes de trata como debiera hacerse”.

Para poder superar estas dificultades queremos señalar que “hace falta más formación para visibilizar todas las formas de trata más allá de la explotación sexual, y todas las personas que pueden ser afectadas”. Del mismo modo, se requieren más recursos y herramientas, no solo para visibilizar todas estas formas de trata invisibilizadas, sino también para garantizar la seguridad de las víctimas a la hora de denunciar estos casos, ya que muchas de ellas no lo hacen por las coacciones de los responsables de las redes criminales y por miedo a las represalias contra ellas o contra sus familias en sus países de origen.

Accem actúa contra la trata de personas

Accem es una organización sin ánimo de lucro de ámbito estatal que trabaja desde hace 28 años en la defensa de los derechos fundamentales, la atención y el acompañamiento a personas en riesgo o situación de exclusión social y de vulnerabilidad, como son las víctimas de trata.

Así, en 2014, Accem fue distinguida por la Organización Nacional de Trasplantes por su intervención en el primer intento fallido de compra-venta de órganos en España. Además, ese mismo año, la ONG logró la obtención del segundo reconocimiento como refugiada a una víctima de trata en nuestro país, dos hitos que avalan el trabajo de la organización en la lucha contra la trata de seres humanos.

Actualmente Accem forma parte de más de una treintena de espacios, redes y plataformas relacionadas con la lucha contra la trata, tanto a nivel europeo, como nacional y autonómico.

La Plataforma por la Gestión Policial de la Diversidad inicia en Madrid una ronda de contactos

Nota de prensa de la Plataforma por la Gestión Policial de la Diversidad, de la que Accem forma parte, sobre el inicio de una ronda de contactos institucionales en Madrid para impulsar la defensa de los derechos humanos y de la diversidad en los ámbitos municipales.

Los derechos humanos deben estar en el centro de la agenda política en Madrid

Después de la celebración de las elecciones municipales y de la conformación de los nuevos consistorios se inaugura una nueva legislatura en la que la participación de la sociedad civil organizada tiene un papel protagonista. En este contexto, la Plataforma por la Gestión Policial de la Diversidad ha decidido iniciar una amplia ronda de encuentros con el nuevo gobierno municipal y con los grupos políticos del Ayuntamiento de Madrid.

Dicha plataforma, que agrupa a diversas entidades sociales, entre ellas Accem, y organizaciones policiales, pretende impulsar durante esta legislatura un firme compromiso político con la defensa de la diversidad y los derechos humanos en los ámbitos municipales, empezando por Madrid. Para ello, mantendrá reuniones con el gobierno encabezado por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, así como con los partidos políticos que tienen representación en el pleno del consistorio madrileño. El objetivo es conseguir que las políticas públicas respeten, protejan y hagan efectivos los derechos humanos de toda la ciudadanía, incorporando la igualdad y la diversidad como pieza central de la acción de gobierno en la ciudad de Madrid.

Entre las propuestas que la Plataforma trasladará en estas reuniones se encuentran el fortalecimiento y la consolidación de la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid, la mejora del Proyecto Identificación Policial Eficaz (PIPE) y el desarrollo del Plan Estratégico de Derechos Humanos del Ayuntamiento de Madrid.

La Plataforma por la Gestión Policial de la Diversidad nació a mediados de 2010, como un espacio de encuentro entre representantes de la sociedad diversa y los servicios policiales, para impulsar y promover cambios en dichos servicios que mejoren sus procedimientos de actuación y garanticen a la sociedad diversa, especialmente a los colectivos minoritarios más vulnerables, un trato policial igualitario.

Esta plataforma está integrada hoy por un total de once organizaciones: Unijepol, Fundación Secretariado Gitano, RAIS, Red Acoge, Movimiento contra la Intolerancia, Plena Inclusión España, Fundación Cepaim, GayLesPol, FELGTB, Movimiento por la Paz y Accem. Además, dos entidades participan como observadoras: Amnistía Internacional y Open Society Foundations.

Las personas refugiadas LGTBI, una causa para visibilizar durante el Orgullo

En el mundo hay 70,8 millones de personas que se han visto obligadas a abandonar forzosamente sus hogares, la cifra más alta de toda la historia. Con motivo de la celebración del Orgullo LGTBI y de la conmemoración del 50 aniversario de su nacimiento, no queremos olvidar a los miles de personas que son perseguidas cada año a causa de su orientación sexual o su identidad de género, viéndose obligadas a huir en busca de la protección que sus países no pueden o no quieren brindarles. De hecho, actualmente 70 países criminalizan y persiguen a las personas LGTBI y 11 de ellos contemplan la pena de muerte.

España es uno de los pocos países que reconocen expresamente la persecución por orientación sexual o identidad de género como motivo para solicitar asilo. La mayoría de estas personas que piden protección internacional que atendemos en Accem provienen sobre todo de países como Venezuela, Marruecos, Colombia, Rusia o Senegal; aumentando considerablemente en número de solicitudes por este motivo con respecto al año anterior.

A todo el proceso traumático vivido, muchas de ellas suman un gran sentimiento de desarraigo debido a la ruptura familiar y social que se han visto obligadas a asumir debido a su condición sexual.

> Valeria y Camila, exiliadas por amor.

> El éxodo de Achraf.

 Analizamos la situación en España de las personas refugiadas LGTBI

A través de nuestro informe “La situación de las personas solicitantes de protección internacional y refugiadas LGTBI” queremos destacar la importancia de mejorar algunos aspectos en la atención en nuestro país a las personas que han sufrido persecución a causa de su orientación sexual o identidad de género y solicitan protección internacional.

Entre las medidas que proponemos se encuentran crear entornos seguros que faciliten la libre expresión de la identidad de los solicitantes, además de atajar otros tipos de discriminación que sufren en otros ámbitos como en los espacios sanitarios o en la búsqueda de vivienda.

La deshumanización y estigmatización invisibiliza y normaliza la dramática situación de las personas refugiadas

Este 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, queremos compartir nuestra extrema preocupación ante el rumbo que finalmente se ha impuesto en la UE para dar por finalizada la mayor crisis humanitaria vivida en lo que llevamos de siglo. Después de aplacar la exigencia ciudadana de no mantenerse indiferente, la prioridad de los Estados de la UE no ha sido otra que hacer todo lo posible para bloquear la llegada de personas refugiadas e inmigrantes. Los acuerdos con Turquía, Libia, Marruecos o los países del Sahel han servido a ese objetivo: hacer más difícil para refugiados/as y migrantes llegar a Europa.

Paralelamente se ha extendido por todo el continente, también por España, un discurso que llega a cuestionar incluso la vigencia de los derechos humanos, un mensaje de odio y de xenofobia que se arma de mentiras, prejuicios y estereotipos, pero que desgraciadamente va calando en una parte de la población. La profusión de desinformación y mensajes estigmatizantes en redes sociales y otros medios han contribuido a normalizar un discurso xenófobo y racista que deshumaniza a las víctimas y nos hace indiferentes ante la tragedia de miles de personas que sólo buscan un lugar seguro donde poner a salvo su vida.

Aunque fuera increíble hace solo unos años, en lugar de poner todos los medios posibles para evitar más muertes en el Mediterráneo, con más de 2.200 personas muertas o desaparecidas en el último año, se ha optado por dificultar hasta el extremo las labores de salvamento marítimo, invisibilizando y deshumanizando a las personas refugiadas y la dramática situación por la que pasan.

En España sólo 1 de cada 4 personas consigue protección internacional, pese a que la situación mundial hace que el número de personas que buscan refugio continúe aumentando y mientras que las vías legales y seguras no sólo no se habilitan, sino que se dificultan cada día más. En apenas 3 años el número de solicitudes llegadas a nuestro país casi se ha triplicado lo que provoca que el número de personas que están a la espera de su resolución aumente proporcionalmente.

Ante esta situación desde Accem hacemos un llamamiento a la responsabilidad de todos los actores sociales y a la propia ciudadanía para que no apartemos la mirada y no contribuyamos a la difusión de desinformación que deshumaniza generando indiferencia cuando no odio. Es urgente poner fin a esta crisis y esta situación.

Pincha aquí y descarga el comunicado.

 

Accem, 20 de junio de 2019

Contacto e información:
Área de Campañas y Comunicación
comunicacion@accem.es
671 077 344