Accem aplaude la ratificación del Convenio contra la Trata para la Extracción de Órganos

El pasado 10 de marzo, el Consejo de Ministros acordó la ratificación, por parte de España, del Convenio del Consejo de Europa contra la trata de personas con fines de extracción de órganos.

Este convenio fue aprobado y abierto a la ratificación de los distintos países del Consejo de Europa en marzo de 2015 durante la celebración en Santiago de Compostela de la Conferencia Internacional contra el Tráfico de Órganos, entrando en vigor el 1 de marzo de 2018.

Este convenio es un instrumento que, con una perspectiva integral, define el delito de la trata de seres humanos dirigida a la extracción de órganos, y que contiene disposiciones para la protección de las víctimas y la persecución de los tratantes.

El convenio ahora ratificado criminaliza la extracción ilícita de órganos humanos de donantes vivos o fallecidos y su uso para trasplantes u otras finalidades. Igualmente, prevé una serie de medidas para asegurar la transparencia de los sistemas nacionales de trasplantes y el acceso a los mismos en condiciones de igualdad.

Por medio de este convenio se pretenden armonizar las legislaciones nacionales sobre la materia. La reciente ratificación permitirá a España adecuar el marco jurídico nacional e introducir una definición específica que incluya el conjunto de prácticas que son constitutivas de este delito.

Accem, como organización que trabaja día a día para la erradicación de todas las formas de trata de seres humanos, aplaude este nuevo paso dado en la lucha contra la trata en España.

En 2014, nuestra entidad recibió el reconocimiento de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) por participar activamente en la detección del primer caso de compraventa de órganos registrado en España.

 

 

 

Día Internacional contra la Discriminación Racial – Por la No Discriminación e Igualdad de Trato en la prestación sanitaria, en condiciones de igualdad

Este año 2020 va a ser recordado por la grave emergencia sanitaria ante la rápida propagación a nivel global del Covid-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la situación a la que nos enfrentamos como pandemia mundial. España y otros países del entorno europeo y mundial han tomado medidas drásticas en orden a contener la epidemia y proteger la salud pública de la ciudadanía afectada.

El 21 de marzo conmemoramos el Día Internacional contra la Discriminación Racial o Étnica, una vez más, y es notorio que, hoy, ante esta situación de extraordinaria gravedad, cobra una especial relevancia.

Sabemos que es de vital importancia para la humanidad detener y contener la expansión del virus y para ello los países afectados pueden declarar “estados de alarma o emergencia”, con medidas restrictivas de los derechos reconocidos en sus ordenamientos jurídicos que afectan temporalmente a su libre ejercicio por sus ciudadanos/as.

Si bien este escenario restrictivo de Derechos y Libertades de las personas es necesario, a fin de proteger la salud pública en el marco de la epidemia, no es menos cierto que, debe ser compatible y respetuoso con los Derechos Humanos.

Por ello, Accem como organización social, que trabaja para mejorar las condiciones de vida de las personas en situación de vulnerabilidad, muestra su preocupación e inquietud por la efectiva aplicación del Derecho a la Igualdad de Trato y No Discriminación, ante la adopción de medidas excepcionales y temporales que implica un estado de alarma como el decretado en España; en orden a la protección de todas las personas con independencia de su origen no nacional o condición.

Las personas migrantes, refugiadas, solicitantes de protección internacional, sin hogar, etc. que se encuentren en nuestro país, como sociedad de acogida, constituyen colectivos con especial vulnerabilidad aumentada ahora por la emergencia sanitaria a la que hacemos frente, mediante limitaciones temporales en nuestros derechos y libertades (ej.: libertad deambulatoria, derecho de reunión…).

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios (…)”.

El art 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, reconoce, en condiciones de Plena Igualdad, el derecho a la salud, entendido como un derecho a acceder a la asistencia médica, a la información sanitaria, a recibir tratamiento médico informado, etc. Se constata la prohibición de desigualdad y discriminación en la prestación de la asistencia sanitaria. También la Constitución Española recoge el derecho a la protección de la salud en su artículo 43; si bien no se configura como un derecho fundamental sí exige a los poderes públicos “organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios”.

Este precepto que hay que ponerlo en relación con el Derecho Fundamental a la Igualdad de Trato y No discriminación, recogido en el artículo 14 e informador de todo el derecho aplicable, incluso en estados de alarma como el decretado ante la alerta sanitaria de España.

Desde Accem, lamentamos y combatimos enérgicamente las actitudes y acciones xenófobas contra personas de nacionalidad china, contra personas de etnia gitana y/o contra aquellas personas en situación de vulnerabilidad que hemos conocido en los primeros embates de la epidemia, en nuestro país.

El nocivo virus no discrimina a nadie, nos trata e infecta a todos por igual seamos nacionales de origen o no, personas pobres o ricas, jóvenes o mayores, negras o blancas , gitanas o payas…. Hagamos todo por cumplir y hacer cumplir estos principios rectores, y apliquemos con mayor exigencia el Derecho fundamental a la Igualdad de Trato y No Discriminación, en la actuación de toda la ciudadanía y de los estados. Por razones de solidaridad social, de protección y garantía de los derechos humanos de los colectivos más vulnerables (personas sin hogar, refugiadas e inmigrantes) con quienes diariamente nos desempeñamos en nuestro cometido laboral; por compromiso colectivo; en suma, por principios de actuación de ciudadanía responsable e inclusiva.

Sin discriminación ni desigualdad alguna motivada por el origen diverso o condición de las personas afectadas por esta crisis, abogamos por la rotunda aplicación de un derecho fundamental irrenunciable para todos los seres humanos que siempre, antes, ahora y después de la emergencia sanitaria, debe constituir el núcleo de nuestras reivindicaciones en la celebración del Dia Internacional contra la Discriminación Racial o Étnica.

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Covid-19: La necesidad de proteger

Para una entidad como Accem, que sitúa a la persona en el centro de todos los valores que la definen y que tiene como misión la defensa de los derechos fundamentales, la atención y acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social, el cuidado de las personas con las que trabajamos y del personal que forma el equipo Accem es nuestra principal preocupación.

Por ello apelamos a la responsabilidad individual y colectiva para que entre todos y todas consigamos frenar la expansión de la epidemia al tiempo que cuidamos de las personas y nos cuidamos. Es por esto que hacemos un llamamiento a las autoridades, a los Ayuntamientos de las localidades, para que:

  • Se tomen las medidas necesarias para evitar que esta situación incremente la desigualdad, la falta de cobertura de las  necesidades básicas y la atención a quien más lo necesita.
  • Se habiliten espacios para población en situación de vulnerabilidad que respondan a la especial situación de emergencia. Que faciliten respetar las normas de seguridad y prevención básicas al tiempo que permitan que no se dejen de proporcionar los servicios básicos a las personas que se encuentran en una situación de mayor desamparo.
  • Somos conscientes de la necesidad e importancia de nuestra labor, pero para poder cuidar hemos de cuidarnos y para ello necesitamos tener acceso a los medios y recursos necesarios, al igual que los y las profesionales sanitarios y de seguridad, que nos permitan trabajar en un entorno seguro.

Nuestro sentido de la responsabilidad y de colaboración para con el bien común ha determinado que, en la medida de lo posible, todo aquel personal que pueda desarrollar sus tareas desde el domicilio lo haga y que se quede en casa. Pero no podemos ni debemos, como sociedad, dejar de dar atención a quien más lo necesita y que, ante una situación así, incrementa aún más su vulnerabilidad.

Día Internacional de la Mujer – Por una mirada de género e interseccional que enfoque y refuerce a las mujeres

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, desde Accem queremos volver nuestra mirada hacia las mujeres invisibilizadas, aquellas que se enfrentan a dobles discriminaciones, a las que proporcionamos atención desde Accem.

Por eso este año visibilizamos y os invitamos a enfocar las necesidades de las mujeres refugiadas, las mujeres migrantes, las mujeres sin hogar, las mujeres privadas de libertad, las mujeres mayores, las niñas y adolescentes que emigran solas, las víctimas de la trata de seres humanos y las mujeres discriminadas por su origen racial o étnico o por su pertenencia a cualquier grupo social.

Todas ellas reflejan una enorme diversidad, pero el género aparece siempre como una variable decisiva. Todas ellas se enfrentan a la desigualdad y al riesgo de sufrir en primera persona la precariedad y situaciones de vulnerabilidad. Por todo esto desde Accem os proponemos una mirada de género e interseccional, que tenga en cuenta todos los factores individuales y colectivos que pueden generar discriminación, que se mezclan y se combinan entre sí, generando nuevas formas de discriminación.

Desde Accem también queremos poner de manifiesto la capacidad de estas mujeres para sobreponerse a las circunstancias y, desde sus propias herramientas y su propia fortaleza, articular estrategias para salir adelante. Es importante no revictimizar a estas mujeres, sino reconocer y hacer visible su fuerza y su lucha por plantar cara y enfrentarse a la adversidad.

En este 8 de marzo desde Accem también nos sumamos a los objetivos formulados por Naciones Unidas por los derechos de las mujeres y un futuro igualitario, en pos de la igualdad en la remuneración, igualdad a la hora de compartir el trabajo doméstico y de cuidados, para poner fin al acoso sexual y todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, por la implementación de servicios de salud que respondan a sus necesidades y por la participación de las mujeres en igualdad en la vida política y en la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida.

> Accede aquí al comunicado de Accem por el Día Internacional de la Mujer en pdf. 

Infancia migrante no acompañada: Garantizar su protección y bienestar; Defender su derecho a ser niños y niñas

Este 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, desde Accem queremos subrayar la necesidad y obligatoriedad de que se garantice la protección y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes que emigran solos/as, sin el acompañamiento de un adulto.

En los últimos meses hemos visto cómo estos menores han sido objeto de criminalización por parte de algunos sectores de la sociedad. Un acoso basado en afirmaciones llenas de estereotipos, generalizaciones y datos falsos, que provocan una alarma infundada en la ciudadanía y ponen en riesgo su seguridad.

La deshumanización que conlleva el uso generalizado del acrónimo MENA, para abreviar la terminología administrativa de menores extranjeros no acompañados, ha llevado a estigmatizar a niños, niñas y adolescentes que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad dentro del colectivo de personas migrantes.

Aunque sean menores, los motivos que llevan a estos niños y niñas a salir de sus países de origen son los mismos que los de las personas adultas, lo que les obliga a enfrentarse a situaciones que no se corresponden con su edad: pobreza, falta de futuro y expectativas; desprotección; catástrofes naturales; guerra, persecución, violencia y situaciones de violación generalizada de los derechos humanos.

A estos menores hay que ofrecerles protección; hay que garantizar el respeto y el acceso a sus derechos en condiciones de igualdad y, muy especialmente, hay que cuidar su derecho a soñar, su derecho al futuro y su derecho a ser tratados/as como niños y niñas, con sus ilusiones, sueños y esperanzas.

Es necesario recordar que, a partir de los principios de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la propia legislación nacional, la atención, acogida y protección a los niños y niñas migrantes no acompañados/as no es una opción, es una obligación legal.

Día Internacional del Voluntariado – La participación que cambia el mundo

Carta a los voluntarios y voluntarias de Accem

El 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado y desde Accem nos sumamos al reconocimiento de la labor que las personas voluntarias realizan en las organizaciones sociales.

Como personas voluntarias, a través de vuestra participación en la entidad, impulsáis la creación de una sociedad más justa, igualitaria y sostenible.

Desde Accem os mostramos nuestro más profundo agradecimiento y reconocimiento.

Son muchos los retos que compartimos con vosotras y vosotros, entre ellos implementar las acciones de voluntariado de forma que tengan impacto en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que marca la Agenda 2030, para contribuir a la erradicación de la pobreza, luchar contra las desigualdades y la injusticia, y abordar el cambio climático.

La Agenda 2030 que impulsó Naciones Unidas en 2015 afirmaba que “el voluntariado refuerza el compromiso cívico, protege la inclusión social, afianza la solidaridad y solidifica el sentido de apropiación de los resultados de desarrollo”, por lo tanto, desde Accem asumimos el compromiso y la responsabilidad de ofreceros espacios de participación en los que podáis ser agentes de cambio.

En los tiempos actuales, donde el futuro es incierto y los entornos volátiles, desde Accem debemos dar respuesta a los desafíos de manera simple, clara y ágil, estando en continua adaptación con el fin de conseguir una sociedad inclusiva. Gracias a las personas voluntarias, este recorrido será fructífero.

Gracias y feliz Día Internacional del Voluntariado.

 

Julia Fernandez Quintanilla
Directora General de Accem

Día de la Tolerancia – Accem reafirma su compromiso con una sociedad diversa e inclusiva

Con motivo del Día Internacional para la Tolerancia, que se celebra cada 16 de noviembre, desde Accem queremos reafirmar nuestro compromiso con una sociedad diversa e inclusiva como herramienta de transformación social.

El 12 de diciembre de 1996 fue proclamado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas y por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. En la Declaración de Principios se afirma que “la tolerancia no es indulgencia o indiferencia, es el respeto y el reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los otros”.

En Accem compartimos los valores y principios motores de la Declaración, como organización en defensa de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades para todas las personas, con independencia del origen, género, origen nacional o étnico, orientación e identidad sexual, religión, opinión o grupo social.

La intolerancia conlleva formas de exclusión social y política, marginación de personas y/o grupos vulnerables, odio a todo lo diverso y discriminación. Por ello, y a pesar del tiempo transcurrido desde el origen declarativo, sigue siendo oportuno y necesario promover acciones positivas para garantizar la seguridad jurídica, la Igualdad de trato y no discriminación en derechos y oportunidades de los individuos y grupos socialmente vulnerables, como son la población refugiada y las personas inmigrantes.

Palabras y expresiones como xenofobia, discriminación, discurso de odio, agresión racista, expulsión inmigrantes… aparecen con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación escritos y orales. Hemos escuchado de determinados partidos políticos, con ocasión de las sucesivas campañas electorales habidas en nuestro país recientemente, la intensificación de la intolerancia, la atribución de culpas y responsabilidades a las personas migrantes y refugiadas, a quienes se utiliza como chivo expiatorio de los distintos problemas y conflictos sociales. En definitiva, hemos asistido a cómo se fomenta un discurso de odio, xenófobo y discriminatorio, contrario al respeto de la diversidad social de nuestro país.

Desde Accem queremos decir que en ningún caso puede utilizarse tal argumentario para justificar el quebrantamiento y vulneración de los valores fundamentales que sustentan los derechos humanos, las libertades, el pluralismo político, la democracia y el estado de derecho. La tolerancia han de practicarla las personas, los grupos sociales y políticos y los estados.

La intolerancia constituye una amenaza real ante los ODS 

El XIV Encuentro Estatal de Accem tuvo este año como hilo conductor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para transformar nuestro mundo: la Agenda 2030. La convivencia y promoción de los ODS, cuya meta es conseguir que la puesta en práctica de la Agenda para el Desarrollo afiance valores y principios universales como la solidaridad mundial, la inclusión social, la lucha contra la discriminación y la intolerancia, la igualdad de género, el fin de la pobreza, etc., constituye un eje fundamental de actuación presente y futura para quienes formamos parte de la entidad.

Desde Accem levantamos la voz contra cualquier forma de discriminación, difundimos y fomentamos la participación activa de la diversidad social, cultural, lingüística y étnica, y seguiremos contribuyendo a propiciar alianzas inclusivas a nivel local, regional y nacional entre los gobiernos y la sociedad civil responsable. Sigamos fortaleciendo los avances hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Accem informa de agresión racista en Madrid

Accem confirma que a través de su servicio gratuito de atención a víctimas de discriminación ha prestado asistencia a un hombre víctima de una agresión racista el pasado día 27 de octubre en el madrileño barrio de Aluche.

El joven fue atacado por un grupo de hombres encapuchados que le interpelaron al grito de “negro de mierda, ¿dónde vas negrito?” y después le agredieron con botellas de cerveza y puñetazos. La víctima perdió la conciencia hasta que llegaron los servicios de emergencia. Fue trasladado a un centro hospitalario donde recibió varios puntos de sutura.

La denuncia por la agresión racista se formalizó el jueves 7 de noviembre en una comisaría de policía de Madrid. El joven denunciante tiene 21 años, es de origen subsahariano y solicitante de protección internacional. En la actualidad se encuentra bien y está recibiendo seguimiento psicológico por parte de Accem.

Desde Accem queremos mostrar públicamente nuestro más contundente rechazo a cualquier agresión de carácter racista y xenófobo.

Accem forma parte de un servicio gratuito de orientación y asistencia a víctimas de discriminación por origen racial o étnico. Sus responsables subrayan la importancia de dar a conocer este servicio para luchar contra la discriminación y frenar los delitos de odio.

Accem recuerda tres puntos urgentes y fundamentales para avanzar en la lucha contra la Trata de Seres Humanos

• Implementar un plan contra el trabajo forzoso.
• Aumentar los esfuerzos en la detección de las víctimas.
• Aprobar una ley integral contra la trata.

En este 18 de octubre, Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, queremos subrayar la necesidad y urgencia de que se ponga en marcha en España una política y un plan nacional contra el trabajo forzoso, en coherencia con los compromisos internacionales adquiridos y, particularmente, de la entrada en vigor del Protocolo de 2014 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativo al Convenio sobre Trabajo Forzoso.

Para que este instrumento sea efectivo debe traducirse en medidas concretas para la liberación y recuperación de las víctimas; el refuerzo de la legislación y el fortalecimiento de la inspección de trabajo, entre otros elementos clave. El trabajo forzoso supone una grave violación de los derechos humanos y una forma de trata de seres humanos, la llamada esclavitud del siglo XXI, que afecta según datos de la OIT a 40,3 millones de personas en el mundo.

La trata de seres humanos, en todas sus formas, no es una realidad ajena a nuestra sociedad. Por ello reiteramos, como hicimos el pasado 30 de julio en el Día Mundial contra la Trata, la necesidad de aumentar los esfuerzos en la detección e identificación de las víctimas, especialmente de los niños y niñas. Recordamos que ser víctima de trata es una de las causas por las que una persona puede solicitar asilo y constituye una herramienta de protección que puede habilitarse para muchas víctimas de trata cuya y vida y seguridad corre riesgo en caso de retorno a su país de origen.

Por último, volvemos a insistir en este día en la necesidad de que se apruebe en España una ley integral contra la trata de personas, que parta de un enfoque de derechos humanos, que abarque todas las formas de explotación y a todas las víctimas afectadas (mujeres, hombres, niñas, niños y personas transgénero).

Día Mundial de la Salud Mental – Las heridas ocultas de migrantes y refugiados

En vísperas del Día de la Salud Mental, Accem recuerda que las personas que viven duras experiencias migratorias pueden necesitar apoyo psicológico.

Los niños y niñas están más expuestos a eventos traumáticos y violentos en la vida y tienen menos capacidades para afrontarlos debido a su corta edad.

Es frecuente que mujeres migrantes y refugiadas hayan sufrido abusos sexuales, lo que puede provocar secuelas psicológicas.

 

El Día de la Salud Mental se celebra el próximo jueves, 10 de octubre en todo el mundo, poniendo este año el foco en la prevención del suicidio. Desde Accem se recuerda que la asistencia psicológica a las personas migrantes y las solicitantes de protección internacional es necesaria para favorecer la superación de experiencias traumáticas y fomentar el desarrollo de vidas plenas y autónomas.

En el último año Accem atendió a 15.000 personas migrantes y más de 14.000 solicitantes y beneficiarios de protección internacional. La organización cuenta con programas de asistencia urgente, centros de acogida y también asistencia psicosocial.

En muchos casos pueden haber vivido experiencias traumáticas en sus países de origen o durante el trayecto hasta el país de acogida, no es raro que hayan experimentado violencia. Es necesario afrontar esas circunstancias y la ayuda externa muchas veces se hace imprescindible. Se trata de experiencias especialmente duras en el caso de muchas mujeres migrantes y refugiadas, que han sufrido tratos desiguales, violación de sus derechos fundamentales, maltrato, abusos. Han sufrido en muchos casos agresiones sexuales o han sido víctimas de redes de trata de seres humanos, antes, durante e incluso después del desplazamiento. Estas experiencias son, en la mayoría de los casos, especialmente impactantes a nivel psicológico.

Experiencias traumáticas y choque de expectativas, principales factores

Los niños y niñas que llegan a España solos también muy vulnerables. Además de las duras experiencias se une a menudo la pérdida de familiares y seres queridos de referencia. Están por lo general más expuestos a eventos traumáticos y violentos en la vida y tienen menos capacidades para afrontarlos debido a su corta edad. No se debe olvidar que tras el acrónimo de MENA (menores no acompañados) se encuentran niños, niñas o adolescentes que están solos en un contexto desconocido.

De lo más común que se encuentran los especialistas de Accem en la asistencia psicológica es el choque de expectativas entre lo que las personas migrantes o solicitantes de asilo esperaban encontrar durante un duro periplo y que les mantuvo con fuerza y lo que finalmente encuentran al llegar a territorio español.

Los equipos de Accem trabajan, cuando es necesario, en la superación del impacto de las experiencias del pasado, algunas de ellas traumáticas, que pasa por facilitar la asimilación de sus historias de vida y ayudarlas a identificar su capacidad de resiliencia, resistencia y crecimiento postraumático.

Hay dos factores que pueden influir especialmente: la experiencia pasada que ha llevado a la persona a huir de su país de origen y las dificultades propias del proceso de adaptación a un nuevo entorno y el ajuste de expectativas respecto a la situación presente y la proyección hacia el futuro.

Respuestas normales a circunstancias anormales

Entre las poblaciones de acogida la prevalencia de la depresión y la ansiedad es superior a la de la población general, según apunta el Informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de personas refugiadas y migrantes en la región de Europa. El estudio pone de manifiesto el papel fundamental que desempeña la discriminación como barrera para acceder a la atención.

Por tanto, y desde la experiencia de Accem, las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional no sufren, por defecto, más enfermedades mentales que la población general. Son las circunstancias por las que se ven obligados a pasar las que aumentan el riesgo de padecer problemas de salud mental.

Son respuestas normales y universales ante circunstancias que no lo son. Las investigaciones sobre el impacto de hechos traumáticos confirman una mayor prevalencia de enfermedades mentales en víctimas de catástrofes, guerras y masacres a lo largo de la historia. Cuánto más intensas sean esas experiencias, hay mayores síntomas psicológicos.

Es sumamente importante ofrecer a estas personas una atención y apoyo psicológico que sostenga y facilite su proceso de adaptación al nuevo entorno, así como la evaluación, intervención terapéutica y/o derivación en aquellos casos más graves que así lo precisen. Es muy importante que en el trabajo terapéutico se dedique tiempo y esfuerzo a:

• Crear y asentar un vínculo terapéutico de confianza y seguridad.

• Identificar los recursos personales de afrontamiento de las personas atendidas.

• Trabajar desde una perspectiva transcultural.

• Fomentar una comunicación, coordinación y asesoramiento constante y fluido con los profesionales de la Salud Pública.

Es por ello fundamental dedicar recursos para favorecer su buena salud mental y facilitar su integración social.