Resumen del año para despedir 2017

2017 llega a su fin y desde Accem queremos aprovechar este momento de hacer balance para compartir algunos datos y cifras, recordar algunos hitos que marcaron estos doce meses para nosotros y nosotras y trazar las líneas principales que marcaron nuestro camino en este año que ahora termina.

En este año hemos reforzado nuestro papel como organización de referencia en la atención y acogida a personas refugiadas. Hemos celebrado los 25 años trabajando con personas refugiadas, desde nuestros comienzos en los centros de Sigüenza, León y Asturias, un bagaje y una experiencia que nos avalan. Actualmente, estamos asumiendo el reto de la acogida a las personas reubicadas desde Grecia e Italia y reasentadas desde Turquía, Líbano o Jordania.

Seguimos apostando por nuestro modelo de intervención integral y orientado desde el primer momento a la integración social. Para ello, ponemos a disposición de las personas atendidas un amplio abanico de recursos y servicios: atención social, jurídica, psicológica, clases de idioma, mediación, inserción laboral, etc.

Por otra parte, en un año en el que han aumentado sensiblemente las llegadas de personas inmigrantes a las costas españolas, desde Accem hemos sabido estar a la altura de las circunstancias, garantizando un trato digno y humano a las más de 2.800 personas que han pasado por nuestros recursos.

Hemos seguido trabajando con los colectivos en situación socialmente más vulnerable, como las personas sin hogar, las víctimas de trata de seres humanos y los menores extranjeros no acompañados. Asimismo, en 2017 seguimos afianzando nuestro trabajo con personas mayores con el fomento de un envejecimiento activo y también en el ámbito de la salud mental y la diversidad funcional.

Para nosotros y nosotras la sensibilización social es una prioridad. Hemos seguido insistiendo en promover entre la ciudadanía la empatía y la solidaridad con las personas refugiadas; exigiendo el establecimiento de vías legales y seguras para las personas refugiadas e inmigrantes; extendiendo nuestro mensaje en favor del reconocimiento del valor de la diversidad como elemento de riqueza para nuestra sociedad e impulsando la igualdad de trato y la lucha contra la discriminación.

De manera muy especial, hemos dirigido nuestra mirada hacia las mujeres, deteniéndonos y enfocando hacia las formas de violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo, especialmente centrados/as, por el desarrollo de nuestra acción, en las mujeres refugiadas e inmigrantes. Así, estrenamos el cortometraje de animación “Penélope” y nuestra web dedicada a las mujeres refugiadas.

Además, en 2017 cumplimos quince ediciones de nuestro Ciclo Refugiados en el Cine. Por este motivo fuimos honrados con la concesión de la Medalla Lumière. En el capítulo de reconocimientos también queremos destacar el premio al mejor modelo de mediación que se concedió al Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural, que desarrollamos en los barrios de Cañada Real Galiana en Madrid y Bailén-Miraflores en Málaga.

En este año de crecimiento para nuestra entidad, decidimos emprender una serie de cambios con los que reforzar nuestro camino. Así, renovamos nuestra imagen corporativa, con cambio de logo incluido; realizamos un audiovisual para contar quiénes somos y qué hacemos y cambiamos nuestra web, puerta de entrada digital a nuestra organización.

Este ha sido un recorrido a grandes pasos por lo que ha sido 2017 para nosotros y nosotras, un recorrido que quizás podríamos resumir en una frase: fue un año en el que continuamos esforzándonos y trabajando duro para desarrollar mejor nuestra misión de defender los derechos fundamentales de todas las personas y atender y acompañar de la mejor forma a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social.

En 2018 continuaremos haciéndolo.