5-D – Día Internacional del Voluntariado: Carta abierta a los voluntarios y las voluntarias de Accem

Como cada 5 de diciembre, desde Accem nos sumamos a la conmemoración del Día Internacional del Voluntariado, un día que fue decretado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 40/212 del 17 de diciembre de 1985. Desde entonces, el Día Internacional del Voluntariado ha sido una celebración estratégica, que se aprovecha para poner en valor y destacar las contribuciones del voluntariado hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Unos objetivos que incluyen combatir la pobreza, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación medioambiental y la discriminación hacia las mujeres.

En Accem compartimos la afirmación de Ban Ki-Moon, que fuera secretario general de las Naciones Unidas: “El voluntariado se basa en los valores de la solidaridad y de la confianza mutua y trasciende todas las fronteras culturales, lingüísticas y geográficas”.

Casi mil personas habéis formado parte del equipo de voluntariado de Accem en los últimos tiempos. Un equipo intercultural representado por 49 nacionalidades diferentes. Un equipo de mujeres y hombres que desarrollando actividades de voluntariado expresáis vuestra vocación de participación social y ciudadana y vuestro compromiso solidario. Un equipo que con su gran apoyo ha favorecido el proceso de integración de personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional, migrantes y personas en riesgo de exclusión social.

Esta forma de participación activa en nuestra sociedad, sobre todo en las actuales circunstancias que vivimos, constituye un estímulo para continuar la lucha por superar la desigualdad social y para trabajar por la inclusión de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. Este es el desafío que habéis asumido y que ponéis en práctica día a día haciendo realidad valores como la solidaridad y la justicia social, que son pilares básicos para la construcción de una sociedad intercultural e inclusiva.

Hoy queremos expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento por vuestra participación y esfuerzo. Por vuestro compromiso y por la calidad humana y la cercanía que habéis demostrado en las múltiples actividades voluntarias que realizáis en Accem. También queremos destacar la importancia de vuestra participación en el XII Encuentro Nacional de Accem, una experiencia enriquecedora de aprendizaje y comunicación entre todas las personas que hacemos parte de esta entidad.

Gracias por aportar de manera libre y desinteresada vuestro tiempo y esfuerzo para el desarrollo social, por seguir luchando día a día y codo a codo para construir una sociedad más justa y equitativa, digna para todo ser humano.

¡Gracias!

 

Pedro Puente Fernández                                                                             Julia Fernández Quintanilla
Presidente de Accem                                                                                   Directora General de Accem

 

 

 

 

Milos Forman, cineasta…y refugiado

Seguro que conoces la película “Alguien voló sobre el nido del cuco”, dirigida por Milos Forman. ¿Pero sabías que Forman fue también refugiado?

Milos Forman, cineasta de origen checo nacido en 1932, ha dejado para la posteridad títulos como la citada “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975) o “Amadeus” (1984), por las que consiguió el Oscar de Hollywood en la categoría de Mejor Director. También llevan su firma “El escándalo de Larry Flint” y “Ragtime”, potente película en la que abordó la realidad de la discriminación racial en Estados Unidos a principios del s. XX.

Pero hoy hablamos de Milos Forman dentro de nuestra serie #RefugiadxsCélebres para recordar cómo se vio obligado a convertirse en refugiado después de que en 1968 la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieran Checoslovaquia para acabar con los vientos renovadores de la Primavera de Praga.

Precisamente, Forman se inscribía en un movimiento cinematográfico conocido como la Nova Viná (Nueva Ola) que trataba de romper con los moldes del realismo imperante en el país socialista y buscaba nuevas vías de expresión artística.

© profimedia.cz para magazin.e15.cz

Después de la invasión soviética algunos de sus protagonistas, como es el caso del cineasta, se exiliaron, mientras que muchos de los que se quedaron tardaron mucho en poder volver a filmar. Además, fueron numerosos los títulos censurados.

Milos Forman se encontraba fuera del país en el momento de la invasión. Forman fue consciente de que si regresaba no podría seguir trabajando con libertad y decidió exiliarse en Estados Unidos, donde se instaló en Nueva York; se convirtió en profesor de la Universidad de Columbia y cosechó grandes éxitos con películas como las anteriormente mencionadas.

Por cierto que la vida de Milos Forman se había visto marcada desde su misma infancia por la persecución y la violencia. Forman se quedó huérfano muy pronto después de que sus padres murieran en los campos de concentración nazis de Auschwitz y Buchenwald.

#ConLxsRefugiadxs
#RefugiadxsCélebres