Comunicado de Accem ante los atentados en Catalunya

Hoy queremos expresar nuestra solidaridad más profunda con todas las víctimas de los atentados terroristas que tuvieron lugar en la tarde y en la noche de ayer en Catalunya, primero en Barcelona y después en Cambrils (Tarragona). Un total de 13 personas fallecieron en estos atentados y más de un centenar resultaron heridas. Queremos en primer lugar transmitir nuestra tristeza y nuestro pesar, unirnos al dolor de las familias y amigos/as de las víctimas y desear una pronta recuperación a las personas heridas.

Queremos en segundo lugar expresar nuestra condena total a estos atentados, nacidos del odio y el absoluto desprecio por la vida y por la libertad. Los autores de estos atentados no pueden sino provocarnos el mayor de los rechazos. Su objetivo no era otro que causar todo el dolor posible de forma indiscriminada y sembrar el terror entre el conjunto de la ciudadanía.

Pero también, desde Accem, como organización social con 25 años de experiencia trabajando a favor de la integración social de las personas refugiadas e inmigrantes, queremos hoy lanzar un mensaje muy claro a la sociedad: los terroristas que han perpetrado estos atentados no representan a ninguna nacionalidad, a ninguna cultura, a ninguna religión.

Desgraciadamente, en esta terrible jornada de agosto le ha tocado a la ciudadanía catalana enfrentarse al terror, pero es necesario recordar cómo en lo que llevamos de mes se han producido atentados del mismo corte y motivación en países como Nigeria, Afganistán, Camerún, Egipto, Filipinas, Kenia o Yemen, por citar únicamente algunos ejemplos. El terrorismo fundamentalista es hoy una realidad global que afecta a muchos pueblos, países y ciudades del mundo y sus víctimas hablan todas las lenguas, profesan todas las religiones y pertenecen a las más variadas culturas.

No es este un momento para buscar chivos expiatorios, el camino correcto no es la criminalización y estigmatización de ningún colectivo o grupo por su origen, cultura o religión. Es momento, una vez más, para reforzar nuestras convicciones en favor de una sociedad tolerante, abierta, diversa, heterogénea, basada en el respeto mutuo, la convivencia y la defensa de los derechos humanos.

Es momento también para recordar que son muchos los miles de personas que escapan del terror yihadista, de ese odio y esa concepción del mundo tan lesiva, de mirada tan corta y tan enemiga de la vida y la libertad. Que escapan de ese terror y buscan precisamente en nuestra sociedad la oportunidad de desarrollarse y disfrutar de una vida plena. Muchas de estas personas a las que etiquetamos como refugiadas e inmigrantes llegan escapando de ese dolor que sentimos hoy tan cerca.

Asimismo, es momento para incidir en la necesidad de apostar y reforzar siempre las políticas encaminadas a la redistribución de la riqueza, la justicia social, la igualdad de oportunidades y la integración y la inclusión social.

Todos/as hoy con Catalunya. Contra el terror. Contra el discurso del odio y del miedo. Por sociedades abiertas, justas, diversas y tolerantes.

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Milos Forman, cineasta…y refugiado

Seguro que conoces la película “Alguien voló sobre el nido del cuco”, dirigida por Milos Forman. ¿Pero sabías que Forman fue también refugiado?

Milos Forman, cineasta de origen checo nacido en 1932, ha dejado para la posteridad títulos como la citada “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975) o “Amadeus” (1984), por las que consiguió el Oscar de Hollywood en la categoría de Mejor Director. También llevan su firma “El escándalo de Larry Flint” y “Ragtime”, potente película en la que abordó la realidad de la discriminación racial en Estados Unidos a principios del s. XX.

Pero hoy hablamos de Milos Forman dentro de nuestra serie #RefugiadxsCélebres para recordar cómo se vio obligado a convertirse en refugiado después de que en 1968 la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieran Checoslovaquia para acabar con los vientos renovadores de la Primavera de Praga.

Precisamente, Forman se inscribía en un movimiento cinematográfico conocido como la Nova Viná (Nueva Ola) que trataba de romper con los moldes del realismo imperante en el país socialista y buscaba nuevas vías de expresión artística.

© profimedia.cz para magazin.e15.cz

Después de la invasión soviética algunos de sus protagonistas, como es el caso del cineasta, se exiliaron, mientras que muchos de los que se quedaron tardaron mucho en poder volver a filmar. Además, fueron numerosos los títulos censurados.

Milos Forman se encontraba fuera del país en el momento de la invasión. Forman fue consciente de que si regresaba no podría seguir trabajando con libertad y decidió exiliarse en Estados Unidos, donde se instaló en Nueva York; se convirtió en profesor de la Universidad de Columbia y cosechó grandes éxitos con películas como las anteriormente mencionadas.

Por cierto que la vida de Milos Forman se había visto marcada desde su misma infancia por la persecución y la violencia. Forman se quedó huérfano muy pronto después de que sus padres murieran en los campos de concentración nazis de Auschwitz y Buchenwald.

#ConLxsRefugiadxs
#RefugiadxsCélebres